¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Viva el 130° aniversario del natalicio del Presidente Mao!


“¿QUE ES LO FUNDAMENTAL DEL MAOÍSMO? EL PODER. Lo fundamental del maoísmo es el Poder. El Poder para el proletariado, el Poder para la dictadura del proletariado, el Poder basado en una fuerza armada dirigida por el Partido Comunista. Más explícitamente: 1) El Poder bajo dirección del proletariado, en la revolución democrática; 2) el Poder para la dictadura del proletariado, en las revoluciones socialista y culturales; 3) el Poder basado en una fuerza armada dirigida por el Partido Comunista, conquistado y defendido mediante la guerra popular”. (I Congreso del PCP)

– ¿QUE ES EL MAOÍSMO?

 El maoísmo es la elevación del marxismo-leninismo a una tercera, nueva y superior etapa en la lucha por la dirección proletaria de la revolución democrática, el desarrollo de la construcción del socialismo y la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, como revolución cultural proletaria; cuando el imperialismo profundiza su descomposición y la revolución ha devenido la tendencia principal de la historia, en medio de las más complejas y grandes guerras vistas hasta hoy y la lucha implacable contra el revisionismo contemporáneo”.(I Congreso del PCP)

A MANERADE PRESENTACIÓN

Con la publicación de los tres números de Voz Popular (6, 7 y 8) dedicados a la Gran Revolución Cultural Proletaria en China, nos aunamos a la “Campaña de Celebración del 130 Aniversario del Presidente Mao Tsetung”, convocada por la Liga Comunista Internacional (LCI) mediante su declaración por el 1° de mayo de este año, y, asimismo, damos cumplimiento al compromiso asumido en la gran oportunidad solemne de la “Celebración del 50° Aniversario de la Heroica Entrega de su Vida por el Camarada Ibrahim Kaypakaya”, heroica acción por la revolución en Turquía y la revolución mundial.

La clave de la documentación partidaria, que ofrecemos en esta oportunidad, es ver cómo en esa grandiosa lucha de clases a nivel mundial, la GRCP, el pensamiento Gonzalo considera que surge una tercera, nueva y superior etapa de la ideología del proletariado: primero como marxismo-leninismo, pensamiento Mao Tsetung; luego, marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung; y, posteriormente, definirla como maoísmo comprendiendo su validez universal; y de esa manera llegar al marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente  maoísmo como la expresión actual del marxismo.

Es de gran importancia para los comunistas y revolucionarios del mundo estudiar y encarnar la documentación partidaria sobre la GRCP en China, grandiosa lucha dirigida personalmente por el Presidente Mao que forma parte del conjunto su gran obra teórica y práctica: el maoísmo. Estudiar y encarnar la documentación partidaria sobre la GRCP es de gran importancia para alcanzar una comprensión unificada del maoísmo para enarbolarlo, defenderlo y aplicarlo.

La GRCP, en perspectiva histórica es lo más trascendental del desarrollo del marxismo-leninismo por el Presidente Mao.

En perspectiva histórica, porque la revolución cultural no está a la orden del día. Porque en la mayoría de países del mundo, que son los países oprimidos, primero tiene que hacerse la revoución democrática y luego pasar ininterrumpidamente al socialismo y, en los países imperialistas, primero tiene que hacerse la revolución socialista. La revolución (cultural) no está a la orden del día; a la orden del día está el problema de avanzar en la comprensión y encarnación de nuestra ideología, para aplicarla y transformar el mundo: comprender la definición de maoísmo sin peros o cuestionamientos como la tercera, nueva y superior etapa de la ideología del proletariado internacional; a la orden del día esta logar una comprensión unificada del maoísmo, porque no todos entienden lo mismo; a la orden del día está la revolución democrática; la socialista y principalmente la democrática por el peso de la masa en la historia. Por eso decimos, en perspectiva histórica es lo más trascendental. Hoy, ya tenemos, sabemos lo que tenemos que hacer cuando llegue su oportunidad.

Dos cuestiones: 1) La revolución cultural, la GRCP, implica un hito, 2) La restauración del capitalismo en China no es negación de la GRCP. La GRCP queda como un granito (es decir, como una roca de granito) que todos los comunistas tendremos que enarbolarlo cuando corresponda. El Presidente habló de sucesivas revoluciones culturales.

La revolución cultural proletaria es la solución del gran problema pendiente de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, sí, el problema pendiente ya está resuelto porque si no se resolvería entonces hubiéramos estado desarmados frente a la restauración pacífica. El Presidente, años antes, ya nos decía: “sabemos tomar el Poder con las armas, nadie nos lo quita con las armas, pero no sabemos cómo conjurar la restauración, no sabemos cómo impedir que vuelva a dominar el capitalismo, que usurpe la dirección del Partido, no sabemos eso”; pues ya lo sabemos, ya lo resolvió. Eso no quita que tengamos que lidiar con restauraciones y contrarrestauraciones; ojalá que la perspectiva histórica permita conjurarla en definitiva, y es factible, porque si arrancamos desde el 70 del siglo pasado, 71, ya tenemos más de 160 años, entonces ya el Poder de la clase tiene que irse afincando, y se va a afincar, en estos decenios que vienen se va a afincar, y eso es parte de nuestro trabajo. Pero ya está la cuestión resuelta, ya está la continuación y ese es problema nuevo y de perspectiva trascendental.

El Presidente Mao dice: “nueva  etapa más profunda y más amplia en el desarrollo de la revolución socialista de nuestro país”. La Decisión del PCCH expresa muy claramente lo que buscaba la revolución cultural; es concreta y ellos sabían muy bien de que se trataba.

La GRCP implica un hito en el desarrollo de la dictadura del proletariado hacia el afianzamiento del proletariado en el Poder. ¿Cuál ha sido su concreción?: Comités Revolucionarios. La Comuna no estaba madura y el problema clave que no estaba maduro era cómo el Partido dirigía.

Los documentos partidarios, que hoy publicamos, dan testimonio de como el Presidente Gonzalo y el PCP vivieron esos acontecimientos y la influencia decisiva que tuvo en el el Presidente Gonzalo haber estado en China en plena GRCP y cómo fue seguida por el Partido. Como se vivió esos años, lo ofrecemos en testimonio documental, que en su momento se dio cuenta con la edición de estos tres números de “Voz Popular” (VP), el vocero teórico del partido, dedicados a la Gran Revolución Cultural Proletaria de China.

En el número 6 de VP se incluyó las fundamentales orientaciones del Presidente Mao Tsetung, que guiaron al proletariado y pueblo chinos en la GRCP, y los documentos básicos de PCCH, elaborados bajo la dirección del Presidente Mao, que abrieron la lucha contra la burguesía. El numero 7 estuvo dedicado a destacar los hitos más importantes del proceso de la GRCP. En el número 8 se analizó el contiendo y significado de la GRCP; así como los  acontecimientos, en el momento en que estos tenían lugar, en China derivados del golpe de Estado de derecha, como se lo tipificó en ese momento. No somos profetas del pasado ha dicho el Presidente. El Presidente Gonzalo y el Partido siguieron, pues, paso a paso el desarrollo de la más grande lucha de clases en la historia humana, gran hito en el camino de la revolución proletaria mundial para afincarse en el Poder. Por eso cuando se dio el golpe revisionista de Hua Kufeng, un advenedizo, detrás del cual estaba el “chupo de pus” revisionista de Teng Siao Ping y pasó a reprimir a la izquierda encabezada por la camarada Chiang Ching, el PCP fue el primero en denunciarlo, mientras otros dudaban.

¡ENARBOLEMOS LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA!


¡LA GRCP, EN PERSPECTIVA HISTÓRICA ES LO MÁS TRASCENDENTAL DEL DESARROLLO DEL MARXISMO-LENINISMO POR EL PRESIDENTE MAO!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOISMO!

¡VIVA LA LIGA COMUNISTA INTERNACIONAL!


PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ

 Agosto de 2023


¡ENARBOLEMOS LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA!

“Del destino de una nación que ocupa una puesto tan principal en el tiempo y en al espacio no es posible desinteresarse. La China pesa demasiado en la historia humana  para que no nos atraigan sus hechos y sus hombres“


                                                                                                                                             -Mariátegui


“Hoy ser marxista-leninista es adherir al Pensamiento Mao Tsetung“

                                                                                                                                      C.C. DEL P.C.P.


En la década del 60 el mundo contempló con asombro el estallido del la Gran Revolución Cultural Proletaria de China. La República Popular China, empeñada en la construcción de la nueva sociedad socialista, volvía a estremecerse bajo la tempestad de la lucha de clases. Gigantescas masas se desplazaban como ríos humanos por toda China incitando a la rebelión. La prensa mundial se apresuró entonces a denigrar a China y a sus líderes, especialmente al Presidente Mao Tsetung; loca de contento la reacción mundial vaticinaba la destrucción y el  hundimiento de la revolución china. El imperialismo yanqui pregonaba que China se desangraba en medio de una guerra civil; el socialimperialismo soviético vociferaba, entre tanto, que la Gran Revolución Proletaria era una “trágica cruzada contra la cultura mundial“.

            Pero, ¿qué ocurrió realmente en esa gran nación asiática?

            Contradiciendo las fonéticas esperanzas de la reacción de ver a China sumida en el caos y herida de muerte a la revolución socialista, sucedía que era la propia Revolución quien, pletórica de energía y bajo la sabia conducción del Partido Comunista de China y su líder el Presidente Mao Tsetung, emprendía una épica ofensiva contra la burguesía para desbaratar sus afanas de restaurar el capitalismo en China.

            El mundo se agitaba convulso. La vigorosa lucha revolucionaria de los pueblos se desarrollaba infatigable, los movimientos de liberación  reverdecían magníficamente  se observaban en las fuerzas contendientes en el mundo. El marxismo-leninismo había deslindado campos en resuelta lucha contra el revisionismo contemporáneoLa República Popular China se erigía más y más como pujante base de la revolución mundial, mientras crecía infinitamente contra ella el odio de sus enemigos.

            En el interior de China, la burguesía despojada del Poder, había logrado infiltrar a sus agentes en el seno mismo del Partido Comunista. Llegando a usurpar importantes cagos estatales y, utilizando la superestructura -especialmente los diversos terrenos de la cultura- como centro de sus malignas acciones contrarrevolucionarias, se preparaba al asalto de la totalidad del Poder político. José Carlos Mariátegui,  gran maestro del proletariado peruano y de todo nuestro pueblo, ha advertido al respecto: “El capital es expropiable violentamente; la cultura, no . Y, en manos de la burguesía, la cultura es un arma eminentemente política, un arma reaccionaria, un arma contrarrevolucionaria“.

            Liu Shao-chi, representante máximo de la burguesía y siniestro vendeobreros encaramando en el Partido Comunista, trataba de imponer su línea política revisionista en íntima maquinación con el tristemente célebre archirrevisionista Jruschov. Su plan consistía en llevar adelante una restauración contrarrevolucionaria, transformar el Partido Comunista en un partido revisionista y fascista y cambiar de color a China sometiéndola al socialimperialismo soviético. Ante tal situación, la línea roja del Presidente Mao Tsetung inició un contraataque a la burguesía desarrollando la Gran Revolución Cultural Proletaria. La burguesía tembló aterrorizada. La furia incontenible de los masas revolucionarias movilizadas por millones a lo largo y ancho de toda China hizo saltar por los aires los bastiones burgueses. El proletariado en lucha arrancó la mascarera “revolucionaria” con que se cubría la burguesía y expuso sus repugnantes facciones ante las indignadas masas populares. Uno a uno fueron descubiertos y sancionados ejemplarmente por el pueblo los viles elementos enquistados en el Partido Comunista de China y en el Estado que cocinaban la restauración capitalista. Liu Shao-chi el “Jruschov chino“, Peng Cheng, Teng Siao-ping, al igual que sus  demás compinches, fueron ignominiosamente condenados por las masas y arrojados al estercolero de la historia, destino camún de todos los reaccionarios del mundo.

            Mas la burguesía no depuso sus armas. Tuvo la suficiente astucia para escabullirse, agazaparse un cierto tiempo y aguardar el momento propicio para levantar cabeza y lanzar un nuevo zarpazo alevoso a la Revolución. La línea roja de PCCh, encarnada en el Presidente Mao Tsetung, apoyándose en las masas populares, tuvo que realizar luego nuevas jornadas de lucha contra los monstruos burguesas que osaban salirle al frente al proletariado. Lin Piao y, últimamente, Teng Siao-ping, fueron los malvados personajes revisionistas que tramaron y llevaron adelante nuevamente fechorías y crímenes numerosos con el fin de destruir la revolución socialista y allanar el camino para el resurgimiento del capital en China. Teng Siao-ping, quien fingió estar “arrepentido“ de sus crímenes y prometió falsamente colocarse al servicio de la revolución, no bien creyó estar fuera de los ojos vigilantes de la línea roja del Presidente Mao y de la masas desató un viento derechista encaminado a revocar las justas conclusiones de la GRCP. Blandiendo sus mercancías revisionistas de la “extinción de la lucha de clases“ y la “teoría de las fuerzas productivas“, se opuso rabiosamente  a que el proletariado ejerciera una dictadura omnímoda en todos los aspectos de la superestructura y buscó desesperadamente la restauración capitalista bajo el rótulo de “desarrollo industrial“. La línea de Teng Siao-ping no es sino la continuación de la línea revisionista de Liu Shao-chi y Lin Piao. El pueblo chino, bajo la dirección de la línea roja del Presidente Mao, desarrolló una lucha a muerte contra estas alimañas impenitentes cultoras del camino capitalista, derrotándolas y sometiendo a una crítica implacable su negra linea revisionista contrarrevolucionaria. Con estos grandiosos triunfos creció la combatividad revolucionaria de las masas, la línea roja se fortaleció y brilló más aún la  Gran Revolución Cultural Proletaria elevando a mayores alturas la revolución mundial.

Poro una gran desgracia vino a enlutar a China y a todos los pueblos del mundo: el  9 de Setiembre de 19676 el Presidente Mao Tsetung fallecía en Pekín a los 82 años de edad. Esta irreparable pérdida habría de traer consigo graves dificultades a la revolución china y a la revolución mundial. Aprovechando el insondable vacío dejado por la inevitable partida del Presidente Mao, la burguesía china se ha lanzado nuevamente y con mayor encono a su codicioso intento de arrebatarle el Poder a la clase obrera. Hoy la derecha ha dado un golpe de Estado reaccionario en China. La burguesía ha empezado a desatar una nueva ofensiva contra la línea roja del Presidente Mao Tsetung y una fiera persecución contra los mejores jefes del proletariado que se han destacado en el impulso de la GRCP bajo la dirección del Presidente Mao. La reacción pretende febrilmente transformar el rojo Partido Comunista de China en un partido revisionista y fascista al estilo do la Unión Soviética para ahogar la revolución. En China el puñado de reaccionarios burgueses que han usurpado el Poder está alzando la bandera roja para oponerse a ella; habla de la revolución y del marxismo pero lo que practica es la contrarrevolución y el revisionismo; citan al Presidente Mao tergiversándolo y convirtiéndolo en un “adocenando burgués“; busca en vano adular e las masas cuando en el fondo su corazón abriga hacia ellas un odio largamente acumulado, La punta de lanza de la burguesía está enfilado directamente contra los logros brillantes de la GRCP, contra la línea roja del Presidente Mao, contra las masas revolucionarias y contra el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung

            Sin embargo, le línea roja del Presidente Mao no ha sido derrotado ni mucho menos. La lucha es larga y recién empieza. La izquierdo, templada en las ardientes batallas de la GRCP y educada personalmente por el Presidente Mao, libra una heroica lucha de resistencia contra la derecha. Ante el embate momentáneo de la burguesía, el valeroso pueblo chino está demostrando que no olvida la orientación del Presidente Mao: “A fin de cuentas, todas las verdades del marxismo pueden resumiré en una frase: `la rebelión se justifica`“. Debemos tener infinita confianza en que la línea rojo del Presidente Mao sorteará este revés, aplastará los reaccionarios intentos de la burguesía de someter a China y seguirá obteniendo más y mayores victorias. El Presidente Mao ha dicho: “Estoy seguro que si la derecha Ilave a cabo un golpe de Estado anticomunista en China, no conocerá tampoco la paz, y muy probablemente su dominación será de corta vida, y que esto no podrá ser tolerado por ninguno de los revolucionarios que representan los intereses del pueblo, constituido por más del 90 por ciento de la población”. Estemos absolutamente convencidos que esta previsión científica del Presidente Mao habrá de cumplirse indefectiblemente.

            China es la base de la revolución mundial. Por esto al proletariado y a los pueblos del mundo les urge comprender la situación actual de China; les interesa como cuestión vital distinguir la línea roja de la línea negra. La preocupación de la clase obrera y de los pueblos revolucionarios brota de su intuición de que en China se está jugando el destino de la revolución proletaria, de la simple comprensión de que un golpe dado a China por la burguesía es un golpe que recibe la revolución mundial y de que un paso adelante que de China en favor de la revolución es un paso adelante en la revolución mundial.

            Pera la actual situación china no es posible entenderla solamente deteniéndose en los circunstanciados acontecimientos de momento. Es necesario profundizar en el análisis de los dos línea que se han enfrentado en el curso de la revolución china, particularmente durante la GRCP. Debemos conocer los planteamientos y las acciones de la línea roja y de la línea negra, las luchas desarrolladas entre ellas y quienes han sido y cómo han actuado sus principales representantes. Solo con esto análisis do conjunto tendremos una visión general de la lucha entre el proletariado y la burguesía por tomar y contra tomar el Poder. Es fundamental estudiar las enseñanzas de la GRCP, analizar su proceso y contenido; debamos Llegar a comprender que la línea política que guía a los que hoy usurpan la dirección del Estado en China es la mismo que sustentó a Liu Shao-chi, Lin Piao y Teng Siao-ping. En síntesis, hay que tomar la lucha de clases como clave para lograr entender la actual situación china.

            De esta manera queda claro por que nos ocupamos de la GRCP. Voz Popular, órgano informática al servicio de la clase obrera y del pueblo peruanos, busca aportar a la comprensión de las dos líneas y a precisar el entendimiento de la línea roja del PCCh que enarbola la bandera del Presidente Mao y que alumbra con luz inagotable al pueblo chino y a todos los pueblos de la Tierra. En tres sucesivos números expondremos las cuestiones centrales de la GRCP. La presente edición contiene las orientaciones fundamentales establecidas por el Presidente Mao Tsetung que señalaron la dirección de la GRCP y los documentos básicos del PCCh que abrieron fuego contra la burguesía. El número 7 de Voz Popular incluira el proceso de la GRCP resaltando los hitos más importantes de la lucha entre las dos lineas. Finalmente, el número 8 de Voz Popular estará dedicado a la dilucidación del contenido y significado de la GRCP. Con la difusión de estas publicaciones Voz Popular busca contribuir en el análisis de la candente y crucial situación china, del movimiento comunista internacional y de la revolución mundial.

            La clase obrera no tiene patria ni frotaras: los obreros de todos los países se hallan unidos por el férreo vínculo del internacionalismo proletario y por el objeto final de la materialización del comunismo sobre la Tierra. La clase obrera mundial, las naciones y los pueblos oprimidos del mundo sienten a China como la sólida base da apoyo de sus luchas por la emancipación y la revolución. Por estas consideraciones, los revolucionarios de todos los continentes tonemos el sagrado deber de apoyar a la línea roja del Partido Comunista de China, más aún en esta hora decisiva en que la burguesía pretende nuevamente abatir a la clase obrera y al pueblo chinos, mellar la elevada moral del proletariado, enseñorearse sobre China y hacer retroceder la revolución mundial.


¡ENARBOLEMOS LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA!


Carta al Teatro de Opera de Pekín de Yenan después de ver “Obligados a unirse a los rebeldes de la montaña Liangshan”

(9 de enero de 1944)


Después de ver su representación, deseo agradecerles el magnífico trabajo que han hecho. ¡Transmitan, por favor, mis agradecimientos a los camaradas actores! La historia es hecha por el pueblo; sin embargo, la vieja ópera (y toda la vieja literatura y arte divorciados del pueblo) presenta al pueblo como escoria, y en el escenario dominan señorones y damas, señoritos y damiselas. Ahora ustedes han revertido esta inversión de la historia y han restaurado la verdad histórica, abriendo de este modo una nueva vida para la vieja ópera. De ahí que esto merezca felicitaciones. La iniciativa tomada por ustedes marca el comienzo de la revolución de la vieja ópera, comienzo que hace época. Siento gran alegría al pensar en ello. Espero que ustedes creen más obras y monten un mayor número de representaciones, para hacer de esto una práctica común que se generalice en todo el país.


Hay que prestar seria atención a la discusión sobre el film “La vida de Wu Sün”[1]

(20 de mayo de 1951)


Las cuestiones planteadas por La vida de Wu Sün son de carácter fundamental. La gente como Wu Sün, viviendo en la era de la gran lucha del pueblo chino contra los agresores extranjeros y los gobernantes feudales reaccionarios del país a fines de la dinastía Ching, ni siquiera intentó tocar un pelo a la base económica feudal ni a su superestructura. Por el contrario, se empecinó con fanatismo en la difusión de la cultura feudal y, además, abyectamente se entregó de lleno a la búsqueda de favores de los gobernantes feudales reaccionarios con el objeto de conseguir la posición para propagar la cultura feudal, posición que le faltaba. ¿Acaso debemos encomiar ese comportamiento repugnante? ¿Podemos tolerar que se cante loas a ese comportamiento repugnante frente a las masas populares, que se le alabe incluso agitando la bandera revolucionaria de “servir al pueblo” y utilizando la derrota de la lucha campesina revolucionaria para realzar el contraste? Aprobar o tolerar tal elogio significa aprobar o tolerar la propaganda reaccionaria que denigra la lucha revolucionaria campesina, la historia de China y la nación china, y considerar justificada esa propaganda.

¡La aparición de la película La vida de Wu Sün y, en particular, los numerosos elogios a Wu Sün y al film denotan hasta qué grado ha llegado la confusión ideológica en los círculos culturales de nuestro país!

En opinión de muchos escritores, la historia se desarrolla no reemplazando lo viejo por lo nuevo, sino mediante diversos esfuerzos por preservar lo viejo a fin de evitar su extinción, no empleando la lucha de clases para derrocar a los gobernantes feudales reaccionarios que deben ser derrocados, sino, a la manera de Wu Sün, negando la lucha de clases librada por el pueblo oprimido y sometiéndose a dichos gobernantes. Nuestros escritores no han estudiado la historia para averiguar quiénes eran los enemigos que oprimían al pueblo chino y si hay algo digno de elogio en aquellos que capitulaban ante esos enemigos y les servían. Tampoco han tratado de descubrir qué nuevas formas de economía social, nuevas fuerzas de clase, nuevas personalidades y nuevas ideas han surgido en China y han luchado contra las viejas formas de economía social y su superestructura (la política, la cultura, etc.) durante más de un siglo desde la Guerra del Opio de 1840, para determinar  qué debe ser ensalzado y loado, qué no debe serlo y qué debe ser combatido.

Merecen especial atención ciertos comunistas que proclaman haber asimilado el marxismo. Han aprendido la historia del desarrollo social – materialismo histórico – , pero, cuando se encuentran con sucesos históricos concretos, personajes históricos concretos (tales como Wu Sün) e ideas concretas contrarias a la historia (como en la película La vida de Wu Sün y en otras obras sobre Wu Sün), pierden su facultad de crítica y algunos hasta llegan a capitular ante esas ideas reaccionarias. ¿Acaso no es un hecho que se han introducido en el combativo Partido Comunista ideas reaccionarias burguesas? ¿Dónde está el marxismo que ciertos comunistas se jactan de haber asimilado?

Por las razones arriba mencionadas, hay que desplegar una discusión sobre la película La vida de Wu Sün y sobre otros escritos y disertaciones relativos a Wu Sün, a fin de aclarar plenamente los pensamientos confusos en torno a esta cuestión.


Carta sobre el problema del estudio del “Sueño del Pabellón Rojo”[2]

(16 de octubre de 1954)


Les envío adjuntos dos artículos de refutación a Yu Ping-bo. Léanlos, por favor.


Este es el primer ataque serio en más de treinta años a los puntos de vista erróneos de un escritor con pretendida autoridad en lo relativo al estudio del Sueño del Pabellón Rojo. Los autores son dos miembros de la Liga de la Juventud. Primero escribieron a Wenyi Bao (Gaceta Literaria) para preguntar si se podía criticar a Yu Ping-bo, pero no se les hizo caso. Sin otra alternativa, se dirigieron a profesores de su alma mater -la Universidad de Shandong – y obtuvieron apoyo. Su artículo de refutación a “Breve estudio sobre Sueño del Pabellón Rojo” se publicó en la revista Wenshizhe (Literatura, Historia y Filosofía) de dicha Universidad. Luego, el problema retornó a Pekín. Algunos solicitaron que este artículo se reprodujera en Renmin Ribao, a fin de despertar discusión y crítica. Esto no se realizó porque cierta gente se opuso arguyendo diversas razones (la principal era que se trataba de un “artículo escrito por personas sin importancia” y que “el diario del Partido no era lugar para debates libres”). Como resultado de una transacción, se permitió reproducir el artículo en Wenyi Bao. Más tarde, la sección “Legado literario” de Guangming Ribao insertó otro artículo de los dos jóvenes, el cual refuta al libro de Yu Ping-bo Estudios sobre “Sueño del Pabellón Rojo”. Parece que ya existe la posibilidad de desplegar la lucha contra el idealismo burgués de la escuela de Ju Shi, que, desde hace más de treinta años, ha estado envenenando a la juventud en el campo de la literatura clásica. Este asunto ha sido iniciado por dos “personas sin importancia”, en tanto que los “personajes importantes” generalmente no lo toman en cuenta o hasta lo obstaculizan, forman un frente único con escritores burgueses sobre la base del idealismo y son gustosos cautivos de la burguesía. Ocurrió casi lo mismo cuando se proyectaron las películas Historia intima de la corte Ching y La vida de Wu Sün. Desde que fue exhibida en todo el país, aún no se ha criticado ni repudiado la película Historia intima de la corte Ching, calificada de patriótica aunque de hecho es un film de traición a la patria. La vida de Wu Sün ha sido criticada, pero hasta ahora no se han extraído lecciones y, lo que es más, se presenta la extraña situación en que se tolera el idealismo de Yu Ping-bo y se impiden los vigorosos artículos de crítica escritos por “personas sin importancia”. Esto merece nuestra atención.

Hacia los intelectuales burgueses tales como Yu Ping-bo debemos, naturalmente, adoptar la actitud de unirnos con ellos, pero debemos criticar y repudiar sus ideas erróneas, las cuales emponzoñan a la juventud, y no debemos rendirnos ante ellos.


Dos instrucciones sobre literatura y arte


I. Instrucción del 12 de diciembre de 1963

En todas las formas del arte – drama, narraciones artísticas, música, artes plásticas, danza, cine, poesía, literatura, etc. -, abundan los problemas, hay una gran cantidad de personas ocupadas en ellas y hasta el momento la transformación socialista ha logrado en muchas ramas poco éxito. La “gente muerta” domina todavía en muchas de éstas. No se deben subestimar los logros en el cine, la nueva poesía, las canciones folclóricas, las artes plásticas y la novela, pero también existen allí no pocos problemas. En cuanto a las ramas tales como el drama, los problemas son aún más graves. La base económica social ha cambiado, pero el arte, como parte de la superestructura que sirve a dicha base, sigue siendo un problema serio. Debemos proceder a la investigación y estudio y ocuparnos seriamente de esto.

¿No resulta absurdo que muchos comunistas se apasionen por promover el arte feudal y el capitalista y que, en cambio, no muestren entusiasmo en fomentar el arte socialista?


II. Instrucción del 27 de junio de 1964

Durante los quince años transcurridos, estas asociaciones y la mayoría de sus publicaciones (se dice que unas pocas son buenas) no han llevado a la práctica, en lo fundamental (no todas las personas), la política del Partido, han actuado como altos y prepotentes burócratas, no han ido a los obreros, campesinos y soldados ni han reflejado la revolución y la construcción socialistas. En los últimos años incluso han resbalado hasta el borde del revisionismo.

Si no dan serios pasos para transformarse, algún día, en el futuro, se convertirán inevitablemente en organizaciones del tipo del Club Petofi de Hungría.


DIRECTIVA DEL 7 DE MAYO DEL PRESIDENTE MAO

El 7 de mayo de 1966, el Presidente Mao impartió una importante directiva la cual dice:

El Ejército Popular de Liberación debe ser una gran escuela. En esta gran escuela, los miembros del ejército deben estudiar política y asuntos militares y adquirir cultura general; pueden dedicarse también a la producción agrícola y a las ocupaciones secundarias, administrar algunas fábricas medianas o pequeñas y producir ciertos artículos para satisfacer sus propias necesidades o hacer trueque con el Estado según el principio de intercambio de valores iguales. Los miembros del ejército deben, además estar en condiciones de dedicarse al trabajo de masas y participar en el movimiento de educación socialista en las fábricas y en el campo. Cuando haya terminado este movimiento, siempre tendrán trabajo que hacer entre las masas, de modo que el ejército se funda definitivamente con el pueblo. Asimismo, deben participar en toda oportunidad en las luchas de la revolución cultural para criticar a la burguesía.

Los obreros, aunque tienen como actividad principal la industria, deben estudiar asuntos militares y política y adquirir cultura general. Además, deben participar en el movimiento de educación socialista y criticar a la burguesía. Donde las condiciones lo permitan, deben dedicarse a la producción agrícola y las ocupaciones secundarias, tal como lo han venido haciendo en el Campo Petrolífero de Taching.

Los campesinos de las comunas tienen como actividad principal la agricultura (que incluye silvicultura, ganadería, ocupaciones secundarias y piscicultura), pero también deben estudiar asuntos militares y política y adquirir cultura general. Cuando las condiciones lo permitan, deben administrar colectivamente pequeñas fábricas. Igualmente deben criticar a la burguesía.

Esto también es válido para los estudiantes: Siendo el estudio su actividad principal, deben aprender otras cosas, es decir, no sólo cultura general, sino también industria, agricultura y asuntos militares. Asimismo, deben criticar a la burguesía. Hay que acortar el período de estudio y hacer una revolución en la educación; y no permitir el fenómeno de que los intelectuales burgueses dominen nuestras escuelas.

Los trabajadores del comercio, de las ramas de servicios y de los organismos del Partido y del Gobierno, deben actuar de la misma manera siempre que las condiciones lo permitan.

PUBLICADO EN PEKIN INFORMA N° 20 DEL 19/MAYO/1976.

CAÑONEAR EL CUARTEL GENERAL

Mi primer dazibao –
(5 de agosto de 1966)

¡Qué buenos son el primer dazibao marxista-leninista del país y el artículo del comentarista de Renmin Ribao! Recomiendo a los camaradas que vuelvan a leerlos. En los últimos cincuenta y tantos días, sin embargo, algunos camaradas dirigentes, tanto de los organismos centrales como de los locales, han actuado en un sentido diametralmente opuesto. Adoptando la reaccionaria posición de la burguesía, han ejercido una dictadura burguesa y reprimido el impetuoso movimiento de la gran revolución cultural proletaria. Han trastocado lo justo y lo erróneo y llamado negro a lo blanco, han cercado y atacado a los revolucionarios, han sofocado las opiniones diferentes a las suyas e impuesto un terror blanco, y se sienten muy satisfechos de ello. Han inflado la arrogancia de la burguesía y mellado la moral del proletariado. ¡Qué infamia! Visto en su conexión con la desviación de derecha de 1962 y la tendencia errónea de 1964, “izquierdista” en la forma y derechista en la esencia, ¿no nos mueve esto a reflexionar seriamente?

PUBLICADO EN PEKIN INFORMA Nº 33 DEL 16/AGOSTO/1976.

CITAS DEL PRESIDENTE MAO
SOBRE LA G.R.C.P.

1. Bases de la G.R.C.P.

Los próximos 50 a 100 años más o menos, a partir de hoy, serán una gran época de cambio radical en el sistema social en el mundo, una época que estremecerá la tierra, incomparable con cualquier otra época histórica anterior. Viviendo en tal era, debemos estar listos a librar una gran lucha cuyas formas tendrán muchas características diferentes que las de las épocas pasadas.

1962. (P.I. N° 11 de 1968)

Durante todo el período de transición existen contradicciones de clase, existen la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía y la lucha entre el camino socialista y el capitalista. Nos desviaremos si olvidamos esta teoría básica y esta práctica fundamental que ha observado nuestro Partido desde hace más de diez años.

1965. (P.I. N° 1 de 1976)

La sociedad socialista cubre una etapa histórica bastante larga. Durante la etapa histórica del socialismo, aún existen clases, contradicciones de clase y lucha de clases; existe la lucha entre el camino socialista y el capitalista, y existe el peligro de restauración capitalista. Es preciso comprender lo larga y complicada que es esta lucha. Es imperativo elevar nuestra vigilancia. Es necesario realizar la educación socialista. Es necesario comprender y tratar de manera correcta el problema de las contradicciones de clase y de la lucha de clases y distinguir acertadamente las contradicciones entre nosotros y el enemigo de las existentes en el seno del pueblo, y tratarlas de manera correcta. De otro modo, un país socialista como el nuestro se convertirá en su contrario, degenerará, y se producirá la restauración. De ahora en adelante, debemos hablar de esto cada año, cada mes y cada día, de modo que tengamos una comprensión relativamente clara de este problema y sigamos una línea marxista-leninista

1962. (P.I. N° 14 de 1976)

Para derrocar el Poder político, es siempre necesario ante todo crear la opinión pública y trabajar en el terreno ideológico. Así proceden las clases revolucionarias, y así también lo hacen las clases contrarrevolucionarias.

Intervención en la X Sesión Plenaria del CC del PCCh. Setiembre de 1962.

Se requiere un período muy dilatado para resolver la lucha de ‘quién vencerá a quién’: el socialismo o el capitalismo, en los frentes político e ideológico. Para conseguir el éxito no bastan unos decenios, se necesitarán de cien a centenares de años. En cuanto al tiempo, más vales prepararse para un período largo y no para uno corto; en cuanto al trabajo más vale considerar la tarea como difícil que como fácil. Pensar y actuar de esta manera resulta más provechoso y menos perjudicial.

Julio de 1964 (P.I. N° 26 de 1967)

La lucha de clases, la lucha por la producción, y la experimentación científica son los tres grandes movimientos revolucionarios para construir un poderoso país socialista. Estos movimientos constituyen una sólida garantía de que los comunistas se verán libres del burocratismo e inmunes contra el revisionismo y el dogmatismo y permanecerán siempre invencibles. Son una garantía segura de que el proletariado será capaz de unirse con las amplias masas trabajadoras y practicar una dictadura democrática. Si, en ausencia de estos movimientos, se dejase surgir a los terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios, elementos nocivos y otros monstruos, y frente a esto nuestros cuadros cerrasen los ojos e incluso, en muchos casos, no distinguieran entre los enemigos y nosotros, sino que colaboraran con ellos y quedaran corrompidos y desmoralizados; si con ello nuestros cuadros fueran arrastrados al campo enemigo o el enemigo lograra colarse en nuestras filas, y si muchos de nuestros obreros, campesinos e intelectuales fueran dejados indefensos ante las tácticas blandas y las duras del enemigo, entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez sólo algunos años o una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera inevitablemente una restauración contrarrevolucionaria en escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido revisionista o partido fascista, y toda China cambiara de color. Que lo piensen los camaradas: ¡cuán peligrosa sería esa situación!

9 de mayo de 1963. (P.I. N° 20 de 1966)

… El blanco principal del movimiento actual son aquellos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. (…) Entre los elementos con poder seguidores del camino capitalista, algunos actúan sobre el escenario mientras otros operan entre bastidores.

[Apoyando a estos elementos] hay algunas gentes a nivel superior -en las comunas, territorios, distritos, prefecturas e incluso a nivel provincial y en departamentos centrales- que se oponen a la construcción del socialismo.

“Documento de 23 puntos”. Enero de 1965.

Hay que estar vigilantes contra el surgimiento del revisionismo, especialmente contra el surgimiento del revisionismo en el Comité Central de nuestro Partido.

(P.I. N° 22 de 1967)

¿Qué harán ustedes si surge el revisionismo en el Comité Central? Esto es muy probable. Este es el mayor peligro.

(P.I. N° 33 de 1967)

Deben estar especialmente vigilantes contra los arribistas y conspiradores como Jruschov, y evitar que tales malvados usurpen, sea al nivel que fuere, la dirección del Partido y del Estado.

Citado en “Acerca del falso comunismo de Jruschov y sus lecciones históricas para el mundo” Julio de 1964.

La clase de los burócratas, de una parte, y la clase obrera y los campesinos pobres y campesinos medios inferiores, de la otra, constituyen dos clases en aguda oposición (…) La administración en sí misma es educación socialista. Si los cuadros administrativos no van a los talleres y equipos para trabajar, estudiar y vivir junto con los obreros, ni los toman como maestros para aprender uno o varios oficios, entonces se encontrarán durante toda la vida en un estado de aguda lucha clasista con la clase obrera, e irremediablemente terminarán siendo derrocados como burguesía por la clase obrera. Sin asimilar los conocimientos técnicos y permaneciendo legos por largo tiempo, tampoco podrán llevar bien la administración. El que tiene la mente confusa es incapaz de hacer claridad a los demás (…) Estos dirigentes seguidores del camino capitalista se han convertido o están convirtiéndose en elementos burgueses, que chupan la sangre a los obreros; ¿cómo es posible que tengan suficiente conciencia de la necesidad de la revolución socialista? Son blanco de la lucha, blanco de la revolución, y de ningún modo debemos apoyarnos en ellos en el movimiento de educación socialista. En los únicos que podemos apoyarnos es en aquellos cuadros que no abrigan odio hacia los obreros y que poseen un espíritu revolucionario.

