¡Proletarios de todos los países, uníos!

1º de Mayo de 2024: ¡Fortalezcamos la lucha antiimperialista al servicio de la Revolución Proletaria Mundial!

La Liga Comunista Internacional envía sus saludos clasistas proletarios flameantes a los obreros, pueblos y naciones oprimidas del mundo en ocasión del 1º de Mayo de 2024. Mientras los imperialistas están intensificando sus ataques contra las masas y se orientan incluso más a resolver sus problemas con más guerras de agresión, los pueblos están combatiendo y resistiendo, y también están logrando realizar contraofensivas. Con orgullo revolucionario en esta gran ocasión saludamos las guerras populares que hoy están siendo llevadas a cabo en Perú, India, Turquía y Filipinas, bajo la dirección de Partidos Comunistas, representando la forma más avanzada de lucha contra el imperialismo y siendo la luminosa luz de la Revolución Proletaria Mundial. También saludamos firmemente la lucha heroica del movimiento de resistencia nacional en Palestina, que está combatiendo valientemente la genocida agresión del Estado sionista israelí, el cuál recibe apoyo de una gran parte de los imperialistas, principalmente del imperialismo estadounidense, y con ello, son un ejemplo para todos los pueblos oprimidos y explotados, de que un pequeño país puede combatir a un aparentemente abrumador enemigo. La Liga Comunista Internacional, para este Primero de Mayo de 2024, llama a las fuerzas revolucionarias a elevar y desarrollar la lucha por cumplir las grandes tareas en la lucha revolucionaria. El Primero de Mayo de 2024, el día internacional de la lucha del proletariado, debe expresar la unidad de los comunistas bajo el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, en sus esfuerzos por ocupar totalmente su papel como los “más avanzados de la clase” – combinado con el firme objetivo de fortalecer y avanzar en la construcción de la organización internacional del proletariado!

La crisis general del imperialismo agudiza todas las contradicciones fundamentales en el mundo

El Primero de Mayo de 2024 tiene lugar en el contexto de una mayor intensificación de las contradicciones fundamentales del mundo actual, especialmente la contradicción principal entre pueblos y naciones oprimidas e imperialismo. La profundización de la crisis general del imperialismo está mostrando crecientemente su verdadera naturaleza, el cuál no tiene nada más que ofrecer a las masas populares que miseria, empobrecimiento, muerte y decadencia. Mientras las cinco personas más ricas del mundo han doblado su saqueo desde 2020, casi cinco mil millones de personas se han vuelto más pobres en el mismo periodo. El incremento de guerras y conflictos imperialistas, el enorme crecimiento en los precios de la comida y energía y el crecimiento galopante del desempleo han hecho crecer el número de aquellos forzados a padecer hambre aguda en 117 millones más sólo en 2022. Esto se concentra especialmente en India, con el 70% del crecimiento mundial de la pobreza y el hambre proviniendo de allí. Recientemente el imperialismo muestra una vez más su faceta asesina en Gaza, donde ya por 6 meses mas  de 33 mil personas han sido asesinadas y más de 1,2 millones han sido forzadas al hambre aguda. La concentración de mercados ha alcanzado su punto más alto en toda la historia, y hoy vemos incluso más claramente lo que significa “el poder del monopolio combinado con el poder estatal”. En la agroindustria, dos grupos monopólicos Norte-americanos (Monsanto e Dupont) ahora controlan el 40 por ciento del mercado mundial de las semillas. Está todavía más concentrado en el “Big Tech” donde Meta, Alphabet y Amazon se dividen hasta el 75% del mercado mundial, seguidos de monopolios de inversión como BlackRock, el cuál, en conjunto con los Estados imperialistas, están comprando grandes territorios y regiones enteras en los países oprimidos.

