¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡NO VOTAR!
¡DESARROLLAR LA GUERRA POPULAR DE RESISTENCIA CONTRA EL IMPERIALISMO YANQUI!

Ante las próximas elecciones regionales y municipales organizadas por el viejo Estado: nos corresponde rechazar, una vez más, esta farsa de “democracia” burguesa y hacer extensivo a todo nuestro pueblo el llamamiento del Partido Comunista del Perú a aplicar el boicot. Las elecciones dentro del sistema imperante no sirve a los intereses del pueblo, no es más que una capa para cubrir la dictadura de la gran burguesía y los terratenientes. El camino del pueblo es otro. El camino de pueblo es la guerra popular, ese es el camino verdaderamente democrático que sirve a acabar con la explotación, el hambre y la miseria. Nada ha ganado el pueblo con todos los procesos electorales anteriores y nada ganará con los que vienen. Los “cambios” que vendrán de estas elecciones, solamente serán una renovación de las autoridades del viejo Estado, un reajuste entre quienes van a aplastar y oprimir al pueblo desde las instituciones regionales y municipales del viejo Estado. No cambiarán nada sustancial en la vida del pueblo.

Lo que necesita el pueblo es transformación, una nueva sociedad sin estos chupasangres que hoy viven como parásitos de nosotros. La necesidad del pueblo es poder vivir como seres humanos libres y dignos en el siglo XXI y no como ahora, tratados como siervos de siglos pasados. El Perú es un país con riquezas naturales, pero estas no están en las manos de quienes las producen, bajo condiciones cada vez más duras de explotación, en los campos, en las fábricas, en las minas, en los ríos, lagos y el mar. El Perú es un país de una inmensa masa campesina, pero el campesinado está cada vez más sujeto al yugo de la explotación, y la renovada concentración de la tierra se da cada vez en menos manos, lo que hace incrementar la servidumbre real en que viven la gran mayoría de nuestros campesinos – y eso sin mencionar a los campesinos cocaleros que son cazados como criminales sólo por luchar para mantener a sus familias. El Perú es un país con cientos de miles de estudiantes e intelectuales pero, en vez de que estos puedan servir a su pueblo, se degeneran y embrutecen como sirvientes de un capitalismo burocrático, cuyo único fin es saquear el país de todo lo que tiene de valor – ó son obligados a emigrar para con sus diplomas limpiar las casas y las calles de los ricos en los países imperialistas. El Perú es un país lleno de pequeños comerciantes y fabricantes, artesanos y pequeños propietarios, pero pese a todos sus esfuerzos, día al día, son aplastados por los monopolios; trabajan no para desarrollar el país sino para alimentar a los grandes burgueses y sus mandamases extranjeros. La producción verdaderamente nacional todos los días es aplastada por los grandes monopolios del imperialismo, lo que llaman “Tratados de Libre Comercio” en verdad son Tratados de Libre Saqueo. Las elecciones no cambiarán nada de esto, no darán empleo, no darán alimentación, no darán servicios de salud, no darán condiciones mejores para las madres, los niños o los ancianos. Participar en las elecciones es bendecir el estado presente de las cosas, el infierno que hoy vive nuestro pueblo.

Quien tiene duda no tiene más que ver a esa lacra social que son los “políticos” y funcionarios de este viejo Estado. Partiendo del fascista, genocida y vendepatria Alan García, hasta el último funcionario local, no son más que un rebaño de hienas, que no tienen otra cosa que hacer, que enriquecerse mientras venden a pedazos al país. No hay una sola institución del viejo Estado que no esté corrupta hasta sus más profundas entrañas. Vemos, como se matan como simples mafiosos durante
la campaña electoral para repartirse el botín. Para suprimir al pueblo no dudan, allí son valientes para mandar a las Fuerzas Armadas y Policiales para masacrar a los hijos del pueblo que protestan y defienden sus derechos. Las fuerzas armadas del viejo Estado no es pues nada más que la columna vertebral de este Estado, nunca en la historia republicana han sido capaces de defender la nación; pero sí son expertas en cometer genocidios – son el principal instrumento de los chupasangres y la única bandera a que le deben verdaderamente juramento es la bandera de las barras y las estrellas del imperialismo yanqui.