1964. (P.I. N° 27 de 1976)

El problema serio es la educación del campesinado […] La tarea básica del trabajo político [del Partido en el campo] es inculcar constantemente en las masas campesinas la ideología socialista y criticar la tendencia hacia el capitalismo.

1964. (P.I. N° 49 de 1967)

Casi en todas partes se encuentran los oportunistas que quieren detener la corriente, pero ésta jamás puede ser detenida. El socialismo avanza triunfalmente en todas partes, dejando detrás de sí todos los obstáculos.

1965. (P.I. N° 17 de 1976)

Para asegurar que nuestro Partido y nuestro país no cambien de color, debemos no sólo tener una línea y una política compactas, sino también preparar y forjar decenas de millones de continuadores de la causa revolucionaria del proletariado.

Citado en “Acerca del falso comunismo de Jruschov y sus lecciones históricas para el mundo” Julio de 1964.

2. Desarrollo de la G.R.C.P.

La presente Gran Revolución Cultural Proletaria es completamente necesaria y muy oportuna para consolidar la dictadura del proletariado, prevenir la restauración del capitalismo y construir el socialismo.

Citado en la XII Sesión Plenaria del CC del PCCh, octubre de 1968.

La gran revolución cultural proletaria es, en esencia, una gran revolución política emprendida, en las condiciones del socialismo, por el proletariado contra la burguesía y todas las demás clases explotadoras; es la continuación de la prolongada lucha entre el Partido Comunista de China y las amplias masas populares revolucionarias bajo su dirección, por una parte, y los reaccionarios del Kuomintang, por la otra; es la continuación de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía.

Mayo de 1968. (P.I. N° 19 de 1968)

Esta gran revolución cultural proletaria moviliza con audacia a las masas de abajo hacia arriba por medio de la democracia amplia bajo la dictadura del proletariado y, al mismo tiempo, forja la gran alianza de los revolucionarios proletarios y la integración triple revolucionaria de masas revolucionarias, el Ejército Popular de Liberación y los cuadros revolucionarios.

(P.I. N° 46 de 1967)

El programa básico de la gran revolución cultural proletaria en el terreno ideológico consiste en “combatir el concepto de lo privado, y criticar y repudiar el revisionismo (…) Por eso, la gran revolución cultural proletaria es una gran revolución que llega al alma misma de la gente y está destinada a resolver el problema de su concepción del mundo.

Noviembre de 1967. (P.I. N° 46 de 1967)

El proletariado debe ejercer una dictadura completa sobre la burguesía en la superestructura, incluidos los diversos terrenos de la cultura.

(P.I. 46 de 1967)

En el pasado libramos luchas en las zonas rurales, en las fábricas, en los círculos culturales, y realizamos el movimiento de educación socialista. Sin embargo todo esto no pudo resolver el problema, porque no habíamos encontrado una forma, un medio de movilizar a las amplias masas de manera abierta, en todos los terrenos y de abajo arriba para exponer nuestro lado oscuro.

Conversación en febrero de 1967. (P.I. N° 7 de 1976)

La actual gran revolución cultural es sólo la primera, y en el futuro habrá sin duda muchas otras. En la revolución, el problema de quién vencerá a quién sólo será resuelto en un largo período histórico. Si no se resuelven adecuadamente las cosas, en cualquier momento habrá posibilidad para una restauración capitalista. Los miembros del Partido Comunista y el pueblo de todo el país no deben pensar que todo estará resuelto después de una o dos grandes revoluciones culturales, o inclusive tres o cuatro. Debemos estar siempre muy alertas y jamás bajar la vigilancia.

1967. (P.I. N° 22 de 1967)

Parece imprescindible realizar la Gran Revolución Cultural Proletaria, pues nuestra base no es sólida. A juzgar por mi observación, temo que en una mayoría bastante grande de fábricas -no digo todas ni la abrumadora mayoría de ellas- la dirección no estaba en manos de los genuinos marxistas y las masas obreras. No es que no hubiera buenas gentes entre aquellos encargados de la dirección de las fabricas. Los había. Había buenas gentes entre los secretarios, subsecretarios y miembros de los comités del Partido y entre los secretarios de las células del Partido. Pero seguían la linea de Liu Shao-chi, simplemente recurrían al incentivo material, ponían las ganancias al mando y, en vez de promover la política proletaria, daban premios, y cosas por el estilo. (…) Pero había de hecho gentes malas en las fabricas. (…) Esto demuestra que no se ha finalizado la revolución.

I Sesión Plenaria del IX Comité Central. Abril de 1969.

En China, desde que el emperador fue derribado en 1911, ningún reaccionario ha sido capaz de mantenerse por mucho tiempo en el Poder. La dominación más larga de la reacción (Chiang Kai-shek) sólo duró 20 años, pero él también se vino abajo cuando el pueblo se levantó en rebelión. Chiang Kai-shek subió al Poder valiéndose de la confianza depositada en él por Sun Yat-sen y de la Academia de Juangpu que tenía a su cargo y reuniendo en torno suyo a una gran pandilla de reaccionarios. Una vez que él se volvió contra el Partido Comunista, prácticamente toda la clase terrateniente y toda la burguesía lo apoyaron. Además, el Partido Comunista carecía de experiencias en aquel entonces. De este modo, Chiang Kai-shek logró imponerse temporalmente, con gran regocijo. Durante esos 20 años, no obstante, nunca logró unificar el país. Tuvo lugar en ese tiempo la guerra entre el Kuomintang y el Partido Comunista, las guerras entre el Kuomintang y los diferentes caudillos militares, la guerra entre China y el Japón y, finalmente, la guerra civil a gran escala, de 4 años, que arrojó a Chiang Kai-shek hacia un grupo de islas. Estoy seguro de que si la derecha lleva a cabo un golpe de Estado anticomunista en China, no conocerá tampoco la paz, y muy probablemente su dominación será de corta vida, ya que esto no podrá ser tolerado por ninguno de los revolucionarios, que representan los intereses del pueblo, constituido por más del 90 por ciento de la población. (…) Conclusión: las perspectivas son brillantes, pero el camino tiene vueltas y revueltas.

1966. (P.I. N° 11 de 1975)

El marxismo consta de millares de verdades, pero al fin de cuentas, todas ellas se resumen en una sola frase: ‘La rebelión se justifica’. Durante milenios se había dicho que la opresión y la explotación tenían razón y que la rebelión no se justificaba. Con el surgimiento del marxismo se invirtió este viejo veredicto. Ello constituye una gran contribución. Esta verdad fue alcanzada por el proletariado mediante la lucha y Marx extrajo la conclusión. Conforme a esta verdad, se opone resistencia, se lucha y se brega por el socialismo.

Citado en “Desafiar el viejo mundo”, 22 de agosto de 1966.

Las acciones revolucionarias de los guardias rojos expresan la ira y condenación contra la clase terrateniente, la burguesía, el imperialismo, el revisionismo y sus lacayos, todos ellos explotadores y opresores de los obreros, campesinos, intelectuales revolucionarios y partidos y grupos revolucionarios, y demuestran que se justifica la rebelión contra los reaccionarios. Les brindo a ustedes mi caluroso apoyo.

Carta a los guardias rojos, agosto de 1966. (P.I. N° 36 de 1976).

La dirección errónea, que provoca, perjuicio a la revolución, no debe ser aceptada incondicionalmente sino que debe ser resueltamente boicoteada.

Abril de 1967 (P.I. N° 16 de 1967)

Fuera de un partido existen otros partidos y dentro de él hay facciones: esto ha sido siempre así. (…) Toda facción es un ala de una clase. (…) Excepto los desiertos, allí donde hay grupos de gente, éstos se componen invariablemente de izquierda, centro y derecha. Esto seguirá siendo así incluso dentro de diez mil años.

P.I. N° 19 de 1968

Nosotros, los comunistas, no pretendemos ser funcionarios, sino que queremos hacer la revolución. Todos nosotros debemos tener un consecuente espíritu revolucionario y no debemos divorciarnos, ni por un momento, de las masas. (…) 

[Un comunista] debe estar pleno de vigor, debe poseer una firme voluntad revolucionaria”, “en cualquier momento y dondequiera que esté, ha de adherirse a los principios justos y luchar infatigablemente contra todas las ideas y acciones erróneas.

P.I. N° 51 de 1968

Marx dijo: El proletariado no sólo debe emanciparse a sí mismo sino que también debe emancipar a toda la humanidad. Sin emancipar a toda la humanidad, el proletariado no podrá emanciparse definitivamente. Camaradas, les ruego que presten atención a esta verdad.

Carte a los guardias rojos, agosto de 1966. ( P.I. N° 36 de 1966)

El proletariado es la más grande clase en la historia de la humanidad. Es la clase revolucionaria más poderosa en lo ideológico, en lo político y por su fuerza; puede y debe unir en torno suyo a la aplastante mayoría para aislar al máximo al puñado de enemigos y atacarlo.

P.I. N° 45 de 1974

En la época en que existen todavía clases y lucha de clases dentro y fuera del país, la clase obrera y las masas populares que han tomado el poder estatal deben reprimir todas las clases, grupos o individuos contrarrevolucionarios que resistan a la revolución, impedir sus actividades restauracionistas y prohibir a todos los contrarrevolucionarios que exploten la libertad de palabra para alcanzar sus objetivos contrarrevolucionarios.

P.I. N° 19 de 1976

Las antiguas clases explotadoras se encuentran totalmente sumergidas en el inmenso océano de las masas trabajadoras, y quiéranlo o no, sus individuos se ven obligados a transformarse. Hay sin duda gente que, siendo reacia hasta la muerte a cambiar, está dispuesta a presentarse ante Dios con su cabeza de granito; pero esto no afecta la situación general. Todas las ideologías decadentes y demás factores inadecuados que subsisten en la superestructura se están derrumbando día a día. Aún se requiere tiempo para barrer con todas estas basuras, pero ciertamente su eliminación es inevitable.

P.I. N° 30 de 1974

La mayoría de nuestras intelectuales de hoy provienen de la vieja sociedad y de familias no trabajadoras. Aun aquellos que descienden de familias obreras y campesinas, son todavía intelectuales burgueses por que la educación que recibieron antes de la liberación fue una educación burguesa y su criterio respecto del mundo era esencialmente burgués. Si no dejan de lado lo viejo y lo reemplazan por la concepción proletaria del mundo, permanecerán difiriendo de los obreros y campesinos en su punto de vista, en su posición y sentimientos y serán con respecto a estos como tarugos cuadrados dentro de agujeros redondos y los obreros y los campesinos no les abrirán su corazón.

3. Continuación de la G.R.C.P.

Un gran desorden bajo los cielos conduce a un gran orden bajo los cielos. Y otro tanto vuelve a suceder cada siete u ocho años. Los monstruos y demonios saldrán por sí solos a la palestra. Como lo determina su propia naturaleza de clase, no pueden actuar de otra manera”.

P.I. N° 36 de 1976

Llevamos 50 años cantando La Internacional; sin embargo, en 10 ocasiones aparecieron en nuestro Partido quienes intentaron crear la división. A mi modo de ver, eso va a ocurrir aún 10, 20, 30 veces más. ¿No lo creen ustedes? Aunque no lo crean, yo lo creo de todas maneras. ¿Dejarán de existir las luchas cuando hayamos llegado al comunismo? No lo creo. Aun en el comunismo, habrá igualmente luchas, sólo que serán luchas entre lo nuevo y lo caduco, entre lo correcto y lo erróneo. Incluso de aquí a decenas de miles de años, lo erróneo tampoco valdrá ni podrá sostenerse.

Durante una gira de inspección en agosto y setiembre de 1971 (P.I. N° 34 de 1976)

¿Por qué Lenin hablaba de la necesidad de ejercer la dictadura sobre la burguesía? Es preciso tener una clara comprensión de esta cuestión. La falta de claridad al respecto conducirá al revisionismo. Hay que hacerlo saber a toda la nación. (…)

En una palabra, China es un país socialista. Antes de la liberación no difería mucho del capitalismo. Ahora todavía practica un sistema salarial de ocho grados, la distribución a cada uno según su trabajo y el intercambio por medio del dinero, los cuales, apenas son distintos de aquellos existentes en la vieja sociedad. Lo diferente es que el sistema de propiedad ha cambiado. (…) Nuestro país practica ahora un sistema de mercancías, y el sistema salarial es desigual, como el de ocho grados, etc. Esto solo puede ser restringido bajo la dictadura del proletariado. Como consecuencia, sería muy fácil para tipos como Lin Piao impulsar el sistema capitalista si subieran al Poder. Por eso, debemos estudiar más obras marxistas-leninistas. (…)

Lenin dijo: “La pequeña producción engendra capitalismo y burguesía constantemente, cada día, cada hora, de modo espontáneo y en masa”. Esto también ocurre en una parte de los obreros y una parte de los miembros del Partido. Tanto en las filas del proletariado como entre los trabajadores de los organismos oficiales hay personas que incurren en el estilo de vida burgués.

1975 (P.I. N° 10 de 1975)

Sucede que la revolución socialista le cae a uno mismo sobre la cabeza. Ya durante la cooperativización agrícola, hubo en el seno del Partido quienes se pronunciaron en contra, y ante la crítica al derecho burgués se muestran resentidos. La revolución socialista está en marcha; con todo, hay incomprensión acerca de dónde está ubicada la burguesía. Justamente está en el seno del Partido Comunista; se trata de los dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Los seguidores del camino capitalista siguen todavía su camino.

1976 (P.I. N° 11 de 1976)

En 1949 se señaló que la contradicción principal en el país es la contradicción entre el proletariado y la burguesía. Trece años más tarde, se replanteó la cuestión de la lucha de clases, haciéndose también referencia al hecho de que la situación empezaba a mejorar. ¿Qué es la Gran Revolución Cultural? Es lucha de clases. Liu Shao-chi abogó por la teoría de la extinción de la lucha de clases, pero lo que él mismo hizo no fue extinguirla. Quiso proteger a su banda de renegados y cómplices jurados. Lin Piao intentó derrocar al proletariado y montar un golpe de Estado. ¿Se extinguió la lucha de clases?

1976 (P.I. N° 15 de 1976)

Lenin habló de un Estado burgués sin capitalistas construido para proteger el derecho burgués. Nosotros mismos hemos construido un Estado como ése, en que las cosas no difieren mucho de las de la vieja sociedad, pues hay jerarquización y rigen un sistema salarial de ocho categorías, la distribución según el trabajo y el intercambio de valores iguales.

1976 (P.I. N° 25 de 1976)

Luego de la revolución democrática, los obreros, los campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior no se han detenido y quieren hacer la revolución. En cambio, una parte de los militantes del Par

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todo se muestran renuentes a seguir adelante, y algunos han retrocedido y se han puesto contra la revolución. ¿Por qué? Porque ellos, como altos funcionarios que han llegado a ser, buscan proteger los intereses de los altos funcionarios.

1976. (P.I. N° 25 de 1976)

¿Será todavía necesario hacer la revolución al cabo de cien años? ¿Y al cabo de mil años? Siempre existirá esa necesidad. Siempre habrá una parta de gente que se sienta oprimida. Los pequeños funcionarios, los estudiantes, los obreros, los campesinos y los soldados no se conforman con la opresión que les imponen los grandes personajes, y por consiguiente quieren hacer la revolución.

1976. (P.I. N° 34 de 1976)

“Las masas son los verdaderos héroes, en tanto que nosotros somos pueriles y ridículos (…) ocurre con frecuencia que los que están en nivel inferior sobrepasan a los que están en nivel superior, las masas sobrepasan a los dirigentes, y éstos se quedan a la zaga de los trabajadores comunes, porque están aislados de las masas y carecen de experiencia práctica”.

1976. (P.I. N° 23 de 1976)


DOCUMENTOS BÁSICOS DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA SOBRE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA

CIRCULAR DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA

(16 de Mayo de 1966)

A todos los burós regionales del Comité Central, a todos los comités provinciales, municipales y de región autónoma del Partido, a todos los departamentos y comisiones del Comité Central, a todos los grupos dirigentes y comités del Partido en las instituciones del Estado y en las organizaciones populares, y al Departamento Político General del Ejército Popular de Liberación:

El Comité Central ha decidido revocar el “Informe esquemático del grupo de los cinco a cargo de la revolución cultural sobre las actuales discusiones académicas”, que fue aprobado y distribuido el 12 de febrero de 1966, suprimir el “grupo de los cinco a cargo de la revolución cultural” y sus oficinas e instituir un nuevo grupo encargado de la revolución cultural, subordinado directamente al Comité Permanente del Buró Político.El informe esquemático del llamado “grupo de los cinco” es totalmente erróneo, está en contra de la línea trazada por el Comité Central y el camarada Mao Tse-tung para la revolución cultural socialista y en contra de los principios guía formulados en 1962 por la X Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso del Partido sobre la cuestión de las clases y la lucha de clases en la sociedad socialista. El informe esquemático, aunque finge conformidad, en realidad opone terca resistencia a la gran revolución cultural iniciada y dirigida personalmente por el camarada Mao Tse-tung y a sus instrucciones acerca de la crítica a Wu Jan impartidas en la conferencia de trabajo del Comité Central realizada en septiembre y octubre de 1965 (esto es, en la sesión del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central en la cual participaron también los camaradas responsables de todos los burós regionales del Comité Central).

El informe esquemático del llamado “grupo de los cinco” es en realidad obra exclusiva de Peng Chen, quien lo tejió de acuerdo con sus propios puntos de vista y a espaldas del camarada Kang Sheng, miembro del mismo grupo, y de otros camaradas. Al tratar un documento de este tipo sobre problemas importantes relativos a la situación en su conjunto de la revolución socialista, Peng Chen no discutió ni

intercambió en absoluto opiniones dentro del “grupo de los cinco”. No consultó a ningún comité local del Partido, ni dejó en claro que se sometiera al Comité Central para su examen como un documento oficial de éste, y menos aún obtuvo aprobación del camarada Mao Tse-tung, Presidente del Comité Central. Empleando métodos extremadamente deshonrosos, actuó en forma arbitraria, abusó de sus atribuciones e hizo llegar precipitadamente el informe esquemático a todo el Partido usurpando el nombre del Comité Central.

Los errores principales del informe esquemático son los siguientes:

1. Basado en la posición burguesa, se atiene a la concepción burguesa del mundo para valorar la situación y el carácter de la actual crítica académica, invierte por completo la relación entre el enemigo y nosotros. Nuestro país vive en la actualidad una alta marea de la gran revolución cultural proletaria. Esta marea arremete con fuerza contra todas las decadentes posiciones ideológicas y culturales que aún conservan la burguesía y los remanentes feudales. En vez de estimular a todo el Partido a movilizar con audacia a las grandes masas de obreros, campesinos y soldados y a los combatientes culturales del proletariado para que continúen su avance en el ataque, el informe esquemático trató por todos los medios de desviar el movimiento hacia la derecha. Con lenguaje confuso, contradictorio e hipócrita, oscurece la aguda lucha de clases que actualmente se desarrolla en los frentes cultural e ideológico y, en particular, oscurece el objetivo de esta gran lucha, el cual es criticar y repudiara Wu Jan y a otros numerosos representantes anti-Partido y antisocialistas de la burguesía (existe un número de tales representantes en el Comité Central del Partido y en los organismos partidarios, gubernamentales y otros a los niveles central, provincial, municipal y de región autónoma). No se refiere al problema de la destitución que, como lo ha señalado el Presidente Mao una y otra vez, es la clave de la pieza dramática de Wu Jan La destitución de Jai Rui, encubriendo así la seria naturaleza política de esta lucha.

2. El informe esquemático viola la tesis marxista fundamental de que toda lucha de clases es una lucha política. Tan pronto como se comenzó a tratar en la prensa el problema político de La destitución de Jai Rui de Wu Jan, los autores del informe esquemático no tuvieron reparos en afirmar que “la discusión en la prensa no debe limitarse a problemas políticos, sino desarrollarse plenamente sobre los diversos problemas académicos y teóricos”. Declararon en muchas ocasiones que en la crítica a Wu Jan no era permisible referirse al problema clave, ni a la destitución de los oportunistas de derecha en la Reunión de Lushan de 1959, ni a las actividades anti- Partido y antisocialistas de Wu Jan y otros. El camarada Mao Tse-tung nos dice a menudo que la lucha ideológica contra la burguesía es una prolongada lucha de clases y que no puede darse por solucionada sacando apresuradamente conclusiones políticas. Sin embargo, Peng Chen hizo correr deliberadamente falsos rumores, diciendo a mucha gente que el Presidente Mao creía que las conclusiones políticas sobre la crítica a Wu Jan podrían sacarse dentro de dos meses. Dijo además que no se hablara de los problemas políticos sino dos meses más tarde. Su propósito era arrastrar la lucha política en la esfera de la cultura a la llamada discusión “puramente académica”, preconizada con frecuencia por la burguesía. Obviamente, esto es oponerse a que se dé prioridad a la política proletaria y tratar de dársela a la política burguesa.

3. El informe esquemático recalca en especial lo que se llama “apertura amplia”, pero, recurriendo a medios fraudulentos, desnaturaliza radicalmente la política de “apertura amplia” formulada por el camarada Mao Tse-tung en la Conferencia Nacional del Partido sobre el Trabajo de Propaganda que se efectuó en marzo de ‘1957, y la despoja de su contenido de clase. Precisamente cuando se refirió a este problema, el camarada Mao Tse-tung señaló: “Aún debemos sostener una batalla prolongada contra la ideología burguesa y pequeñoburguesa. Es erróneo ignorar esto y abandonar la lucha ideológica. Todas las ideas erróneas, todas las hierbas venenosas y todos los monstruos y demonios deben ser sometidos a crítica; en ninguna circunstancia debemos permitir que cundan libremente.” Dijo además: “La ‘apertura amplia’ significa dejar que todo el mundo exprese libremente su opinión, de manera que la gente se atreva a hablar, a criticar y a debatir.” El informe esquemático, no obstante, contrapone la “apertura amplia” a la denuncia de la posición reaccionaria burguesa por parte del proletariado. Para el informe esquemático, la “apertura amplia” es liberalización burguesa, significa permitir tan sólo que se abra la burguesía y prohibir que el proletariado haga lo mismo y contraataque a la burguesía, significa escudar a los representantes burgueses reaccionarios como Wu Jan. La llamada “apertura amplia” planteada por el informe esquemático va en contra del pensamiento de Mao Tse-tung y responde a las necesidades de la burguesía.

4. En el momento en que iniciamos la contraofensiva al ataque frenético de la burguesía, los autores del informe esquemático proclamaron que “ante la verdad todos son iguales”. Esta es una consigna burguesa, de la cual se valen para proteger a la burguesía, oponerse al proletariado, al marxismo-leninismo y al pensamiento de Mao Tse-tung y negar por completo la naturaleza de clase de la verdad. En la lucha entre el proletariado y la burguesía, en la lucha entre la verdad marxista y las teorías absurdas de la burguesía y las demás clases explotadoras, o el viento del este prevalece sobre el viento del oeste, o viceversa, y no hay la menor cabida para la igualdad. ¿Acaso se puede permitir igualdad alguna en los problemas fundamentales como la lucha del proletariado contra la burguesía, la dictadura del proletariado sobre la burguesía, la dictadura del proletariado en la superestructura- incluidos los diversos terrenos de la cultura- y los incesantes esfuerzos del proletariado por depurar al Partido Comunista de los representantes de la burguesía infiltrados en sus filas, los cuales, agitando “banderas rojas”, combaten la bandera roja? Los viejos socialdemócratas durante las últimas décadas, y los revisionistas contemporáneos desde hace más de diez años, jamás han permitido que exista igualdad alguna entre el proletariado y la burguesía. Niegan por completo que la historia de la humanidad de los varios milenios es la historia de la lucha de clases, niegan por completo la lucha de clases del proletariado contra la burguesía, y niegan por completo la revolución del proletariado contra la burguesía y su dictadura sobre ella. Por el contrario, ellos son lacayos fieles de la burguesía y el imperialismo y, asociados con éstos, insisten en la ideología burguesa de la opresión y explotación al proletariado y en el sistema social capitalista, y combaten la ideología marxista-leninista y el sistema social socialista. Forman una gavilla de contrarrevolucionarios anticomunistas y antipopulares. La lucha que libran contra nosotros es una lucha a muerte, y en ella no cabe ninguna igualdad. Por lo tanto, nuestra lucha contra ellos tiene que ser también una lucha a muerte. Entre nosotros y ellos no existen en absoluto relaciones de igualdad, sino relaciones de opresión de una clase por otra, es decir, de la dictadura del proletariado sobre la burguesía; no pueden existir relaciones de ninguna otra índole, como las de una supuesta igualdad, de coexistencia pacífica entre las clases explotadas y las explotadoras, de humanidad, justicia y virtud, etc.

5. El informe esquemático dice: “No sólo es necesario prevalecer sobre la otra parte políticamente, sino también superarla y prevalecer sobre ella efectiva y considerablemente en el nivel académico y profesional.” Es también muy errónea semejante concepción, que no hace distinción de clases en los problemas académicos. La verdad que el proletariado ha dominado en los problemas académicos, la verdad del marxismo-leninismo y la verdad del pensamiento de Mao Tse-tung, hace tiempo que han sobrepasado en mucho a la burguesía y prevalecen sobre ella notablemente. El planteamiento del informe esquemático muestra que sus autores loan y enaltecen a las llamadas “autoridades académicas’ burguesas, y odian y reprimen a las nuevas y combativas fuerzas que representan al proletariado en los círculos académicos.

6. El Presidente Mao señala con frecuencia que no hay construcción sin destrucción. La destrucción significa crítica y repudio, significa revolución. La destrucción quiere decir razonamiento, y razonamiento es construcción. La destrucción va primero, y en su curso ya implica la construcción. El marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung, se ha creado y desarrollado sin cesar justamente en el curso de la lucha por destruir la ideología burguesa. Pero el informe esquemático subraya que “sin construcción no puede haber destrucción verdadera y cabal”. Esto significa en realidad prohibir la destrucción de la ideología burguesa y la construcción de la ideología proletaria, se opone diametralmente al pensamiento del Presidente Mao, marcha en contra de la lucha revolucionaria que sostenemos en el frente cultural para la destrucción total de la ideología burguesa, y significa prohibir que el proletariado haga la revolución.

7. El informe esquemático declara que “no debemos proceder a la manera de los tiranuelos de academia, quienes actúan en forma arbitraria y tratan de reprimir a la gente con su autoridad”, y que “hace falta estar alerta ante la posibilidad de que los trabajadores académicos de izquierda emprendan el camino de los especialistas burgueses y los tiranuelos de academia”. ¿Qué quiere decir realmente “tiranuelo de academia”? ¿Quiénes son los “tiranuelos de academia”? ¿Acaso no debe el proletariado ejercer su dictadura y reprimir a la burguesía? ¿Acaso el trabajo académico del proletariado no debe reprimir al de la burguesía y eliminarlo? ¿Es acto de “tiranuelos de academia” el que el trabajo académico del proletariado reprima y elimine el de la burguesía? El informe esquemático dirige la punta de su lanza contra la izquierda proletaria, con la obvia intención de poner la etiqueta de “tiranuelos de academia” a los marxistas-leninistas y, de este modo, apoyar a los verdaderos tiranuelos de academia burgueses y mantener su monopolio tambaleante en los círculos académicos. De hecho, aquellos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido que apoyan a los tiranuelos de academia burgueses, y aquellos representantes de la burguesía infiltrados en el Partido que protegen a esos tiranuelos, son en verdad grandes tiranuelos del Partido que no leen libros ni periódicos, que no mantienen contacto con las masas, ni poseen ningún conocimiento, que se apoyan únicamente en “actuar en forma arbitraria y reprimir a la gente con su autoridad” y usurpan el nombre del Partido.

8. Con segundas intenciones, los autores del informe esquemático tratan deliberadamente de enturbiar las aguas, hacer confusas las fronteras de clase y desviar la lucha de su objetivo, proponiendo “rectificar el estilo de trabajo” de “la izquierda firme”. La finalidad principal que persiguen al lanzar con tanta precipitación el informe esquemático es atacar a la izquierda proletaria. Han hecho esfuerzos especiales en recoger material sobre la izquierda, han buscado toda suerte de pretextos para atacarla y se han propuesto asestarle nuevos golpes por medio de la “rectificación del estilo de trabajo”, en el vano intento de desintegrar sus filas. Se oponen en forma abierta a la política, formulada explícitamente por el Presidente Mao, de proteger y apoyar a la izquierda y de hacer hincapié en el establecimiento y ampliación de sus filas. Por otra parte, han conferido el título de “izquierda firme” a los representantes burgueses, los revisionistas y los traidores infiltrados en el Partido, y los amparan.  Con este método tratan de dar alas a la arrogancia de la derecha burguesa y aplastar la moral de la izquierda proletaria. Rebosan de odio hacia el proletariado y de amor hacia la burguesía. Esta es la concepción burguesa que tienen de la fraternidad los autores del informe esquemático.

9. En el momento en que apenas comienza la nueva y enconada lucha del proletariado contra los representantes de la burguesía en el frente ideológico, y no ha empezado la lucha aún en muchos campos y lugares, o aunque haya empezado ya, la mayoría de los comités del Partido tienen una comprensión muy pobre de sus tareas de dirección en esta gran lucha y están muy lejos de ejercer una dirección concienzuda y eficaz, sucede que el informe esquemático subraya reiteradamente la necesidad de conducir la lucha “bajo dirección”, con “prudencia”, “cautela” y “previa ratificación de los organismos directivos pertinentes”. Todo esto tiene como objetivo sujetar con múltiples restricciones a la izquierda proletaria, maniatarla con un montón de prohibiciones y tabúes, y poner todo género de obstáculos a la revolución cultural proletaria. En una palabra, los autores del informe esquemático tenían prisa por frenar el movimiento y lanzar una contraofensiva en venganza. Sienten un odio acerbo a los artículos publicados de la izquierda proletaria para rechazar el ataque de las “autoridades” reaccionarias burguesas, y han retenido los que aún no se han publicado. Han dejado salir de sus guaridas a todos los monstruos y demonios, que han saturado, durante muchos años, nuestros periódicos, la radiodifusión, revistas y libros, manuales, discursos, obras literarias y artísticas, películas, la ópera y el drama, los qui(narraciones artísticas), artes plásticas, música, danzas, etc. Al hacer todo esto, no han abogado nunca por la necesidad de aceptar la dirección del proletariado ni de solicitar la ratificación de nadie. Esta comparación hace ver en qué posición se han ubicado los autores del informe esquemático.

10. La presente lucha implica el problema de aplicar la línea del camarada Mao Tse-tung sobre la revolución cultural o combatirla. Pero el informe esquemático dice: “A través de esta lucha, abriremos, guiados por el pensamiento de Mao Tse-tung, el camino para la solución a este problema (se refiere a la ‘eliminación total de ideas burguesas en el terreno académico’).” Las obras del camarada Mao Tse-tung Sobre la nueva democracia, Charlas en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte, Carta al Teatro de Opera de Pingju de Yenán después de ver “Obligados a unirse a los rebeldes de la montaña Liangshan”, Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo y Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda, han abierto hace mucho el camino para el proletariado en los frentes cultural e ideológico. Sin embargo, el informe esquemático sostiene que el pensamiento de Mao Tse-tung aún no nos ha despejado el camino e intenta trazar de nueva una vía. Al tomar la bandera “guiados por el pensamiento de Mao Tse-tung” como subterfugio, el informe esquemático trata de abrir un camino contrario al pensamiento de Mao Tse-tung, es decir, el camino del revisionismo contemporáneo, el de la restauración de la burguesía.

En resumen, el informe esquemático se opone a que se lleve hasta el fin la revolución socialista, se opone a la línea de la revolución cultural que sigue el Comité Central del Partido encabezado por el camarada Mao Tse-tung, ataca a la izquierda proletaria y escuda a la derecha burguesa y, con ello, prepara opinión pública para la restauración de la burguesía. Dicho informe es un reflejo de la ideología

burguesa en el Partido, es totalmente revisionista. La lucha contra esta línea revisionista no es, bajo ningún aspecto, cosa de minucias, sino un asunto de primordial importancia que atañe al destino, el porvenir y la fisonomía futura de nuestro Partido y nuestro país, y que concierne también a la revolución mundial.

Los comités del Partido a todo nivel deben dejar de aplicar inmediatamente el “informe esquemático del grupo de los cinco a cargo de la revolución cultural sobre las actuales discusiones académicas”. Todo el Partido debe seguir las instrucciones del camarada Mao Tse-tung, mantener en alto la gran bandera de la revolución cultural proletaria, denunciar por completo la posición reaccionaria burguesa de las llamadas “autoridades académicas” anti- Partido y antisocialistas, criticar y repudiar a fondo las ideas reaccionarias burguesas en los círculos académicos, educacionales, periodísticos, literarios y artísticos y editoriales, y apoderarse de la dirección en estos dominios de la cultura. Para realizarlo, hay que, al mismo tiempo, criticar y repudiar a los representantes burgueses que se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, y depurar a todos éstos de dichos representantes burgueses o remover algunos de ellos de sus cargos. Sobre todo, no debemos confiar a esos elementos la dirección del trabajo de la revolución cultural. Pero, en realidad, muchos de ellos han estado o están asumiendo este trabajo, lo cual resulta extremadamente peligroso.

Los representantes burgueses que se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, son un grupo de revisionistas contrarrevolucionarios que se apoderarán del Poder y convertirán la dictadura del proletariado en dictadura de la burguesía si se les presenta la oportunidad. A algunas de estas personas, ya las hemos calado; a otras todavía no. Y en algunas todavía confiamos y las preparamos para ser nuestros continuadores. Por ejemplo, gente tipo Jruschov todavía anida a nuestro lado; los comités del Partido a todo nivel deben prestar plena atención a esto.

Esta circular puede despacharse, junto con el documento erróneo emitido por el Comité Central el 12 de febrero de 1966, hasta los comités del Partido a nivel distrital, hasta los comités del Partido de los organismos culturales y hasta los comités del Partido a nivel de regimiento en el ejército, para que ellos discutan cuál es el documento erróneo y cuál el correcto, cómo entienden estos documentos y cuáles han sido sus éxitos y sus fallas.

DECISIÓN DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA
SOBRE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA (Aprobada el 8 de Agosto de 1966)

1.
Nueva etapa de la revolución socialista

La gran Revolución Cultural proletaria que se desenvuelve actualmente, una gran revolución que llega al alma misma de la gente, representa una nueva etapa, aún más profunda y más amplia, en el desarrollo de la revolución socialista de nuestro país.

En la X Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso del Partido, el camarada Mao Tse-tung dijo: “Para derrocar el Poder político, es siempre necesario ante todo crear la opinión pública y trabajar en el terreno ideológico. Así proceden las clases revolucionarias, y así también lo hacen las clases contrarrevolucionarias”. La práctica ha demostrado como totalmente correcta esta tesis del camarada Mao Tse-tung.

Aunque derrocada, la burguesía todavía trata de valerse de las viejas ideas, cultura, hábitos y costumbres de las clases explotadoras para corromper a las masas y conquistar la mente del pueblo en su esfuerzo por restaurar su poder. El proletariado debe hacer exactamente lo contrario: debe propinar golpes despiadados y frontales a todos los desafíos de la burguesía en el dominio ideológico y cambiar la fisonomía espiritual de toda la sociedad utilizando sus propias nuevas ideas, cultura, hábitos y costumbres. Nuestro objetivo actual es aplastar, mediante la lucha, a los que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, criticar y repudiar a las “autoridades” reaccionarias burguesas en el campo académico, criticar y repudiar la ideología de la burguesía y demás clases explotadoras, y transformar la educación, la literatura y el arte y los demás dominios de la superestructura que no corresponden a la base económica del socialismo, a fin de facilitar la consolidación y el desarrollo del sistema socialista.

2.
Corriente principal y zigzags

Las amplias masas de obreros, campesinos, soldados, intelectuales revolucionarios y cuadros revolucionarios constituyen la fuerza principal en esta gran Revolución Cultural. Un gran número de jóvenes revolucionarios, antes desconocidos, se han convertido en valientes desbrozadores de caminos. Actúan con firmeza, vigor e inteligencia. Por medio de dazibao y de grandes debates, exponen franca y plenamente sus opiniones, denuncian y critican en profundidad, y lanzan resueltos ataques contra los representantes abiertos u ocultos de la burguesía. En el curso de semejante gran movimiento revolucionario, es inevitable que ellos muestren tales o cuales defectos, pero su orientación revolucionaria fundamental ha sido siempre correcta. Esta es la corriente principal de la gran Revolución Cultural proletaria y prosigue su avance.

La Revolución Cultural, por ser una revolución, encuentra inevitablemente resistencia. Esta resistencia proviene principalmente, de aquellas personas infiltradas en el Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista. También proviene de la vieja fuerza de la costumbre de la sociedad. En la actualidad, esta resistencia es todavía bastante fuerte y tenaz. Sin embargo, la gran Revolución Cultural proletaria es, después de todo, la tendencia general e irresistible. Muchos hechos demuestran que tal resistencia se desmoronará rápidamente una vez que las masas populares sean plenamente movilizadas.

Debido a esta resistencia relativamente fuerte, la lucha experimentará altibajos e incluso repetidos altibajos. Esto no tiene nada de perjudicial. Templará al proletariado, a las demás masas trabajadoras y especialmente a la joven generación, les proporcionará experiencias y lecciones, y les hará comprender que el camino revolucionario es zigzagueante y no llano.

3.
Poner en primer lugar el “atreverse” y movilizar audazmente a las masas

El desenlace de esta gran Revolución Cultural depende de si la dirección del Partido se atreve o no a movilizar audazmente a las masas. Actualmente, las organizaciones del Partido a los diversos niveles pueden dividirse en cuatro categorías según como dirijan la Revolución Cultural.