Se desarrolla la situación revolucionaria de forma desigual en todo el mundo

En contraste con este estado de ánimo pesimista, el cuál intentan generar los dominantes de este sistema reaccionario y antipopular de explotación y saqueo y aquellos que dudan de la fuerza constructiva y demoledora de las masas, nosotros como comunistas tenemos hoy más razones para mirar al futuro con optimismo. En consonancia con la intensificación de la crisis estructural del sistema imperialista encontramos en cada parte del mundo una enorme resistencia y levantamientos contra las cada vez peores guerras de agresión de los imperialistas y sus lacayos contra la clase obrera, los campesinos, los pobres, los pueblos y las naciones oprimidas. La crisis general del capital en su fase imperialista se desarrolla hacia una cumbre más alta y los estallidos y levantamientos de mayores proporciones estánestremeciendoa los imperialistas en todo el mundo y les están llevando a lanzar ataques incluso más agresivos contra el proletariado internacional y los pueblos y naciones oprimidas. Los imperialistas y sus lacayos no son capaces ni de mantener en un nivel “controlable” las agravantes contradicciones del sistema. El sistema está tan podrido y las contradicciones se han desarrollado a tal nivel, que el periodo en el que fueron capaces de alcanzar resultados con “soluciones habituales”,  con una explotación más profunda de la clase obrera y los pueblos y naciones oprimidas, ha finalizado. Quieren superar la crisis del sistema imperialista expandiendo guerras injustas para transformar las contradicciones cada vez más profundas en los ejes y al servicio de sus propios intereses. Los “programas de rescate de las crisis” imperialistas están lejos de ser capaces de ser una solución para la crisis del sistema, en lugar de ello, profundizan las contradicciones existentes y llevan a una mayor intensificación de la crisis general.

En los países oprimidos, centros de la tormenta de la Revolución Proletaria Mundial, la crisis del capitalismo burocrático se profundiza de forma desigual, lo cuál está generando crisis políticas de enormes proporciones en grandes partes de África, Asia y América Latina. Se han desarrollado explosiones y levantamientos de luchas de masas desde Bangladés, Senegal, Ecuador o Colombia, así como los movimientos campesinos continúan desarrollándose a un nivel significativo, como hemos visto en India, México y Brasil, favoreciendo las condiciones para la revolución agraria como parte de la revolución de nueva democracia, demostrando allá donde el campesinado está bajo dirección proletaria, que está claro su rol como fuerza principal en la revolución de nueva democracia contra el imperialismo, la feudalidad y el capitalismo burocrático. Los movimientos de liberación nacional como en Manipur, Irlanda, Kurdistán, sólo por nombrar unos pocos, se desarrollan a pesar de los duros ataques del enemigo y también se desarrollan contraofensivas y alcanzan victorias, como fue en Afganistán contra el imperialismo estadounidense, en Mali principalmente contra el imperialismo francés, y ahora con una nueva fase en la lucha por la liberación de Palestina contra la agresión sionista apoyada por EE.UU y otros imperialistas.

La inflación y los incrementos masivos en el coste de las necesidades básicas no sólo llevan a grandes luchas en los países oprimidos, sino también intensifican las luchas de la clase obrera y las demás masas populares en los países imperialistas, como en las huelgas de larga duración en el sector del transporte de Gran Bretaña y Alemania o en los impresionantes levantamientos del proletariado francés. En EE.UU. el año 2023 marca el número más grande de interrupciones del trabajo en más de 20 años y el reciente levantamiento estudiantil en las universidades norte-americanas en defensa de la causa Palestina y en contra del apoyo del gobierno de Biden al genocidio sionista. Una mayor monopolización de los mercados y los recortes en los servicios públicos con incrementos simultáneos de las tasas de interés y de los precios de la energía también están afectando cada vez más a los estratos intermedios pequeñoburgueses, los cuáles representan – bajo una dirección correcta – una importante reserva y fuerza aliada para el proletariado. Además también los movimientos de agricultores en muchos países europeos, los cuáles continúan hasta el día de hoy, no sólo han conseguido repeler ataques individuales, sino que también reflejan la creciente pérdida de influencia de las clases dominantes sobre los estratos pequeño burgueses del pueblo. La profundidad del agravamiento de la crisis general ha llevado a una profunda crisis política, donde los gobernantes son cada vez menos capaces de continuar como antes, y los oprimidos tampoco quieren continuar como antes. La militarización, fascistización y represión creciente se están convirtiendo en una tendencia común de los imperialistas, quienes intentan reemplazar logros fundamentales y derechos democráticos básicos como la libertad expresión, con  creciente censura legal y prohibición de las protestas populares. Los espectáculos que han sido preparados para este año por parte de las clases dominantes en una serie de elecciones (EE.UU., UE, India, etc.) que intentan poner una “máscara democrática”, incluso profundizarán su crisis política y los comunistas y las fuerzas revolucionarias deben usar estas ocasiones para llevar a cabo campañas de boicot electoral activo y para fortalecer y dirigir a las masas en sus lucha espontánea contra la opresión y la explotación. Vemos claramente que la agudización de todas las contradicciones antagónicas en la situación mundial objetiva están impulsadas principalmente a causa de la contradicción principal de hoy, la contradicción entre pueblos y naciones oprimidas y imperialismo , lo que aumenta las condiciones para el desarrollo de las revoluciones, que hoy es la tendencia principal del mundo.

