¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡APOYAR AL PUEBLO DE VENEZUELA CONTRA LOS PLANES DE INTERVENCIÓN MILTAR DEL IMPERIALISMO YANQUI SÓLO O COALIGADO!

¡CONTRA LA LLAMADA NUEVA ESTRUCTURA DE DEFENSA DEL IMPERIALISMO YANQUI Y SU PLAN DE FUERZA MILITAR CONJUNTA BAJO MANDO DE LOS IMPERIALISTAS YANQUIS Y CONFORMADO POR LOS EJÉRCITOS LACAYOS DE AMÉRICA LATINA!

En dos notas aparecidas en el diario The New York Times, el día 8 de septiembre de 2018, la primera, titulada “El gobierno de Trump discutió un posible golpe de Estado con militares rebeldes en Venezuela” y, la segunda, titulada “Venezuela acusa a Estados Unidos de conspirar contra Maduro”, el diario da cuenta de las conversaciones sostenidas por funcionarios del gobierno de los Estado Unidos /EE.UU.) con militares que planeaban un golpe de estado en Venezuela contra N. Maduro.

El pretexto que se arguye, por parte de los altos funcionarios del gobierno imperialista yanqui, esto, es del gobierno de Trump, son las mismas con las que viene desarrollando su intervención en todos los planos en los asuntos internos de Venezuela, es decir, su preocupación por la situación de la democracia en ese país, torturar a los opositores del régimen, encarcelar a cientos de prisioneros políticos, herir a miles de civiles, traficar , etc., crisis humanitaria en el país y su derrame a los demás países de región ( problema de los refugiados)”.

Todos son solamente pretextos descarados de los máximos representantes del imperialismo yanqui, que como superpotencia hegemónica única en el mundo y gran gendarme contrarrevolucionario mundial actúa en su patio trasero junto con todos los gobiernos reaccionarios de América Latina para reprimir la lucha del proletariado y los pueblos de las naciones oprimidas de América Latina, para mantener la situación semicolonial y semifeudal , donde se desenvuelve un capitalismo burocrático al servicio del imperialismo principalmente yanqui, que es el imperialismo principal que oprime a todos nuestros pueblos. Y eso lo hace por todos los medios, a sangre y fuego, impulsando según convenga gobiernos “democráticos” o gobiernos fascistas, mediante golpes de estado y, cuando esto no es posible, mediante intervención directa, como lo atestigua los últimos cien anos de la historia de América Latina.

El imperialismo yanqui superpotencia hegemónica única y enemigo principal de los pueblos del mundo, viene profundizando y ampliando su dominación sobre las naciones oprimidas de nuestro continente, en todos los planos, económico, político, educacional , miltar, etc. Para lo cual ha puesto en marcha acuerdos que le permiten intervenir en los asuntos internos de nuestros países.

Ejemplo de lo anterior, entre muchos otros, son los acuerdos a nivel de la OEA como la “Carta Democrática”, las reuniones continentales y declaraciones de “lucha contra la corrupción y la delincuencia orgnizada”, contra “el terrorismo”, contra “el narcotráfico”, el impulso al cambio en los sistemas legales de todos los países de América Latina, para que adopten el sistema penal acusatorio con la preminencia de los fiscales en todo el proceso, proveyendo entrenamiento a jueces y fiscales a traves de su Instituto de Estudios Judiciales del Departamento de Justicia y las Universidades de Puerto Rico, dotando a la policia encargada del combate antocorrupción de entrenamiento y equipos para la escucha electrónica, sometiéndo a estos cuerpos policiales y fiscales “anticorrupción” a su mando directo; así monitorea a los funcionarios de los diferentes países mediante estas escuchas y con su posterior difusión por los monopolios de la prensa impulsar los cambios de funcionarios y de los gobiernos de los diferentes países por otros que mejor sirvan a sus intereses.

Mediante el dominio económico y financiero de los países de la región, impone sanciones y limitaciones cuando se le antoja contra gobiernos, funcionarios y empresas de los países en los cuales el imperialismo yanqui se propone cambiar funcionarios o gobierno por otro mas conveniente a los intereses de los EE.UU. Con sus instrumentos el FMI, el Banco Mundial, el BID, la AID, la CEPAL impone sus políticas económicas como el recorte en la seguridad social, recorte a las subvenciones, a lo cual sirven su famosos planes de combate a la pobreza como la llamada ayuda condiconada para justificar la explotación imperialista de los recursos naturales y del proletariado, el despojo de la tierras comunales, difundir el consumismo y la banacarización de los más pobres.