1. Hay organizaciones del Partido cuyos responsables se colocan a la vanguardia del movimiento y se atreven a movilizar con audacia a las masas. Ellos ponen en primer lugar el “atreverse”, son intrépidos combatientes comunistas y buenos discípulos del Presidente Mao. Estimulan el uso de los dazibao y los grandes debates. Animan a las masas a desenmascarar a los monstruos de toda clase y también a criticar los defectos y errores en el propio trabajo de ellos. Semejante dirección correcta es el resultado de dar prominencia a la política proletaria y poner al frente el pensamiento de Mao Tse-tung.

2. Los responsables de numerosas organizaciones tienen una comprensión muy pobre de la tarea de dirección en esta gran lucha, su dirección está lejos de ser concienzuda y eficaz, y en consecuencia, se encuentran en una situación débil y de incompetencia. En ellos, el “temor” prima sobre todo; se aferran a los reglamentos y fórmulas anticuados y no están dispuestos a romper con las prácticas convencionales ni a avanzar. Han sido sorprendidos por el nuevo orden revolucionario de las masas y, como resultado de ello, su dirección ha quedado a la zaga de la situación, a la zaga de las masas.

3. En algunas organizaciones, los responsables que han cometido errores de uno u otro tipo, dan prominencia en aún mayor grado a su “temor” y tienen miedo a que las masas les pillen sus faltas. En realidad, si ellos hacen una autocrítica seria y aceptan las críticas de las masas, el partido y las masas los sabrán comprender. Pero si ellos no lo hacen así, cometerán nuevos errores y se convertirán en obstáculos para el movimiento de masas.

4. Algunas organizaciones se hallan controladas por aquellas personas infiltradas en el Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista. Estos individuos tienen un miedo cerval a que las masas los desenmascaren y, por tanto, recurren a todos los pretextos posibles para reprimir el movimiento de masas. Acuden a tácticas tales como desviar la dirección del ataque y llamar negro a lo blanco con el intento de descarrilar el movimiento. Cuando se ven muy aislados y ya no pueden seguir manteniéndose, traman nuevas intrigas, lanzan ataques solapados, difunden falsos rumores y hacen lo imposible para borrar la distinción entre la revolución y la contrarrevolución a fin de atacar a los revolucionarios.

Lo que el Comité Central del Partido exige de los comités del partido a todos los niveles es que persistan en ejercer una dirección acertada; pongan en primer lugar el “atreverse”; movilicen audazmente a las masas; cambien la situación de debilidad e incompetencia allí donde exista; estimulen a aquellos camaradas que han cometido errores pero que están dispuestos a corregirlos, a que desechen sus rémoras mentales y se incorporen a la lucha; y destituyan de sus cargos a aquellas personas que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, reconquistando la dirección para colocarla de nuevo en manos de los revolucionarios proletarios.

4.
Dejar que las masas se eduquen a sí mismas en el movimiento

En la gran Revolución Cultural proletaria, sólo se puede adoptar el método de dejar que las masas se liberen a sí mismas, y no el de manejar todos los asuntos en su nombre.

Hay que confiar en las masas, apoyarse en ellas y respetar su iniciativa. Hay que desechar el “temor”. No se debe temer que se den casos de desorden. El presidente Mao nos ha dicho frecuentemente que la revolución no puede ser tan fina, tan moderada, amable, cortés, restringida y magnánima. Hay que dejar que las masas se eduquen a sí mismas en este gran movimiento revolucionario y aprender a distinguir entre lo justo y lo erróneo, entre la forma correcta de proceder y la incorrecta.

Es necesario lograr una plena y franca exposición de opiniones haciendo pleno uso de los dazibao y de los grandes debates, de modo que las masas clarifiquen los puntos de vista correctos, critiquen los erróneos y desenmascaren todos los monstruos. De esta manera, las amplias masas podrán, en el curso de la lucha, elevar su nivel de conciencia política, incrementar su capacidad, distinguir entre lo justo y lo erróneo y trazar una clara línea de demarcación entre los enemigos y los propios.

5.
Aplicar firmemente la línea de clase del Partido

¿Quiénes son nuestros enemigos? ¿Quiénes son nuestros amigos? Esta es una cuestión primordial para la revolución y es también una cuestión primordial para la gran Revolución Cultural. La dirección del Partido debe saber descubrir a la izquierda, desarrollar y engrosar las filas de ésta y apoyarse resueltamente en la izquierda revolucionaria. Sólo de este modo será posible, en el curso del movimiento, aislar totalmente a los derechistas más reaccionarios, ganarse a los elementos intermedios, unirse con la gran mayoría y lograr, hacia el final del movimiento, unir a más del noventa y cinco por ciento de las masas.

Hay que concentrar todas las fuerzas para asestar golpes al puñado de derechistas burgueses ultrareaccionarios y de revisionistas contrarrevolucionarios, y desenmascarar y criticar plenamente sus crímenes contra el Partido, el socialismo y el pensamiento de Mao Tse-tung, al fin de aislarlos al máximo.

El blanco principal del movimiento actual son aquellos elementos en el seno del Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista. Hay que poner cuidado en distinguir estrictamente a los derechistas antiPartido de aquellos que apoyan y defienden el Partido y el socialismo, pero que han dicho o hecho algo erróneo, o han escrito malos artículos u obras.

Hay que poner cuidado en distinguir estrictamente a los tiranuelos de academia y “autoridades” reaccionarios burgueses de aquellas personas que tienen ideas académicas burguesas ordinarias.

6.
Acertada solución de las contradicciones en el seno del pueblo

Hay que hacer una estricta distinción entre los dos diferentes tipos de contradicciones: las contradicciones en el seno del pueblo y las contradicciones entre nosotros y el enemigo. No hay que tratar las contradicciones en el seno del pueblo como las existentes entre nosotros y el enemigo, ni tratar las contradicciones entre nosotros y el enemigo como aquellas en el seno del pueblo.

Es normal que existan opiniones distintas entre las masas populares. La contienda entre opiniones diferentes es inevitable, necesaria y provechosa. En el curso del debate normal y exhaustivo, las masas populares afirmarán lo justo, corregirán lo erróneo y llegarán paso a paso a la unanimidad de criterio.

En el curso de los debates, se debe adoptar el método de presentar los hechos, argumentar y persuadir a otros por medio del razonamiento. Es inadmisible forzar a someterse a la minoría que sostiene puntos de vista diferentes. La minoría debe ser protegida porque a veces la verdad está con ella. Incluso si la minoría tiene puntos de vista equivocados, se le debe permitir defenderse y reservarse sus opiniones.

Durante el debate, se debe de recurrir al razonamiento y no a la coacción o a la fuerza.

En el curso de los debates, todos los revolucionarios deben saber reflexionar por su propia cuenta y desarrollar el espíritu comunista de pensar con audacia, hablar con audacia y actuar con audacia. A condición de que marchen en la misma orientación general, los camaradas revolucionarios deben evitar todo debate interminable sobre problemas secundarios, con miras a fortalecer la unidad.

7.
Alerta contra aquellos que combaten a las masas revolucionarias tildándolas de “contrarrevolucionarias”

Los dirigentes de algunas escuelas, entidades y equipos de trabajo han organizado contraataques a las masas que les criticaron en sus dazibao. Han formulado incluso consignas como “oponerse a los dirigentes de una entidad o de un equipo de trabajo es oponerse al Comité Central del Partido y al socialismo, es contrarrevolucionario”. De este modo, sus golpes recaerán inevitablemente sobre algunos auténticos activistas revolucionarios. Esto constituye un error de orientación y de línea, y es absolutamente inadmisible.

Cierto número de personas con graves errores ideológicos y, en particular, algunos derechistas antipartido y antisocialistas, aprovechándose de ciertos defectos y errores surgidos en el movimiento de masas, difunden falsos rumores y chismes y se entregan a la demagogia, tildando deliberadamente de “contrarrevolucionarios” a componentes de las masas. Es preciso precaverse de los rateros de este tipo y denunciar a tiempo sus tretas.

Excepto los casos de contrarrevolucionarios activos sobre los que exista clara evidencia de asesinato, incendio, envenenamiento, sabotaje, robo de secretos de Estado, quienes deben de ser tratados de acuerdo a la ley, no se tomarán medidas contra secundarias y primarias por problemas surgidos en el curso del movimiento. Para evitar que la lucha se desvíe de su objetivo principal, queda prohibido, cualquiera que sea el pretexto, incitar a las masas o a los estudiantes a luchar entre sí; incluso en lo que se refiere a los verdaderos derechistas, sus casos deben ser tratados en una etapa posterior del movimiento según la situación de cada uno.

8.
Sobre los cuadros

Los cuadros pueden clasificarse, en líneas generales, en las siguientes cuatro categorías:

1. Buenos.

2. Relativamente buenos.

3. Aquellos que han cometido graves errores pero que aún no son derechistas antipartido y antisocialistas.

4. El reducido número de derechistas antiPartido y antisocialistas.

En circunstancias ordinarias, las primeras dos categorías (buenos y relativamente buenos) constituyen la gran mayoría. A los derechistas antiPartido y antisocialistas hay que desenmascararlos a fondo, derribarlos, aplastarlos, desacreditarlos completamente y eliminar su influencia. Al mismo tiempo, se les debe dar una salida de modo que puedan iniciar una nueva vida.

9.
Grupos, comités y congresos de la Revolución Cultural

En la gran Revolución Cultural proletaria han comenzado a surgir muchas cosas nuevas. Los grupos y comités de la Revolución Cultural y otras formas de organización creadas por las masas en numerosas escuelas y entidades de son cosas nuevas de gran importancia histórica.

Los grupos, comités y congresos de la Revolución Cultural son las mejores formas nuevas de organización mediante las cuales las masas se educan a sí mismas bajo la dirección del Partido Comunista. Constituyen el mejor puente por medio del cual nuestro Partido se mantiene en estrecho contacto con las masas. Son órganos del poder de la Revolución Cultural Proletaria.

La lucha que sostiene el proletariado contra la vieja ideología, cultura, hábitos y costumbres legados a lo largo de miles de años por todas las clases explotadoras, se prolongará por un periodo muy, muy largo. Por lo tanto, los grupos, comités y congresos de la Revolución Cultural no deben ser organizaciones provisionales, sino organizaciones de masas permanentes y duraderas. Son adecuadas no solo para las escuelas y las instituciones, sino en lo fundamental también para las fábricas, minas y otras empresas, para los barrios y aldeas.

Es necesario practicar un sistema de elecciones generales, semejante al de la Comuna de París, para elegir a los miembros de los grupos y comités de la Revolución Cultural y a los delegados a los congresos de la Revolución Cultural. Las listas de candidatos deben de ser presentadas por las masas revolucionarias después de ruegos y discusiones, y las elecciones celebradas después de que las masas hayan discutido las listas una y otra vez.

Las masas pueden criticar en cualquier momento a los miembros de los grupos y comités de la Revolución Cultural y a los delegados electos a los congresos de la Revolución Cultural. Si estos miembros o delegados muestran ser incompetentes, pueden ser sustituidos mediante elecciones o destituidos por las masas después de discutirlo.

Los grupos, comités y congresos de la Revolución Cultural en los centros docentes deben de estar compuestos principalmente por estudiantes revolucionarios. Al mismo tiempo, deben incluir a un cierto número de representante de los profesores y empleados revolucionarios.

10.
Reforma educacional

Es una tarea de suma importancia en la gran Revolución Cultural proletaria transformar el antiguo sistema educacional y los antiguos principios y métodos de enseñanza.

En esta gran Revolución Cultural hay que acabar totalmente con la dominación de los intelectuales burgueses sobre nuestros centros docentes.

La política formulada por el camarada Mao Tse-tung de que la enseñanza debe servir a la política proletaria y combinarse con el trabajo productivo tienen que aplicarse en todo tipo de escuelas, para que todos los que reciben educación se desarrollen, moral, intelectual y físicamente y lleguen a ser trabajadores cultos y con conciencia socialista.

El periodo de estudios debe acortarse. Las asignaturas deben ser menos y mejores. El material de enseñanza debe ser cabalmente transformado. En algunos casos comenzando por simplificar el material complicado. La tarea principal de los estudiantes es estudiar, pero deben de aprender también otras cosas. Es decir, no sólo deben de estudiar los libros, sino que aprender el trabajo industrial, la agricultura y los asuntos militares y, cuando se presente el caso, tomar parte en la lucha de la Revolución Cultural para criticar a la burguesía.

11.
La cuestión de criticar por el nombre en la prensa

En el curso del movimiento revolucionario cultural de las masas, la crítica de las ideologías burguesa y feudal debe ser muy bien combinadas con la difusión de la concepción proletaria del mundo y del marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Tse-tung.

Se debe organizar la crítica de los representantes típicos de la burguesía que se han infiltrado en el partido, y a las típicas “autoridades” reaccionarias burguesas en los campos académicos, incluyendo a todo tipo de puntos de vista reaccionarios en la filosofía, la historia, la economía política y la pedagogía, en las obras y teorías literarias y artísticas, las teorías de las ciencias naturales, así como en otros campos.

La crítica a una persona por su nombre en la prensa debe ser decidida, después de una discusión, por el comité del Partido al nivel correspondiente, o en algunos casos, sometida a la aprobación del comité del Partido al nivel superior.

12.
La política hacia los científicos, técnicos y personal en general

En el movimiento actual debe seguir aplicándose la política de “unidad, crítica, unidad” hacia los científicos, técnicos y personal en general, siempre que sean patriotas, trabajen con energía, no se opongan al Partido ni al socialismo, y no mantengan relaciones ilícitas con ningún país extranjero. Hay que proteger a los hombres de ciencia y al personal científico y técnico que han hecho contribuciones. Se debe ayudarles a transformar gradualmente su concepción del mundo y su estilo de trabajo.

13.
La cuestión de tomar medidas para la combinación con el movimiento de educación socialista en la ciudad y el campo

Las instituciones culturales y educacionales y los organismos dirigentes del Partido y del Gobierno en las ciudades grandes y medianas son los puntos focales de la actual Revolución Cultural proletaria.

La gran Revolución Cultural ha enriquecido el movimiento de educación socialista en la ciudad y el campo y lo ha llevado a un nivel más alto. Hay que realizar aquella en combinación con este último. Las diversas regiones y departamentos pueden tomar medidas a este respecto a la luz de las condiciones específicas.

En aquellas zonas rurales y empresas urbanas donde se está desarrollando el movimiento de educación socialista, éste no debe ser perturbado y debe proseguir de acuerdo con los planes originales si estos son adecuados y el movimiento marcha bien.

Sin embargo, las cuestiones planteadas en la actual gran Revolución Cultural proletaria deben ser sometidas, en el momento apropiado, a la discusión de las masas, a fin de promover aún más vigorosamente la ideología proletaria y a erradicar la ideología burguesa.

En algunos lugares se toma la gran Revolución Cultural proletaria como centro para impulsar el movimiento de educación socialista y realizar una limpieza en los terrenos político, ideológico, organizativo y económico. Se puede proceder de esta manera donde el comité del Partido lo considere adecuado.

14.
Empeñarse en la revolución y promover la producción

La gran Revolución Cultural proletaria tiene por objeto hacer más revolucionaria la conciencia del hombre, lo que permitirá conseguir más rápidos, mejores y más económicos resultados en todos los campos de nuestro trabajo. Si las masas populares son plenamente movilizadas y se hacen arreglos adecuados, es posible llevar a cabo tanto la Revolución Cultural como la producción sin que sea afectada ni la una ni la otra, y garantizar una elevada calidad en todo nuestro trabajo.

La gran Revolución Cultural proletaria es una poderosa fuerza motriz para el desarrollo de las fuerzas productivas sociales en nuestro país. Es incorrecto todo punto de vista que contraponga la gran Revolución Cultural al desarrollo de la producción.

15.
Las fuerzas armadas

En las fuerzas armadas, la Revolución Cultural y el movimiento de educación socialista deben realizarse con arreglo a las instrucciones de la Comisión Militar del Comité Central del Partido y del Departamento Político General del Ejercito Popular de Liberación.

16.
El pensamiento de Mao Tse-tung es la guía para la acción en la gran Revolución Cultural proletaria

En la gran Revolución Cultural proletaria es indispensable mantener en alto la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung y poner en el puesto de mando la política proletaria. Debe ser impulsado adelante entre las amplias masas de obreros, campesinos y soldados y de cuadros intelectuales, y debe tomarse el pensamiento de Mao Tse-tung como guía para la acción en la Revolución Cultural.

En esta gran revolución cultural tan compleja, los comités del Partido a todos los niveles tienen mayor necesidad de estudiar y aplicar concienzuda y creadoramente los escritos del Presidente Mao. En particular, deben estudiar repetidamente las obras del Presidente Mao referentes a la Revolución Cultural y los métodos de dirección del Partido, tales como “Sobre la nueva democracia”, “Charlas en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte”, “Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo”, “Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda”, “Acerca de algunos problemas de los métodos de dirección” y “Métodos de trabajo de los comités del Partido”.

Los comités del Partido a todos los niveles deben atenerse a las directivas dadas por el Presidente Mao a lo largo de los años, aplicar cabalmente la línea “de las masas a las masas” y ser alumnos de las masas antes de convertirse en sus maestros. Deben esforzarse por evitar la unilateralidad y estrechez de miras. Deben promover la dialéctica materialista y oponerse a la metafísica y el escolasticismo.

Bajo la dirección del Comité Central del Partido encabezado por el camarada Mao Tse-tung, la gran Revolución Cultural proletaria logrará sin duda una brillante victoria.

Mensaje de saludo a las organizaciones rebeldes revolucionarias de Shanghai

Enviado por el Comité Central del Partido Comunista de China, el Consejo de Estado, la Comisión Militar del Comité Central del Partido y el Grupo del Comité Central del Partido Encargado de la Revolución Cultural

Al Cuartel General de Rebeldía Revolucionaria de los Obreros de Shanghai y otras 31 organizaciones de masas revolucionarias:

El Comunicado Urgente emitido por ustedes el 9 de enero de 1967 es en verdad excelente. Los principios guía formulados y las acciones emprendidas por ustedes son enteramente correctos.

Ustedes han enarbolado la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung y se han constituido en modelos en el estudio y la aplicación de manera viva de las obras del Presidente Mao.

Ustedes se han mantenido con firmeza en la línea revolucionaria proletaria representada por el Presidente Mao. Oportunamente han calado y puesto al descubierto los designios del nuevo contraataque de la linea reaccionaria burguesa y han lanzado una enérgica contraofensiva.

Ustedes han perseverado en la dictadura del proletariado, en la orientación fundamental del socialismo

y han planteado la combatiente tarea de oponerse al economismo revisionista contrarrevolucionario.

Ustedes han trazado una política correcta de acuerdo con el principio del Presidente Mao de “empeñarse en la revolución y promover la producción”.

Ustedes han logrado la gran unidad de las organizaciones revolucionarias proletarias, convirtiéndose en el núcleo alrededor del cual pueden unirse todas las fuerzas de la revolución. Han tomado firmemente en sus manos el destino de la dictadura del proletariado, el destino de la gran revolución cultural proletaria y el de la economía socialista.

Sus actos revolucionarios han establecido un brillante ejemplo para los obreros y demás trabajadores y para las masas revolucionarias del país.

Hacemos aquí un llamamiento al Partido, al Gobierno, al ejército y al pueblo, y llamamos a los obreros, campesinos, estudiantes revolucionarios, intelectuales y cuadros revolucionarios del país, a estudiar la experiencia de los grupos rebeldes revolucionarios de Shanghai, a emprender una acción concertada y a repeler el nuevo contraataque de la línea reaccionaria burguesa, a fin de garantizar que la gran revolución cultural proletaria marche triunfalmente por la línea revolucionaria proletaria que representa

el Presidente Mao.

Comité Central del Partido Comunista de China

Consejo de Estado

Comisión Militar del Comité Central del Partido Comunista de China

Grupo del Comité Central del Partido Encargado de la Revolución Cultural

11 de enero de 1967

(Publicado en PEKIN INFORMA N° 4 del 25 de enero de 1967).

COMUNICADO DE LA XII SESIÓN PLENARIA DEL COMITÉ CENTRAL ELEGIDO EN EL VIII CONGRESO NACIONAL DEL P.C.Ch. (Aprobado el 31 de octubre de 1968)

La XII Sesión Plenaria Ampliada del Comité Central elegido en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China se inauguró en Pekín el 13 de octubre de 1968 y se clausuró exitosamente el 31 de octubre.

La Sesión Plenaria sostiene que el gran documento revolucionario, “Cañonear el cuartel general”, dado a conocer por el Presidente Mao en la XI Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso Nacional ha señalado el rumbo hacia la victoria de la presente gran revolución cultural    proletaria.

La Sesión Plenaria considera que son correctos la “Decisión sobre la gran revolución cultural proletaria”, elaborada bajo la dirección personal del Presidente Mao en la XI Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso Nacional, y el comunicado de esa Sesión.

La Sesión Plenaria considera que son todos correctos la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao, su gran plan estratégico para la gran revolución cultural proletaria, y la serie de importantes instrucciones que ha dado en las diversas etapas de la gran revolución cultural, así como los discursos pronunciados por el Vicepresidente Lin Piao en numerosas ocasiones. El Grupo del Comité Central del Partido Encargado de la Revolución Cultural ha desempeñado un importante papel en la lucha por la aplicación de la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao.

La práctica de la gran revolución cultural proletaria ha comprobado que, precisamente como dijo el camarada Mao Tse-tung, la presente gran revolución cultural proletaria es completamente necesaria y muy oportuna para consolidar la dictadura del proletariado, prevenir la restauración del capitalismo y construir el socialismo. Guiados por la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao y bajo la dirección del cuartel general proletario encabezado por el Presidente Mao y con el Vice-presidente Lin Piao como subjefe, los centenares de millones de integrantes de las masas populares se han movilizado como nunca de la manera más amplia y profunda en dos años de muy complicada y aguda lucha de clases. Con el apoyo del Ejército Popular de Liberación de China y a través de repetidas

pruebas de fuerza en la lucha de clases, han aplastado por fin el cuartel general burgués representado por Liu Shao-chi, que intentaba usurpar en vano la dirección del Partido, del Gobierno y del ejército, así como a sus agentes en los diversos lugares, y han recuperado aquella parte del poder usurpada por ellos. Se han establecido los comités revolucionarios en 29 provincias, municipios y regiones autónomas, es decir, en todo el país, con excepción de la provincia de Taiwán. Actualmente, esta impetuosa gran revolución cultural proletaria ha logrado la grande y decisiva victoria.

La Sesión Plenaria considera que las victorias de la gran revolución cultural proletaria han comprobado aún más que el Partido Comunista de China con el camarada Mao Tse-tung como líder es un grande, glorioso y correcto partido. La Sesión Plenaria sostiene que, a través de la tempestad de la gran revolución cultural proletaria, se han preparado plenas condiciones en lo ideológico, político y organizativo para convocar el IX Congreso Nacional del Partido. La Sesión Plenaria decide convocar

el IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China para fecha conveniente.

La Sesión Plenaria ratifica el “Informe sobre la verificación de los crímenes del renegado, traidor y vendeobreros Liu Shao-chi” presentado por el grupo de verificación del caso específico dependiente del

Comité Central del Partido. Este informe demuestra con plenas pruebas que el N.° 1 de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, Liu Shao-chi, es un renegado, traidor y vendeobreros que se había escondido en el Partido y un lacayo del imperialismo, el revisionismo contemporáneo y los reaccionarios del Kuomintang, que había cometido innumerables crímenes. La Sesión Plenaria sostiene que el desenmascaramiento por el Partido y las masas revolucionarias de la catadura contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi durante la gran revolución cultural proletaria, es una grandiosa victoria del pensamiento de Mao Tse-tung y de la gran revolución cultural proletaria. La Sesión Plenaria manifiesta su profunda indignación revolucionaria por los crímenes contrarrevolucionarios de Liu Shao-chi y aprueba por unanimidad la resolución de expulsar para siempre del Partido a Liu Shao-chi, destituirlo de todos sus cargos dentro y fuera del Partido y continuar ajustándoles las cuentas por los crímenes cometidos por él y sus socios, crímenes de traición al Partido y a la patria. La Sesión Plenaria llama a los camaradas de todo el Partido y al pueblo de todo el país a seguir desarrollando en profundidad la crítica revolucionaria de masas y erradicar las ideas revisionistas contrarrevolucionarias de Liu Shao-chi y del resto del puñado de máximos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido.

La Sesión Plenaria señala que el proceso de la gran revolución cultural proletaria que lleva más de dos años, registra una enconada lucha entre las dos clases, los dos caminos y las dos líneas. El centro de la lucha es la cuestión del Poder, la cuestión de la lucha por la dirección entre el proletariado y la burguesía y la cuestión de si la dirección del Partido y del Estado está en manos de los marxistas o

de los revisionistas. Las clases explotadoras y sus agentes, que no se resignan a su ruina, recurrieron a todos los medios políticos y económicos, o desde la derecha o desde la extrema “izquierda”, esto es, “izquierda” en forma pero derecha en esencia, en un vano intento de confundir las fronteras de clase, sabotear la gran revolución cultural proletaria y volver a usurpar el Poder de manos del proletariado. Sin embargo, todos sus complots han sido desenmascarados uno tras otro por las masas populares revolucionarias que han asimilado el pensamiento de Mao Tse-tung. La Sesión Plenaria considera necesario continuar elevando la vigilancia contra las actividades de zapa de las clases explotadoras y sus agentes.

La Sesión Plenaria critica seriamente la “contracorriente de febrero” de 1967 opuesta a la Decisión de la XI Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso Nacional, a la gran revolución cultural proletaria y al cuartel general proletario encabezado por el Presidente Mao y con el Vicepresidente Lin Piao como subjefe. La Sesión Plenaria sostiene que el aplastamiento de la “contracorriente de febrero” y del viento siniestro que sopló en la primavera de este año destinado a revocar el correcto veredicto sobre la “contracorriente de febrero”, es una importante victoria de la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao en el desbaratamiento de la línea reaccionaria burguesa.

La Sesión Plenaria considera que la magna victoria de la gran revolución cultural proletaria ha confirmado aún más el significado extraordinariamente profundo y trascendental de la teoría del camarada Mao Tse-tung sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado. El pensamiento de Mao Tse-tung es el marxismo-leninismo de la época en que el imperialismo se precipita hacia su ruina total y el socialismo avanza hacia la victoria en el mundo entero, es el pensamiento guía para todo el trabajo de nuestro Partido, ejército y país. Una vez dominado por las amplias masas populares, el pensamiento de Mao Tse-tung genera una poderosa fuerza material. Durante la gran revolución cultural proletaria, el pensamiento de Mao Tse-tung se ha propagado rápidamente entre los centenares de millones de seres del pueblo, y ha penetrado en lo profundo de la mente de la gente. En la lucha, las grandes masas de obreros, campesinos y soldados estudian y aplican conscientemente y de manera creadora el pensamiento de Mao Tse-tung. Esta es la garantía fundamental para consolidar la dictadura del proletariado y para que nuestro país jamás cambie su color político. Todo el Partido, todo el ejército y los comités revolucionarios a los diversos niveles deben continuar manteniendo en alto la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung, unirse estrechamente en torno al cuartel general proletario encabezado por el Presidente Mao y con el Vicepresidente Lin Piao como subjefe, seguir de cerca el gran plan estratégico del Presidente Mao y cumplir concienzudamente todas y cada una de las recientes instrucciones del Presidente Mao, desplegar aún más el movimiento de masas por el estudio de las obras del Presidente Mao, organizar bien los cursillos de estudio del pensamiento de Mao Tse-tung, unificar los puntos de vista, los pasos y las acciones de acuerdo con el pensamiento de Mao Tse-tung y criticar el “policentrismo” burgués reaccionario, de modo que nuestro trabajo en los distintos aspectos logre incesantemente nuevas victorias.

La XII Sesión Plenaria Ampliada del Comité  Central elegido en el VIII Congreso Nacional llama a los obreros, campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior, a los mandos y combatientes del Ejército Popular de Liberación, cuadros revolucionarios, guardias rojos revolucionarios e intelectuales revolucionarios de todo el país, y al pueblo revolucionario de las diversas nacionalidades del país para que cumplan decididamente la enseñanza del Presidente Mao de que la clase obrera debe dirigirlo todo, pongan en práctica la dictadura del proletariado en la superestructura, incluidos los diversos terrenos de la cultura, realicen la tarea de la lucha-crítica-transformación en sus diversas etapas planteada por el Presidente Mao y lleven hasta el fin la gran revolución cultural proletaria.

Debemos continuar aplicando el gran principio formulado por el Presidente Mao sobre la gran alianza revolucionaria y la triple integración revolucionaria, hacer serios esfuerzos para poner en práctica las instrucciones del Presidente Mao acerca de la crítica revolucionaria de masas, la simplificación de la estructura organizativa, el envío de cuadros a participar en el trabajo manual, la transformación de los reglamentos y sistemas irrazonables, etc., de modo que nuestros comités revolucionarios recién establecidos mantengan estrechos vínculos con las masas, se consoliden, desarrollen y perfeccionen constantemente y ejerzan aún mejor las funciones de la dictadura del proletariado.

En las fábricas, comunas populares, organismos del Partido y Gobierno y centros docentes, en las demás empresas e instituciones, barrios residenciales, etc., debemos continuar movilizando plenamente a las masas, realizar concienzudamente el trabajo de depuración de las filas de clase y sacar a la luz al puñado de contrarrevolucionarios ocultos en el seno de las amplias masas.

Tenemos que cumplir las instrucciones del Presidente Mao de que la organización del Partido debe estar compuesta por los elementos avanzados del proletariado, debe ser una vigorosa organización de vanguardia, capaz de dirigir al proletariado y a las masas revolucionarias en la lucha contra los enemigos de clase, y de “expulsar lo viejo y admitir lo nuevo”, tenemos que hacer un concienzudo trabajo para realizar bien la consolidación y construcción del Partido, limpiar el Partido de los fehacientemente comprobados renegados, agentes secretos, elementos con poder recalcitrantemente seguidores del camino capitalista, elementos degenerados y otros elementos ajenos a la clase, todos ellos infiltrados en el Partido, absorber en él la sangre fresca del proletariado, en primer lugar, a los elementos avanzados con conciencia comunista de entre los obreros industriales, y seleccionar a los comunistas sobresalientes que han seguido resueltamente la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao para que participen en el trabajo dirigente del Partido.

Debemos cumplir la gran tarea histórica de la revolución proletaria en la educación. En lo que respecta a los intelectuales, deben ser reeducados por los obreros, campesinos y soldados para que se integren con los obreros y campesinos. Los equipos obreros de propaganda deben quedarse permanentemente en los centros docentes, tomar parte en el cumplimiento de todas las tareas de la lucha-crítica-transformación en ellos y dirigirlos para siempre. En las zonas rurales, los centros docentes deben ser administrados por los más seguros aliados de la clase obrera: los campesinos pobres y los campesinos medios de la capa inferior. Esta es una cuestión clave para llevar hasta el fin la gran revolución cultural proletaria. Por su parte, los obreros, campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior y los mandos y combatientes del Ejército Popular de Liberación que participan en esta gloriosa tarea, deben elevar constantemente su conciencia política en el curso de la lucha.

Debemos empeñarnos en la revolución y promover la producción, el trabajo y los preparativos para enfrentar la guerra, y construir aún mejor la industria y la agricultura socialistas y todas las otras empresas socialistas de nuestro país. La gran revolución cultural proletaria constituye una gran fuerza motriz para la producción socialista de China. Está promoviendo y continuará promoviendo el surgimiento de un nuevo salto en nuestra construcción socialista.

Debemos fortalecer constantemente al gran Ejército Popular de Liberación de China, consolidar aún mas la defensa nacional y continuar cumpliendo bien el trabajo de apoyar al ejército y amar al pueblo. Hemos de liberar Taiwán. Debemos centuplicar nuestra vigilancia contra el voraz imperialismo norteamericano y la camarilla traidora revisionista contemporánea soviética. Si el enemigo se atreve a imponernos una guerra, lo liquidaremos resuelta, definitiva, cabal y totalmente.

La Sesión Plenaria considera que, como ha dicho el camarada Mao Tse-tung, la revolución mundial ha entrado en una grandiosa nueva era. El movimiento revolucionario de todos los pueblos del mundo está desarrollándose vigorosamente.

¡Avancemos valientemente siguiendo muy de cerca al gran líder el Presidente Mao! ¡La victoria será nuestra!

(Publicado en PEKIN INFORMA N° 44 del 6 de noviembre de 1968)

INFORME ANTE EL IX CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA (Hecho el 1 de abril y aprobado el 14 de abril de 1969)

El IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China será un congreso de trascendental influencia en la historia de nuestro Partido.

Nuestro Congreso se celebra en momentos en que la gran revolución cultural proletaria, iniciada y dirigida personalmente por el Presidente Mao, ha logrado grandes victorias. Esta gran tempestad revolucionaria ha demolido el cuartel general burgués acaudillado por el renegado, agente enemigo y vendeobreros. Liu Shao-chi, ha desenmascarado al puñado de renegados, agentes secretos y dirigentes seguidores del camino capitalista impenitentes dentro del Partido que tienen a Liu Shao-chi como representante general, ha frustrado su conspiración para restaurar el capitalismo, ha fortalecido enormemente la dictadura del proletariado de nuestro país y ha robustecido grandemente a nuestro Partido, preparando así plenas condiciones en lo político, ideológico y organizativo para el presente Congreso.

I. PREPARACIÓN PARA LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA

La gran revolución cultural proletaria de nuestro país es una verdadera revolución proletaria de gran envergadura.

El Presidente Mao ha expuesto en términos concisos la necesidad de esta gran revolución: “La presente gran revolución cultural proletaria es completamente necesaria y muy oportuna para consolidar la dictadura del proletariado, prevenir la restauración del capitalismo y construir el socialismo”. Para comprender a plenitud esta afirmación científica del Presidente Mao, debemos compenetrarnos profundamente con la teoría del Presidente Mao sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado.

En 1957, poco después de clausurado el VII Congreso Nacional del Partido, el presidente Mao publicó su giran obra Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones- en el seno del pueblo, en la que, a continuación de su “Informe ante la II Sesión Plenaria del VII Comité Central del Partido Comunista de China”, trata en todos los aspectos las contradicciones, clases y lucha de clases en las condiciones de la dictadura del proletariado, formula íntegramente la tesis sobre la existencia en la sociedad socialista le dos tipos de contradicciones de naturaleza distinta: contradicciones entre nosotros y el enemigo y contradicciones en el seno de] pueblo, y la gran teoría sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado. Esta obra ilumina como un faro brillante el rumbo de la revolución y construcción socialistas de nuestro país y, a la vez, sienta la base teórica para la presente gran revolución cultural proletaria.

A fin de comprender con mayor profundidad la gran contribución histórica del Presidente Mao, es necesario recordar brevemente la experiencia histórica del movimiento comunista internacional.

En 1852, Marx dijo: “Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían expuesto ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses, la anatomía económica de éstas. Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar: 1) que la existencia de las clases sólo va unida a determinadas fases históricas de desarrollo de la producción: 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3) que esta misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases”. (Marx, Engels: Selección de correspondencias, pág. 63, edición china). La teoría de Marx sobre la dictadura del proletariado dejó delineados los límites entre el socialismo científico y el socialismo utópico así como el seudosocialismo de todos los colores. Marx y Engels lucharon toda la vida por su teoría y por hacerla realidad.

Después del fallecimiento de Marx y Engels, casi todos los partidos de la II Internacional, a excepción del Partido bolchevique dirigido por Lenin, traicionaron al marxismo. En su lucha contra el revisionismo de la II Internacional, Lenin heredó, defendió y desarrolló el marxismo. El foco de la lucha fue el problema de la dictadura del proletariado. Fustigando a los viejos revisionistas, Lenin señaló en repetidas ocasiones: “Quien reconoce solamente la lucha de clases no es aún marxista”. “Marxista sólo es el que hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado”. (Lenin: Obras completas, t. XXV, pág. 309, edición china).

Lenin dirigió al proletariado ruso en la conquista de la victoria de la Gran Revolución Socialista de Octubre y en el establecimiento del primer Estado socialista. Sobre la base de su gran práctica revolucionaria en la dirección de la dictadura del proletariado, Lenin se percató del peligro de restauración del capitalismo y del carácter prolongado de la lucha de clases: “El paso del capitalismo al comunismo llena toda una ¿época histórica. Mientras esta época histórica no finalice, los explotadores siguen inevitablemente abrigando esperanzas de restauración, esperanzas que se convierten en tentativas de restauración”. (Lenin: Obras completas, t. XXVIIT, pág. 235, edición china).

Lenin señaló: “(…) la resistencia de la burguesía ‘se ve decuplicada por su derrocamiento (aunque no sea más que en un país) y cuya potencia consiste, no sólo en la fuerza del capital internacional, en la fuerza y la solidez de los vínculos internacionales de la burguesía, sino, además, en la fuerza de la costumbre, en la fuerza de la pequeña producción. Porque, por desgracia, queda todavía en el mundo mucha, muchísima pequeña producción, y la pequeña producción engendra capitalismo y burguesía constantemente, cada día. a cada hora, de modo espontáneo y en masa”. La conclusión de Lenin fue: “Por todos estos motivos, le dictadura del proletariado es indispensable”. (Lenin: Obras completas, t. XXXI, pág. 6 edición china).

Lenin señaló también que una “nueva burguesía” surgía de “entre nuestros funcionarios soviéticos”. Lenin: Obras completas, t. XXIX, pág. 162, edición china).

Lenin indicó que el peligro de restauración provenía, además, del cerco del capitalismo: Los países imperialistas “no perderán oportunidad alguna que les permita una intervención militar, como ellos dicen, o sea, asfixiar al Poder soviético”. (Lenin: Obras completas, t. XXXI, pág. 423, edición china).

La camarilla de renegados revisionistas soviéticos ha traicionado por completo estas brillantes enseñanzas de Lenin. De Jruschov a Brezhnev y sus semejantes, todos son dirigentes seguidores del camino capitalista ocultos en el seno del Partido Comunista de la Unión Soviética desde hace tiempo. Una vez en el Poder, convirtieron las “esperanzas de restauración” de la burguesía en “tentativas de restauración”, usurparon la dirección del Partido de Lenin y Stalin, y, mediante la “evolución pacífica”, transformaron al primer Estado de dictadura del proletariado del mundo en un tenebroso Estado fascista de dictadura burguesa.