Las contradicciones interimperialistas suenan los tambores de guerra mundial

La crisis general es particularmente evidente en la tendencia decadente del imperialismo estadounidense, cuyo estatus como superpotencia hegemónica mundial se continua desmoronando. Este cambio en el balance internacional de poderes, el cuál tiene sus raíces principalmente en la contradicción con los pueblos y naciones oprimidas, también eleva de forma significativa las contradicciones interimperialistas e incrementa la tendencia a  a agresionesn militares más grandes y más directas, y hacia la repartiña entre los imperialistas. La guerra en Ucrania, los conflictos en Taiwán y el Pacífico Sur así como en Oriente Medio son claras premoniciones de la tendencia de los imperialistas hacia una nueva guerra mundial, incluso si esta no es inminente en el presente. La militarización y el armamento imperialistas han alcanzado una extensión no vista desde a Segunda Guerra Mundial, encabezados principalmente por el imperialismo estadounidense, seguido por la Rusia imperialista y la China socialimperialista. El imperialismo estadounidense está a la vanguardia de ello, y, con la ayuda de la OTAN, la cuál lidera, y nuevas alianzas militares en particular, intenta alinear sus fuerzas aliadas más cercanamente con sus propios intereses estratégicos – para rodear más a Rusia y contener y rodear a su contrincante, la China socialimperialista. La voladura del North Stream 2 (en el Mar del Norte) o las sanciones contra “estados socios”, muestran que incluso toda alianza imperialista es sólo una alianza entre depredadores y competidores. De nuevo los imperialistas muestran frente a los pueblos y masas oprimidas del mundo su naturaleza podrida, y estas aprenden una vez más que “los imperialistas nunca dejarán de lado sus cuchillos de carnicero ni se convertirán jamás en Budas, y así hasta su ruina” (Presidente Mao). Los Comunistas tenemos que denunciar y desenmascarar el rearme y la militarización imperialistas como su preparación para una nueva guerra mundial imperialista, y apoyar y desarrollar las movilizaciones, actividades y golpes de las masas así como fortalecernos para la preparación de la guerra revolucionaria. Sin embargo, el ruido de sables de los imperialistas no debe nublar la visión de los comunistas, sino que se debe entender que la lucha espontánea de las masas populares contra los preparativos de la guerra imperialista deben ser dirigidos directamente contra el imperialismo, como una fuerza de combate, porque la guerra imperialista sólo se puede evitar con la revolución, o la guerra imperialista continuará alimentando la tendencia principal de la revolución. Por lo tanto los comunistas debemos confiar firmemente en las enseñanzas del Camarada Stalin: “Para eliminar la inevitabilidad de las guerras, hay que destruir el imperialismo.” (Stalin). Los levantamientos y estallidos del sistema imperialista mundial son expresiones del periodo de su decadencia y caída; los comunistas deben luchar firmemente contra las ilusiones y teorías del “colapso” automático del imperialismo, y continuar persistentemente en el camino de la reconstitución o mayor refuerzo de los Partidos Comunistas como instrumento decisivo para la conquista del poder político, aplicándose a sí mismos el principio de “con todo lo reaccionario ocurre igual, si no lo golpeas, no cae”.