Los peores traficantes son los que agitan banderas rojas para llamar al pueblo a participar en las elecciones. Estos miserables, cualquiera sea la denominación de sus partiduchos o “frentes”, son ratas rastreras que quieren canalizar el descontento popular para desviarlo. Se llaman hasta comunistas, pero de ello no tienen nada. Tiemblan ante la revolución armada y a la vez proponen medidas para parchar el sistema caduco y moribundo, para mantenerlo con vida un rato más, No quieren que el pueblo tome su destino en su propias manos, sino que las masas populares vivan como mendigos de lo que les tiran los ricos. Entre esta podredumbre resaltan, como la más nefasta expresión reptilescas, los capituladores y traidores de la LOD revisionista y capitulacionista que trafican con el nombre de nuestro jefe el Presidente Gonzalo y de nuestro partido, el PCP. Estas ratas no son nada más que agentes de la CIA norteamericana y las Fuerzas Armadas reaccionarias, poco importa, como fueron identificados anteriormente; hoy son conjurados enemigos del Presidente Gonzalo y del PCP. Bien dicho esta, el Presidente Gonzalo es guerra popular – estas ratas están por las elecciones y la “paz” bajo las bayonetas de las hordas genocidas. Responderán a la justicia revolucionaria por su negra traición.

La esperanza de nuestro pueblo no está en el camino burocrático del viejo Estado, sino en el camino democrático de la guerra popular. Tantas veces la reacción y sus lacayos de todo pelaje han declarado que la guerra popular está derrotada, pero cada vez han tenido que tragarse sus vómitos negros. Decían que el Partido estaba aplastado, pero ante los contundes golpes de la guerra popular y la superación en marcha de la inflexión que se dio con la detención del Presidente Gonzalo. Ahora pregonan cínicamente la patraña que el PCP ha degenerado en “una firma de narcotráfico”, siendo ellos sí, quienes están metidos desde cabeza hasta los pies en ese sucio “negocio”, mientras que el Partido enjuicia a los narcotraficantes como los enemigos del pueblo que son. Esta patraña es un pretexto para justificar la cada vez mayor intervención del imperialismo yanqui para combatir la guerra popular. Esta intervención del imperialismo yanqui se da porque este ve como sus lacayos en el país son incapaces de derrotarnos. Pero el invasor será derrotado, igualmente con cuantas tropas envíen y cuantos genocidios cometan, ya el Ejército Popular de Liberación tiene años de experiencia en combatir las unidades de la DEA y sus Fuerzas Especiales – que supuestamente son las mejores que tienen. No hay que temerles, pero si tomarlos en serio. Por esto lo que toca es desarrollar el Frente de Liberación Popular para desarrollar más la guerra popular de resistencia contra el imperialismo yanqui. El PCP está luchando para culminar la formación de la nación peruana con la revolución democrática, para con el triunfo de ésta seguir inmediatamente, sin interrupción alguna, con la revolución socialista y marchar con revoluciones culturales hasta nuestro meta final el comunismo – todo con guerra popular. Así tendremos un Perú que es de su pueblo, allí está la salida de todo los males que hoy sufrimos. Por ello llamamos a todo el pueblo a boicotear las elecciones regionales y municipales del 3 de octubre e incorporarse a la guerra popular.

En síntesis nos reafirmamos en nuestro camino de llevar la revolución hasta el fin, en construir el nuevo Poder en medio de la guerra popular y en boicotear las elecciones para recambio de autoridades del viejo Estado y el cretinismo parlamentario, los “procesos de paz”, en aplastar la capitulación. Con la guerra popular en el Perú en pleno desarrollo llamamos a los revolucionarios de Nepal y demás países a proseguir la revolución armada desarrollando guerra popular, sólo así, podemos enfrentar el baño de sangre de la reacción.

Así, en este septiembre nos reafirmamos en coger el llamado del Presidente Gonzalo, en su Magistral Discurso del 24 de septiembre de 1992, en continuar la guerra popular y a combatir en el Perú y en el mundo la capitulación, la amnistía y el alistamiento, en el llamado al mundo a proseguir la guerra popular y construir el nuevo poder.

¡Viva el Presidente Gonzalo!

¡Viva el Partido Comunista del Perú!

¡Desarrollemos la guerra popular de resistencia nacional contra el imperialismo yanqui!

¡Yanquis go home!

¡Elecciones NO! ¡Guerra Popular SÍ!


Movimiento Popular Perú
Septiembre 2010