El Presidente Mao ha sostenido una lucha de medida por medida contra el revisionismo contemporáneo cuyo centro es la camarilla de renegados revisionistas soviéticos, y ha heredado, defendido y desarrollado le teoría marxista-leninista sobre la revolución proletaria y la dictadura del proletariado. El Presidente Mao ha hecho un balance completo de la experiencia histórica de la dictadura del proletariado en sus aspectos tanto positivos como negativos, y ha formulado la teoría sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado para prevenir la restauración del capitalismo.

Poco antes de que la revolución china pasara de la revolución de nueva democracia a la socialista, o sea, en marzo de 1949, el Presidente Mao, en su informe ante la II Sesión Plenaria del Vil Comité Central del Partido, ya señaló explícitamente que, conquistado el Poder en todo el país por el proletariado, la contradicción principal dentro del país sería la contradicción entre la clase obrera y la burguesía”. El centro de la lucha seguía siendo la cuestión del Poder. El Presidente Mao nos advirtió en particular: “Después de eliminados los enemigos con fusiles, quedarán aún los enemigos sin fusiles, quienes entablarán, inevitablemente, una lucha a muerte contra nosotros; jamás debemos subestimarlos. Si ahora no planteamos ni comprendemos el problema de ente modo, cometeremos errores muy graves”. El Presidente Mao, previendo el carácter prolongado y complejo de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía después de establecida la dictadura del proletariado, planteó a todo el Partido la tarea combativa de luchar contra el imperialismo, el Kuomintang y la burguesía en los terrenos político, ideológico, económico, cultural y de relaciones exteriores.

A la luz de la resolución de la II Sesión Plenaria del VII Comité Central del Partido y de la línea general del Partido para el período de transición trazada por el Presidente Mao, nuestro Partido se entregó a intensos combates. En 1956 culminó en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción en la agricultura, la artesanía, y la industria y comercio capitalistas. Este fue un momento crucial en que se planteó si la revolución socialista podía proseguir su avance. En vista del desenfreno del revisionismo en el movimiento comunista internacional y de las nuevas tendencias de la lucha de clases en nuestro país, el Presidente Mao, en su gran trabajo Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo, llamó la atención a todo el Partido: “En China, aunque en lo fundamental ha culminado la transformación socialista de la propiedad”, “.subsisten remanentes de las clases derrocadas: la clase terrateniente y la burguesía compradora: subsiste la burguesía, y la transformación de la pequeña burguesía sólo acaba de empezar”. Para replicar absurdo propalado en 1956 por Liu Shao-chi de que “en nuestro país ya está resuelto ahora el problema de quién vencerá: el socialismo o el capitalismo”, el Presidente Mao señaló en particular: “…aún no ha sido resuelta en definitiva la cuestión de quién vencerá: el socialismo o el capitalismo”. “La lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, entre las diferentes fuerzas políticas y entre el proletariado y la burguesía en el terreno ideológico, será aún larga, tortuosa y a veces incluso muy enconada”. Así, por primera vez en la teoría y práctica del movimiento comunista internacional, se planteó explícitamente Que, culminada en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción aún existen clases y lucha de clases, y el proletariado debe continuar la revolución.

El cuartel general proletario encabezado por el Presidente Mao condujo a las amplias masas a continuar la gran lucha siguiendo el rumbo señalado por el Presidente Mao. El centro de la lucha —desde la lucha contra los derechistas burgueses en 1957 hasta la lucha para desenmascarar a la camarilla antipartido de Peng Te-juai en la Reunión de Lushan en 1959, desde el gran debate acerca de la línea general del Partido para la construcción socialista hasta la lucha entre las dos líneas en el movimiento de educación socialista— residía en la cuestión de seguir el camino socialista o el capitalista, en la cuestión de persistir en la dictadura del proletariado o restaurar la dictadura burguesa.

Todas las victorias de la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao y la victoria de cada batalla importante librada por el Partido contra la burguesía se han logrado sólo desbaratando la línea revisionista de derecha, o de “izquierda” en la forma y de derecha en esencia, línea representada por Liu Shao-chi.

Ahora está comprobado que, ya en el período de la Primera Guerra Civil Revolucionaria, Liu Shao-chi renegó del Partido y se entregó al enemigo, convirtiéndose en agente enemigo y vendeobreros, que es un lacayo del imperialismo, del revisionismo contemporáneo y de los reaccionarios kuomintanistas que ha cometido innumerables crímenes, y que es el representante general de los dirigentes seguidores del camino capitalista. El tenía una línea política con la que intentaba en vano restaurar el capitalismo en China y hacer de ella una colonia del imperialismo y del revisionismo. Tenía además una línea organizativa al servicio de su línea política contrarrevolucionaria. Durante muchos años, reclutando gentes de su cabaña, Liu Shao-chi reunió toda una banda de renegados, agentes secretos y dirigentes seguidores del camino capitalista. Todos ellos ocultaron sus antecedentes políticos contrarrevolucionarios, se ampararon entre sí, se confabularon en sus fechorías, usurparon importantes cargos del Partido y del Estado y controlaron la dirección en muchas entidades tanto centrales como locales, formando así un cuartel general burgués clandestino en oposición al cuartel general proletario encabezado por el Presidente Mao. En contubernio con el imperialismo, el revisionismo contemporáneo y la reacción kuominista, ellos desempeñaron un papel destructivo que no podían el imperialismo norteamericano, el revisionismo soviético y la reacción mundial.

En 1939, cuando la guerra de liberación nacional contra el Japón dirigida por el Presidente Mao se desarrollaba impetuosamente. Liu Shao-chi sacó su siniestro libro sobre la “autocultivación”. El elemento esencial de este libro es la traición a la dictadura del proletariado. En el libro no habló en absoluto de la lucha por derribar al imperialismo japonés, de la lucha contra los reaccionarios del Kuomintang, y del principio fundamental marxista-leninista de tomar el Poder mediante la fuerza armada, sino que. por el contrario, exigió a los comunistas que se apartaran de la gran práctica revolucionaria y se entregaran a la “autocultivación” idealista, lo que era en realidad exigir a los comunistas que, mediante la “autocultivación”, se convirtieran en servidores postrados ante la dictadura contrarrevolucionaria del imperialismo y de los reaccionarios kuomintanistas.

Después de la victoria de la Guerra de Resistencia contra el Japón, cuando las tropas contrarrevolucionarias de Chiang Kai-shek, pertrechadas por el imperialismo norteamericano, se disponían a desatar ofensivas en gran escala contra las regiones liberadas, Liu Shao-chi, respondiendo a las necesidades de los reaccionarios norteamericanos y chiang-kaishekiatas, lanzó la línea capitulacionista que sostenía que “China ha emprendido una nueva etapa, la de paz y democracia”, para oponerse a la línea general de “movilizar audazmente a las masas y robustecer las fuerzas populares a fin de que, bajo la dirección de nuestro Partido, derroten a los agresores y construyan una nueva China” y a la política de “responder medida por medida y luchar por cada pulgada de terreno” ante los ataques de los reaccionarios norteamericanos y chiang-kaishekiatas, formuladas ambas por el Presidente Mao. Pregonó que “en estos momentos la forma principal de lucha de la revolución china ya ha pasado de la lucha armada a la lucha no armada, de masas y parlamentaria”, pretendió suprimir la dirección del Partido sobre el ejército popular, integrar en el “Ejército Nacional” de Chiang Kai-shek, mediante la “unificación” al VIII Ejército y al Nuevo 4° Cuerpo de Ejército, antecesores del Ejército Popular de Liberación, y desmovilizar a gran cantidad de soldados de las fuerzas obrero-campesinas dirigidas por el Partido. Con todo ello trató de liquidar de raíz al ejército popular, estrangular la revolución china y ofrecer en bandeja de plata al Kuomintang los frutos de la victoria conquistados a costa de sangre por el pueblo chino.

En abril de 1949, es decir, cuando el Ejército Popular de Liberación de China estaba listo para cruzar el rio Yangtsé y la revolución de nueva democracia de China se avecinaba a la victoria en todo el país, Liu Shao-chi fue a Tientsín en donde se lanzó al regazo de los capitalistas. Oponiéndose frenéticamente a la política de utilización, limitación y transformación de las industrias capitalistas privadas, política acordada en la II Sesión Plenaria del VII Comité Central del Partido que acababa de clausurarse, pregonó a los cuatro vientos que “hoy él capitalismo en China está aún en su juventud”, que estaba destinado a un “gran desarrollo” sin límites, y que “la explotación capitalista hoy no es un crimen, sino un mérito”; alabó descaradamente a la burguesía afirolando que “cuanto más explote tanto mayor será su mérito”, y predicó con gran celo la teoría revisionista de las fuerzas productivas, en un vano intento de llevar a China al camino del capitalismo.

En resumen, en muchas importantes coyunturas históricas de la revolución de nueva democracia y de la involución socialista, Liu Shao-chi y su banda se opusieron con furia a la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao e intrigaron realizando actividades contrarrevolucionarias de zapa. No obstante, siendo ellos contrarrevolucionarios, su conspiración tenía que revelarse. Ellos se volvieron aún más desenfrenados después que Jruschov subió al Poder, sobre todo cuando los revisionistas soviéticos, coludidos con los imperialistas norteamericanos y los reaccionarios de la India y de otros países, desencadenaron campañas antichinas en vasta escala.

El Presidente Mao fue el primero en percatarse del peligro de la conspiración contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi y su banda. En la reunión de trabajo del Comité Central del Partido celebrada en enero de 1962, el Presidente Mao señaló la necesidad de estar alerta contra el surgimiento del revisionismo. En la reunión de trabajo del Comité Central en Peitaije y en la X Sesión Plenaria del VIII Comité Central del Partido, celebradas respectivamente en agosto y septiembre de 1962, el Presidente Mao formuló en forma aún más completa la línea fundamental de nuestro Partido para toda la etapa histórica del socialismo. El Presidente Mao señaló: “La sociedad socialista cubre una etapa histórica bastante larga. Durante la etapa histórica del socialismo, aún existen clases, contradicciones de clase y lucha de clases; existen la lucha entre el camino socialista y el capitalista y el peligro de una restauración capitalista. Es preciso comprender lo largo y complicado de esta lucha y elevar nuestra vigilancia. Es necesario realizar la educación socialista. Es necesario comprender y tratar de manera correcta el problema de las contradicciones de clase y de la lucha de clases y distinguir acertadamente las contradicciones entre nosotros y el enemigo de las existentes en el seno del pueblo, y tratarlas de manera correcta. De otro modo, un país socialista como el nuestro, se convertirá en su contrario, degenerará, y se producirá la restauración. De ahora en adelante, debemos hablar de esto cada año, cada mes y cada día, de modo que tengamos una comprensión relativamente clara de este problema y sigamos una línea marxista-leninista.” Esta línea marxista-leninista formulada por el Presidente Mao es la arteria vital de nuestro Partido.

A continuación, en mayo de 1963, fue elaborada bajo la dirección del Presidente Mao la “Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre algunos problemas en el actual trabajo rural (proyecto)” (es decir, la “Decisión de 10 Puntos”) en la cual se establecieron la línea, principios y políticas del Partido para el movimiento de educación socialista. Además, el Presidente Mao advirtió de nuevo a todo el Partido: De olvidar las clases y la lucha de clases, de olvidar la dictadura del proletariado, “entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez unos cuantos años, o una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera fatalmente una restauración contrarrevolucionaria a escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido revisionista o en partido fascista, y toda China cambiara de color. Que lo piensen los camaradas: “¡cuan peligrosa sería esa situación!” El Presidente Mao mostró así con mayor claridad a todo el Partido y a todo el pueblo el peligro de restauración del capitalismo.

Todas estas advertencias y luchas no cambiaron ni podían cambiar en lo más mínimo, la naturaleza de clase reaccionaria de Liu Shao-chi y su banda. En 1964, en el gran movimiento de educación socialista, Liu Shao-chi saltó a la palestra para reprimir a las masas y proteger a los dirigentes seguidores del camino capitalista, atacó abiertamente el método científico marxista propugnado por el Presidente Mao de investigar y estudiar las condiciones de la sociedad, calificándolo de “anticuado”, y disparató afirmando que quien no seguía la línea de Liu Shao-chi “no está calificado para ser dirigente”. Ellos desesperaban por restaurar el capitalismo. A finales de 1964, el Presidente Mao convocó una reunión de trabajo del Comité Central, presidió la elaboración del documento “algunos problemas actuales planteados en el movimiento de educación socialista en el campo” (es decir, el “Documento de 23 Puntos”), censuró severamente la linea reaccionaria burguesa de Liu Shao-chi de “izquierda” en la forma y de derecha en esencia, criticó las peregrinas afirmaciones de Liu Shao-chi tales corno el “entrelazamiento de las contradicciones internas del Partido y las de fuera del Partido” y la “contradicción entre cuatro limpiezas y cuatro no limpiezas”, y por primera vez estableció sin equívoco que “el blanco principal del movimiento actual son aquellos dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del

Partido”. Esta nueva conclusión a que llegó el Presidente Mao resumiendo la experiencia histórica de la dictadura del proletariado en China y en otros países corrigió el rumbo del movimiento de educación socialista y señaló la orientación para la gran revolución cultural proletaria venidera.

Pasando revista a la historia de este período, podemos comprender que, de ningún modo, es casual esta gran revolución cultural proletaria en que han participado los centenares de millones de integrantes de las masas revolucionarías. Ella es la consecuencia inevitable de la prolongada y aguda lucha entre las dos clases, los dos caminos y las dos líneas existentes en la sociedad socialista. Esta es “una gran revolución política sostenida por el proletariado contra la burguesía y las demás clases explotadoras; es la continuación de la prolongada lucha entre el Partido Comunista de China y las amplias masas populares revolucionarias bajo su dirección, de un lado, y los reaccionarios kuomintanistas, del otro, y es la continuación de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía”. El proletariado, los campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior, el Ejército Popular de Liberación, los cuadros revolucionarios y los intelectuales revolucionarios de China, heroicos y decididos a seguir (Je cerca al gran líder el Presidente Mao por el camino del socialismo, ya no podían contenerse ante las actividades de restauración de Liu Shao-chi y su banda, y una gran batalla de clases se hacia inevitable.

Justamente como lo señaló el Presidente Mao en una conversación en febrero de 1967, “en el pasado libramos luchas en las zonas rurales, en las fábricas, en los círculos culturales, y realizamos el movimiento de educación socialista. Sin embargo, todo esto no pudo resolver el problema, porque no habíamos encontrado una forma, un medio para movilizar a las amplias masas de manera abierta, en todos los terrenos y de ahajo arriba a exponer nuestro lado oscuro”. Ahora hemos encontrado tal forma, y ésta es la gran revolución cultural proletaria. Sólo movilizando a centonares de millones de integrantes de las masas en la plena y franca exposición de opiniones, en el pleno uso del dazibao y en los grandes debates, se logra desenmascarar a los renegados, agentes secretos y dirigentes seguidores del camino capitalista infiltrados en el Partido, y hacer añicos su conspiración de restaurar el capitalismo. Precisamente con la participación de las amplias masas, se logró identificar la verdadera catadura del renegado, agente enemigo y vende-obreros Liu Shao-chi, como contrarrevolucionario de viejo cuño. La XII Sesión Plenaria Ampliada del VIII Comité Central del Partido decidió destituir a Liu Shao-chi de todos sus cargos dentro y fuera del Partido y expulsarlo para siempre de él, lo que constituye una gran victoria de los centenares de millones de integrantes de las masas. Esta gran revolución cultural proletaria, que nuestro gran maestro el Presidente Mao ha iniciado y dirige personalmente de acuerdo con la teoría sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, en verdad “es completamente necesaria y muy oportuna”, es una nueva y gran contribución a la teoría y práctica del marxismo-leninismo.

II. PROCESO DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA

La presente gran revolución cultural proletaria es una gran revolución política iniciada y dirigida personalmente por nuestro gran líder el presidente Mao en las condiciones de la dictadura del proletariado, una gran revolución en la superestructura. Tenemos por objetivo aplastar el revisionismo, recuperar la parte del poder usurpada por la burguesía, ejercer la dictadura total del proletariado en la superestructura, incluidos todos los dominios de la cultura, consolidar y fortalecer la base económica del socialismo y asegurar que nuestro país siga avanzando a pasos agigantados por el camino socialista.

En la X Sesión Plenaria del VIII Comité Central del Partido, celebrada en l962, el Presidente Mao señaló: “Para derrocar el Poder político es siempre necesario, ante todo crear opinión pública y trabajar en el terreno ideológico. Así proceden las clases revolucionarias, y también las clases contrarrevolucionarias.” Con estas palabras el Presidente Mao asestó un golpe certero a la camarilla revisionista contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi. Fue justamente con el único objetivo de preparar la opinión pública para derrocar la dictadura del proletariado que esta camarilla so esforzó tan febrilmente por tomar en sus manos el campo ideológico y la superestructura, ejerció una rabiosa dictadura contrarrevolucionaria sobre el proletariado en los diversos departamentos controlados por ella y difundió ampliamente hierbas venenosas. Para derribara en lo político también tuvimos que destruir, en primer término, su opinión pública contrarrevolucionaria con la revolucionaria.

El Presidente Mao siempre ha concedido gran importancia a la lucha ideológica. Desde la liberación de todo el país, ha emprendido muchas campañas de crítica, como la crítica a la película La vida de Wu Sün, a la camarilla contrarrevolucionaria de Ju Feng y a la obra El estudio de “El sueño del pabellón rojo”. Esta vez, de nuevo fue el Presidente Mao quien condujo a todo el Partido a atacar las posiciones de la burguesía donde estaban atrincherados Liu SShao-chíy su pandilla. En su famosa tesis ¿De dónde provienen las ideas correctas? y otros documentos, el Presidente Mao criticó el idealismo y la metafísica burgueses de Liu Shao-chi y censuró a los departamentos controlados por éste, señalando que “hasta hoy, ‘los muertos’ reinan todavía” en los departamentos de arte y literatura, que el Ministerio de Cultura, “si rehusá transformarse, tiene que cambiar su nombre por el de ministerio de emperadores y reyes, generales y cortesanos, de letrados y beldades, o de extranjeros de museo”, y que el Ministerio de Sanidad asimismo tenía que cambiar su nombre por “ministerio de sanidad al servicio de los señores de la ciudad”. Respondiendo al llamado del Presidente Mao, el proletariado desató la revolución primero en la ópera de Pekín, el ballet y la música sinfónica, dominios considerados por los terratenientes y la burguesía como sagrados e inviolables. Se trataba de una lucha cuerpo a cuerpo. Pese a que Liu Shao-chi y su banda recurrieron a mil y un medios para oponer resistencia y hacer sabotaje, el proletariado obtuvo al fin importantes conquistas a través de arduos combates. De este modo, nacieron una serie de espléndidas obras teatrales revolucionarias modelo y por fin se irguieron en el escenario las heroicas imágenes de obreros, campesinos y soldados. En seguida, el Presidente Mao inició la crítica a la pieza teatral La destitución de Jai Yui y otras hierbas venenosas, apuntando directamente contra la guarida de la camarilla revisionista: el antiguo Comité Municipal del Partido en Pekín, hermético e impenetrable “reino independiente” controlado por Liu Shao-chi.

La “Circular” del 16 de mayo de 1966, elaborada bajo la dirección personal del Presidente Mao, estableció la teoría, la línea, los principios y la política para esta gran revolución cultural proletaria, y constituye un gran programa para todo el movimiento. Esta “Circular” criticó a fondo el “Informe esquemático de febrero” lanzado por el cuartel general burgués de Liu Shao-chi para reprimir esta gran revolución, y llamó a todo el Partido y pueblo a apuntar el arco contra los representantes de la burguesía infiltrados en el Partido y prestar especial atención a descubrir a “gente tipo Jruschov” que “todavía anida a nuestro lado”. Esta fue una gran orden de movilización dada a todo el pueblo para emprender una gran revolución política El Grupo de la Revolución Cultural Dependiente del Comité Central, creado de acuerdo con la decisión de la “Circular”, ha aplicado resueltamente la línea revolucionaría proletaria del Presidente Mao.

Guiadas por la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao, las grandes masas revolucionarias se lanzaron al combate. En la Universidad de Pekín, se escribió un dazibao en respuesta al llamamiento del Comité Central, y rápidamente se extendieron por todo el país los dazibao de crítica a la ideología reaccionaria burguesa. Acto seguido, contingentes de guardias rojos surgieron en oleadas, y los adolescentes y jóvenes revolucionarios se convirtieron en valientes destrozadores del camino. La camarilla de Liu Shao-chi quedó desconcertada, se apresuró a lanzar la línea reaccionaria burguesa y reprimió cruelmente el movimiento revolucionario de los jóvenes estudiantes. Sin embargo, no alcanzó a ganar mucho tiempo para mantener su precaria existencia. Convocada y presidida por el Presidente Mao, se celebró la XI Sesión Plenaria del VIII Comité Central del Partido. En ella, se aprobó un documento programático: la “Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la gran revolución cultural proletaria” (o sea, la “Decisión de 16 Puntos”). El presidente Mao dio a conocer el dazibao “Cañonear el cuartel general”, en el que levantó la tapa al cuartel general burgués de Liu Shao-chi. En una carta a los guardias rojos, el Presidente Mao señaló que las acciones revolucionarias de los guardias rojos “manifiestan la indignación y la condenación’ contra la clase terrateniente, la burguesía, el imperialismo, el revisionismo y sus lacayos, quienes explotan y oprimen a los obreros, campesinos, intelectuales revolucionarios y partidos y grupos revolucionarios, y testimonian que se justifica la rebelión contra los reaccionarios; les expreso mi caluroso apoyo”. Acto seguido, en la Plaza Tienanmen de la capital, el Presidente Mao recibió en 8 ocasiones a 13 millones de guardias rojos y otros integrantes de las masas revolucionarias venidos de todos los lugares del país, lo que estimuló la voluntad de combate revolucionaria de todo el pueblo. Los movimientos revolucionarios de obreros y campesinos y el movimiento de funcionarios revolucionarios de las instituciones oficiales se desarrollaron con rapidez. Cual ardientes llamas devorando la pradera y cual millares de cañones tronando al unísono, se multiplicaron los dazibao; por todo el país retumbó la consigna: “Se justifica la rebelión contra los reaccionarios”. Así, los centonares de millones de las masas desplegaron con gran ímpetu el combate para cañonear el cuartel general burgués de Liu Shao-chi.

Ninguna clase reaccionaria se retira por su propia voluntad del escenario de la historia. Cuando la revolución tocó la parte del poder usurpada por la burguesía, la lucha de clases se hizo más aguda. Después de la caída de Liu Shao-chi, su camarilla revisionista y sus agentes en diversos lugares, cambiando una y otra vez de táctica, lanzaron la consigna de “sospechar de todo” y “derribar a todos”, consigna “izquierdista” en la forma y derechista en esencia, con el vano intento de continuar atacando a muchos para proteger a un puñado, a sí mismo. Además, crearon divisiones entre las masas revolucionarias, manipularon y envacaron a una parte de las masas para protegerse. Y cuando estos complots fueron destrozados por los revolucionarios proletarios, emprendieron otra frenética contraofensiva: la contracorriente que tuvo lugar en el invierno de 1966 y la primavera de 1967.

Esta contracorriente estaba dirigida contra el cuartel general proletario encabezado por el Presidente Mao. Su programa general no perseguía otro propósito que invalidar las resoluciones aprobadas por la XI Sesión Plenaria del VII Comité Central del Partido, revocar el justo veredicto sobre el ya derribado cuartel general burgués acaudillado por Liu Shao-chi y sobre la linea reaccionaria burguesa desacreditada por la crítica de las grandes masas y reprimir y vengarse del movimiento revolucionario de masas. Sin embargo, al ser seriamente criticada por el Presidente Mao y tropezar con la resistencia de las grandes masas revolucionarias, esa contracorriente no logró detener el impetuoso avance de la corriente principal del movimiento revolucionario de masas.

Los repetidos zigzags y vueltas y revueltas en el curso del movimiento revolucionario hicieron comprender mejor a las grandes masas la importancia del Poder. Para Liu Shao-chi y su banda era posible perpetrar fechorías principalmente porque habían usurpado el poder del proletariado en muchas entidades y lugares; las masas revolucionarias eran reprimidas principalmente porque allí el poder no estaba en manos del proletariado. En algunas entidades que aparentemente eran del sistema de propiedad socialista, la dirección real fue usurpada por un puñado de renegados, agentes secretos y dirigentes seguidores del camino capitalista o aún estaba en manos de los antiguos capitalistas. Sobre todo, cuando los dirigentes seguidores del camino capitalista desencadenaron el siniestro viento del criminal economismo contrarrevolucionario después que fracasaron en su complot para reprimir la revolución so pretexto de “empeñarse en la producción”, las amplias masas llegaron a comprender con mayor claridad que sólo recuperando el poder perdido, podrían derrotar radicalmente a los dirigentes seguidores del camino capitalista. Dirigida por el Presidente Mao y el cuartel general proletario encabezado por él y con su apoyo, la clase obrera de Shanghai, que posee tradición revolucionaria, se adelantó valientemente y, unida con las amplias masas y cuadros revolucionarios, en enero de 1967 arrebató desde abajo el poder a los dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del antiguo Comité Municipal del Partido y el anterior Comité Popular Municipal.

El Presidente Mao sintetizó oportunamente la experiencia de la tempestad revolucionaria de enero en Shanghai y lanzó a toda la nación el siguiente llamamiento: “¡Revolucionarios proletarios, uníos para arrebatar el poder al puñado de dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido!” Luego, impartió otra instrucción: “El Ejército Popular de Liberación debe apoyar a las amplias masas de la izquierda.” A continuación, el Presidente Mao sintetizó las experiencias de Jeilungehiang y de otras provincias y municipios y formuló los principios y la política para el establecimiento del comité revolucionario, en que participan representantes de los cuadros revolucionarios, representantes del Ejército Popular de Liberación y representantes de las masas revolucionarias, y que constituye una triple integración revolucionaria. Esto impulsó la lucha por recuperar el poder en todo el país.

La lucha entro el proletariado y la burguesía por la toma y la contratoma del poder es una lucha de vida o muerte. Durante un año y nueve meses, desde la tempestad revolucionaria de enero de 1967 en Shanghai hasta él establecimiento de los comités revolucionarios del Tibet y Sinchiang en septiembre de 1968, una y otra vez las dos clases y las dos líneas midieron fuerzas en !o político, la ideología proletaria y la ideología no proletaria sostuvieron una enconada hiena, y una situación sumamente complicada hizo su aparición. Sucedió precisamente como ha señalado el Presidente Mao: “En el pasado, combatimos por el sur y el norte; era relativamente fácil hacer tales guerras, pues el enemigo era evidente. Esta gran revolución cultural proletaria es mucho más difícil que ese tipo de guerra.” “El problema está en que se confunden los que han cometido errores ideológicos y aquellos cuyas contradicciones con nosotros son las que existen entre nosotros y el enemigo, y es difícil por un tiempo diferenciarlos.” No obstante, gracias a la sabia dirección del Presidente Mao, logramos por fin superar esta dificultad. En el verano de 1967, el Presidente Mao efectuó una gira de inspección por el sur y el norte del rio Yang-tsé, y emitió instrucciones de suma importancia, que condujeron a las grandes musas revolucionarias a distinguir gradualmente las contradicciones entre nosotros y el enemigo de las existentes en el seno del pueblo y a dar nuevos pasos en la realización de la gran alianza revolucionaria y la triple integración revolucionaria y encaminaron a quienes tenían ideas pequeñoburguesas hacia el rumbo de la revolución proletaria, Como consecuencia de ello, en el curso de esta lucha el enemigo quedó desconcertado y las amplias masas se templaron.

El puñado de renegados y agentes secretos, de aquellos que, entre los terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios, elementos nocivos y derechistas no se han transformado, contrarrevolucionarios activos, y arribistas y elementos burgueses de doble faz, ocultos entre las masas, no salen a luz sino en determinado clima. En el verano de 1967 y la primavera de 1968, semejantes elementos desataron desde la derecha y la extrema “izquierda” otro siniestro viento reaccionario de rehabilitación. Dirigieron la punta de su lanza contra el cuartel general proletario encauzado por el Presidente Mao, el Ejército Popular de Liberación y los comités revolucionarios recién nacidos, y, al mismo tiempo, incitaron a las masas a pelear entre sí y organizaron grupos conspiradores contrarrevolucionarios con el vano intento de usurpar nuevamente el poder al proletariado. Sin embargo, al igual que su cabecilla Liu Shao-chi, este puñado de elementos malvados fueron finalmente desenmascarados. Esta fue una importante victoria de la gran revolución cultural proletaria.

La Gran Revolución Cultural resplandecerá siempre

En conmemoración del X aniversario de la “Circular” impartida el 16 de mayo de 1966 por el Comité Central del Partido Comunista de China

par las Redacciones de “Renmin Ribao”, “Hongqi” y “Jiefangjun Bao”

Hace diez años, bajo la dirección personal de nuestro gran líder el Presidente Mao. se redactó la “Circular” del 16 de Mayo del Comité Central del Partido Comunista de China. Este brillante documento marxista tocó la clarinada de avance para la Gran Revolución Cultural Proletaria e iluminó su trayectoria triunfal. Hoy, al celebrar calurosamente el X aniversario de la Gran Revolución Cultural y estudiar de nuevo la “Circular” en momentos en -que hemos logrado grandes victorias en la lucha por criticar a Teng Siao-ping y contragolpear el viento derechista destinado a revocar veredictos justos, comprendemos más a fondo la necesidad de esta revolución y su importancia trascendental y tenemos mayor confianza para empeñarnos en la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado.

La “Circular” nació en medio de la enconada lucha entre el cuartel general proletario encabezado por el

Presidente Mao y el cuartel general burgués acaudillado por Liu Shao-chi. Criticó en forma penetrante la línea revisionista contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi, puso al desnudo la. esencia reaccionaria del “informe esquemático de febrero”[3], refutó toda clase de absurdos planteados. por los seguidores del camino capitalista dentro del Partido en contra de la Gran Revolución Cultural, armó a todo el Partido con la teoría marxista-leninista sobre la lucha de clases y la dictadura del proletariado y nos exhortó a poner en evidencia y criticar a los representantes de la burguesía en el seno del Partido y a recuperar aquella parte de la dirección por ellos usurpada. La redacción de la “Circular” proclamó la bancarrota del “informe esquemático de febrero”. Desde entonces se desplegó impetuosamente la Gran Revolución Cultural Proletaria.

El Presidente Mao indicó: “Es imprescindible realizar la Gran Revolución Cultural Proletaria”- Esta gran revolución, largamente preparada, fue la consecuencia inevitable de la aguda lucha entre las dos clases, los dos caminos y las dos líneas. Durante muchos años, el renegado, agente enemigo y vendeobreros Liu Shao-chi y compañía impulsaron frenéticamente la linea revisionista contrarrevolucionaria y se obstinaron en seguir el camino. capitalista. Se opusieron con todo su ser a la línea revolucionaria del Presidente Mao en los diversos frentes, desde afirmar que los capitalistas “tienen mérito por su explotación” y afirmar “la consolidación del orden de nueva democracia” hasta reducir drásticamente el número de cooperativas y llevar a la práctica el san zi yi bao[4], desde poner por las nubes las películas reaccionarias Historia intima de la corte Ching y La vida de Wu Sin hasta oponerse a la crítica de la ópera La destitución de Jai Yui. El cuartel,general burgués de Liu Shao-chi controló, por un período, el poder del Partido y del trabajo cultural y propagandístico así como también el poder en muchos lugares. En los departamentos ideológicos- y culturales manipulados por ellos, el capitalismo desbordó, el revisionismo se tornó desenfrenado y los monstruos y demonios salieron a campear en masa de sus guaridas e infestaron nuestra prensa, radiodifusión, libros y obras literarias y artísticas de toda índole. En algunos dominios de la superestructura surgió una grave situación en que la burguesía ejercía dictadura sobre el proletariado. Ellos realizaron un esfuerzo supremo por practicar el incentivo material y poner al mando los premios pecuniarios, incitando así a la gente a tomar el camino capitalista. En una mayoría bastante grande de las fábricas y empresas, la dirección no estaba en manos de los genuinos marxistas ni de las masas obreras. Nuestra base económica socialista no se hallaba sólida. De no haberse hecho la Gran Revolución Cultural, no habría hecho falta mucho tiempo para que se produjera fatalmente una restauración contrarrevolucionaria a escala nacional, se transformara nuestro Partido en partido revisionista y todo el país cambiara de color.

Con gran perspicacia marxista-leninista, el Presidente Mao se percató a tiempo del serio peligro de una posible subversión de la dictadura del proletariado por parte de los seguidores del camino capitalista dentro del Partido. En la “Circular”, el Presidente Mao indicó: “Los representantes de la burguesía que se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, son un grupo de revisionistas contrarrevolucionarios, quienes tomarán el Poder y convertirán la dictadura del proletariado en dictadura de la burguesía cuando se les presente la oportunidad”. En la lucha por contragolpear el viento revocatorio derechista, el Presidente Mao ha señalado además: “Se está haciendo la revolución socialista, sin embargo, no se comprende dónde está la burguesía. Está justamente dentro del Partido Comunista; se trata de los dirigentes seguidores del camino capitalista en el Partido. Los seguidores del camino capitalista siguen todavía su camino”. En estas importantes instrucciones, el Presidente Mao ha analizado a fondo los cambios operados en las relaciones entre las clases y las características de la lucha de clases en el período del socialismo y ha formulado la tesis científica de que la burguesía está dentro del Partido Comunista, desarrollando así el marxismo-leninismo y señalando con mayor claridad el rumbo por el cual debemos continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado.

Desde hace 10 años, hemos venido librando luchas contra Liu Shao-chi, Lin Piao y Teng Siao-ping. Todas estas luchas corroboran que la burguesía está, en efecto, en el seno del Partido Comunista. Los seguidores del camino capitalista dentro del Partido constituyen la fuerza principal de que se vale la burguesía para medir fuerzas con el proletariado e intentar una restauración del capitalismo. Aquí la cuestión clave reside en que ellos son dirigentes seguidores del camino capitalista, infiltrados en les organismos de la dictadura del proletariado. Cabecillas de la línea revisionista, tales como Liu Shao-chi, Lin Piao y Teng Siao-ping, detentan todos una parte muy grande del poder del Partido y el Estado, pueden convertir los instrumentos de la dictadura del proletariado en instrumentos para ejercer dictadura sobre el proletariado y, por lo tanto, son más poderosos que la burguesía fuera del Partido en sus actividades restauracionistas. Ellos pueden aprovecharse del poder en sus manos para reclutar desertores y renegados, formar pandillas para servir sus fines particulares, montar un cuartel general burgués y cocinar y promover de arriba abajo una línea revisionista. Ellos pueden reforzar y ampliar el derecho burgués, proteger sus propios intereses, es decir, de los “altos funcionarios” que practican el revisionismo, apropiarse de gran cantidad de riquezas sociales y derrocharlas, practicar con toda energía el capitalismo y minar y desintegrar las relaciones de producción socialistas. Amparándose siempre bajo el rótulo de marxismo-leninismo y enarbolando todo tipo de estandartes, mantienen en ignorancia y engañan temporalmente a una parte de las personas que no comprenden la verdadera situación y carecen de un nivel alto de conciencia política, y las inducen a seguir su línea revisionista. En resumidas cuentas, ellos son representantes políticos de la burguesía, son caudillos de todas las fuerzas y grupos sociales que resisten a la revolución socialista y que son hostiles y saboteadores de la edificación socialista en su medición de fuerzas con el proletariado.

Teng Siao-ping, el máximo seguidor del camino capitalista, es precisamente el caudillo del frenético desencadenamiento del reciente viento revocatorio derechista hasta el incidente político contrarrevolucionario ocurrido en la plaza Tien An Men. Antes de la Gran Revolución Cultural, él fue el cabecilla número dos del cuartel general burgués de Liu Shao-chi. La Gran Revolución Cultural aplastó el cuartel general burgués de Liu Shao-chi y el de Lin Piao y, cuando Teng Siao-ping fue criticado por las masas profirió un montón de palabras tales como “arrepentimiento y enmienda” y “nunca intentar revocar los veredictos”. Sin embargo, tan pronto como retornó al puesto de trabajo y tomó en sus manos grandes poderes, arrojó su disfraz, desplegó con odio decuplicado y furia centuplicada toda su experiencia en la lucha política contrarrevolucionaria, y lanzó ataques organizados y planeados contra el Partido con un programa establecido y una opinión pública preparada, enfilando su punta de lanza hacia el gran líder el Presidente Mao.

“Tomar las tres instrucciones como clave” es el programa político de Teng Siao-ping en su esfuerzo por

revocar veredictos justos y protagonizar la restauración. Este programa revisionista preconiza la teoría de la extinción de la lucha de clases y la teoría de las fuerzas productivas, se opone a tomar como clave la lucha de clases y niega la línea fundamental del Partido y la necesidad de la Gran Revolución Cultural. Teng Siao-ping pretendió imponerlo a todo el Partido y todo el pueblo como “programa general para todos los trabajos” en un largo período venidero, con el fin de abrir camino para la restauración del capitalismo en todos los campos.