La situación favorable para impulsar las luchas antiimperialistas

La agudización de las contradicciones ha llevado a un nuevo surgimiento de los movimientos antiimperialistas y luchas del lado del proletariado internacional y de los pueblos y naciones oprimidas, las cuáles están en un nuevo nivel en términos de frecuencia, ámplitud y tamaño. La contraofensiva del heroico movimiento de liberación nacional en Palestina no sólo ha abierto un nuevo periodo en la lucha por la liberación de Palestina sino que también ha mejorado las condiciones para el movimiento antiimperialista en todo el mundo, el cuál de nuevo muestra que los movimientos de liberación nacional son una parte esencial de la Revolución Proletaria Mundial. El llamado Oriente Medio se ha convertido de nuevo en un polvorín, dónde el genocidio actual del Estado sionista de apartheid en Gaza, con la ayuda de sus promotores estadounidenses, sólo está avivando el fuego de los movimientos de resistencia nacional en toda la región, los cuáles no sólo limitan significativamente la implementación de los planes de los imperialistas, especialmente EE.UU., sino que también ponen los gobernantes capitalista-burocráticos de esos países en un punto delicado, y los desenmascaran como marionetas de los intereses imperialistas. Empezando en la región árabe, por todo el mundo se ha desarrollado un movimiento masivo de solidaridad, el cuál continúa hoy y cuya composición y orientación están fuertemente influenciadas por las condiciones nacionales. Durante meses, cientos de millones de personas en más de ochenta países de todo el mundo han tomado parte en estas manifestaciones, y en algunos países las manifestaciones han sido llevadas a cabo por más de un millón de personas. Los comunistas tienen la tarea crucial de apoyar este surgimiento del movimiento nacional y antiimperialista, de luchar por orientarlo y dirigirlo. Los comunistas deben dirigir estos movimientos, para aplicar la enseñanza universal, que la liberación de las naciones oprimidas de la dominación imperialista sólo es posible bajo dirección proletaria como parte de la revolución de nueva democracia, hoy la principal forma de revolución. Las guerras populares en Perú, India, Turquía y Filipinas, las cuáles están dirigidas por partidos Marxistas-Leninistas-Maoístas, son una luz luminosa en este proceso, ya que son los portadores del nuevo poder, probando la validez universal de la violencia revolucionaria bajo la dirección del Partido Comunista, hoy en forma de guerras populares, y por tanto también son un duro golpe contra el revisionismo.