El imperialismo yanqui impulsa sus planes de privatizción de la educación en todos los niveles y establece un “plan de becas” para justificar sus planes de supresión de la educación pública y la gratuidad de la enseñanza en beneficio de sus grandes monopolios con tentácuos en el negocio de la educación en los EE.UU. y América Latina y del capitalismo burocrático a su servicio.

Pero, todo este sistema con los que están remachado los nudos de su dominación sobre nuestros países no le bastan, ni aún el Tratado de Asistencia Militar Reciproca, el TIAR, al cual pertenecen todos los países de América desde después de la Segunda Guerra Mundial, junto con la reunión de ejércitos américanos y las maniobras conjuntas de ejércitos, todo esto no le basta.

Por eso, desde comienzos de los años 90 del siglo anterior hasta la fecha viene estableciendo todo un “Nuevo Sistema de Defensa en el Hemisferio Occidental”, dividido en un Comando Norte del Ejército de los EE.UU., donde esta n incorporadas las Fuerzas Armadas de México, y un Comando Sur del Ejército de los EE.UU. donde se han de incorporar las Fuerzas Armadas de los países de América Latina que van del sur de México a la Patagonia. Como parte de la puesta en marcha de este plan se vienen desplegando las fuerzas militares del imperialismo yanqui por mar, rios y tierra con todo un sistema de bases militares.

Este despliegue prevee subordinar todas las FF.AA. del continente al mando militar yanqui, al Comando Norte y al Comando Sur. En el norte ya han avanzado comprendiendo a las FF.AA. mexicanas dentro del Comando Norte y en América Latina vienen avanzando con el despliegue en bases miltares, con la incorporación de las FF.AA. de Colombia a la OTAN y con los Seminarios del Comando Sur con la participación de representantes de la FF.AA. de algunos países de la región, el año pasado se realizó uno en Lima y este año se realizará el siguiente en Buenos Aires. Los yanquis sentaron ya un precedente, que en su oportunidad denunciamos, que fue la fuerza de intervención conjunta en Haití. La primera nota de The New York Times consigna lo sguiente:

“En su comunicado, la Casa Blanca dijo que la situación en Venezuela era “una amenaza para la seguridad y la democracia en la región”, y señaló que el gobierno de Trump seguiría reforzando una coalición de “aliados afines y sensatos, de Europa a Asia y a las Américas, para presionar al régimen de Maduro con el fin de restablecer la democracia en Venezuela”.

En la segunda nota del diario la cosa queda más clara:

“Si no te gusta la idea de que Estados Unidos hable con el Ejército, ¿qué propones?”, dijo Richard N. Haass, exfuncionario sénior del Departamento de Estado durante el gobierno de George W. Bush y que ahora es el presidente del Consejo de Relaciones Exteriores.

Dijo que si bien no apoyaba un golpe, la región debería considerar una “coalición latinoamericana”, una alianza de los vecinos de Venezuela creada para una posible intervención militar regional, similar a la invasión de los Estados Unidos a Irak”.

Es claro, que la actual situación en Venezuela, el fracaso del régimen de N. Maduro, representante de la facción burocrática de la gran burguesía, es usada como pretexto por el imperialismo yanqui para llevar adelante sus planes de intervención militar, sólo o coaligado, para apropiarse del petróleo y echar abajo a N. Maduro para poner a un reaccionario más fiel a sus intereses.

Pero, eso no es todo, la llamada “Nueva Estructra de Defensa del Hemisferio Occidental” y el despliege militar del imperialismo yanqui apunta a defender a nivel mundial su condición de superpotencia hegemónica única, porque América Latina como su patio trasero es base estratégica de su hegemonía, y el imperialismo yanqui como gran gendarme apunta directamente contra el desarrollo de la revolución de nueva democracia en nuestro continente. En unos casos, su acción de gran gendarme persigue aniquilar la guerra popular ya en marcha y en otros la acción preventiva, es decir, mediante el golpe de estado dirigido directamente por ellos aniquilar a la revolución en su cuna, como vienen tramando en Brasil.