“Conquistar la posición ideológica” constituye los preparativos de Teng Siao-ping para configurar una opinión pública a favor de sus afanes revocatorios y restauracionistas. Después que él subió al Poder, particularmente desde los meses de julio, agosto y septiembre del año pasado; en la sociedad aparecieron portados partes rumores políticos y se pusieron en boga  afirmaciones extravagantes y absurdas, que tenían a Teng Siao-ping como fuente principal y eran fabricados por la agencia de rumores de Teng. El y sus acólitos apelaron a toda especie de viles recursos para preparar celosamente una opinión pública contrarrevolucionaria, confundir la conciencia de la gente, provocar escisiones y apuntar sus dardos contra el Comité Central del Partido que encabeza el Presidente Mao, y agitaron  banderolas y armaron algazaras en favor de la tentativa de Teng Siao-ping de usurpar la dirección del Partido y arrebatar el Poder político.

“Ocuparse, ante todo, de los cuerpos dirigentes” es una medida organizativa de Teng Siao-ping para sus actividades revocatorias y restauracionistas. El se oponía a los cuerpos dirigentes revolucionarios de triple integración, atacaba y excluía a los cuadros de edad avanzada, de edad mediana y jóvenes que se adhieren a la linea revolucionaria del Presidente Mao, enrolaba y daba importantes cargos a los seguidores del camino capitalista reacios a enmendarse, y aparejaba “legiones de retorno al hogar” para cancelar veredictos justos y efectuar la restauración. Se esforzaba al máximo por mantener en el Partido a los renegados y agentes secretos enemigos identificados durante la Gran Revolución Cultural para que éstos se alzaran de nuevo en el futuro.

“Rectificación en todos los aspectos” es el plan de acción de Teng Siao-ping para anular veredictos justos y perpetrar la restauración. Apenas dictada la orden para la rectificación, se levantó inmediatamente un siniestro viento revocatorio. Con su “rectificación” Teng Siao-ping intentó eliminar, sin excepción, la linea y las políticas revolucionarias del Presidente Mao, los frutos de la Gran Revolución Cultural y la superioridad del sistema socialista. La llamada rectificación significa, en esencia, el ataque de la burguesía contra el proletariado y la restauración del capitalismo.

Todo este proceder de Teng Siao-ping constituye la continuación y el desarrollo del reaccionario “informe esquemático de febrero” criticado ya hace tiempo por el Presidente Mao en la “Circular”. Su programa de “tomar las tres instrucciones como clave” es una variante de esa linea revisionista, advertida en la “Circular”, que “niega por completo que la historia de la humanidad, durante milenios, es la historia de la lucha de clases. Niega por completo la lucha de clases del  proletariado contra la burguesía, la revolución del proletariado contra la burguesía y su dictadura sobre ella”. La “Circular” denunció a Peng Chen por difundir deliberadamente rumores para desviar el rumbo de la lucha y lo fustigó por su intento de atacar a la izquierda proletaria y proteger a la derecha burguesa mediante una “campaña de rectificación” planteada por él. Teng Siao-ping ha ido todavía más lejos en sus actuaciones. La línea de Teng Siao-ping es la continuación de la línea revisionista contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi y Lin Piao. De proceder según esa línea, se echarían por tierra los frutos no sólo de la Gran Revolución Cultural, sino también de toda la revolución china. El camino capitalista por él seguido lleva precisamente de retorno a la vieja China semicolonial y semifeudal y a convertir el país en un apéndice del imperialismo y el socialimperialismo. Tal como indicó el Presidente Mao en la “Circular”, al criticar a los representantes de la burguesía, “ellos son fieles lacayos de la burguesía y el imperialismo y, asociados con éstos, insisten en la ideología burguesa de la opresión y explotación al proletariado y en el sistema social capitalista, y combaten la ideología marxista-leninista y el sistema socialista”. “La lucha que libran contra nosotros es una lucha a muerte y en ella no cabe ninguna igualdad. Por lo tanto, nuestra lucha contra ellos tiene que ser también una lucha a muerte”.

El gran mérito histórico de la Gran Revolución Cultural Proletaria, iniciada y dirigida personalmente por el Presidente Mao, consiste precisamente en frustrar en forma oportuna y resuelta los complots de la burguesía de dentro del Partido encaminados a la restauración; criticar su línea revisionista contrarrevolucionaria, recuperar aquella parte de la dirección del Partido y el Estado por ella usurpada y garantizar el continuo avance de nuestro país a lo largo de la línea revolucionaria del Presidente Mao; consiste precisamente en resolver, tanto en lo teórico como en lo práctico, el problema cardinal de consolidar la dictadura del proletariado y prevenir la restauración del capitalismo, problema con el que se enfrenta el movimiento comunista internacional contemporáneo. Centenares de millones de obreros, campesinos y soldados, cuadros e intelectuales revolucionarios han ido comprendiendo cada vez más profundamente que la Gran Revolución Cultural “es completamente necesaria y muy oportuna”. Ellos aclaman con fervor: “¡Es magnífica la Gran Revolución Cultural!” Sólo los seguidores del camino capitalista reacios a la corrección como Teng Siao-ping abrigan un odio implacable hacia ella. Teng Siao-ping porfió obstinadamente por revocar los veredictos justos sobre la Gran Revolución Cultural y ajustarle las cuentas, sus acciones ofendieron a la gran mayoría, y la gran mayoría del pueblo no las aprueba ni las permite. “Revocar veredictos justos va en contra de la voluntad del pueblo”. La voluntad del pueblo, la voluntad del Partido y la voluntad de sus militantes exigen continuar la revolución y se oponen a la restauración y el retroceso. Es justamente por esta razón que la gran lucha; iniciada y dirigida personalmente por el Presidente Mao, para contragolpear el viento revocatorio derechista se ha granjeado el caluroso apoyo de todo el Partido, todo el ejército y todo el pueblo del país, ha respondido plenamente a la voluntad popular y ha llenado de satisfacción al pueblo. Muy aislados, los elementos que intentaban revocar los veredictos justos y ajustar las cuentas, se hundieron rápidamente en el fracaso.

Hemos obtenido ya grandes. victorias, pero la lucha todavía no termina. Aún es preciso profundizar la lucha por criticar la línea revisionista contrarrevolucionaria de Teng Siao-ping. No debemos relajar jamás nuestra voluntad de combate. El puñado de enemigos de clase no se resignarán a su derrota. Escarmentando en sus propias derrotas, están estudiando tácticas y tretas con que enfrentarnos. El pueblo revolucionario debe tener una clara comprensión de esto.

El Presidente Mao señaló: “Lenin habló de un Estado burgués sin capitalistas construido para proteger el derecho burgués. Nosotros mismos hemos construido un Estado como ése, en que las cosas no difieren mucho de las de la vieja sociedad, pues hay jerarquización y rigen un sistema salarial de ocho categorías, la distribución según el trabajo y el intercambio de valores iguales”. Dado que subsiste tal estado de cosas, subsisten clases, contradicciones de clase y lucha de clases, y subsisten las influencias de la burguesía y del imperialismo y el revisionismo internacionales, el que “los seguidores del camino capitalista siguen todavía su camino” constituirá un fenómeno histórico de larga duración. Ya en el I aniversario de la aparición de la “Circular”, el Presidente Mao nos advirtió: “La actual Gran Revolución Cultural es sólo la primera, y en el futuro habrá sin duda muchas otras”. En la lucha por contraatacar el viento revocatorio derechista, el Presidente Mao ha señalado una vez más: “Luego de la revolución democrática, los obreros, los campesinos pobres y campesinos medios inferiores no se han detenido y quieren hacer la revolución. En cambio, una parte de los militantes del Partido se muestran renuentes a seguir adelante, y algunos han retrocedido y se han puesto contra la revolución. ¿Por qué? Porque éstos, como altos funcionarios que han llegado a ser, buscan proteger los intereses de los altos funcionarios”. “¿Será todavía necesario hacer la revolución al cabo de cien años? ¿Y al cabo de mil años? Siempre existirá esa necesidad. Siempre habrá una parte de gente que se sienta oprimida. Los pequeños funcionarios, los estudiantes, los obreros, los campesinos y los soldados no se conforman con la opresión que les imponen los grandes personajes, y por consiguiente quieren hacer la revolución. ¿No se verán contradicciones cuando hayan pasado diez mil años? ¡Cómo no! Sin duda se verán”. Por lo tanto, con respecto a la lucha contra los seguidores del camino capitalista y a la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, debemos estar preparados en lo ideológico para luchar durante largo tiempo.

El Presidente Mao ya dijo a comienzos de este año: “Sin lucha es imposible avanzar”. “Siendo 800 millones, ¡,¿podemos prescindir de la lucha?!” Los diez años de la Gran Revolución Cultural Proletaria son una década en que hemos avanzado en medio de la lucha y en que nuestro país ha experimentado gigantescos cambios. Al estudiar, en el curso de la lucha, el marxismo-leninismo- pensamiento Mao Tsetung, el pueblo en sus centenares de millones ha elevado considerablemente su conciencia sobre combatir y prevenir el revisionismo y sobre continuar la revolución, y la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao ha arraigado más profundamente en el corazón del pueblo.

Nuestro Partido se ha hecho más firme y más vigoroso después de desechar lo viejo y asimilar lo nuevo. Al realizar el trabajo de apoyar a la industria y la agricultura, de apoyar a las grandes masas de izquierda, de ejercer control militar y de dar instrucción política y militar, nuestro ejército ha recibido nuevo temple, ha prestado nuevos servicios meritorios al pueblo y se ha tornado más poderoso. Participando en la lucha por defender la patria y en la lucha de clases en la sociedad, las grandes masas de milicianos han contribuido a la consolidación de la dictadura del proletariado. Los cuerpos dirigentes a todos los niveles son organizados según el principio de triple integración de cuadros de edad avanzada, de edad mediana y jóvenes; decenas de millones de continuadores de la causa revolucionaria del proletariado se forjan y maduran en el fragor de la lucha y a la luz de los cinco requisitos formulados por el Presidente Mao. La revolución socialista en la educación, en el arte y la literatura, en el trabajo médico y sanitario y en el frente de la ciencia y la tecnología avanza a grandes pasos en la enconada lucha entre las dos líneas. Gran número de jóvenes instruidos van con entusiasmo a radicarse en las zonas rurales, y los cuadros a los diversos niveles perseveran en seguir el camino del 7 de mayo. Se desarrollan con vigor los movimientos de masas por aprender de Tachai en la agricultura y aprender de Taching en la industria. Ascienden día a día la producción industrial y agrícola y la economía nacional en su conjunto. Floreciendo con lozanía, la gran patria ofrece un panorama de prosperidad. La Gran Revolución Cultural Proletaria ha liberado aún más la fuerza de los centenares de millones de personas, y el inmenso poderío que ahora ella sólo acaba de desplegar logrará revelarse a mayor plenitud a medida de la profundización de la revolución.

Debemos proseguir nuestra marcha triunfal y desarrollar la excelente situación. Las vastas masas de militantes del Partido, cuadros y otras personas deben estudiar a conciencia la serie de importantes instrucciones del Presidente Mao acerca de la Gran Revolución Cultural y el contraataque al viento revocatorio derechista, estudiar la teoría sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, tener una clara comprensión de la cuestión de dónde está la burguesía y de la necesidad de ejercer la dictadura omnímoda sobre la burguesía, combatir y prevenir persistentemente el revisionismo y continuar la revolución. Es imperativo comprender a fondo las brillantes victorias y la importante significación de la Gran Revolución Cultural, respaldar con pleno entusiasmo las nuevas cosas socialistas, y consolidar y desarrollar los victoriosos frutos de la Gran Revolución Cultural. Es menester profundizar la crítica a Teng Siao-ping, contraatacar el viento revocatorio derechista y asestar resueltos golpes a las actividades de sabotaje contrarrevolucionarias. Hay que unir, con el objetivo general de crítica a Teng Siao-ping, a más del 95% de los cuadros y las masas, y seguir realizando bien la revolución tanto en la superestructura como en la base económica. Hay que empeñarse en la revolución y promover la producción, el trabajo y los preparativos para enfrentar la guerra, y empujar adelante sin cesar la construcción socialista en los diversos terrenos.

Los proletarios somos optimistas revolucionarios. Creemos en la dialéctica. Estamos firmemente convencidos de que “el reemplazo de lo viejo por lo nuevo es una ley universal, eterna e ineludible”. (Mao Tsetung: Sobre la contradicción.) Por muy zigzagueante que sea el camino de la revolución y por muchos que sean los altibajos que ésta ha de experimentar, la verdad del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung es irresistible, y las masas populares que representan más del 95% de la población quieren invariablemente hacer la revolución. La revolución vencerá, sin duda alguna, a la reacción y lo naciente superará a ciencia cierta lo caduco, he aquí una ley de la historia. Apenas ha pasado algo más de un siglo desde que nació el marxismo, y el viejo mundo ya ha sido hecho añicos. Hoy día, el capitalismo y el revisionismo se hallan en declinación y decadencia aún mayores igual que “el sol poniente en medio del viento del oeste”. Todos los payasos que actúan en contra de la corriente de la historia, pueden imponerse por un momento, pero al fin y al cabo serán barridos por el pueblo al basurero de la historia. Precisamente como lo afirmaron Marx y Engels, “su hundimiento [de la burguesía] y la victoria del proletariado son igualmente inevitables”. (Manifiesto del Partido Comunista.) En este momento en que celebramos el X aniversario de la emisión de la “Circular”, al echar una mirada retrospectiva a la trayectoria de combate de la Gran -Revolución Cultural, tender nuestra vista sobre la excelente situación en que orioles cantan y danzan golondrinas y vislumbrar las luminosas perspectivas del mundo que está siendo puesto al revés,- nos sentimos llenos de orgullo revolucionario y, bajo la dirección del Comité Central del Partido encabezado por el Presidente Mao, estamos decididos a tomar con perseverancia la lucha de clases como clave y llevar hasta el final la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado.

¡Es invencible la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao e irresistible nuestro avance!

¡La Gran Revolución Cultural Proletaria resplandecerá siempre!

(16 de mayo de 1976. PEKIN INFORMA N° 21 de 1976)

¡GLORIA ETERNA AL PRESIDENTE MAO TSETUNG!

            En miles de años de incesante lucha por pasar del reino de la necesidad al de la libertad, la humanidad generó la clase obrera y ésta, con su fuerza inagotable y creciente ha dado el marxismo leninismo sintetizado en Marx y Engels, en Lenin y Stalin. Así desde el surgimiento del marxismo la clase obrera, los pueblos oprimidos y la humanidad entera tienen una meta y una esperanza: construir la nueva sociedad, la sociedad comunista hacia la cual marchan “con una fe vehemente y activa“

            En la época del imperialismo o del capitalismo monopolista, parasitario y agonizante, época en que la clase obrera por la fuerza de sus manos armadas conquista el poder y en que las crecientes y furiosas olas de la liberación nacional barren la opresión imperialista, se desarrolla la revolución china que enseña y asombra al mundo. En este crisol histórico la clase obrera internacional se concretó en el Presidente Mao Tsetung, quien en 1921 fundó el Partido Comunista de China, la vanguardia organizada que condujo la revolución de nueva democracia triunfalmente culminada con la fundación de la República Popular China, e Partido que hoy mediante la Gran Revolución Cultural Proletaria desarrolla la Revolución Socialista y fortalece la dictadura del proletariado.

            Así emergió el Pensamiento Mao Tsetung. Así el marxismo-leninismo encontró el camino para guiar e incorporar a los pueblos oprimidos al torrente irrefrenable de la revolución mundial. Así el marxismo-leninismo encontró el camino para desarrollar ininterrumpidamente la Revolución Socialista y marchar hacia su futura meta inexorable, la sociedad comunista.

            En este grandioso marco de lucha de clases en su gran patria y en el mundo, el dio contra el revisionismo que hay, desenmascarado como socialimperialismo soviético, es la principal fuente de guerra en la actualidad. Y lo desarrolló en todos sus campos elevándolo a su situación actual de marxismo-leninismo-Pensamiento Mao Tsetung. Así el marxismo, en las llamas de la lucha de clases y la acción de los grandes maestros del proletariado, devino marxismo-leninismo y éste en marxismo.leninismo-Pensamiento Mao Tsetung. En consecuencia, hoy, ser marxista es adherir al marxismo-leninismo-Pensamiento Mao Tsetung.

            El Presidente Mao Tsetung ha muerto! Su gran corazón ha dejado de latir, su pulso se ha detenido y su vida apagado. Un profundo dolor denso y pesado cae sobre la clase obrera y los pueblos oprimidos de la Tierra y las rojas banderas a media asta doblan en duelo universal. El gran maestro del proletariado internacional ha dejado existir y su insondable ausencia se siente en todo el mundo, es la gran ausencia que nos dejó Marx, es la gran ausencia que nos dejó Lenin, mas ayer como hoy la clase obrera y las masas populares, convirtiendo su dolor en fuerza y a través de la tormenta, proseguirá hacia su meta luminosa enarbolando siempre las invictas banderas de Marx, Lenin y Mao Tsetung.

            Las Organizaciones Adheridas a Mariátegui en esta hora de dolor expresan al pueblo chino, a la clase obrera china y al grande, glorioso y correcto Partido Comunista de China su más profundo pesar por el fallecimiento del Presidente Mao Tsetung, gran maestro de la clase obrera internacional, de los pueblos oprimidos del mundo y de la revolución mundial, cuyo pensamiento ilumina el mundo y lo iluminará siempre.

GLORIA ETERNA AL PRESIDENTE MAO TSETUNG!

            Comité Coordinador

Lima, 18 de Setiembre de 1976.                      Organizaciones Adheridas Mariátegui


[1]* Este artículo está tomado de un editorial escrito por el camarada Mao Tse-tung para Renmin Ribao.

[2]* Carta del camarada Mao Tse-tung a los camaradas del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China y a otros camaradas interesados.

[3]* El “informe esquemático de febrero” se refiere al “informe esquemático sobre las actuales discusiones académicas del grupo de los cinco a cargo de la revolución cultural” que fue distribuido en todo el Partido el 12 de febrero de 1966 por el elemento revisionista contrarrevolucionario Peng Chen con métodos anormales, en forma arbitraria, abusando de sus atribuciones y usurpando el nombre del Comité Central Este informe esquemático se opone a llevar hasta el fin la revolución socialista, se opone a la línea definida por el Comité Central del Partido encabezado por el camarada Mao Tsetung para la revolución cultural, ataca a la izquierda proletaria y escuda a la derecha burguesa y prepara la opinión pública para la restauración de la burguesía. Dicho informe es un reflejo de la ideología burguesa en el Partido y es totalmente revisionista.

[4]** San zi yi bao significa el aumento de tierras de uso privado, de mercados libres y de empresas responsables de sus propias ganancias o pérdidas, y la fijación de cuotas de producción agrícola en base a la familia.


PROCESO DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA


I. EN MEDIO DE LA LUCHA ENTRE LAS DOS LINEAS, EL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA, BAJO LA SABIA DIRECCIÓN DEL PRESIDENTE MAO TSETUNG, CONDUJO LA REVOLUCIÓN CHINA


La revolución socialista en China se inició el 1° de octubre de 1949, luego de ser fundada la República Popular China. El heroico pueblo chino culminaba la gran epopeya histórica de la revolución democrático nacional. La vieja China, agobiada por el feudalismo y el capitalismo burocrático y sometida a un descuartizamiento por parte de la carnicería imperialista, se había desmoronado después de una prolongada guerra popular comandada por el Partido Comunista de China y su sabio líder el Presidente Mao Tsetung. La burguesía compradora y los terratenientes feudales habían sido despojados del Poder y los agresores extranjeros imperialistas expulsados del territorio chino, instaurándose, en su lugar, una dictadura conjunta de las cuatro clases revolucionarias: el proletariado, el campesinado, la pequeña burguesía urbana y la burguesía nacional. China era ya un país democrático, unificado e independiente.

Iniciándose la revolución socialista, la clase obrera conquistaba el poder por primera vez en un país hasta hacía poco sojuzgado por el imperialismo y el feudalismo. ¿Terminaba con esto la lucha de clases en China? El Presidente Mao Tsetung señaló en marzo de 1949 que, una vez que el proletariado se adueñara del poder político en todo el país la contradicción principal en éste sería “la contradicción entre la clase obrera y la burguesía”. Dijo: “después de eliminados los enemigos con fusiles, quedarán aún los enemigos sin fusiles, quienes entablarán inevitablemente, una lucha a muerte contra nosotros; jamás debemos subestimarlos. Si ahora no planteamos ni comprendemos que, si bien un sector de la burguesía había sido capaz de cumplir un papel revolucionaria en la etapa de la revolución democrático nacional, cumplida esta etapa la burguesía era adversa a la dictadura del proletariado, contraria a la supresión del asalariado y a la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción.

Y, efectivamente, la burguesía emprendió una feroz lucha por derrocar al proletariado. Su táctica fundamental fue la de introducir a sus agentes políticos en el seno mismo del Partido Comunista y, tomando la superestructura como base de sus actividades contrarrevolucionarias, empezó a conquistar importantes órganos del Partido y aspectos claves de la labor estatal. La usurpación del Partido Comunista de la Unión Soviética por la camarilla revisionista de Jruschov destinada a restaurar el capitalismo en la URSS y a transformarlo en un país socialimperialista envalentonó más aún a la burguesía china e infló sus aspiraciones por capturar la totalidad del Poder político en China. Fue entonces que el Presidente Mao Tsetung, entendiendo la necesidad de continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado, creó y dirigió personalmente la Gran Revolución Cultural Proletaria. Como él mismo dijo: “La presente Gran Revolución Cultural Proletaria es completamente necesaria y muy oportuna para consolidar la dictadura del proletariado, prevenir la restauración del capitalismo y construir el socialismo”.

No hubiera sido factible el triunfo de la revolución democrático nacional ni de la revolución socialista sin un partido marxista leninista como el PCCh. Sin embargo, la aguda lucha de clases en la sociedad se ha venido reflejando en el seno del PCCh a través de estas dos etapas. La lucha interna en este grande, glorioso y correcto Partido ha sido muy profunde y muy compleja. Sus orígenes se remontan hasta los momentos iniciales de la fundación del PCCh. La línea roja del Presidente Mao Tsetung ha tenido que habérselas con la línea oportunista de derecha de Chen Tu-siu, la línea oportunista de “izquierda” de Chü Chiu-pai, la línea oportunista de “izquierda” de Li Li-san, la línea oportunista  “izquierda” primero y abiertamente de derecha después de Wang Ming, la línea de dividir al ejército representada por Chang Kuo-tao, la alianza antipartido oportunista de derecha de Peng Te-juai, Kao Kang y Yao Shu-shi y las líneas revisionistas contrarrevolucionarias de Liu Shao-chi, Lin Piao y Teng Siao-ping. En todas estas grandes luchas el Partido Comunista de China emergió victorioso fortaleciéndose la línea roja del Presidente Mao, impulsando cada vez más la revolución china y haciendo valiosísimas contribuciones al desarrollo de la revolución mundial. De estas luchas, las más importantes – por sus dimensiones y por los graves daños que causaron al Partido y a la revolución la líneas combatidas – fueron las emprendidas contra Chen Tu-siu, Wang Ming y Liu Shao-chi.

El reciente golpe de Estado perpetrado en China por la burguesía, aprovechando la profundamente lamentada desaparición del Presidente Mao Tsetung y que ha producido la usurpación del Partido y del Estado por la camarilla revisionista de Jua Kuo-feng es un nuevo atentado contra la línea roja del Presidente Mao para transformar el Partido Comunista en un partido revisionista o fascista y restaurar el capitalismo y la dominación de las viejas clases reaccionarias derribadas por la revolución y de la nueva burguesía surgida en el proceso mismo del socialismo. La línea política que sustenta a Jua Kuo-feng y su pandilla es la continuación del programa revisionista contrarrevolucionario de Teng Siao-ping.

Es nuestro propósito analizar concisamente el proceso de la GRCP como producto de la lucha de clases en el socialismo, de la lucha entre los dos caminos, el socialista y el capitalista y de la lucha entre las dos líneas en el PCCh.


II. ANTECEDENTES Y DESARROLLO DE LA GRCP. DESTRUCCIÓN DEL CUARTEL GENERAL BURGUÉS DE LIU SHAO-CHI.


Toda restauración contrarrevolucionaria empieza en los dominios des espíritu para ganarse la opinión pública. El Presidente Mao ha dicho: “Para derrocar el Poder político es siempre necesario, ante todo, crear opinión pública y trabajar en el terreno ideológico. Así proceden las clases revolucionarias y también las clases contrarrevolucionarias”. Después de la liberación, las clases explotadoras derrocadas se amadrigaron en la superestructura – especialmente en los diversos terrenos de la cultura – para pretender desde ahí subvertir la dictadura del proletariado. Multitud de obras literarias, de cine, de teatro, musicales, etc. fueron lanzadas por la burguesía con el fin de embellecer el capitalismo, la vieja sociedad y el imperialismo y enlodar y calumniar al Partido Comunista, la dictadura del proletariado y el socialismo. Su intención era nefasta: prepara la opinión pública necesaria para derrumbar al proletariado.

El Presidente Mao Tsetung fue el primero en percibir los afanes de la burguesía en el frente cultural. En los primeros años del socialismo el Presidente Mao dirigió varias excelente campañas de crítica contra obras venenosas tales como el film reaccionario “La vida de Wu Sün” (1951), el libro “Estudios sobre ‘El sueño del pabellón rojo’” de Yu Ping-bo y las ideas reaccionarias de Ju Shi (1954). Ya desde 1950 se venía exhibiendo en China la película “Historia íntima de la corte Ching”, un film extremadamente reaccionario al que que el Presidente Mao lo consideró de traición a la patria que alababa al imperialismo, el feudalismo y el reformismo burgués. Chiang Ching, destacada revolucionaria proletaria durante la GRCP, propuso en diversas oportunidades desplegar una crítica a esta película, conforme a la línea trazada por el Presidente Mao, pero recibió la oposición y el sabotaje de algunos compinches de Liu Shao-chi. Tales campañas de crítica, a las que hay que agregar la campaña de crítica de Ju Feng y la lucha contra su camarilla contrarrevolucionaria, fueron las primeras medidas tomadas personalmente por el Presidente Mao para contrarrestar los intentos de la burguesía de reconquistar el poder perdido. El 16 de octubre de 1954 el Presidente Mao escribió una carta al Buró Político del CC del PCCh criticando a algunos elementos con poder dentro del Partido que se oponían a las nuevas fuerzas que se atrevían a critican a la burguesía. A partir de 1959 se produciría nuevamente un abundante resurgimiento de hierbas malévolas en la literatura y el arte que motivaría una contracampaña igualmente victoriosa.

La lucha de clases actúa independientemente de la voluntad del hombre. En 1957, luego de culminada en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción, el Presidente Mao sostuvo: “La lucha de clases no ha terminado. La lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, entre las diferentes fuerzas políticas y entre el proletariado y la burguesía en el terreno ideológico, será aún larga,  tortuosa y a veces incluso muy enconada”. En ese entonces Liu Shao-chi, quien había logrado encaramarse en el Partido Comunista se mostraba como fiel cómplice de la burguesía en su feroz embestida desatada ese año. En instantes en que se debatía si era acertada o no la política exterior de China, en esos momentos tan difíciles para la revolución, Liu Shao-chi se apresuró a pregonar que la contradicción principal en el interior de China era “la contradicción entre el sistema socialista avanzado y las fuerzas productivas atrasadas de la sociedad.” Según Liu Shao-chi, sólo era necesario empeñarse en la producción y no en la revolución. Estas artimañas de apoyo a la burguesía venían a ser una reedición de la revisionista “teoría de la fuerzas productivas” de Bernstein y Kautsky.

En realidad, la actividad contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi no empezaba recién Esta se inició desde la Primera Guerra Civil Revolucionaria en China durante la Revolución democrático nacional, época en que Liu Shao-chi renegó del Partido y se entregó al enemigo. En vísperas de estallar la Guerra de Resistencia contra Japón, desarrolló una política de capitulación, dando instrucciones a la gente para dar a publicidad “declaraciones anticomunistas” y hacer confesiones. Después de la victoria de la guerra de resistencia contra Japón, planteó una “nueva etapa de paz y democracia” capitulando nuevamente ante el enemigo. En abril de 1949, Liu fue a Tientsin a venderse una vez más ante los capitalistas. Después de la liberación, se opuso a la transformación socialista de la industria y el comercio capitalistas y a la cooperativización agrícola. En 1956, aparte de las declaraciones arriba mencionadas, vociferó que “ya está definido quién vencerá a quién” con el malévolo fin de confundir a las masas. ¿A quiénes podían servir semejantes actividades contrarrevolucionarias si no a la burguesía y a las demás clases explotadoras?

En 1958, el Presidente Mao elaboró la línea general de “poner en tensión todas las fuerzas y pugnar por marchar siempre adelante para construir el socialismo según la norma de cantidad, rapidez, calidad y economía”. China dio entonces el Gran Salto Adelante en todos los frentes y estableció a escala nacional la comuna popular. En complicidad con el oportunista Peng Te-juai, Liu Shao-chi atacó entonces estas tres banderas rojas del Presidente Mao, e inmediatamente promovió el “san zi yi bao” (desarrollo del mercado libre, aumento de las tierras de uso privado, promoción de pequeñas empresas responsables de sus propias ganancias o pérdidas y fijación de cuotas de producción agrícola en base a la familia campesina) y el “san he yi shao” (supresión de la lucha de clases en relación con el imperialismo, el revisionismo y los reaccionarios y reducción del apoyo de China a la revolución mundial). La burguesía china tenía, de esta manera, un estupendo representante para pugnar por la restauración capitalista. Sin embargo el viento derechista impulsado por Liu Shao-chi y su pandilla sufrió un fuerte revés en 1959 cuando, por acción de la línea roja del Presidente Mao, fueron destituidos algunos oportunistas de derecha en la Reunión de Lushan.

A inicios de la década del 60 la situación se complicó en la República Popular China. Los sabotajes perpetrados por los revisionistas soviéticos y las graves calamidades des económicas en China. Aprovechando esta situación, la burguesía arreció sus ataques contra el Partido Comunista y la dictadura del proletariado. En todos los planos brotaron innumerables manifestaciones burguesas haciendo preparativos en la opinión pública para la restauración.

Es este período, la más reaccionaria fue la camarilla anti-Partido de la “Aldea de Tres Familias” manejada por Deng Tuo, Liao Mo-sha y Wu Jan, tres secuaces de Liu Shao-chi que montaron un poderoso aparato propagandístico reaccionario desde donde difundían todo tipo de ataques y calumnias al CC del Partido y la línea general del Partido establecida por el Presidente Mao, buscando apoyar a los revisionistas destituidos y respaldar los ataques de las fuerzas feudales y capitalistas. Una de las hierbas venenosas distribuidas por esta camarilla fue “La destitución de Jai Rui”. Deng Tuo, el principal cabecilla de esta pandilla, exhortaba a aprender de Jruschov mientras acusaba al Partido de “no cuidar la fuerza de trabajo” y calumniaba a los revolucionarios proletarios diciendo que éstos “recurren a la censura por un quítame allá esas pajas”. Estos dos últimos “argumentos” son en realidad una constante en la boca de todos los reaccionarios surgidos en la etapa de la revolución socialista de China, incluidos los revisionistas que tiene el proletariado y otorgarle a la burguesía el derecho a criticar al socialismo.

Pero finalmente, pese a todos los desvelos y maquinaciones urdidas por estas alimañas correligionarias de Liu Shao-chi, sus vanas ilusiones quedaron desbaratadas en la X Sesión Plenaria del VIII CC del Partido realizada en setiembre de 1962. En esta reunión el Presidente Mao estableció la línea fundamental del PCCh para toda la etapa histórica del socialismo. En seguida lanzó el gran llamamiento de “no olvidar jamás la lucha de clases” y señaló una vez más la necesidad de trabajar en el terreno ideológico para crear opinión pública revolucionaria. Acosada por la revolución, la “aldea de Tres Familias” publicó un último ensayo titulado “Las treinta y seis estratagemas” en el que decían: “de las treinta y seis estratagemas, la mejor es marcharse”. De esta manera este puñado de bichos anti-Partido y antisocialistas procedieron a replegarse torpemente “autocriticándose” y “criticándose” unos a otros.

En 1963 el Presidente Mao emprendió personalmente la conducción de la revolución en la literatura y el arte, caracterizada principalmente por la reforma en el arte dramático. Esto constituyó en buena cuenta un prolegómeno de la GRCP. En Mayo de ese año, se elaboró bajo la dirección del Presidente Mao la “Decisión del CC del PCCh sobre algunos problemas en el actual trabajo rural (proyecto)”, la cual estableció la línea, principios y las políticas del Partido para el movimiento de educación socialista. Al año siguiente Liu Shao-chi volvió a sus andadas atacando a las masas y protegiendo a los dirigentes seguidores del camino capitalista en el gran movimiento de educación socialista. Mas la línea roja no cejó en su avance: a fines de 1964 el Presidente Mao convocaba una reunión de trabajo del CC y presidía la elaboración del documento “Algunos problemas actuales planteados en el movimiento de educación socialista en el campo”, luego de someten a censura la línea burguesa de “izquierda” de Liu Shao-chi. En este evento el Presidente Mao planteó por primera vez que “el blanco principal del movimiento actual son aquellos dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido”. Esta reunión significó un rudo golpe para Liu Shao-chi y su banda.

El año 1964, en la gran polémica internacional contra la camarilla revisionista de Jruschov, el PCCh extrajo importantes lecciones de significación histórica d la lucha entre restauración y contrarrestauración. El PCCh indicó en esa oportunidad que existen dos formas de restauración del capitalismo: 1) cuando la dictadura del proletariado es derrotada por la represión armada de la burguesía; y 2) cuando se produce la “evolución pacífica”, es decir, cuando el país de dictadura del proletariado toma el camino revisionista consecuencia de la degeneración de la dirección del Partido y del Estado. Señaló además que, si bien en los países socialistas es inevitable la lucha entre los dos caminos, no es inevitable la restauración del capitalismo siempre que se persista en el marxismo y en la lucha contra la burguesía.

Ese mismo año se produjo una revolución en la Opera de Pekín, en el ballet y en la música sinfónica. Chiang Ching instaba en ese entonces a los trabajadores teatrales a retratar a los obreros y campesinos en el escenario y a “ crear una literatura y un arte que protejan la base económica socialista”. Siguiendo fielmente las enseñanzas del Presidente Mao, Chiang Ching fustigó duramente al decadente arte burgués.

1965 significó el inicio de un gran contraataque en gran escala a la burguesía. Los dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido invocaron entonces cinco “talismanes” para proteger sus oscuros fines: 1) clamaron por una “apertura amplia para la burguesía; 2) apelaron a la “construcción antes que la destrucción” para evitar que el proletariado barriera el mundo burgués; 3) calificaron a los luchadores proletarios de ser “tiranuelos de academia”, “violentos” y actuar como “garrote”; 4) a la lucha de clases en el terreno de la ideología la rotularon de “discusión puramente académica”, para encubrir los ataques de la burguesía al Partido y para reprimir el contraataque de la izquierda proletaria; y 5) vociferaron que “ante la verdad todos son iguales” y que “todos han hecho algunas afirmaciones erróneas”, con el fin de colocar los errores cometidos por la izquierda proletaria en el curso del conocimiento al mismo nivel que las afirmaciones y acciones anti-Partido, antisocialista y contrarrevolucionarias de los derechistas burgueses.

Pese a estas mañas de la burguesía, línea roja del Presidente Mao prosiguió su contraataque. En noviembre de 1965, Yao Wen-yuan, otro miembro destacado de esta línea, publicó “Sobre el nuevo drama histórico ‘La destitución de Jai Yui’”. Así se dio la clarinada de la GRCP y empezó una contraofensiva con carácter de masas contra la burguesía.

Inmediatamente después, China se hundió en la vorágine de la lucha de clases. En febrero de 1966, Peng Chen y su camarilla revisionista contrarrevolucionaria, manejados por los hilos de Liu Shao-chi, lanzaron un programa contrarrevolucionario para la restauración del capitalismo en China titulado “Informe esquemático del grupo de los cinco a cargo de la revolución cultural sobre las actuales discusiones académicas”, el cual fue tejido a espaldas del Partido Comunista.  Muy poco tiempo duró esta nueva ofensiva de la burguesía. El 16 de Mayo de 1966 el CC del PCCh revocó dicho “Informe”, suprimió al “grupo e los cinco” controlado por Peng Chen y estableció un nuevo grupo encargado de la revolución cultural, subordinado directamente al Comité Permanente del Buro Político del PCCh. La circular emitida por el CC del PCCh en esta fecha es un importantisimo documento histórico que marcó el inicio de la GRCP. En el me de junio el Presidente Mao aplicó una gran medida estratégica al decidir dar a publicación el primer ‘dazibao’ marxista leninista aparecido en la Universidad de Pekín. Esta orden de combate encendió la hoguera de la GRCP haciendo que las masas extendieran su denuncia a la burguesía por todo el país. En ese mismo mes, millones de jóvenes secundarios y universitarios se volcaron a la sociedad promoviendo la lucha de clases en gigantescas proporciones y propinándoles golpes contundentes a los enemigos del socialismo; la decisión adoptada por el CC del PCCH y el Consejo de Estado de revolucionarizar el método de ingreso a los centros superiores de enseñanza fue la chispa que encendió este nuevo incendio revolucionario.

Al cobrar un auge la tempestad de la revolución, surgió un nuevo producto de la lucha de clases en China: los guardias rojos. Al nacer esta maravillosa fuerza fue vilmente calumniada por la burguesía como “organización reaccionaria”; los imperialistas  y revisionistas soviéticos se apresuraron a hacer coro a los reaccionarios de China calificando a los guardias rojos de “jóvenes fanáticos”. No obstante esta orquestación contrarrevolucionaria, el Presidente Mao apoyó decididamente el surgimiento de esta nueva cosa socialista. En un tiempo muy corto los guardias rojos se transformaron en el ejército de la GRCP.