La necesidad de los tres instrumentos y la dirección de Partido Comunista

En medio del crecimiento de los movimientos antiimperialistas y de masas, para nosotros está claramente demostrado que los comunistas sólo pueden tomar un rol dirigente dentro de estas luchas, sólo pueden construirse  en medio de estas luchas, si saben como aplicar y desarrollar correctamente los instrumentos estratégicos del proletariado: el Partido, el Ejército y el Frente Único, entre los que el Partido representa el eje y dirección. La reconstitución o la mayor construcción de los Partidos Comunistas es la tarea decisiva para el progreso de la Revolución Proletaria, por la construcción del Socialismo, a través de la Dictadura del Proletariado, la cuál de nuevo es establecida a través de la Revolución Socialista y en perspectiva – Revoluciones Culturales Proletarias hasta el comunismo. Reconstituir o seguir fortaleciendo los Partido Comunista como eje, los comunistas también deben luchar por la dirección del proletariado en las luchas antiimperialistas, democráticas o económicas de las amplias masas, organizando o preparando las masas para las grandes y complejas tareas de la revolución. El Frente Único, cuya más alta comprensión fue desarrollada en la tercera etapa del Marxismo, Marxismo-Leninismo-Maoísmo, es una de las “tres armas mágicas principales para derrotar al enemigo”, una necesidad táctica y estratégica para el desarrollo de la revolución, la fuerza dirigente del cuál debe ser el proletariado: “A la luz de las ideas de Lenin, se puede ver que las tácticas concretas de los partidos proletarios tienen todas como objetivo la organización de las masas por millones, la máxima movilización de los aliados y el máximo aislamiento de los enemigos del pueblo, los imperialistas y sus lacayos, para alcanzar el objetivo estratégico general de la emancipación del proletariado y el pueblo.” (Presidente Mao) Una correcta aplicación del frente único, permitirá a los comunista dar saltos y aciertos en esta situación y ampliar decisivamente la base entre las masas – sobre la condición de una firme lucha contra las desviaciones de derecha y de “izquierda”, las cuales se adhieren a los movimientos de masas para socavar el papel dirigente del proletariado o para tratar el frente único como una mera proclamación, como una “maniobra”. “El papel dirigente del Partido Comunista en las luchas de la clase obrera hay que conquistarlo. Para esto, no hace falta declamar acerca del papel dirigente de los comunistas, sino que hay que merecer, ganar, conquistar la confianza de las masas obreras con una labor cotidiana de masas y una política justa”, enseña el Camarada Dimitrov, quién hizo aportaciones decisivas en la lucha por una correcta aplicación del frente único en la Internacional Comunista. El Camarada Dimitrov también avisó que una estratégica y tácticas internacionales comunes de un frente unido antiimperialista no puede ser simplemente transferido a la situación nacional como una plantilla, sino que sólo puede ser aplicado correctamente teniendo en cuenta las condiciones respectivas: “Respecto a la creación de un amplio frente único antiimperialista (…) hay que tener en cuenta, ante todo, la diversidad de las condiciones, bajo las cuales se desarrolla la lucha antiimperialista de las masas, el distinto grado de madurez del movimiento de liberación nacional, el papel del proletariado en este movimiento y la influencia del Partido Comunista sobre las extensas masas.” ¡La creación o mayor desarrollo del frente único antiimperialista debe ser asumido firmemente al servicio de la conquista del poder político en cada países y al desarrollo de la Revolución Proletaria Mundial!

Un centro internacional marxista-leninista-maoista es clave

En la actual  situación mundial de estallidos y levantamientos en el sistema imperialista mundial, en medio de movimientos de masas espontáneos de diferente nivel y carácter, como movimientos antiimperialistas, luchas por derechos democráticos del pueblo o los actualmente en desarrollo movimientos por la paz contra la guerra imperialista, combatiendo el pacifismo y el chovinismo, la responsabilidad de los comunistas de luchar por asumir un papel comandante o dirigente en estas luchas se convierte en una necesidad urgente para expandir la hegemonía del proletariado en los movimientos populares y nacionales. Respecto al Movimiento Comunista Internacional, esta situación hoy llama auna orientación internacional más fuerte de la lucha antiimperialista bajo dirección proletaria, por lo cuál nosotros, Liga Comunista Internacional, aplaudimos todos los esfuerzos que sirven para promover una unión internacional táctica y estratégica de las fuerzas antiimperialistas y movimientos bajo dirección proletaria,  en la cual los pueblos y naciones oprimidas, como centros de la Revolución Proletaria Mundial, deben asumir una especial responsabilidad en el desarrollo de tales actividades. El desarrollo de actividades antiimperialistas, el eje de las cuáles debe ser la defensa y apoyo de las Guerras Populares, la lucha contra las guerras y agresiones imperialistas así como la defensa de los derechos del pueblo, actualmente es de una importancia decisiva para expandir las filas de la LCI y ampliar la base de los Partidos y Organizaciones comunistas.