El imperialismo yanqui pretende aniquilar la guerra popular en el Perú, que desde 1980 desarrolla el PCP bajo la Jefatura del Presidente Gonzalo, y que no ha cesado jamás. El imperialismo yanqui apunta contra el levantamiento de las masas en todo América Latina, como la que se está produciendo en Brasil, donde el PCB (FR) viene avanzando en la reconstitución del PCB, en concretar la vanguardia del proletariado de este país, proceso que se viene desarrollando también en el Ecuador, Chile, México, Colombia y otros países. Proceso de constitución o reconstitución del PC que tiene que ser asumido por los maoístas en Venezuela.

Al proletariado de Venezuela se le presenta una gran oportunidad de reconstituir su PC, pues es una necesidad, el proletariado de este país representado por su vanguardia tiene que pugnar por dirigir la lucha armada para oponerse a la intervención miltar del imperialismo si ésta se produce, pero sea cual sea la situación, los revolucionarios maoístas en Venezuela deben ponerse a la cabeza de la lucha de las masas y bregar por dirigirla contra el imperialismo, la semifeudalidad y el capitalismo burocrático y, en medio de ella, constituir o reconstituir su partido, para transformar esta lucha armada en guerra popular, sí se diera por la intervención militar del imperialismo, o si ésta no se llegara a producir para iniciar la guerra popular para hacer la revolución. El proletariado representado por su PC, debe iniciar y desarrollar la guerra popular, con intervención militar del imperialismo o sin ella, para hacer la revolución de nueva democracia.

Además, no hay que descuidar que el imperialismo yanqui atraviesa una grave crisis como expresión de su propio hundimiento y barrimiento en que se encuentra, por eso es también claro que pretende aprovechar la situación en Venezuela para poner orden internamente y ganar posiciones en el exterior por eso atizan el conflicto. En su desarrollo también se expresa la colusión y pugna entre el imperialismo yanqui, la superpotencia hegemónica única ( el perro gordo), y la superpotencia atómica Rusia (el perro flaco) y demás potencias, en esta situación la colusión se expresa como principal, pero subyace y se expresa la pugna.

La consigna de apoyo al pueblo venezolano es buena, tenemos que difundirla; nosotros en ningún momento enarbolamos a Maduro, pero está pasando a agredido y la acción del imperialismo yanqui es de intervenir prepotentemente en los asuntos internos de Venezuela y amenazar con sus planes de invasión militar; invasión amparándose en una “intervención conjunta”; Venezuela es una nación oprimida, son planes de agresión imperialista; lo que pretende aplicar los Estados Unidos es una ocupación del pueblo venezolano, el imperialismo yanqui arrasa pueblos y actúa como gendarme; al imperialismo yanqui hay que llamarle gran gendarme y enemigo principal de los pueblos del mundo pues lo es.

Es justo y necesario apoyar al pueblo venezolano y hay que movilzar a las masas con la consigna ¡Yanquis go home! Hay que hacer todo tipo de acciones de apoyo al pueblo venezolano y contra los planes del imperialismo yanquia en el pueblo profundo, sembremos antiimperialismo.

¡Fuera yanquis de Venezuela y América Latina! ¡Apoyemos al pueblo venezolano! Como nos dijo el Presidente Gonzalo en el caso de Irak: son hermosas palabras del proletariado y del pueblo.

Con tan poderoso y altamente sofisticado material bélico el imperialismo yanqui sólo ha conquistdo fracaso desde después de la Seguda Guerra Mundial y se encuentra empantanado en el Medio Oriente Ampliado, por eso, en esta ocasión, también es bueno recordar lo que nos dijo el Presidente Gonzalo: el arma no es lo principal, la cuestión es qué idea arma el brazo, la ideología es arma de victoria, así nos lo enseñó también Lenin y viene desde Marx; nosotros tenemos, pues, una estricta posición marxista-leninista-maoísta, pensamiento gonzalo.

¡Yanquis go home!

¡Fuera yanquis de Venezuela y América Latina!

¡Apoyemos al pueblo venezolano!


Movimiento Popular Perú (Comité de Reorganización)

Septiembre de 2018