Desesperado Liu Shao-chi por el curso de los acontecimientos y aprovechando que el Presidente Mao se había ausentado de la Capital, desató una siniestra represión contra los revolucionarios en Pekín. Acto seguido, fue convocada en agosto la XI Sesión Plenaria del VIII CC del PCCh. En esta reunión, el Presidente Mao hizo conocer su primer ‘dazibao’ descargando sus baterías contra los dirigentes burgueses dentro del Partido que pretendían transformar la dictadura del proletariado en una dictadura de la burguesía y dirigió la elaboración de la trascendental “Decisión del CC del PCCh sobre la GRCP” de 16 puntos, lo cual motivó que la GRCP entrará en apogeo. Durante los meses restantes de 1966 el poderoso torrente del movimiento revolucionario de masas continuó barriendo la diversas ocasiones a un total de 13 millones de combatientes revolucionarios concentrados en la inmortal Plaza Tien An Men.

Mas, si los guardias rojos cumplieron su papel de desbrozadores de camino en la lucha revolucionaria, fue la heroica clase obrera china, particularmente el proletariado de Shanghai, la que decidió en una cuenta el destino de la GRCP. La burguesía no se resignaba a ser derrotada, Fuera de sí, como una bestia acorralada en un pastizal en llamas, la burguesía china cambió su raída treta de “empeñarse en la producción” y de poner etiquetas de “saboteadores de la producción” a los revolucionarios, por el nuevo embuste de mostrarse como “ultraizquierdistas” incitando a gran número de obreros a “exigir” beneficios económicos, interrumpiendo la producción y el transporte. Los dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido procedieron a aumentar arbitrariamente los salarios, a derrochar los caudales del Estado y a incitar a las masas a ocupar los edificios públicos. Ante esta crítica situación el proletariado de Shanghai, conducido por los revolucionarios proletarios Chang Chun-chiao y Wang Jung-wen y bajo la dirección del Presidente Mao, se levantó en rebelión en 1967 para defender la revolución del puñado de burgueses que promovían tan criminal economismo contrarrevolucionario. En este levantamiento, conocido como la “tormenta de la revolución de Enero”, el proletariado de Shanghai arrebató el poder, desde abajo, a los seguidores del camino capitalista de los antiguos Comité Municipal del Partido y Comité Popular Municipal siguiendo fielmente la gran orientación del Presidente Mao: “Se justifica la rebelión contra los reaccionarios”. Este episodio de la GRCP constituye un importante hito histórico y el inicio de las luchas del proletariado por retomar el poder usurpado por la burguesía.

La “tormenta de la revolución de Enero” levantó más aún la moral de las masas movilizadas tras la consigna del Presidente Mao: “¡Revolucionarios proletarios, uníos para arrebatar el poder al puñado de dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido!”. En todo este tiempo se desarrolló y extendió a toda la sociedad la campaña de lucha-crítica y repudio transformación, acordada por el PCCh. Las masas desenmascararon uno a uno los innumerables crímenes de Liu Shao-chi -el “Jruschov chino”- contra el PCCh, el Pensamiento Mao Tsetung, la dictadura del proletariado y la patria socialista. Desde mediados del 67 hasta mediados del 68 la burguesía promovió un viento derechista de rehabilitación incitando a las masas a pelear entre sí, organizando grupos conspiradores contrarrevolucionarios y pretendiendo revocar justo veredictos sobre Liu Shao-chi.

En octubre de 1968, en momentos en que toda China aclamaba con vigoroso entusiasmo el establecimiento de los comités revolucionarios en todo el país (excepto la provincia de Taiwán), el VIII CC del PCCh, reunido en su XII Sesión Plenaria, aprobó por unanimidad destruir al renegado y vende obreros Liu Shao-chi de todos sus cargos de dentro y fuera del Partido y expulsarlo para siempre del Partido Comunista de China y seguirla ajustando las cuentas por sus crímenes cometidos. En abril de 1969 se realizó el IX Congreso Nacional del PCCh el cual sintetizó ratificó los logros del proletariado durante la GRCP.

De esta manera concluyó una gran etapa de la GRCP y de la lucha de clases en China, en la que las masas, dirigidas por la línea roja del PCCh y su máximo líder el Presidente Mao Tsetung y poniendo al mando el glorioso Pensamiento Mao Tsetung, destruyeron el cuartel general de la burguesía y aplastaron a su encumbrado representante, Liu Shao-chi.


III. CONTINUACIÓN DE LA GRCP. APLASTAMIENTO DE LAS CAMARILLAS REVISIONISTAS CONTRARREVOLUCIONARIAS DE LIN PIAO Y TENG SIAO-PING


Engels ha dicho “El desarrollo del proletariado transcurre por doquier en medio de luchas internas”. Lin Piao fue el nuevo monstruo que retomó el viejo programa de Liu Shao-chi y pretendió desarrollo. Como dice Yao Wen-yuan en su folleto “Acerca de la base social de la camarilla antipartido de Lin Piao”:

“La camarilla antipartido de Lin Piao no soló representaba las esperanzas de restauración de la clase terrateniente y la burguesía ya derribadas sino también las esperanzas de usurpar el Poder abrigadas por los nuevos elementos burgueses surgidos en la sociedad socialista”. 

Al igual que Liu Shao-chi, Lin Piao era un elemento burgués que anidaba en el PCCh desde los primeros años de la revolución democrático nacional sin haber transformado su concepción del mundo y aferrándose a su reaccionaria devoción por la doctrina esclavista de Confucio y Mencio. El y su banda eran hipócritas “que nunca aparecían sin el libro de ‘Citas’ en la mano ni abrían la boca sin proferir ‘vivas’ y que decían palabras bonitas delante de uno mientra le ponían las manos asesinas a la espalda”; su especialidad era levantar las banderas rojas del Presidente Mao para oponerse a ellas.

Lin Piao se coludió con Chen Po-ta, otro conspirador burgués de doble faz, para introducir en el Informe Político ante el IX Congreso del PCCh  el contrabando de que la tarea principal era la de desarrollar la producción, queriendo reeditar con esto la vieja teoría de las “fuerzas productivas”. Sabido es que este informe fue rechazado por el CC y, en su lugar, Lin Piao se vio obligado a leer a regañadientes otro informe político redactado esta vez bajo la dirección personal del Presidente Mao. Luego del IX Congreso, Lin Piao continuó su actividad conspirativa, llegando al extremo de su locura al tratar de llevar a la práctica el 8 de setiembre de 1971 un plan para un golpe de Estado armado contrarrevolucionario con la intención de asesinar al Presidente Mao y crear otro CC. Frustrado su complot criminal, Lin Piao trató de seguir el mismo camino que el oportunista Wang Ming (quien huyó al extranjero) al pretender viajar furtivamente por avión a la URSS para entregarse al revisionismo soviético, terminado por estrellarse y perecer ignominiosamente antes de cumplir su cometido, El X Congreso Nacional del PCCh, realizado en agosto de 1973, sancionó el caso de este elemento arribista, revisionista y contrarrevolucionario de doble faz.

No pasó mucho tiempo para que apareciera nuevamente otro máximo representante de la burguesía dentro den PCCh. El Presidente Mao ha señalado sabiamente: “La revolución socialista está en marcha; con todo, hay incomprensión acerca de dónde está ubicada la burguesía. Justamente está en el seno del Partido Comunista; se trata de los dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Los seguidores del camino capitalista siguen todavía su camino”. Teng Siao-ping apareció como fiel representante de la burguesía en el propio seno del PCCh. Al igual que sus antecesores, Teng Siao-ping tiene una larga trayectoria de traición a la dictadura del proletariado. Ya desde la época anterior de la GRCP este sujeto era el cabecilla número dos de la banda de Liu Shao-chi. En 1957 Teng Siao-ping hacía coro a Liu Shao-chi al defender la “extinción de la lucha de clases” en abierto provecho de la burguesía. Este elemento siempre fue un admirador de la burguesía; mientras el “Jruschov chino” gritaba histérico: “es necesario desarrollar la explotación capitalista, porque tal explotación es progresista”, Teng Siao-ping le acompañaba sosteniendo: “somos inferiores a la burguesía”. En 1959 uno y otro se aliaron con el oportunista Peng Te-juai. También durante los tres años consecutivos de graves calamidades naturales para China ambos se apoyaron mutuamente para atacar las tres banderas rojas del Presidente Mao. Pero todo traidor termina por ser desenmascarado. Después de haber sido puesta al descubierto su catadura contrarrevolucionaria, Teng Siao-ping fue derribado por los revolucionarios proletarios durante la GRCP junto con su compinche Liu.

En esa oportunidad, Teng se deshizo en gemidos y súplicas y prometió corregirse. Sin embargo, sus juramentos fueron lechos de los dientes para afuera. Después de permanecer agazapado por cierto tiempo, escaló posiciones en el Partido y en el Estado y volvió inmediatamente a las andadas, desatando con furia centuplicada un viento revocatorio derechista desde comienzos de 1975.

Teng Siao-ping es un podrido revisionista que ideológicamente se encuentra en la revolución democrático nacional la restricción del derecho burgués en el socialismo y la dictadura omnímoda del proletariado sobre la burguesía impulsadas por la línea roja del Presidente Mao, son absolutamente extrañas y contrarias a sus inmundos intereses de clase. Bajo el asesoramiento de Teng Siao-ping se redactaron tres documentos: el programa general, el “Esquema de informe” y “Reglamentos para la industria”. El primero de ellos es la declaración política de Teng para restaurar el capitalismo, niega la línea fundamental del partido, difunde la teoría de las fuerzas productivas y es una ofensiva general contra la línea roja del Presidente Mao. El segundo es una oposición revisionista a la dictadura omnímoda del proletariado sobre la burguesía en todos los dominios de la superestructura. El tercero es un intento de restauración capitalista bajo el rótulo de “apresurar el desarrollo industrial”. Los tres documentos tienen como base el programa revisionista de “tomar las tres instrucciones como clave”. Las “tres instrucciones” del Presidente Mao tergiversadas y colocadas en un mismo nivel traidoramente por Teng Siao-ping eran las siguientes: 1) estudiar la teoría de la dictadura del proletariado para combatir y prevenir el revisionismo, 2) trabajar por la estabilidad y la unidad, y 3) elevar la economía nacional a nuevas alturas. ¿Aparece en algún lugar de este programa la orientación marxista de poner la lucha de clases al mando? No, en modo alguno. El Presidente Mao ha dicho: “¡Qué es eso de ‘Tomar las tres instrucciones como clave’! la estabilidad y la unidad no significan renunciar a la lucha de clases. La lucha de clases es como la cuerda clave de una red, y todo lo demás son mallas”.

Así, pues, lo que Teng Siao-ping maquinó fue imponer la vieja treta de “empeñarse en la producción”, calumniando a la línea roja del Presidente Mao de “oponerse a la producción y sabotearla”. Pero la divergencia entre la línea proletaria y la línea burguesa en lo que se refiere a esta punto no reside en si se necesita o no hacer la producción, sino en qué camino seguir en la producción: el capitalista o el socialista. Mientras Teng Siao-ping y su banda representan las esperanzas de restauración capitalista y balbucean sandeces tales como “un gato, blanco o negro, con tal que cace ratones, es bueno” y se desesperan por poner al mando las ganancias, la línea roja del Presidente Mao pugna en los hechos por “empeñarse en la revolución y promover la producción”, lo que significa poner al mando la lucha de clase para servir a la dictadura del proletariado. El Presidente Mao ha dicho: “Esta persona no se empeña en la lucha de clases; nunca ha mencionado esta clave. Sigue todavía con su ‘gato blanco o negro’, sin hacer distinción entre el imperialismo y el marxismo”. “El no entiende marxismo-leninismo; representa a la burguesía. Dio su palabra de ‘nunca intentar la revocación del veredicto’, pero lo que dijo no merece crédito”.

Habiendo desplegado la línea roja del Presidente Mao un amplio combate de masas contratacando este viento revocatorio derechista, la burguesía, en el paroxismo de su demencia e hinchada de arrogancia reaccionaria, desató en abril de 1976 un incidente político contrarrevolucionario en la Plaza Tien An Men. El día 5 de abril un puñado de maleantes y enemigos jurados de clase se congregaron en Tien An Men destruyendo todo lo que encontraban a su paso y golpeando criminalmente a transeúntes y curiosos. Esta horda de salvajes vociferó sin ningún escrúpulo sus negras intenciones de dividir al CC del PCCh, enfilando sus ataques directamente contra el Presidente Mao. Aullaron rabiosas alabanzas y loas a Teng Siao-ping en un ridículo afán de usurpar el máximo cargo del Partido. Tales actividades asesinas fueron parte de la campaña de la burguesía para crearse una opinión pública favorable.

La respuesta del proletariado fue inmediata y contundente: el peso del puño de hierro de la dictadura del proletariado cayó implacable contra este puñado de sabandijas. Los revolucionarios proletarios salieron en heroica defensa del Presidente Mao, del PCCh y del socialismo, pulverizando violentamente este atentado de la burguesía. Dos días después, a propuesta del Presidente Mao, el CC del PCCh le ajustó las cuentas a Teng Siao-ping destituyéndolo de todos sus cargos de dentro y fuera del Partido.

En el X aniversario de la GRCP, la dictadura del proletariado mostraba una vez más su lozanía y energía revolucionaria. Tres grandes monstruos fueron abatidos por el incontenible torrente de la lucha de las masas genialmente conducidas por el Partido Comunista de China y su líder el Presidente Mao Tsetung.


IV. MIENTRAS MAS SE AFANE LA REACCIÓN POR IR CONTRA LA CORRIENTE DE LA HISTORIA, TANTO MAS HONDA SERA LA FOSA QUE LE PREPARA LA REVOLUCIÓN


La derrota de Liu Shao-chi, Lin Piao y Teng Siao-ping fueron grandiosas victorias de la línea roja del Presidente Mao. Pero, ¿concluyó aquí la lucha entre el proletariado y la burguesía? Por el contrario, ésta se tornó más aguda y enconada. La burguesía reanudó con profundo rencor su ataque al proletariado aprovechando la grave enfermedad del Presidente Mao Tsetung. Inmediatamente después de su muerte ocurrida en setiembre último, los máximos dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido, con el revisionista Jua Kuo-feng a la cabeza, llevaron a la práctica un reaccionario golpe de Estado anticomunista en China. El objetivo que se ha trazado la derecha en China es destruir la línea roja del Presidente Mao, transformar el grande, glorioso y correcto Partido Comunista de China en un partido revisionista o fascista a la imagen del de la Unión Soviética, cambiar el rojo color de China y restaurar el capitalismo y la dominación de las viejas clases reaccionarias derrocadas por la revolución. Jua Kuo-feng pretende realizar los antiguos anhelos de Liu Shao-chi, Lin Piao, Teng Siao-ping y todos los máximos representantes de la reacción infiltrados en el PCCh: destruir la dictadura del proletariado e imponer la dictadura de la burguesía.

Una parte de su plan contrarrevolucionario es golpear a los representantes de la línea roja del Presidente Mao que han cumplido una destacada labor durante la GRCP, mientras defienden y embellecen a los monstruos derribados en el proceso de la GRCP. Wang Jung-wen, Chang Chun-chia, Chiang Ching y Yao Weng-yuan a quienes se les ha colocado el epíteto de “bande de los cuatro”, son por ahora el blanco de la crítica de la burguesía en Chino. Otro de las esecillas de este camarilla contrarrevolucionaria, Chen Yung-kui, ha sostenido gravemente que “los cuatro” “descargaron golpes por todas partes y paralizaron los organismo del Partido y del gobierno, de modo que se restauró el capitalismo en algunos lugares” ¡Vean Uds. qué gran marxista es este que echa mano a cualquier sandez que la pasa por la cabeza con el fin de ocultar las propias intenciones de su pandilla de restaurar el capitalismo!

Agitando banderas rojas para oponerse a las banderas rojas, vistiendo ropajes de revolucionario para cubrir su alma de contrarrevolucionario y diciéndole cínicamente a su camarilla que “necesitamos del marxismo en nuestra lucha”, Jua Kuo-feng se opone frenéticamente a restringir el derecho burgués y a desarrollar una dictadura omnímoda sobre la burguesía, pone como centro la producción colocando las ganancias al mando, y promueve la liberalización burguesa en todos los terrenos.

Tal es el rastrero sanchopancismo que los anima, que los componentes de la camarilla de Jua han pretendido utilizar burdamente la siguiente frase de Engels para impulsar su economismo contrarrevolucionario: “El hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc., etc.; por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales y por consiguiente, la correspondiente fase económica de desarrollo de un pueblo o de una época es la base”. El hecho de querer amoldar a sus sucios intereses de clase esta cita de Engels que explica la base material de una formación económico social en la historia, ¿no los muestra como pérfidos revisionistas de la peor especie?

La rehabilitación política de Teng Siao-ping está siendo cuidadosamente cocinada por Jua Kuo-feng y compañía. Léase los últimos números de “Pekín Informa” y se comprobará que ha sido archivada la crítica a este sujeto impenitente cultor del camino capitalista y que se ocultan hechos históricos importantes de la lucha de clases en el interior de China, como es el caso del incidente contrarrevolucionario de la Plaza Tien An Men.

El golpe de Estado anticomunista perpetrado en China por Kua Kuo-feng y su pandilla ha producido, pues, un momentáneo revés a la revolución mundial. José Carlos Mariátegui, gran maestro del proletariado peruano y de todo nuestro pueblo, nos ha enseñado: “Una revolución no es un golpe de Estado, no es una insurrección, no es una de aquellas cosas que aquí llamamos revolución por uso arbitrario de esta palabra. Una revolución no se cumple sino en muchos años. Y con frecuencia tiene períodos alternados de predominio de las fuerzas revolucionarias y de predominio de las fuerzas contrarrevolucionarias. Así como el proceso de una guerra es un proceso de ofensivas y contraofensivas, de victorias y derrotas, mientras uno de los bandos combatientes no capitule definitivamente, mientras no renuncie a la lucha, no está vencido. Su derrota es transitoria, pero no total”.

Y así como el día sucede a la noche indefectiblemente, así también el proletariado y todo el pueblo de la gran República Popular China se recobrarán y, empuñando el arma demoledora del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, retomarán el poder, lanzarán de un puntapié al basurero de la historia a estos payasos ridículos que han osado oponerse a la GRCP y brillará nuevamente con luz enceguecedora la dictadura del proletariado. La guerra la están iniciando las heroicas masas chinas, ¡que tiemblen los reaccionarios. Desarrollemos nuestros internacionalismo proletario y apoyemos de todo corazón a la línea roja del Presidente Mao Tsetung. El actual gobierno de Jua Kuo-feng en China es “una noche sombría, una pesadilla dolorosa. Pero esta noche sombría, esta pesadilla dolorosa pasarán. Y vendrá entonces la aurora”.


¡ENARBOLEMOS LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA!



DERROTERO DEL PROCESO

DE LA REVOLUCIÓN CHINA


I.         REVOLUCIÓN DEMOCRATICA. TOMA DEL PODER MEDIANTE LA LUCHA ARMADA


1911    Revolución de 1911; derrocamiento de la dinastía Ching.

1919    Movimiento del 4 de Mayo.

1921    Fundación del Partido Comunista de China, el 1° de julio.

1924    Primera Guerra Civil Revolucionaria. Frente único: PCCh y Kuomintang.

1926    Expedición al Norte del Ejército revolucionario.

1926    Mao Tsetung sienta la línea de la revolución democrática: sus aliados y enemigos.

1926    Oportunismo de derecha de Chen Tu-siu: capitular en el frente único.

1927

abril     Chiang Kai-shek da un golpe de Estado contrarrevolucionario y aplasta a las masas y al              Partido

agosto El Comité Central del PCCh rectifica la línea y destituye a Chen Tu-siu.

setiembre        Segunda Guerra Civil Revolucionaria. El Presidente Mao dirige el Levantamiento de la                          Cosecha de Otoño y crea en las montañas Chingkang la primera base de apoyo                                       revolucionaria.

…                    Línea “izquierdista” de Chu Chiu-pai.

1930    Línea “izquierdista” de Li Li-san.

1931    Línea “izquierdista” de Wang Ming.

1934    La Gran Marcha del Ejército Rojo.

1935    Reunión de Tsunyi, el PCCh estableció una dirección encabezada por el Presidente Mao, adhirió a su línea y rechazó las líneas oportunistas de derecha disfrazadas de “izquierda”.

1935    Línea “izquierdista” de Chang Kuo-tao, de dividir al Ejército.

1937    Guerra de Resistencia Contra el Japón. Frente único: PCCh y Kuomintang.

1937    Oportunismo de derecha de Wang Ming, capitulación en el frente único.

1939    Liu Shao-chi publica su libro sobre la “autocultivación”.

1942    Campaña de Rectificación del estilo de trabajo en el PCCh.

1945    Tercera Guerra Civil Revolucionaria. Contra el Kuomintang.

1945    Oportunismo de derecha de Liu Shao-chi, plantea entregar las armas a Chiang Kai-shek a cambio de curules parlamentarios.

1949    1° de octubre, el Presidente Mao proclama la fundación de la República Popular China al ser tomado el Poder en todo el país.



II. REVOLUCIÓN SOCIALISTA. CONTINUACIÓN DE LA REVOLUCIÓN BAJO LA PROLETARIADO.

TRANSFORMACIONES BÁSICAS EN LA PROPIEDAD DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN


1949

marzo  En la II Sesión Plenaria del CC, el Presidente Mao señala que una vez conquistado el                             poder, la contradicción principal es entre el proletariado y la burguesía, y previene que                           algunos comunistas se dejen vencer por los proyectiles almibarados de la burguesía.

abril     Liu Shao-chi plantea que “la explotación es un mérito y levanta el programa de                                       “consolidar el orden de nueva democracia”.

1950    Se promulga la ley de Reforma Agraria, se confisca toda la tierra de los terratenientes                             feudales. Se confisca todo el capital burocrático.

1951    Movimiento contra los 3 males en el seno del Partido y el Estado, y Movimiento                                                 antiburgués contra los 5 males.

1952    Guerra de Resistencia contra la Agresión Norteamericana y Ayuda a Corea.

1953    El Presidente Mao traza la línea para el período de transformación socialista básica de la propiedad de los medios de producción en la agricultura, artesanía, industria y comercio capitalistas, que culmina en lo fundamental en el año 1956


DESARROLLAR EL SOCIALISMO O SEGUIR EL CAMINO CAPITALISTA.


1956    VII Congreso. La derecha avanza. Liu Shao-chi dice “Hoy día ya está resuelta la cuestión                     de quién, en nuestro país, triunfará en la lucha entre el socialismo y el capitalismo”. Y                                  promueve la liberalización burguesa, estimulado por el desborde revisionista en el XX                         Congreso del PCUS.

1957    El Presidente Mao esclarece la lucha de clases en el socialismo en su obra “Sobre el                                 tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo” donde plantea: “aún no                      ha sido resuelta en definitiva la cuestión de quién vencerá: el socialismo o el capitalismo”.

1957    Ataque derechista burgués, piden “gobierno rotativo”.

1958    El Presidente Mao plantea la línea general de la construcción socialista: “poner en tensión                      todas las fuerzas y pugnar por marchar siempre adelante para construir el socialismo según                  la norma de cantidad, rapidez, calidad y economía.

1958    El Presidente Mao impulsa las Tres banderas rojas: Línea General, Gran Salto Adelante y                       la Comuna Popular.

1959

 abril    Despojan a Mao de la Presidencia de la República, cargo que asume Liu Shao-chi.

 agosto            VIII Sesión Plenaria del CC. Oportunismo del derecha de Peng Te-juai, ataca las “tres                           banderas rojas”. Retroceso en la Comuna Popular: la propiedad baja de nivel de comuna a                     nivel de brigada. Mao inicia la recaptura del poder, derroca a Peng Te-juai, ministro de                                    defensa: la izquierda toma posiciones en el EPL, aunque el arribista Lin Piao asciende.

 diciembre       Resolución sobre el trabajo ideológico político en el EPL.

1960    Tres años de dificultades económicas por calamidades naturales

 julio    Los revisionistas soviéticos rompen todos los contratos económicos y retiran                                                       sorpresivamente sus técnicos en China.

1961    Se publica “La destitución de Jai Yui” de Wu Jan, la “Aldea de Tres Familias” etc, como                        parte de la ofensiva derechista en la propaganda, y la cultura.

1962    Desviación de derecha de Liu Shao-chi, plantea el “san zi yi bao” y el “san he yi shao”.              Teng Siao-ping lo secunda con su “gato blanco o gato negro”.


PREPARACIÓN DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA


1962

 enero  El Presidente Mao previene “surgimiento del revisionismo en el CC”.

 setiembre       X Sesión Plenaria. El Presidente Mao plantea la línea fundamental para la etapa del socialismo: “La sociedad socialista cubre una etapa histórica bastante larga. Durante la etapa histórica del socialismo, aún existen clases, contradicciones de clase y lucha de clases; existe la lucha entre el camino socialista y el capitalista, y existe el peligro de restauración capitalista. Es preciso comprender lo larga y complicada que es esta lucha. Es imperativo elevar nuestra vigilancia. Es necesario realizar la educación socialista. Es necesario comprender y tratar de manera correcta el problema de las contradicciones de clase y de la lucha de clases y distinguir acertadamente las contradicciones entre nosotros y el enemigo de las existentes en el seno del pueblo, y tratarlas de manera correcta. De otro modo, un país socialista como el nuestro se      convertirá en lo contrario, degenerará y se producirá la restauración.” Y lanza el llamamiento de “no hay que olvidar la lucha de clases”.

1963

 mayo  El CC elabora la “decisión de 10 puntos” sobre el Movimiento de Educación Socialista.                         El Presidente Mao dice que si se abandonara la lucha de clases se produciría “fatalmente                una restauración contrarrevolucionaria en escala nacional, el partido marxista-leninista se                transformaría en partido revisionista o fascista, y todo China cambiara de color”.

 …                   Revolución en el arte y la literatura, Chiang Ching lo encabeza en la Opera de Pekín, y                           otras ramas artísticas.

 junio   El PCCh publica el documento de “25 puntos” en la Gran Polémica contra el revisionismo                     contemporáneo.

1964    Desviación “izquierdista” de Liu Shao-chi contra el Movimiento de Educación Socialista,                      aplica la línea reaccionaria burguesa contra los cuadros.

 julio    El PCCh plantea 15 cuestiones sobre conjurar la restauración en el documento “Acerca del                    falso comunismo de Jruschov y sus lecciones históricas para el mundo”.

 diciembre       “Decisión de 23 puntos” del CC, Mao plantea: “El blanco principal del movimiento                                actual son aquellos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del                              Partido”.

1965    Se agrava la campaña antichina mundial lanzada por el imperialismo y el revisionismo.                EE.UU expande su agresión en Vietnam y amenaza a China con la guerra.

 marzo El gobierno chino declara que derrotará al imperialismo si se agrede a China.

 …                   El EPL combate la línea militar burguesa que difunde Luo Yui-ching, jefe del Estado Mayor                  del EPL. Reafirma su carácter popular y se prepara como respaldo de la GRCP.


            GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA DE CHINA

            ANTECEDENTES DE LA GRCP


1965

 mayo  El Presidente Mao escribe: “Nada es el imposible en el mundo s_ uno se atreve a escalar                         las alturas” en su poema “Retorno a las montañas Chingkang”.

 setiembre       El Presidente Mao inicia la crítica al drama “La destitución de Jai Yui”

 noviembre      Yao Wen-yuan publica en Shanghai un artículo contra el drama mencionado.

1966

 febrero           Chiang Ching conduce en Shanghai un Foro sobre arte y literatura en el EPL.

 febrero           Peng Cheng, secuaz de Liu Shao-chi, publica un “informe esquemático” usurpando el                             nombre del CC, para reprimir la revolución cultural.

 mayo  El Presidente Mao da su Instrucción del 7 de Mayo.

 mayo  Se publican artículos importantes como “No hay que olvidar jamás la lucha de clases” y              “Sobre la Aldea de Tres Familias”.


            DESPLIEGUE DE LA GRCP. MOVILIZACIÓN DE LOS GUARDIAS ROJOS.


 mayo  El CC acuerda la “Circular del 16 de Mayo” que señala el rumbo de GRCP. Allí el                                              Presidente Mao indica: “Los representantes de la burguesía que se han infiltrado en el                            Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, son un grupo de                                              revisionistas contrarrevolucionarios, quienes tomarán el Poder y convertirán la dictadura                        del proletariado en dictadura de la burguesía cuando de les presente la oportunidad”.

 mayo  El día 28 el CC reorganiza el Comité Municipal del Partido de Pekín, verdadero feudo de                     Peng Cheng, quien es derribado junto con los revisionistas Liu Ting-yi, Chou Yang (que                      controlaban la propaganda del Partido) y Luo Yui-ching)

 junio   El día 1° el Presidente Mao hace publicar en todo el país el “primer dazibao marxista-                             leninista” escrito por rebeldes revolucionarios de la Universidad de Pekín. Animados por                       esto crecen organizaciones de guardias rojos.

 junio   El día 6 estudiantes secundarios piden al CC transformar radicalmente sistema educativo.

 junio   El día 13 el CC ordena suspender las clases por 6 meses para que los estudiantes tomen                          parte en la GRCP y para transformar radicalmente sistema educativo.

 junio   Durante más de 50 días, Liu Shao-chi y Teng Siao-ping reprimen a las masas estudiantiles                      y envían “equipos de trabajo” para entrabar la GRCP.

 agosto            El día 5 el Presidente Mao publica su dazibao: “Cañonear el cuartel general”

 agosto            El día 8 la IX Sesión Plenaria del CC aprueba la “Decisión de 16 puntos sobre la GRCP”                       que plantea: “Nuestro objetivo actual es aplastar, mediante la lucha, a los que ocupan                              puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, criticar y repudiar a las “autoridades”                           reaccionarias burguesas y demás clases explotadores, y transformar la educación, la                                literatura y el arte y los demás dominios de la superestructura que no corresponden a la               base económica del socialismo, a fin de facilitar la consolidación y el desarrollo del sis                                   tema socialista”

 agosto            El Presidente Mao escribe una carta a los guardias rojos. Les recibe en 8 ocasiones en la              Plaza Tien An Men, reuniéndose en total 13 millones de jóvenes combatientes que luego se                  lanzarían a propagar las llamas de la GRCP a todas las ciudades y aldeas del país.

diciembre        La derecha trata de dividir a las masas y enfrentarlas entre sí. Lanza la contracorriente                            de invierno de 1966 y primavera de 1967 para rehabilitar a Liu Shao-chi. Desata el                                 economismo contrarrevolucionario, y promueve huelgas, y despilfarra los fondos del                              Estado para impedir la GRCP


LA CLASE OBRERA Y LA “TORMENTA DE ENERO”. INICIO DE LA TOMA DEL PODER.

CAMPAÑA DE CRITICA Y REPUDIO A LA LINEA REVISIONISTA DE LIU SHAO-CHI.


1967

 enero  La clase obrera de Shanghai se levante contra los dirigentes revisionistas enquistados en el                     Comité Municipal del Partido. Crea sus organizaciones rebeldes revolucionarias. El día 6                       toma los diarios de Shanghai y desde allí desenmascara a los dirigentes revisionistas y a su                  viento economista.

 enero  El día 9toman el poder en la ciudad, y emiten un Comunicado Urgente.

 enero  El día 11, el Comité Central les envía un mensaje de saludo.

 enero  El proletariado y las masas de la ciudad logran ganarse al campesinado revolucionario,                           aplastando el intento de enfrentarlos por motivos del economismo. Siguiendo las                                                orientaciones del Presidente Mao, encabezaron estas luchas: Chang Chun-chiao, Yao Wen-                     yuan, y Wang Jung-wen.

 enero  El Presidente Mao, luego de dirigir esta lucha, la sintetiza y lanza el llamamiento:                                               “¡Revolucionarios proletarios, uníos para arrebatar el Poder el puñado de dirigentes                    seguidores del camino capitalista dentro del Partido”. Además combate las tendencias                                  erróneas en el movimiento de la GRCP (ultrademocratismo, individualismo, anarquismo) y                    llama a adherir a la disciplina revolucionaria proletaria.

Febrero           El Presidente Mao plantea que recién descubren el medio de continuar la revolución bajo la                    dictadura del proletariado, de “movilizar a las masas de manera abierta, en todos los                               terrenos y de abajo arriba para exponer nuestro lado oscuro”. Este medio era la Gran                               Revolución Cultural Proletaria.

 abril    Se desarrollo campaña de crítica y repudio a la línea revisionista de Liu Shao-chi. Se                               publican artículos sobre los diferentes frentes.

 junio   La derecha lanza un viento revocatorio, crean disturbios.

 diciembre       Hasta fines de 1967 se había recuperado el Poder en la mitad del país.


CULMINACIÓN DE LA TOMA DEL PODER. EXPULSIÓN DE LIU SHAO-CHI.

SISTEMATIZACION DE LA GRCP.


1968    Continúa la campaña de crítica y repudio, y se desarrolla la lucha-crítica-transformación a                      escala nacional. La clase obrera entra a dirigir los centros docentes.

 abril    Viento revocatorio de los veredictos sobre la contracorriente.

 setiembre       Concluye la toma del poder, con el establecimiento de los comités revolucionarios de                              Tibet y Sinchiang.

 octubre           La XII Sesión Plenaria del CC, expulsa para siempre a Liu Shao-chi del PCCh.

1969

 abril    El IX Congreso del PCCh sistematiza la GRCP y celebra la gran victoria obtenida sobre la                     línea revisionista contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi. Se reconoce al Pensamiento Mao                   Tsetung como el marxismo-leninismo de la época actual.


            CONTINUACIÓN DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA


1969    Lucha contra la camarilla antipartido de Lin Piao.

 abril    Lin Piao en colusión con Chen Po-ta elaboraron un borrador de informe político para el IX                     Congreso, donde niegan que la contradicción entre el proletariado y la burguesía es la                             principal, y promueven la teoría de las fuerzas productivas.

1970    En agosto, en la II Sesión Plenaria del IX Comité Central, la camarilla antipartido montó                       un abortado golpe de Estado.

1971    Esta camarilla desencadené un golpe de Estado armado contrarrevolucionario, e intentó                         asesinar al Presidente Mao.

1973    X Congreso del PCCh, reafirma la línea del Partido y señala el aplastamiento de la                                 camarilla antipartido de Lin Piao. Se inicia una lucha contra Lin Piao y Confucio. La                              derecha sin embargo había avanzado y recuperaba posiciones: en este evento reaparece el                       siniestro Teng Siao-ping.

1975    Teng Siao-ping, ahora vice Primer Ministro, desata un viento revocatorio en los círculos              educativos, tecnológicos y culturales contra este viento derechista.

1976    Se despliega fuerte lucha contra el viento revocatorio derechista.

 abril    Incidente contrarrevolucionario de Tien An Men. El CC destituye a Ten Siao-ping. Lucha                      contra el programa general de Teng Siao-ping.

 mayo  X aniversario de la GRCP.

 setiembre       Muerte del Presidente Mao Tsetung

 octubre           Golpe anticomunista de Jua Kuo-feng.



Sumario del foro sobre el trabajo literario y artístico en Las fuerzas armadas convocado por la camarada Chiang Ching.

(Extractos)


La camarada Chiang Ching invito a algunos camaradas de las fuerzas armadas a celebrar un foro en Shanghai desde el 2 al 20 de febrero de 1966, para discutir ciertos problemas concernientes al trabajo literario y artístico en las fuerzas armadas

He aquí algunas ideas discutidas y aprobadas en el Foro.

1. En los últimos 16 años se ha observado una aguda lucha de clases en el frente cultural..

En realidad, durante las dos etapas de nuestra revolución, la de la nueva democracia y la socialista, ha existido una lucha entre las dos clases y ente las dos lineas en el frente cultural, es decir, la lucha entre el proletariado y la burguesía por la dirección de este frente. En la historia de nuestro Partido, las luchas contra el oportunismo de “izquierda” y el de derecha incluyeron también las luchas entre las dos lineas en el frente cultural. Las obras del Presidente Mao “Sobre la nueva democracia”, “Charlas en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte” y “Carta al teatro de Opera de Pekín de Yenán después de ver ‘Obligados a unirse a los rebeldes de la montaña Liang-shan’” son los más completas, más amplios y más sistemáticos resúmenes históricos de esta lucha entre las dos lineas en el frente cultural y son la continuación y desarrollo de la concepción marxista-leninista del mundo y la teoría marxista-leninista sobre literatura y arte. Después que nuestro revolución entró en la etapa socialista, el Presidente Mao publicó “Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno de publeo” y “Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda”. Estas dos obras son los más recientes resúmenes de la experiencia histórica de los movimientos por una ideología, una literatura y un arte revolucionaria en China y en otros países, y representan un nuevo desarrollo de la concepción marxista-leninista del mundo y de la teoría marxista-leninista sobre literatura y arte. Estos cinco escritos el Presidente Mao satisfacen las necesidades del proletariado para un largo tiempo.

Sin embargo, desde la fundación de nuestra República Popular China, las ideas expuestas en estas obras no han sido aplicadas en lo fundamental en los círculos literarios y artísticos. En cambio, hemos sido sometidas a la dictadura de una linea siniestra anti-Partido y antisocialista diametralmente opuesta al pensamiento del Presidente Mao. Esta linea siniestra es una combinación de las ideas de la burguesía y del revisionismo contemporáneo sobre la literatura y el arte. De acuerdo con las instrucciones del Comité Central del Partido debemos llevar a cabo resueltamente la gran revolución socialista en el frente cultural y erradicar totalmente esta linea siniestra. Después de erradicada, pueden aparecer otras, y contra ellas debe continuar la lucha. Por lo tanto, es una lucha ardua, compleja y a largo plazo, que durara decenios o incluso siglos. Este es un problema cardinal, al cual están ligados tanto el porvenir de nuestra revolución como el de la revolución mundial.

Si no ocupamos el campo de la literatura y el arte, cedemos inevitablemente muchas posiciones a la linea siniestra. Esta es una seria lección. Gracias a la resolución aprobada en 1962 por la X Sesión Plenaria del Comité Central del Partido sobre el despliegue de la lucha de clases en todo el país, la lucha para promover la ideología proletaria y erradicar la burguesía en el frente cultural se ha desarrollado gradualmente.