Los comunistas en el mundo celebran y llevan a cabo el 1º de Mayo de 2024 dentro del 130o aniversario del natalicio del Presidente Mao Tse-tung. Con el Presidente Mao Tse-tung, el movimiento proletario ha desarrollado su arma más poderosa e invencible, su ideología, hacia una tercera, nueva etapa del Marxismo; el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, el arma con la cuál el proletariado y los pueblos del mundo barrerán el imperialismo y la reacción de la faz de la tierra. El 130º aniversario del natalicio del Presidente Mao Tse-tung también representa el 1° aniversario de la Fundación de la Liga Comunista Internacional y por tanto simboliza la gran tarea de los comunistas, hoy reunificar el Movimiento Comunista Internacional sobre la base del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, la ideología del proletariado internacional, todopoderosa porque es verdadera. La Liga Comunista Internacional (LCI) representa un gran logro, destacando una lucha compleja y larga por la reunificación de los comunistas a escala mundial. Por lo tanto debemos entender claramente el gran significado de la existencia de la LCI, favoreciendo las condiciones por la Reunificación de los Comunistas en todo el mundo: “En la CIMU, partidos y organizaciones con diferentes puntos de vista pudieron alcanzar, por medio de lucha de dos líneas, practicando la unidad, critica, unidad de manera franca y camaraderil, la más elevada unidad ideológica y política de las ultimas cuatro décadas. Esta es una demostración cabal que los verdaderos comunistas quieren ¡unirse bajo el maoismo! Solamente al revisionismo y a la reacción le interesa la división del proletariado internacional. La Declaración Política y de Principios de la LCI expresa la unidad sólidamente alcanzada por 15 partidos y organizaciones del mundo, es un gran paso adelante y es la base y punto de referencia para unificar todo MCI.”

Podemos ver claramente que las condiciones por la reunificación del Movimiento Comunista Internacional en este Primero de Mayo de 2024 son diferentes a cómo eran unos pocos años atrás. La fundación de la Liga Comunista Internacional (LCI) en diciembre de 2022 abrió la puerta hacia un nuevo periodo de lucha por la reunificación, en el cual la tendencia a la dispersión se transformó en una tendencia de unificación de los comunistas. El establecimiento de la LCI no ha completado la lucha por la unidad, al contrario, ha abierto una nueva fase en la “lucha organizada por la reconstitución de la Internacional Comunista, bajo el mando y dirección del maoísmo”. Queremos saludar todas las actividades y aportaciones de partidos y organizaciones comunistas de todo el mundo que sirvan para una mayor unidad y profundizar la lucha de dos líneas. Durante el pasado año, se han llevado a cabo decenas de campañas, eventos, seminarios y debates que han posicionado firme y honestamente por la necesidad de la unificación internacional de los comunistas y nosotros por lo tanto queremos renovar nuestro llamado: “La Liga Comunista Internacional no medirá esfuerzos para establecer relación directa con todos los Partidos y Organizaciones M-L-M que quieran trabajar por la unidad y no por la escisión y que defiendan los tres principios básicos: 1. la defensa del marxismo-leninismo-maoismo, 2. la lucha contra el revisionismo y 3. Estar Por la Revolución Proletaria Mundial.”

El 1º de Mayo en sí mismo es un producto de la lucha por la unificación de las fuerzas más avanzadas del proletariado internacional, el cuál fue dirigido en ese periodo por uno de los fundadores del socialismo científico, Engels. Seria una “vara de medir” del grado de unificación y la fuerza del proletariado internacional, un día en el cuál el proletariado internacional se moviliza como “un solo ejército, bajo una sola bandera y para un solo objetivo inmediato”. Representemos toda la poderosa fuerza del proletariado como la última y más avanzada clase de la historia, encarnada en su organización, los partidos comunistas, bajo la dirección de su ideología más avanzada, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo.

¡VIVA EL PRIMERO DE MAYO, DÍA INTERNACIONAL DE LA UNIDAD, LUCHA Y SOLIDARIDAD DEL PROLETARIADO!

¡VIVA LA HEROICA RESISTENCIA NACIONAL DE PALESTINA!

¡SIONISTAS GENOCIDAS, LACAYOS DEL IMPERIALISMO YANQUI FUERA DE GAZA Y DE TODA  PALESTINA!

¡VIVA EL 130º ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO TSE-TUNG!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO! ¡ABAJO EL REVISIONISMO Y TODO OPORTUNISMO!

¡VIVAN LAS GUERRAS POPULARES EN PERÚ, INDIA, TURQUÍA Y FILIPINAS!

¡ABAJO LA GUERRA IMPERIALISTA! ¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡VIVA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

Liga Comunista Internacional (LCI)
1º de Mayo de 2024