2. En los últimos tres años se ha observado una nueva situación en la gran revolución cultural socialista. El ejemplo más sobresaliente es el surgimiento de la ópera de Pekín con temas contemporáneos revolucionarios. Bajo la dirección del Comité Central del Partido encabezado por el Presidente Mao, y armados con el marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung. Los trabajadores de la literatura y el arte que se dedican a la revolución de la opera de Pekín han lanzado una heroica y tenaz ofensiva contra la literatura y el arte de la clase feudal, de la burguesía y del revisionismo contemporáneo. El irresistible impacto de esta ofensiva ha revolucionarizado radicalmente, tanto en el contenido ideológico como en la forma artística, la opera de Pekín, anteriormente la más recalcitrante de las fortalezas, iniciando así un cambio revolucionario en los círculos literarios y artísticos.

Otra característica sobresaliente de la revolución cultural socialista en los últimos tres años la constituyen las amplias actividades masivas de los obreros, campesinos y soldados en los frentes ideológico, literario y artístico. Los obreros, campesinos y soldados están escribiendo ahora muchos y excelentes artículos filosóficos que, basados en la practica, expresan espléndidamente el pensamiento de Mao Tse-tung; también están produciendo muchas y excelentes obras literarias y artísticas.

5. En la revolución cultural debe haber destrucción y construcción.

En el mundo, siempre son las fuerzas nuevas las que vencen a las decadentes. Al enfrentarnos a la excelente situación revolucionaria tanto nacional como internacional y a nuestras gloriosas tareas, debemos sentirnos orgullosas de ser revolucionarios consecuentes. Debemos tener confianza y valor para hacer cosas nunca intentadas antes, porque nuestra revolución es una revolución que ha de poner fin de una vez y para siempre a todas las clases explotadoras y a todos los sistemas de explotación y ha de erradicar por completo las ideologías de todas las clases explotadoras, las cuales envenenan la mente de las masas populares.

6. En el trabajo literario y artístico, tanto el personal dirigente como los que trabajan en la creación deben atenerse al centralismo democrático del Partido. Apoyamos la practica de “permitir a todos expresar su opinión”, nos oponemos a la de “sólo vale lo que digo yo”; debemos seguir la linea de masas. Tener siempre presente estos dos puntos: [primero, saber escuchar las opiniones de las amplias masas; segundo, saber analizar esas opiniones, aceptando las correctas y rechazando las erróneas.]

7. Es indispensable fomentar la critica revolucionaria y combativa de masas en la literatura y el arte, y romper el monopolio detentado por unos cuantos “críticos” (aquellos que tienen una orientación equivocada y carecen de combatividad), debemos poner el arma de la critica literaria y artística en manos de las amplias masas de obreros, campesinos y soldados y combinar la actividad de los críticos profesionales con la de aquellos provenientes de las masas. Debemos imprimir mayor combatividad a la critica y oponernos al elogio vulgar y sin principios. Debemos rectificar el estilo de nuestros escritos, estimular la producción de artículos cortos y fácilmente accesibles, convertir nuestra critica literaria y artística en dagas y granadas de mano, y aprender a usarlas con eficacia en combates a corta distancia. Por supuesto que esto no excluye la necesidad de escribir al mismo tiempo algunos artículos más extensos, sistemáticos y de una mayor profundidad teórica. Nos oponemos al uso de una jerga para atemorizan la gente.

No debemos temer que ciertas personas nos censuren de “blandir el garrote”. Ante la acusación de simplismo y crudeza que algunos nos lazan, debemos adoptar una actitud analítica. [Algunas de nuestras criticas, aunque básicamente correctas, no son suficientemente analíticas, fundamentadas y convincentes.] Esto debe superarse. En algunas personas se trata de una falta de compresión: en un comienzo nos acusan de simplismo y crudeza pero luego dejan de hacerlo. Pero cuando el enemigo condena nuestras criticas correctas como simplistas y crudas, debemos manteneros firmes.

10. Reeducar a los cuadros a cargo del trabajo literario y artístico y reorganizar las filas de los escritores y artistas. Nuestra literatura y arte son del proletariado, del partido. Lo que nos distingue por sobre todo de las otras clases es el principio de espíritu de  partido proletaria. Debemos entrar conscientes de que los representantes de las demás clases tienen también su principio de espíritu de partido y que son muy obstinados. Debemos estudiar concienzudamente las obras del Presidente Mao, estudiarlas y aplicarlas de manera viva. Debemos penetrar en la vida por largo tiempo, integrarnos a los obreros, campesinos y soldados para elevar nuestra conciencia de clase, transformar nuestra ideología y servir de todo corazón al pueblo, sin ningún afán de fama y lucro.



SOBRE LA “ALDEA DE TRES FAMILIAS”

La naturaleza reaccionaria de las Charlas nocturnas en

Yenshan y de las Crónicas de la Aldea de Tres Familias

por Yao Wen-yuan


El autor de las Charlas nocturnas en Yenshan es Deng Tuo, en tanto que las Crónicas de la Aldea de Tres Familias representan una guarida siniestra manejada en compañía por Deng Tuo, Liao Mo-sha y Wu Jan. Deng Tuo era el redactor en jefe de El Frente; controlaba y monopolizaba los cargos directivos en la labor ideológica y cultural del municipio de Pekín. El y sus socios de la “Aldea de Tres Familias” hicieron de El Frente, el Diario de Pekín, el Vespertino de Pekín (Beijing Wanbao), etc., instrumentos para luchar contra el Partido y el socialismo, aplicaron desenfrenadamente una línea anti-Partido, antisocialista y oportunista de derecha, o sea, revisionista, sirviendo como voceros de las clases reaccionarias y los oportunistas de derecha en su ataque contra nuestro Partido.

El camarada Mao Tse-tung nos enseña “Debemos defender con firmeza la verdad, y la verdad exige una posición bien definida.” (“Charla a los redactores del Diario de Shansi-Suiyuán”.) En una aguda y compleja lucha de clases aparecen indefectiblemente toda suerte de disfraces. Sólo podemos evitar ser deslumbrados por los disfraces enarbolando con una posición bien definida la bandera revolucionaria del pensamiento de Mao Tse-tung, perseverando en los principios y la verdad y hablando sin reticencias ni tapujos para exponer la verdadera naturaleza de las cosas. …  A pesar de su intrincada maraña, basta que los analicemos [los artículos de ‘Charlas nocturnas …’ y las ‘Crónicas…’]para ver cómo los atraviesa una linea negra anti-Partido y antisocialista, la misma que recorre “La reprensión de Jai Rui al emperador’ y La destitución de Jai Rui, la cual suscitó en los últimos años oscuros nubarrones en el cielo político de China. Ya es hora de poner totalmente al descubierto la historia secreta de la gran guarida siniestra “Aldea de Tres Familias”.

…la “Aldea de Tres Familias” vitoreó a los monstruos de todo pelaje que salían a la escena, hizo todo lo posible por abrirles el camino, colaborando desde dentro con las fuerzas siniestras de fuera. Y al mismo tiempo, en coordinación con los reaccionarios del interior y el exterior y los revisionistas contemporáneos, lanzó viles ataques contra la línea general del Partido para la construcción socialista, el gran salto adelante y la comuna popular, y pintó de color de rosa al revisionismo contemporáneo, en el vano intento de crear una opinión pública favorable al retorno a la escena de los oportunistas de derecha.

[La “Aldea de tres familias” desato su siniestra ofensiva atacando con insolencia el pensamiento Mao Tse-tung como “palabrería”, diciendo que la tesis científica de que “El viento del este prevalece sobre el viento del oeste” es cliché de “pomposidad atablar”. Para ellos la revolución, el internacionalismo proletario, el autosostenimiento, todo es “fanfarronería” y “jactancia”. Quiso hacer ver que la política del Partido era de hegemonía tiránica que “se crea enemigos en todas partes” y es muy impopular, coreando a lo camarilla revisionista de Jruschov que ataca a China como “belicosa” y “hegemonista”. Denigro a los responsables del Partido diciendo que sufrían de amnesia, olvidaban lo visto o dicho, y no cumplían lo que decían portándose caprichosamente, por lo cual había que “golpearles en la cabeza con un mazo especial”.]

[Además atacaron vilmente la linea general para construir el socialismo explotando las dificultades económicas causadas por calamidades naturales; decían que “no se cuidaba la fuerza de trabajo” dando a entender que era excesivo el esfuerzo por construir el socialismo basados en el auto sostenimiento, y a la par decían que la dictadura de los terratenientes había sabido cuidar la fuerza de trabajo. Exigieron que se desistiera de la linea general, y aseguraron que lo contrario las dificultades crecerían.]

Camaradas y amigos: Si estas calumnias y ataques, que tienen como núcleo los artículos de Deng Tuo, fueron lanzados en un periodo de tiempo tan corto, concentrándose en el mismo blanco y usando un lenguaje idéntico, ¿no es de suponer que fueron organizados y coordinados obedeciendo a un plan? ¡Cuán frenéticos fueron en su lucha anti-Partido y antisocialista! ¡Cómo no sentir la más viva indignación! ¡Cómo no lanzarnos a hacerlos añicos!

[La ofensiva de la “Aldea de Tres Familias” apuntaba a preparar el terreno para el retorno de los oportunistas de derecha derrotados en 1959 en la reunión de Lushan. En diversos artículos valiéndose de personajes históricos, se quejaban de la injusticia de la “destitución” de estos probos funcionarios, que debían retornar a llevar adelante su programa revisionista; que debían ser rehabilitados pues las acusaciones contra ellos erran calumnias o casos inflados. A la vez pedía a los oportunistas que no se desalentaran por la derrota y que tuvieran una firme determinación.]

[Deng Tuo exhortó a aprender de la carrilla revisionista de Jruschov, a unirse con estos “países más fuertes que nosotros”, y que era engreimiento “echar de un puntapié a su maestro”.]

Los ataques directos de la “Aldea de Tres Familias” contra el Comité Central del Partido, el Presidente Mao y la línea general, son muy numerosos como para citarlos todos. Pero basta conocer algunos de los malignos ventarrones desatados después de la publicación de La destitución de Jai Rui, para ver con claridad lo horripilantes que son las intimidades de la “Aldea de Tres Familias”, el febril odio de clase que profesa este puñado de sujetos al Partido y a la causa socialista, y el celo con que elogian y apoyan a los oportunistas de derecha, es decir, a los revisionistas. Su esperanza es que China cambie de color, de roja a negra. Esta guarida siniestra es un foco importante de restauradores del capitalismo, un nido de víboras que debemos sacar a la luz del día y liquidar completamente. ¡Arriba! ¡Liquidar la “Aldea de Tres Familias” y llevar la revolución hasta el fin! ¡Esta es nuestra actual tarea de combate!

En septiembre de 1962, se celebró la X Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso

Nacional del Partido Comunista de China. En la reunión, el camarada Mao Tse-tung lanzó un gran llamamiento a todo el Partido y todo el pueblo para que no olvidaran jamás la lucha de clases. La reunión enarboló la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung y tocó el clarín de combate exhortando a luchar resueltamente contra las fuerzas capitalistas y feudales, que procuraban restaurar su dominación. La reunión señaló: “Esta lucha de clases se reflejará inevitablemente en el seno del Partido.” Profundamente alarmados, los monstruos y ogros de toda laya temblaron de pánico. Al ver que las cosas le iban muy mal, la “Aldea de Tres Familias” procedió a un repliegue.

El último ensayo de las Charlas nocturnas en Yenshan, publicado el 2 de septiembre de 1962, se titula

‘Las treinta y seis estratagemas”, en el cual se lee: “De las treinta y seis estratagemas, la mejor es marcharse.” Era señal de que Deng Tuo pondría pies en polvorosa.

¿Podrían todas estas “estratagemas coordinadas” permitirles “retirarse sanos y salvos”? Son demasiados

los ardides a que han recurrido; ¡realmente han ido demasiado lejos en su afán de engañar a la gente! Sin embargo, han subestimado demasiado la capacidad de discernimiento del pueblo revolucionario y la determinación del proletariado de continuar la revolución. ¿Podrían ocultar sus secretos? ¿Lograrían escabullirse? Dirigidas y educadas por el Comité Central del Partido y el camarada Mao Tse-tung, las amplias masas del pueblo revolucionario están resueltas a erradicar completamente esta línea negra anti-Partido y antisocialista. Esta gente cree que sus estratagemas son muy ingeniosas, pero, en realidad, lo que ha hecho es estúpido, y le ha servido sólo para autodesenmascararse. No sólo tiene una “común ideología política reaccionaria”, sino también un común programa de acción. Esta es una camarilla anti-Partido, antipopular y antisocialista de un puñado de individuos. ¿No es esto tan claro como ,el agua?

La marcha de los acontecimientos desde la crítica a La destitución de Jai Rui hasta la crítica a la “Aldea

de Tres Familias”, constituye una agitada lucha de clases. Es ésta una gran revolución en los campos político, ideológico y cultural. Frente a esta ardua tarea de combate, debemos atrevernos a hacer la revolución.

El camarada Mao Tse-tung nos alienta con estas palabras: “‘El que no teme morir cortado en mil pedazos, se atreve a desmontar al emperador.’ Este es el espíritu intrépido que necesitamos en nuestra lucha por el socialismo y el comunismo.” (Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda.) ¡Cuán necesario es ahora que desarrollemos este espíritu de principios y de critica que parte de los intereses de la causa comunista! Hay que desenmascarar, criticar y echar abajo a todos los que se opongan al pensamiento de Mao Tse-tung, obstaculicen el avance de la revolución socialista o se muestren hostiles a los intereses de los pueblos revolucionarios de China y del mundo entero, sean ellos “maestros’ o “autoridades”, tratase de una “Aldea de Tres Familias” o de otra de “Cuatro Familias”, y sin importar cuán famosos sean, ni qué importante posición social ocupen, ni quiénes los dirijan y respalden, ni a cuántos alcancen sus aduladores. En los problemas de principios, tiene que prevalecer uno de dos, el viento del este o el viento del oeste. En aras de la revolución socialista, en defensa del pensamiento de Mao Tse-tung y por la causa del comunismo, debemos atrevernos a pensar, a hablar, a abrirnos el camino, a actuar y a hacer la revolución.

“El Mono Dorado agitó airado su barra formidable

Y limpio de polvo quedó el firmamento de jade.”

Por más neblina venenosa y polvo enceguecedor que haya esparcido, la “Aldea de Tres Familias” será erradicada por la impetuosa lucha de millones de obreros, campesinos y soldados, armados con esta “barra formidable”: el pensamiento de Mao Tse-tung. La brillante luz del pensamiento de Mao Tse-tung iluminará todos los rincones oscuros y exhibirá en sus verdaderos colores a todos los monstruos y fantasmas.

(Originalmente publicado en Jiefang Ribao y Wenhui Bao de Shanghai, el 10 de mayo de 1966) (Publicado en Pekín Informa N° 22, 1° de Junio, 1966.)

Nota. – Las frases o párrafos encerradas en corchetes … son anotaciones introducidas por la redacción de VOZ POPULAR para resumir algunas ideas de texto extractado.



No hay que olvidar jamás la

lucha de clases

(Extracto)


LA publicación de nuestro editorial Enarbolar la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung; participar activamente en la gran revolución cultural socialista (ver su texto en Pekín Informa, N.° 19 de 1966) ha suscitado una amplia repercusión tanto dentro como fuera de nuestro Ejército Popular de Liberación. Las vastas masas de obreros, campesinos y soldados, así como los cuadros revolucionarios, nos han enviado grandes cantidades de artículos y cartas, mostrando un alto grado de entusiasmo revolucionario. Participan activamente en la lucha y expresan su inmensa indignación contra la línea negra anti-Partido y antisocialista en el campo cultural. Comprenden que la gran polémica que se desarrolla actualmente en el frente cultural no es en absoluto sólo una cuestión concerniente a unos cuantos artículos, obras teatrales y películas, ni es meramente un debate académico. Es una lucha de clases extremadamente aguda. Es una lucha para defender el pensamiento de Mao Tse-tung, una lucha con respecto a una cuestión cardinal de principios. Es una lucha intensa y prolongada respecto a “quién vencerá a quién” en el dominio de la ideología: el proletariado o la burguesía.

Debemos fomentar con vigor la ideología proletaria y erradicar la burguesa en las esferas académica, educacional y periodística, en el arte, la literatura y los otros terrenos culturales. Esta es una cuestión crucial para el desarrollo profundo de la revolución socialista de nuestro país en la etapa actual, una cuestión que atañe a la situación en su conjunto y un asunto de importancia primordial que afecta el destino y futuro de nuestro Partido y Estado, así como la revolución mundial.

Ninguno de nosotros, combatientes revolucionarios, debe adoptar una actitud de indiferencia ante esta lucha. En respuesta al llamado del Partido, debemos enarbolar la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung, participar activamente en esta lucha de clases y llevar resueltamente hasta el fin la gran revolución cultural socialista.

El Presidente Mao Tse-tung nos enseña: En la sociedad socialista aún existen las clases y la lucha de clases, aún existe la lucha entre el camino del socialismo y el del capitalismo. La revolución socialista realizada sólo en el frente económico (en la propiedad de los medios de producción) no es suficiente ni sólida. Hace falta además una revolución socialista cabal en los frentes político e ideológico. Es necesario un período muy largo para decidir “quién vencerá a quién” en la lucha entre el socialismo y el capitalismo en los campos político e ideológico. Para conseguir el éxito, no bastan unos decenios; se necesitan de cien a centenares de años.

Los hechos han sucedido exactamente como nos señaló el Presidente Mao. Durante los 16 años posteriores a la liberación, ¿ha transcurrido un año, un mes o siquiera un día en que haya cesado la lucha de clases en el frente cultural?

Tenemos, por ejemplo, la crítica a la película La vida de Wu Sin en 1951; la crítica al libro Estudios sobre “El sueño del pabellón rojo” en 1954 y más tarde la crítica a las ideas reaccionarias de Ju Shi; la crítica a Ju Feng y la lucha contra su camarilla contrarrevolucionaria en 1955; el contraataque a la frenética embestida lanzada por las fuerzas derechistas burguesas en el frente cultural en 1957; el copioso surgimiento de hierbas venenosas burguesas y revisionistas en los campos del cine, el teatro y la literatura desde 1959 y nuestra lucha contra ellas; la crítica al concepto de Yang Sienchen de que “dos se integran en uno” en 1964, y la gran polémica actual que, iniciada con la critica a la obra de Wu Jan, Jai Rui destituido de su cargo, se está desarrollando profundamente. A una lucha sigue otra y cada una es más profunda que la anterior. Luego de que esta línea negra sea desarraigada, puede surgir otra en el futuro y se tendrá que emprender una nueva lucha.

Esto muestra que la lucha de clases es inevitable e independiente de la voluntad del hombre. La naturaleza burguesa de los elementos anti-Partido y antisocialistas está destinada a manifestarse por todos los medios sin que ellos lo puedan contener. Esa gente apoya de palabra al socialismo, pero en realidad se empeña en el capitalismo y se aferra al cadáver de la burguesía. Guardan hostilidad hacia la dictadura del proletariado y tienen un odio y resentimiento hondamente arraigados para con el Partido y el socialismo. Dan salida a tales sentimientos siempre que se les presenta la oportunidad y, cuando algún viento agita la hierba, prorrumpen a rienda suelta. Después de ser desenmascarados, criticados y golpeados una y otra vez por las amplias masas, recurren a tácticas más encubiertas, taimadas, indirectas y zigzagueantes para proseguir su ataque contra el Partido y el socialismo.

Merece atención el hecho de que actualmente, en la nueva situación de la lucha de clases, las ofensivas lanzadas contra nosotros por un puñado de elementos anti-Partido y antisocialistas poseen nuevas características. Llevando la “bandera roja” esos elementos se oponen a la bandera roja; vistiéndose con el ropaje del marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Tse-tung se oponen al marxismo-leninismo y al pensamiento de Mao Tse-tung.

Aprovechándose de las funciones y poderes que les han dado el Partido y el Gobierno, colocan bajo su absoluto control algunos departamentos y entidades, rechazan la dirección del Partido y llevan a cabo criminales actividades anti-Partido y antisocialistas mediante los instrumentos que tienen en sus manos. En su mayoría, estas personas son las llamadas “autoridades” y poseen alguna “reputación” en la sociedad. Quienes no conocen la verdad, tienen aún una fe ciega en ellas. Creyendo que cuentan con el capital para medir fuerzas con el proletariado, esos elementos hacen todo lo posible por mantenerse aferrados a la contumaz ciudadela de la ideología burguesa. Sus actividades anti-Partido y antisocialistas no son un fenómeno aislado ni accidental. Están a tono con el coro antichino internacional de los imperialistas, los revisionistas contemporáneos y los reaccionarios de diversos países, están en concordancia con las actividades que realizan las clases reaccionarias derrocadas dentro del país para lograr su restauración, se coordinan con las actividades anti-Partido de los oportunistas de derecha en el Partido. Sus actividades anti-Partido y antisocialistas son engañosas hasta cierto punto y en extremo perjudiciales. Nuestra lucha contra ellos es de vida o muerte. Debemos tener una clara comprensión de esto y mantener una elevada vigilancia. En cuanto a aquellos que han escrito algunas obras malas pero que tienen identidad de sentimientos con el Partido y el socialismo, sus defectos y errores pueden ser corregidos en el curso de la práctica. Hay que diferenciar estrictamente a esos camaradas del puñado de elementos anti-Partido y antisocialistas.

Ya antes de que se lograra la victoria en todo el país, el Presidente Mao Tse-tung nos había advertido: “Después de eliminados los enemigos armados, quedarán aún los enemigos no armados, los cuales entablarán inevitablemente una lucha a muerte contra nosotros; jamás debemos subestimarlos. Si ahora no planteamos ni comprendemos el problema de este modo, cometeremos errores muy graves.”

El capitalismo procura su restauración invariablemente por medio de la violencia o la “evolución pacífica”, o mediante la combinación de ambas. El imperialismo yanqui y los otros enemigos de clase dentro y fuera del país no sólo intentan derribarnos utilizando la violencia, sino que también tratan de conquistarnos mediante la “evolución pacífica”, mediante el empleo de “proyectiles almibarados”. Difunden en mil y una formas los virus políticos e ideológicos reaccionarios y el modo de vida burgués, en una tentativa de corromper y desmoralizar a los comunistas, al proletariado y a los otros revolucionarios, con la esperanza de que algunas personas débiles de voluntad en nuestras filas degeneren en elementos burgueses y de que el socialismo retroceda gradualmente hacia el capitalismo. El hecho de que la Unión Soviética, el primer gran país socialista, fundado por Lenin y nacido en el fragor de los cañones de la Revolución de Octubre, haya venido deslizándose por el camino de la restauración capitalista a través de un proceso de “evolución pacífica” bajo el control y manipulación de un puñado de revisionistas que han usurpado la dirección del Partido y del Estado, es verdaderamente una gran lección.

EL Presidente Mao Tse-tung nos ha enseñado: “La lucha de clases, la lucha por la producción, y la experimentación científica son los tres grandes movimientos revolucionarios para construir un poderoso país socialista. Estos movimientos constituyen una sólida garantía de que los comunistas se verán libres del burocratismo e inmunes contra el revisionismo y el dogmatismo y permanecerán siempre invencibles. Son una garantía segura de que el proletariado será capaz de unirse con las amplias masas trabajadoras y practicar una dictadura democrática. Si, en ausencia de estos movimientos, se dejase surgir a los terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios, elementos nocivos y otros monstruos, y frente a esto nuestros cuadros cerrasen los ojos e incluso, en muchos casos, no distinguieran entre los enemigos y nosotros, sino que colaboraran con ellos y quedaran corrompidos y desmoralizados; si con ello nuestros cuadros fueran arrastrados al campo enemigo o el enemigo lograra colarse en nuestras filas, y si muchos de nuestros obreros, campesinos e intelectuales fueran dejados indefensos ante las tácticas blandas y las duras del enemigo, entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez sólo algunos años o una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera inevitablemente una restauración contrarrevolucionaria en escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido revisionista o partido fascista, y toda China cambiara de color.”

Debemos tener firmemente presente esta instrucción del Presidente Mao Tse-tung y jamás olvidar la

lucha de clases durante el período del socialismo; nunca debemos hacer caso omiso de la batalla contra los enemigos no armados.

El Presidente Mao Tse-tung nos ha enseñado: “Cualquier cultura dada (como forma ideológica) es un reflejo de la política y de la economía de una sociedad dada, y ejerce a su vez una enorme influencia y efecto sobre éstas” y “la revolución cultural es el reflejo ideológico de la revolución política y económica y está a su servicio”. Ha señalado además: “. . . mientras reconocemos que en el desarrollo de la historia en su conjunto son las cosas materiales las que determinan las cosas espirituales y la existencia social la que determina la conciencia social, al mismo tiempo reconocemos, y tenemos que hacerlo,’ la reacción de las cosas espirituales, la reacción de la conciencia social en la existencia social y la reacción de la superestructura sobre la base económica.”

En los 16 años transcurridos a partir de la liberación, se han establecido en China la base económica del socialismo y el Poder político de la dictadura del proletariado y se están fortaleciendo cada día más. La revolución socialista en los frentes económico y político ha alcanzado grandes triunfos. Sin embargo, el concepto político y la ideología de la burguesía y otras clases explotadoras derribadas todavía ejercen una enorme influencia. No sólo impiden el desarrollo de la base económica del socialismo, sino que también tratan por todos los medios de utilizar la cultura burguesa y revisionista para abrir el camino a la restauración del capitalismo.

La cuestión de “quién vencerá a quién” en la esfera ideológica está lejos de ser resuelta. Debemos prestar mucha atención a la reacción de la superestructura sobre la base económica y a la lucha de clases en el campo ideológico. Sin la victoria de la revolución socialista en este campo no se puede consolidar la victoria de la revolución socialista en los frentes económico y político.

Nunca debemos pensar que el frenético ataque lanzado contra nosotros por este puñado de elementos revisionistas y burgueses se limita a una “rebelión de letrados” que no llegará a ser gran cosa. Jamás debemos considerar nuestra lucha contra ellos como meras “polémicas en el papel” que no afectan la situación general. De hecho, toda restauración contrarrevolucionaria se inicia en los dominios del espíritu-incluyendo la ideología, la superestructura, lo teórico, lo académico, la literatura y el arte-a fin de ganarse la opinión pública. El revisionismo de Jruschov usurpó de esta manera la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética. Igualmente, en Hungría, un grupo de escritores, artistas e intelectuales revisionistas y burgueses organizaron el Club Petofi y actuaron como fuerza de choque en los motines contrarrevolucionarios de 1956. Los ataques furibundos que actualmente lanzan contra el Partido y contra el socialismo un puñado de elementos revisionistas y burgueses de nuestro país constituyen un intento vano de hacer realidad su sueño de restaurar el capitalismo. Si no nos mantenemos vigilantes contra estos enemigos sin armas, si no los contraatacamos resueltamente, si permitimos que las ideas burguesas tengan rienda suelta y si dejamos que sus complots se lleven a cabo, nos veremos abocados al peligro de que los cimientos de nuestro socialismo sean socavados y de que nuestro país cambie de color.

El Ejército Popular de Liberación de China es un ejército de obreros y campesinos creado y dirigido por el Partido y el Presidente Mao Tse-tung; es el soporte principal de la dictadura del proletariado y el defensor de la causa del socialismo. Debemos estar estrechamente alerta contra los enemigos armados y prepararnos en todo momento para frustrar los ataques armados del imperialismo yanqui y sus lacayos; al mismo tiempo, debemos mantener una elevada vigilancia contra los enemigos no armados y aplastar con resolución los criminales complots de la burguesía contra el Partido y el socialismo. Los cuadros y soldados de nuestro Ejército Popular de Liberación no sólo deben ser valientes que cargan contra el fuego enemigo en el campo de batalla, sino también ser firmes combatientes proletarios contra

los “proyectiles almibarados” en los frentes político e ideológico. Debemos seguir las enseñanzas del Presidente Mao, poseer un pleno conocimiento de la naturaleza prolongada, tortuosa y compleja de la lucha de clases en el período del socialismo y no olvidar jamás la lucha de clases. Debemos armar nuestra mente con el pensamiento de Mao Tse-tung, observar, analizar y enfocar todo desde el punto de vista de la lucha de clases y con el método del análisis de clase. Debemos criticar las cosas erróneas, desarraigar las hierbas venenosas y aniquilar a los monstruos de toda especie dondequiera que los encontremos; nunca les debemos permitir que se desenfrenen ni que creen perturbaciones.

… La política es la lucha de una clase contra otra. Colocar la política en el primer lugar significa que debemos colocar en el primer lugar la política proletaria, tomar el pensamiento de Mao Tse-tung como guiá y la lucha de clases como la palanca principal, y desplegar una lucha destinada a fomentar la ideología proletaria y erradicar la burguesa. Nuestras fuerzas armadas no viven en un vacío. La lucha de clases en la sociedad se reflejará inevitablemente, a través de diversos canales, en nuestras fuerzas armadas y en la mente de cada uno de nosotros. Nunca debemos subestimar la influencia que sobre nosotros ejerce la lucha de clases en la esfera ideológica. Las buenas obras literarias y artísticas y los buenos artículos pueden ayudar a elevar nuestra conciencia política y a fortalecer nuestra voluntad de combate. Pero las películas, piezas teatrales, novelas y artículos malos pueden envenenar nuestra mente, cambiarla en forma gradual y conducirnos hacia una ruta errada si no los examinamos, boicoteamos y repudiamos. La experiencia histórica prueba que ningún enemigo es temible por feroz que sea y, cualesquiera que sean sus ardides. Lo temible es que nosotros carezcamos de vigilancia y tengamos la mente desarmada. La presente gran revolución cultural socialista es la más vivida y práctica educación en el espíritu de la lucha de clases y, además, una prueba para todos los cuadros y soldados del Ejército Popular de Liberación en lo político e ideológico. Cada camarada debe seguir de cerca y prestar cuidadosa atención al actual desarrollo de la gran revolución cultural con un elevado sentido de responsabilidad política y un gran fervor revolucionario, y participar de modo activo en esta grandiosa lucha, a fin de templarse, educarse, transformarse y hacerse más consciente políticamente a través del proceso.

La época de Mao Tse-tung es la época en que los obreros, campesinos y soldados dominan la teoría marxista-leninista. Están desempeñando su papel de fuer-za principal en esta gran revolución cultural socialista.

Aunque los “eruditos”, “especialistas” y “profesores” anti-Partido y antisocialistas se revistan con toda suerte de mantos, hagan grandes gestos y deliberadamente conviertan las cosas sencillas en misteriosas, no nos pueden intimidar ni desorientar. Contamos con el arma invencible: el pensamiento de Mao Tse-tung, y con corazones ardientes y leales al Partido, al socialismo y al pensamiento de Mao Tse-tung. Nos acompaña la verdad.


(editorial de Jiefangun Bao (Diario del Ejército de Liberación) del 4 de mayo de 1966). (Publicado en Pekín Informa N° 20, 18 de mayo de 1966)


DECISIÓN DEL CC DEL PCCH Y DEL CONSEJO DE ESTADO

Sobre la reforma de los exámenes de admisión a los centros de enseñanza superior.

(Extracto)


Considerando que ahora está en desarrollo la gran revolución cultural en los institutos, universidades y escuelas secundarias de segundo ciclo, será necesario disponer de cierto tiempo para realizar a fondo y con éxito este movimiento. La dominación burguesa se halla todavía profundamente arraigada y la lucha entre el proletariado y la burguesía es muy aguda en bastantes universidades, institutos y escuelas secundarias. La realización del movimiento de la revolución cultural de manera profunda y acabada en los centros de enseñanza superior y en las escuelas secundarias de segundo ciclo afectará de modo trascendental la educación. Mientras tanto, el método de exámenes de admisión para los centros de enseñanza superior, aunque ha sido constantemente mejorado desde la liberación, no ha podido desprenderse, en lo fundamental, del molde del sistema burgués de exámenes; y este método perjudica el cumplimiento de la política educacional formulada por el Comité Central del Partido y por el Presidente Mao, e impide que los centros de enseñanza superior absorban un mayor número de jóvenes revolucionarios que son obreros, campesinos y soldados. Este sistema de exámenes debe ser totalmente reformado. Por lo tanto, también se requiere tiempo para estudiar y elaborar nuevos métodos de ingreso.

En vista de la situación arriba mencionada, el Comité Central del Partido Comunista de China y el Consejo de Estado han decidido posponer por seis meses el ingreso de 1966 a los centros de enseñanza superior de manera que por un lado, ellos y las escuelas secundarias de segundo ciclo dispongan del tiempo suficiente para llevar a cabo de manera profunda y exitosa la revolución cultural y, por el otro, cuenten con el tiempo suficiente para hacer todos los preparativos concernientes a la elaboración de un nuevo método de admisión.

A fin de que la admisión y el inicio de un nuevo semestre en las escuelas secundarias de segundo ciclo no se vean afectados, los estudiantes que regresen este semestre de escuelas secundarias de segundo ciclo donde la revolución cultural esté todavía realizándose deben ser acomodados convenientemente y sus horarios arreglados por las autoridades de la escuela para que el movimiento se lleve a cabo de manera profunda y exitosa: en caso de que el movimiento en las escuelas haya sido completado antes del comienzo de la admisión a los centros de enseñanza superior, estas escuelas deben organizar la participación de sus alumnos en el trabajo productivo en el campo o en las fábricas.

13 de Junio de 1966.


Elogio a los guardias rojos

(Extractos)

ACTUALMENTE los revolucionarios de toda China emulan para elogiar a la Guardia Roja.

La iniciativa revolucionaria de ésta ha conmovido al mundo entero.

La Guardia Roja es algo nuevo surgido en la tempestad de la gran revolución cultural proletaria, nació y crece en esta gran revolución.

Desde su gestación, la Guardia Roja ha sido nutrida por el pensamiento de Mao Tse-tung. Los guardias rojos dicen muy bien: El Presidente Mao es nuestro comandante rojo y nosotros somos los jóvenes soldados rojos del Presidente Mao Tse-tung.

Lo que más les gusta a nuestros guardias rojos es leer las obras del Presidente Mao y seguir sus enseñanzas, y su cariño por el pensamiento de Mao Tse-tung es el más cálido. Llevan consigo las Citas del Presidente Mao y consideran como su obligación suprema el estudio, la difusión, la aplicación y la defensa del pensamiento de Mao Tse-tung.

En la gran revolución cultural proletaria que fue iniciada y está siendo dirigida personalmente por el Presidente Mao, los guardias rojos han llevado a cabo de manera resuelta heroicas y tenaces luchas contra aquellos elementos que tienen poder y siguen el camino capitalista y contra todos los monstruos, y en la gran revolución cultural proletaria se han convertido en destrozadores de camino.

Después de la publicación de la “Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria”, que fue elaborada bajo la dirección personal del Presidente Mao, este gran líder y el camarada Lin Biao, su intimo compañero en armas, el 18 de agosto pasaron revista en la capital china a los guardias rojos. Con el estímulo directo del gran mando supremo, el Presidente Mao, los guardias rojos y otras organizaciones revolucionarias de la juventud han llevado a un nuevo auge la gran revolución cultural.

Saliendo de sus escuelas y lanzándose a las calles, decenas de millones de guardias rojos levantaron un irresistible torrente revolucionario. Enarbolando la bandera roja del invencible pensamiento de Mao Tsetung y desplegando el espíritu revolucionario proletario de atreverse a pensar, a hablar, a actuar, a abrirse camino y a hacer la revolución, están limpiando el lodo dejado por la vieja sociedad y barriendo toda la basura acumulada durante miles de años.

Los guardias rojos han hecho muchas cosas buenas y han presentado numerosas buenas sugerencias. De acuerdo con las enseñanzas del Presidente Mao, han obtenido brillantes resultados en la lucha por erradicar las viejas ideas, cultura, hábitos y costumbres de las clases explotadoras y por fomentar las nuevas ideas, cultura, hábitos y costumbres del proletariado.

Los guardias rojos constituyen la fuerza de choque de la gran revolución cultural proletaria. Sus acciones revolucionarias han exaltado el fervor revolucionario entre las masas, dando lugar a un movimiento aún más vigoroso. Tal impetuoso, revolucionario y masivo movimiento ha sumido al puñado de elementos infiltrados en el Partido que tienen poder y siguen el camino capitalista en el vasto océano de las masas revolucionarias. Sin un movimiento masivo en tan gran escala, seria imposible destruir la base social en que descansa el puñado de derechistas burgueses y llevar a cabo la gran revolución cultural proletaria de manera total y en profundidad.

La Guardia Roja es un nuevo fenómeno en el horizonte del este. Los jóvenes revolucionarios. son el símbolo del futuro y la esperanza del proletariado. La dialéctica revolucionaria nos dice que las fuerzas recién surgidas son invencibles, que crecerán y se desarrollarán de manera inevitable en la lucha y que vencerán finalmente a las fuerzas decadentes. Por lo tanto, aplaudiremos precisamente las cosas nuevas, las ensalzaremos, las alentaremos a redoble de tambores, batiremos gongs para abrirles camino y con nuestros brazos en alto les daremos la bienvenida.

Nuestros guardias rojos han realizado acciones meritorias en el curso de la gran revolución cultural proletaria. El Presidente Mao y el Comité Central del Partido elogian calurosamente su elevado espíritu revolucionario, y las grandes masas de obreros, campesinos y soldados aclaman también con entusiasmo sus acciones revolucionarias.

¡Estas acciones de los jóvenes combatientes revolucionarios son en realidad excelentes! Sus meritorias

hazañas durante la gran revolución cultural quedarán registradas para siempre en los anales de la historia revolucionaria del proletariado.

Los guardias rojos aprenden a nadar nadando, aprenden a hacer la revolución participando en ella. Se exigen a sí mismos, no sólo atreverse a luchar y a hacer la revolución, sino también hacerse hábiles en la lucha y en la revolución. Sobre la base de la experiencia que ellos mismos han adquirido en la práctica, están estudiando con mayor profundidad los 16 Puntos del Comité Central del Partido sobre la gran revolución cultural proletaria, se esfuerzan para dominarlos y llevarlos a la práctica.

Habiendo recibido el caluroso elogio del Presidente Mao y de las grandes masas de obreros, campesinos y soldados, los jóvenes combatientes revolucionarios se ponen ahora en guardia contra el engreimiento y la precipitación y quieren aprender modestamente del Ejército Popular de Liberación y de las masas de obreros y campesinos. Están decididos a elevar aún más su conciencia política, su sentido de organización y disciplina, …

Están decididos a templarse en el crisol de la revolución a fin de convertirse … en comunistas que obran en beneficio de otros, haciendo caso omiso de todo interés personal, en continuadores de la causa revolucionaria del proletariado.

Las diferentes clases sostienen diferentes puntos de vista con respecto a las acciones revolucionarias de los guardias rojos. Las clases revolucionarias las consideran extremadamente buenas mientras que las clases contrarrevolucionarias las consideran extremadamente malas.

Los pueblos revolucionarios de todo el mundo han aplaudido estas acciones revolucionarias y han rendido un alto homenaje a los guardias rojos. Por otro lado, los imperialistas, los reaccionarios de todos los países, los revisionistas contemporáneos y la pandilla de Chiang Kai-shek maldicen con los términos más virulentos a los guardias rojos. Los han difamado calificándolos de “jóvenes fanáticos” y han atacado sus acciones revolucionarias diciendo que “violan la dignidad humana”, que “destruyen las tradiciones sociales” y así sucesivamente.

¡El Presidente Mao nos ha enseñado que ser atacado por el enemigo no es una cosa mala, sino buena. Mejor aún es si el enemigo nos ataca desaforadamente y nos pinta con los peores colores y sin ninguna virtud. Es realmente un gran honor para los guardias rojos ser atacados desaforadamente por los enemigos de clase del país y del exterior.!

“¡Jóvenes fanáticos!” Invariablemente los enemigos de la revolución son hostiles en extremo al entusiasmo revolucionario de las masas, y lo vituperan de “fanático”. A nosotros nos gusta precisamente lo que el enemigo odia, los jóvenes revolucionarios no sólo deben mantener su desbordante entusiasmo revolucionario, sino que deben también desplegar aún más su elevado espíritu revolucionario.

“¡Violan la dignidad humana!” Los guardias rojos han castigado, desenmascarado, criticado y repudiado de manera implacable a la reaccionaria y decadente cultura de la burguesía, y expuesto a la luz la cara repugnante de los derechistas burgueses, dejándolos como ratas que cruzan la calle perseguidas por todos. Por eso gritan: “Esto viola la dignidad humana.” Hablando con franqueza, nosotros no sólo debíamos violar su “dignidad” sino que también derribarlos para que jamás vuelvan a levantarse.

¿”Destruyen las tradiciones sociales”? Uds. tienen razón. Los guardias rojos quieren efectivamente destruir las tradiciones de los terratenientes y los burgueses. Los jóvenes combatientes revolucionarios desean precisamente hacer una esmerada limpieza de todos los virus remanentes del feudalismo, eliminar los microbios del capitalismo y desentrañar las malignas raíces del revisionismo. Sólo destruyendo por completo las diversas tradiciones antiguas de las clases explotadoras es posible continuar y desarrollar las tradiciones revolucionarias del proletariado.

De acuerdo con las instrucciones del Presidente Mao y del Comité Central del Partido, los jóvenes combatientes de la Guardia Roja están concentrando todas sus fuerzas para golpear al puñado de derechistas burgueses, y su blanco principal son aquellos elementos en el seno del Partido que tienen poder y siguen el camino capitalista. Al hacerlo, han sacado las bombas de tiempo colocadas en China por el imperialismo y el revisionismo. Por eso, resulta sumamente natural que los imperialistas y los revisionistas se sientan sorprendidos, furiosos y con odio hacia las acciones revolucionarias de los guardias rojos.

Un vocero de las clases reaccionarias, el Papa Pablo VI, confesó desesperadamente que para ellos las acciones revolucionarias de los guardias rojos eran “un signo de muerte y no un signo de vida”. Efectivamente es así. Las acciones revolucionarias emprendidas por los jóvenes combatientes revolucionarios son en verdad un signo de la destrucción final para los enemigos de clase del país y del exterior. Y nuestros guardias rojos son un símbolo de la prosperidad y la infinita vitalidad de la causa revolucionaria del proletariado.

Como el sol rojo que se levanta en el este, la sin precedentes y gran revolución cultural proletaria está iluminando la tierra con sus brillantes rayos.

¡Vivan los guardias rojos armados con el pensamiento de Mao Tse-tung!

¡Viva el Presidente Mao, nuestro gran maestro, gran líder, gran mando supremo y gran timonel!

(Comentario de Hongqi, N.° 12 de 1966) (Pekín Informa N° 39 de 1966)


32 Organizaciones rebeldes revolucionarias de Shanghai emiten un comunicado urgente

(Extracto)

En este momento en que la gran revolución cultural proletaria en Shanghai entra en la batalla decisiva entre las dos líneas y en que el Comité Municipal del Partido de Shanghai que lleva a cabo porfiadamente la línea reaccionaria burguesa, está siendo derrotado, el puñado de elementos dentro del Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista fraguan otra vez nuevos complots. En combinación con las fuerzas capitalistas de la sociedad, utilizan la cuestión de los beneficios económicos para desviar la orientación fundamental de la lucha e incitar a las masas a que combatan entre sí, provocando de esta manera interrupciones en la producción fabril y en el tránsito ferroviario y de carretera. Incluso han incitado a los estibadores a que detengan su labor, creando así dificultades en el trabajo de los puertos y perjudicando el prestigio internacional de China. Derrochan a su antojo los caudales del Estado, aumentando arbitrariamente los salarios y los gastos de bienestar, concediendo sin límites toda clase de bonificaciones e incitando a la gente a la ocupación por la fuerza de edificios públicos. Estas son las nuevas formas empleadas por el Comité Municipal del Partido de Shanghai para persistir en la línea reaccionaria burguesa.

Al recurrir a tan ruines y siniestras artimañas el puñado de elementos dentro del Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista no persiguen otros fines que: 1) Ponerse contra el Presidente Mao y el Comité Central del Partido y ejercer presión sobre el Grupo del Comité Central del Partido Encargado de la Revolución Cultural, saboteando la producción, interrumpiendo las comunicaciones y perjudicando la economía nacional y la vida del pueblo, con el objeto de minar la gran revolución cultural proletaria, y 2) Utilizar la cuestión de los beneficios económicos para desviar la orientación fundamental de la lucha, en un intento de dirigir la seria lucha política hacia el erróneo camino de la lucha económica, y al mismo tiempo, corroer la voluntad revolucionar de las masas mediante beneficios materiales, fomentar la evolución pacífica y dar rienda suelta a la ideología burguesa.

Por este medio, advertimos severamente al Comité Municipal del Partido de Shanghai que jamás tendrá éxito ninguna intriga, que tienda a desviar la orientación de la lucha, saboteando la producción, interrumpiendo las comunicaciones y aumentando los salarios y los gastos de bienestar. Los rebeldes revolucionarios, armados con el pensamiento de Mao Tse-tung, desenmascaran con firmeza esta conspiración y repelen con resolución los ataques lanzados por el pensamiento reaccionario burgués. Cumpliremos decididamente la política de “empeñarse en la revolución y promover la producción” formulada por el Presidente Mao. Por un lado, tomaremos parte activa en la gran revolución cultural proletaria, y, por el otro, permaneceremos firmes en nuestros puestos de producción y construcción, persistiremos en la jornada de ocho horas diarias, nos esforzaremos por cumplir y sobrepasar los planes de producción y haremos todo lo posible para asegurar la alta calidad de los productos. Creemos que las masas de obreros revolucionarios tienen un alto sentido de responsabilidad política hacia su gran patria socialista; sin duda pondrán en primer plano el concepto de lo público y, partiendo de los intereses generales del Estado, tratarán correctamente las cuestiones citadas y conquistarán una doble victoria, en la revolución cultural y en la producción.

A fin de reparar rápidamente la grave situación creada en la producción social por el Comité Municipal del Partido de Shanghai, hacemos este llamado a los compañeros de armas de los grupos rebeldes revolucionarios de toda la ciudad:

1. Los obreros, cuadros y estudiantes de los grupos rebeldes revolucionarios deben cumplir resueltamente la instrucción del Presidente Mao de “empeñarse en la revolución y promover la producción“, tomar parte activa en la gran revolución cultural y, al mismo tiempo, permanecer firmes en sus puestos de producción y convertirse en ejemplos de “empeñarse en la revolución y promover la producción“.

2. Deben llamar a todos los rebeldes revolucionarios del país a efectuar una pronta acción para persuadir y movilizar a los obreros, cuadros, trabajadores de empresas y entidades públicas y aprendices de Shanghai que se encuentran intercambiando experiencias revolucionarias en otras partes del país, para que vuelvan de inmediato a Shanghai, a fin de realizar bien la gran revolución cultural en sus propias entidades y sobrepasar los planes de producción para 1967.

3. Todos los certificados que autorizan a la gente para dirigirse a otras partes del país con el objeto de intercambiar experiencias revolucionarias, emitidos en el pasado por los que ocupan puestos dirigentes en las diversas entidades serán declarados nulos y sin vigencia desde el día en que se publique este documento. Estas personas que desempeñan puestos dirigentes deben responsabilizarse de la recuperación (a plazos si es necesario) de las grandes sumas de dinero concedidas por ellas para cubrir los intercambios de experiencias (excluyendo los pasajes).

4. Aparte de los gastos para la producción, los salarios, la revolución cultural, la administración de oficinas y otros propósitos legítimos, los fondos circulantes de todos los organismos gubernamentales, organizaciones, empresas y entidades públicas serán congelados desde el día de la publicación de este documento. Esto será efectuado por los organismos financieros a nivel municipal y a todos los demás niveles bajo la supervisión conjunta de los grupos rebeldes revolucionarios y las masas revolucionarias, a fin de asegurar que la economía estatal no sufra pérdidas (esto no se aplica a los ahorros individuales en el banco).

5. Para evitar la desviación del rumbo fundamental de la lucha, los problemas relacionados con el reajuste de salarios, aumento de salarios con efecto retroactivo, bienestar y beneficios deben ser tratados, en principio, en una etapa posterior del movimiento (los casos especiales serán tratados de otra manera luego de pedirse instrucciones a las autoridades centrales).

6. La integración de los estudiantes con los obreros y campesinos es la vía indispensable por la cual los estudiantes transformarán su concepción del mundo y realizarán con éxito la gran revolución cultural. Con el objeto de provocar entre los obreros descontento hacia los estudiantes, de sabotear la integración de éstos con los obreros y de poner en efecto la “evolución pacífica” entre los estudiantes, algunas personas que ocupan puestos dirigentes han llegado al extremo de pagar a los estudiantes salarios relativamente altos por su trabajo. Esta es una práctica revisionista ciento por ciento, y debe ponerse fin a ella desde el día en que se publique este Comunicado.

7. Todos los edificios públicos y las casas confiscadas a los capitalistas son propiedad de todo el pueblo y serán distribuidas en forma unificada por el Estado en una etapa posterior del movimiento. A nadie le está permitido apoderarse de edificios públicos. Después de la investigación, cualquier transgresor será castigado por el Buró de Seguridad Pública. A los que inciten a los ciudadanos a apoderarse de edificios públicos se les aplicará la ley de acuerdo con la gravedad de la transgresión. Los que se han trasladado a casas ocupadas por la fuerza, deben volver a sus residencias originarias en el plazo de una semana.

8. Hay que fortalecer la dictadura del proletariado. Los que se opongan al Presidente Mao, al Vicepresidente Lin Piao y al Grupo del Comité Central del Partido Encargado de la Revolución Cultural, y aquellos que socaven la gran revolución cultural y saboteen la producción, serán de inmediato arrestados por el Buró de Seguridad Pública de acuerdo con la ley. A quienes en el curso del movimiento destruyan el orden social, golpeen a la gente o cometan atentados, robos o hurtos se les aplicará la ley de acuerdo con la gravedad de la transgresión; los objetos robados deben ser devueltos sin dilación. Aquellos que repitan tales delitos o después de repetida educación rehúsen enmendarse, serán severamente castigados.

9. Se espera que las organizaciones rebeldes de las diversas entidades y las masas revolucionarias de toda la ciudad cumplan de inmediato los puntos mencionados y movilicen a todos los órganos de propaganda para difundirlos y hacer un trabajo de educación.

10. Se ordena al Comité Municipal del Partido y al Buró de Seguridad Pública que actúen conforme a los puntos mencionados. Los que violen estos puntos serán, luego de una investigación, castigados de inmediato por el cargo de socavar la gran revolución cultural.

9 de Enero de 1967.


Oponerse al economismo y aplastar el nuevo contraataque de la línea reaccionaria burguesa

(Extracto)

La decisión tomada personalmente por nuestro gran líder, el Presidente Mao. de transmitir al país entero el Mensaje a Todo el Pueblo de Shanghai y el Comunicado Urgente emitidos por las organizaciones de masas revolucionarias de Shanghai es un acontecimiento de gran significación histórica. Marca el comienzo de una nueva etapa en la gran revolución cultural proletaria de nuestro país.

El Comunicado Urgente emitido por el Cuartel General de Rebeldía Revolucionaria de los Obreros de Shanghai y otras organizaciones de masas revolucionarias ha revelado vivida y penetrantemente la gran conspiración de los elementos reaccionarios en la zona de Shanghai: la conspiración de utilizar los “proyectiles almibarados” del beneficio económico para inducir a una parte de masas.

Los elementos reaccionarios dilapidan sin escrúpulo la riqueza del Estado, aumentan arbitrariamente los salarios y los beneficios, distribuyen de manera desenfrenada toda clase de fondos y materiales e instigan a las masas a que se apoderen de viviendas públicas por la fuerza como si fueran propiedad privada. Incitan a la lucha por la fuerza y la coacción, provocan incidentes, empujan a un número de obreros a abandonar de sus puestos en la producción, llevando así a algunas fábricas al paro y obstruyendo el tránsito ferroviario y de carretera. Incluso hacen labor de agitación entre el personal portuario para que efectúe paros en su trabajo. Algunos dirigentes de los departamentos ferroviarios utilizan métodos semejantes para suspender el transporte por trenes en un vano intento de sabotear la gran revolución cultural proletaria. Los elementos reaccionarios se creen a sí mismos muy inteligentes, pero, de hecho, están levantando una piedra solamente para dejarla caer sobre sus propios pies. Cuanto más activamente operan, tanto más claramente exponen sus rasgos revisionistas contrarrevolucionarios. Crean así las condiciones para su propio colapso total.

La treta economista que este puñado de gente ha puesto en juego ha proporcionado a las masas revolucionarias un buen material de enseñanza por ejemplo negativo. Ha capacitado a las amplias masas para conocer la verdadera naturaleza del economismo y la necesidad de ponerlo al descubierto y atacarlo hasta que sea pulverizado.

¿Qué clase de baratija es el economismo?

El economismo, mediante el soborno económico satisface el modo de pensar de una minoría de masas atrasadas, carcome la voluntad revolucionaria de las masas y conduce la lucha política de las masas por la vía errónea del economismo, haciéndoles descuidar los intereses del Estado, de la colectividad y los intereses a largo plazo, y perseguir solamente intereses personales e inmediatos. Su vano objetivo es el de estrangular la gran revolución cultural proletaria, desintegrar la dictadura del proletariado y el sistema socialista.

El economismo destruye la producción social, la economía nacional y el sistema de la propiedad socialista. Promueve la tendencia espontánea hacia el capitalismo y el incentivo material revisionista en un vano intento de socavar la base económica del socialismo.

Yendo contra el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Tse-tung, es una baratija revisionista contrarrevolucionaria de cabo a rabo. Es un desperdicio sacado del basura del viejo revisionismo y del contemporáneo. Bajo el sistema capitalista. el economismo es un instrumento que defiende la dominación reaccionaria del capitalismo y se opone a la revolución proletaria. Bajo el sistema socialista, reviste una naturaleza aún más reaccionaria y es un instrumento para la restauración contrarrevolucionaria del capitalismo.

En una palabra. este economismo utiliza la espontaneidad de la burguesía para remplazar la conciencia revolucionaria del proletariado, utiliza la ultrademocracia burguesa para remplazar el centralismo democrático y el sentido de organización y disciplina del proletariado, utiliza las ilegalidades reaccionarias burguesas para remplazar la dictadura del proletariado y la democracia amplia que se efectúa bajo ella. y utiliza la propiedad capitalista para remplazar la propiedad socialista. El economismo es una nueva forma con la cual la línea reaccionaria burguesa lanza un contraataque en gran escala a la línea revolucionaria proletaria.

Todas las masas y organizaciones revolucionarias deben centuplicar su vigilancia, deben calar las intrigas y artimañas del economismo a que recurre el enemigo de clase, deben aplastar completamente el nuevo contraataque lanzado por la línea reaccionaria burguesa y llevar la gran revolución cultural proletaria hasta el fin.

El Comunicado Urgente emitido por las organizaciones de masas revolucionarias de Shanghai ha mantenido en alto la gran bandera roja de la línea revolucionaria proletaria representada por el Presidente Mao y aplica resueltamente la política correcta de “empeñarse en la revolución y promover la producción” formulada por el Presidente Mao, sentando así un buen ejemplo para la lucha contra el economismo contrarrevolucionario, vale decir, contra el revisionismo contrarrevolucionario.

En su mensaje de saludo a las diversas organizaciones rebeldes revolucionarias de Shanghai, el Comité

Central del Partido Comunista de China, el Consejo de Estado, la Comisión Militar del Comité Central del Partido y el Grupo del Comité Central del Partido Encargado de la Revolución Cultural han llamado al Partido, al Gobierno, al ejército y al pueblo, y a los obreros, campesinos, estudiantes revolucionarios, intelectuales y cuadros revolucionarios de todo el país a estudiar la experiencia de los rebeldes revolucionarios de Shanghai, a emprender acciones concertadas y derrotar el nuevo contraataque lanzado por la línea reaccionaria burguesa, de modo que la gran revolución cultural proletaria avance triunfal por la línea revolucionaria proletaria que representa el Presidente Mao. Este llamamiento será, indudablemente, un gran estímulo para la clase obrera y el pueblo revolucionario de todo el país.

Con el fin de aplastar completamente al economismo, todos los revolucionarios proletarios deben, en la

misma forma que los rebeldes revolucionarios de Shanghai, unirse aún más estrechamente bajo la gran bandera del pensamiento de Mao Tse-tung y empuñar con firmeza la dirección de la gran revolución cultural y de la producción.

Debemos efectuar un paciente y arduo trabajo político e ideológico entre aquellas personas que son temporalmente embaucadas. Debemos tener la convicción de que la aplastante mayoría de ellas quieren hacer la revolución. En el momento en que ellos comprendan la verdad, serán capaces de hacer una distinción entre lo correcto y lo erróneo en la cuestión cardinal y se pasarán al lado de la línea revolucionaria proletaria representada por el Presidente Mao.

La actual lucha de clases en todos los terrenos ha sido provocada por la burguesía y sus agentes. Advertimos a aquellos que se empeñan tercamente en la línea reaccionaria burguesa: detengan su galope ante el borde del precipicio y así tendrán la oportunidad de recompensar con sus servicios meritorios sus crímenes ante el Partido y el pueblo. Si no se someten al pueblo revolucionario, entonces alístense para su propia destrucción.


¡Revolucionarios proletarios, formemos una gran alianza para arrebatar el poder a los que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista!

(Extracto)

En respuesta al grandioso llamamiento de nuestro gran líder, el Presidente Mao, una formidable tormenta revolucionaria, en la cual los rebeldes revolucionarios proletarios están formando una gran alianza para luchar por la loma del poder, está barriendo toda China y estremeciendo el mundo entero con el ímpetu de una avalancha y la fuerza de una centella.

¡El más grande festival de los rebeldes revolucionarios proletarios ha 11gado! ¡Las campanas han tocado a muerto por todos los monstruos y demonios! Levantemos nuestros brazos para exclamar con entusiasmo: ¡La gran alianza de los rebeldes revolucionarios proletarios y su toma del poder de manos de aquellos que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, son excelentes, verdaderamente excelentes!

Este es un nuevo salto en la gran revolución cultural proletaria de nuestro país. Es el gran comienzo de la lucha de clases a escala nacional y general que se desarrollará este año.

Esta es una gran empresa pionera en el movimiento comunista internacional, un gran acontecimiento sin precedentes en la historia de la humanidad, un gran acontecimiento que afectará al futuro del mundo y al destino de la humanidad.

En la sociedad socialista y bajo las condiciones de la dictadura del proletariado, centenares de millones de revolucionarios han formado poderosas filas revolucionarias, con la gran alianza de los rebeldes revolucionarios proletarios como núcleo, para emprender la toma del poder, desde abajo hacia arriba, de manos del puñado de elementos dentro del Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista y de los recalcitrantes que persisten en la línea reaccionaria burguesa. Este es un importante desarrollo de la teoría marxista-leninista de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado hecho por el Presidente Mao.

El problema fundamental de la revolución es el del poder. Con la victoria de la revolución democrática

popular de nuestro país. el proletariado tomó el poder en toda la nación. Pero los enemigos de clase derrocados continúan existiendo y no se resignan a su derrota. Por otra parte, nuevos elementos burgueses aparecen en las filas del proletariado y de los pequeños productores. La lucha entre el proletariado y la burguesía por la toma del poder ha continuado vigorosamente durante todo este tiempo. Desde el comienzo mismo, la gran revolución cultural proletaria ha sido una lucha por la toma

del poder. Esta gran revolución cultural significa precisamente la movilización de centenares de millones de personas para liberarse y arrebatar el poder al puñado de elementos dentro del Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista. Sólo desarrollando un gran movimiento de masas como éste, una lucha de masas para tomar el poder en todas las esferas de actividad, es posible resolver plenamente el problema de la toma del poder por el proletariado.

¡Todo tipo de poder controlado por los representantes de la burguesía, debe ser tomado! Esta es la gran verdad del marxismo-leninismo, del pensamiento de Mao Tse-tung, que las grandes masas revolucionarias han asimilado a través de las arduas luchas de los últimos meses.

¿Por qué, cuando la izquierda revolucionaria, en respuesta al gran llamamiento del Presidente Mao y llena de infinita lealtad a la causa revolucionaria proletaria, apuntó hacia aquellos que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista y disparó las primeras descargas, se la estigmatizó de “contrarrevolucionaria” y ‘derechista”?

¿Por qué. después de la llegada de los “grupos de trabajo”, la izquierda revolucionaria, en lugar de ser

emancipada fue sometida a una represión aún más brutal bajo el terror blanco?

¿Por qué, cuando las grandes masas revolucionarias se levantaron para denunciar y criticar la línea reacción ria burguesa, se produjeron incidentes en que las masas luchaban en gran escala entre sí e inclusive luchaban utilizando la fuerza y el derramamiento de sangre; por qué tantos destrozadores de camino revolucionarios fueron atacados, perseguidos, expulsados y reprimidos, y por qué, recientemente, se produjeron en gran escala nuevos contraataques de la línea reaccionaria burguesa y hubo una inundación del economismo contrarrevolucionario?

Los reveses. vueltas y altibajos de los últimos meses y las sucesivas tormentas de la lucha de clases han

proporcionado profundas lecciones a las masas de rebeldes revolucionarios. Ellas están comprendiendo cada vez con mayor claridad que la revolución ha sufrido reveses precisamente debido al hecho de que ellas no habían tomado en sus propias manos los sellos del poder. El puñado de representantes de la burguesía se muestran tan frenéticos y se han atrevido a engañar a tal extremo al pueblo, debido precisamente a que todavía tienen el poder. ¡De todas las formas en que las masas revolucionarias pueden manejar su propio destino, en definitiva, la única forma es tomar el sello de autoridad en sus propias manos! Quien tiene el poder, lo tiene todo; quien no tiene el poder, no tiene nada. ¡De todas las cosas importantes, la posesión del poder es la más importante! Siendo así, las masas revolucionarias, con un profundo odio hacia los enemigos de clase, aprietan sus dientes y con férrea determinación deciden: ¡Unirse en una gran alianza para tomar el poder! ¡¡El poder!! ¡¡¡E1 poder!!! ¡Hay que recuperar todo el poder del Partido, el poder político y el poder económico que han usurpado los revisionistas contrarrevolucionarios y los recalcitrantes que persisten en la línea reaccionaria burguesa! Las masas revolucionarias deben tomar firmemente en sus manos el destino de la dictadura del proletariado, el destino de la gran revolución cultural proletaria y el de la economía socialista! Ellas han dicho con mucha razón: “¡Los revolucionarios proletarios, la verdadera izquierda revolucionaria, tienen puestos sus ojos en la toma del poder, piensan en la toma del poder y lo que hacen es tomar el poder! ¡Esta no es una “ambición personal”, sino tomar el poder para el proletariado y el comunismo y para que el gran pensamiento de Mao Tse-tung ocupe todas las posiciones!

El movimiento desplegado por las masas de los proletarios revolucionarios rebeldes, movimiento que estremece al mundo, a fin de formar una gran alianza para luchar por la toma del poder es una batalla gigantesca y decisiva entre el proletariado y la burguesía. Esta lucha va inevitablemente acompañada de un estallido concentrado de las contradicciones de clase, de una tormenta de incomparables proporciones. La realidad de esta batalla decisiva y gigantesca ha producido ante nuestros ojos escenas extremadamente conmovedoras.

¡Vean! Las masas de los rebeldes revolucionarios proletarios, han despedazado los obstáculos de diversa índole, se han puesto apremiantemente en acción, se han unido bajo la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung y han agrupado en torno suyo a centenares de millones de revolucionarios. Están desplegando de manera altamente consciente el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado, se atreven a luchar, se atreven a tomar el poder, a lanzarse a la carga y apoderarse de las posiciones enemigas y derrotan todo lo que está contra ellas, y avanzan de victoria en victoria.

¡Vean! El puñado de revisionistas contrarrevolucionarios temen y odian a muerte la gran alianza de los rebeldes revolucionarios y su toma del poder de manos de aquellos que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista y de los recalcitrantes que persisten en la línea reaccionaria burguesa, porque la toma del poder es la toma de su vida misma, la toma de su última arma mágica, con la ayuda de la cual pensaban “ajustar cuentas después de la cosecha de otoño”. Están desconcertados, se han puesto furiosos y son presa de la histeria. Pero la lucha desesperada de todos los contrarrevolucionarios no les sirve de nada. Están siendo ahogados rápidamente por el torrente del movimiento de masas de la gran alianza de los rebeldes revolucionarios para luchar por la toma del poder.

¡Esta es la mayor dicha que han tenido en su vida todos los revolucionarios proletarios!

Para llevar a cabo la lucha por la toma del poder, los rebeldes revolucionarios proletarios deben concertar una gran alianza. Sin una gran alianza, la toma del poder de manos de aquellos que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista se queda en palabras huecas. Hace más de cien años, Marx y Engels fueron los primeros en plantear en su “Manifiesto del Partido Comunista” la combatiente consigna de “¡proletarios de todos los países, uníos!”, con la cual tocaron el redoble de tambores de combate anunciando la primera toma del poder por el proletariado e hicieron a temblar de miedo a la burguesía del mund9 viejo. Hace más de 40 años, nuestro gran líder el Presidente Mao formuló el gran llamamiento para formar “una gran alianza de las masas del pueblo”, toque de clarín para el avance para la revolución de nueva democracia en nuestro país. Hoy, en la nueva situación provocada por la gran revolución cultural de nuestro país, centenares de millones de revolucionarios se están movilizando y lanzando a la lucha con el nuevo gran llamamiento del Presidente Mao, bajo la gran consigna de “Rebeldes revolucionarios proletarios, formemos una gran alianza para tomar el poder de aquellos que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista”. Esto presagia que ha llegado el fin del puñado de miembros del Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista y de los recalcitrantes que persisten en la línea reaccionaria burguesa.

“A la infinita tierra le pregunto:

¿Quiénes controlan la naturaleza?”

[Del poema ‘Changsha’ del Presidente Mao, con la melodía de Qin Yuan Chun]

“¡Nosotros! ¡Nosotros! ¡¡Nosotros!! ¡Nosotros, las grandes masas de obreros. campesinos y soldados somos los dueños indiscutibles del nuevo mundo!” ¡Tales son las sonoras y nítidas voces de las masas revolucionarias!

Los cuadros y estudiantes revolucionarios deben integrarse al movimiento de los obreros y al de los campesinos. Deben combinar la lucha en la sociedad con la lucha en las organizaciones a que pertenecen y establecer una alianza con las fuerzas revolucionarias de otras organizaciones a fin de atacar, desde dentro y fuera. aplastar totalmente el viejo sistema de explotación y el revisionista y las estructuras burocráticas. Las masas de obreros y campesinos, intelectuales y cuadros, revolucionarios, unidos, deben actuar como amos de sus propios asuntos y establecer un orden proletario completamente nuevo.

La gran alianza debe formarse en la lucha por la tema del poder. La gran alianza requiere una posición bien definida. Es una gran alianza de los rebeldes revolucionarios, y no una mescolanza. El eclecticismo, el reformismo, la “mentalidad de pequeño grupo” [que considera más los intereses del pequeño grupo que los intereses generales], el sectarismo, el departamentalismo y el divisionismo, todos deben ser derrotados.

En el momento de auge de la gran alianza de los revolucionarios proletarios para arrebatar el poder a aquellos que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, un pequeñísimo número de obstinados elementos burgueses se disfrazará para tratar de infiltrarse de un modo u otro en las filas de la gran alianza de los revolucionarios. Ellos enarbolan hipócritamente la bandera de “rebelión revolucionaria” en el intento de arrebatar el poder al proletariado. Es su costumbre inventar rumores, sembrar discordias y disensiones, llamar negro a lo blanco y confundir lo justo con lo erróneo, incitar a las masas a desviar el blanco de la lucha y a dirigir la punta de lanza de su ataque contra los revolucionarios, contra la dictadura del proletariado y el cuartel general de la revolución proletaria. Debemos seguir las enseñanzas del Presidente Mao, elevar nuestra vigilancia y mantener una visión clara, trazar una definida línea divisoria entre el enemigo y nosotros, distinguir entre lo justo y lo erróneo en los problemas vitales, descubrir todas las intrigas y complots del enemigo y asestarle resueltos contragolpes.

Esta resistencia de fuerza sin precedentes, por parte del enemigo de clase, es inevitable. El puñado de elementos en el seno del Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista y el pequeñísimo número de recalcitrantes que persisten en la línea reaccionaria burguesa se están coludiendo con todos los monstruos y demonios de la sociedad a fin de formar una alianza contrarrevolucionaria para oponer resistencia a la gran alianza de la revolución. Pero, por muchas que sean las vueltas, altibajos y reveses que podamos encontrar, nosotros, los centenares de millones de revolucionarios pertrechados con el pensamiento de Mao Tse-tung. y contando con la brillante dirección del Presidente Mao superaremos todas las dificultades, pondremos uno a uno al descubierto y derribaremos a todos aquellos que levantan corrientes perniciosas y encienden fuegos infernales, dirigen la punta de lanza de sus ataques contra la dictadura del proletariado y el cuartel general de la revolución proletaria. La gran alianza revolucionaria derrotará finalmente a la pequeña alianza contrarrevolucionaria.

“Hay tantas cosas por hacer,

siempre urgentes.

El mundo gira,

El tiempo apremia,

Diez mil años son demasiado,

¡Hay que aprovechar cada día, cada hora!”

[Del poema del Presidente Mao “Respuesta a Kuo Mo-jo, con la melodía de Manjianghong]

Camaradas revolucionarios de armas, movilicémonos bajo la guía de la línea revolucionaria proletaria representada por el Presidente Mao, formemos la gran alianza y desarrollemos una lucha general y nacional para arrebatar el poder al puñado de elementos en el Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista y los recalcitrantes que persisten en la línea reaccionaria burguesa, y cumplamos triunfalmente la gran tarea histórica que nos ha confiado el Presidente Mao.

¡Si el enemigo se niega a rendirse, acabaremos con él!

¡Revolucionarios proletarios, formemos la gran alianza para tomar el poder de las manos de aquellos

que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista!

(Editorial de Renmin Ribao del 22 de enero) – PEKIN INFORMA No. 5


El Ejército Popular de Liberación respalda firmemente a los revolucionarios proletarios

(Extracto)

Nuestro Ejército Popular de Liberación es un ejército revolucionario del proletariado creado personalmente por el Presidente Mao. Es el pilar de la dictadura del proletariado. En esta gran lucha del proletariado por arrebatar el poder a la burguesía, debemos estar firmemente al lado de la linea revolucionaria proletaria representada por el Presidente Mao, al lado de los revolucionarios proletarios. El EPL debe apoyarlos y ayudarlos con firmeza, éste es el grandioso llamado de nuestro gran líder el Presidente Mao. Debemos seguir las enseñanzas del Presidente Mao y respaldar entusiasta, inequívoca y sinceramente a los rebeldes revolucionarios proletarios que se levantan para conquistar el poder. Aun cuando ellos puedan constituir temporalmente sólo una minoría, debemos apoyarlos sin la menor vacilación.

Dentro de la nueva situación producida en la actual gran revolución cultural proletaria, es imposible que el Ejército Popular de Liberación no intervenga. Alguna gente utiliza la “no intervención” como un pretexto para reprimir realmente a las masas. Esto es absolutamente impermisible. Su llamada “no intervención” es falsa. La cuestión no reside en intervenir o no, sino a qué lado se está. Se trata del problema de apoyar a los revolucionarios proletarios o a los conservadores o inclusive a los derechistas. En la actual gran revolución cultural proletaria, en la presente furiosa lucha de clases, no estar al lado del proletariado significa estar al lado de la burguesía. No estar al lado de la línea revolucionaria proletaria representada por el Presidente Mao significa estar al lado de la línea reaccionaria burguesa. No puede haber eclecticismo, ni compromiso ni neutralidad en esta cuestión. Nuestro EPL debe apoyar clara y activamente a la izquierda revolucionaria proletaria.

Debe ser satisfecha la exigencia de todos los auténticos revolucionarios proletarios de que el ejército los apoye y asista. El Ejército Popular de Liberación debe desplegar la excelente tradición del trabajo de masas. Al dar apoyo a la gran revolución cultural proletaria de una localidad dada, el EPL debe identificarse con los revolucionarios proletarios y con las masas revolucionarias, aprender de las masas, divulgar entre ellas la linea revolucionaria proletaria representada por el Presidente Mao y ayudar a los revolucionarios proletarios en su desarrollo y crecimiento.

“El Poder nace del fusil”. El Poder del proletariado, conquistado por el Ejército Popular con el fusil, tiene que ser defendido con el fusil por el Ejército Popular. Los contrarrevolucionarios activos y las organizaciones contrarrevolucionarias que sabotean la gran revolución cultural proletaria deben ser resueltamente reprimidos y debe ejercerse sobre ellos la dictadura del proletariado.

El Presidente Mao nos enseña: “El Ejército Rojo de China es un cuerpo armado para llevar a cabo las tareas políticas de la revolución.” Los rebeldes revolucionarios proletarios se han levantado para arrebatar el poder a aquellos que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, asegurando de esta forma que nuestro país no cambiará de color en las generaciones venideras. Esto constituye la más alta política del proletariado. Nuestro Ejército Popular de Liberación es infinitamente leal al Presidente Mao y a la línea revolucionaria proletaria representada por él. Hemos realizado algunas contribuciones al defender fielmente la gran revolución cultural proletaria. Haremos nuevas y aún mayores contribuciones para apoyar a los revolucionarios proletarios en su levantamiento y en su toma del poder.

Camaradas: Hemos marchado heroicamente a través del agua y el fuego para conquistar el país para el pueblo y hemos hecho imperecederas contribuciones en el pasado. En la actual, rigurosa y gran lucha de clases, debemos convertirnos en piedra angular de la gran revolución cultural proletaria. Debemos seguir la instrucción del camarada Lin Biao: apoyar con entusiasmo al Presidente Mao, respaldar con vehemencia a la izquierda revolucionaria proletaria, golpear fuertemente al puñado de personas que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, y mantener siempre muy roja la bandera de nuestro gran Ejército Popular de Liberación.

(Editorial de Jiefangjun Bao del 25 de enero)


¿PATRIOTISMO O TRAICIÓN A LA PATRIA?

(Extractos)

– Sobre el film reaccionario Historia intima de la corte Ching –

por Chi Ben-yu


“Desde que fue exhibida en todo el país, aún no se ha criticado y repudiado la película Historia íntima de la corte Ching, calificada de patriótica aunque de hecho es un film de traición a la patria”.

Presidente Mao Tse-tung: “Carta acerca del problema de Estudios sobre Sueno del Pabellón Roja”


El Presidente Mao señaló severamente: Historia

íntima de la corte Ching es una película de traición a la patria y debe ser criticada y repudiada. Dijo además: Algunos la llamaban patriótica; yo la considero de traición a la patria, de total traición a la patria. Pero los revisionistas contrarrevolucionarios Lu Ding-yi y Chou Yang, un tal Ju, en ese entonces subdirector permanente del Departamento de Propaganda del Comité Central del Partido, y otros, así como el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, quien los apoyaba desde atrás, se aferraron empecinadamente a su posición reaccionaria burguesa y se opusieron en forma abierta a la directiva del Presidente Mao. Sostuvieron que esta película reaccionaria era “patriótica” y se negaron a criticarla y repudiarla.

La camarada Chiang Ching, entonces miembro de un comité para guiar el trabajo del cine, dependiente

del Ministerio de Cultura, se atuvo a la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao y propuso en varias reuniones criticar y repudiar resueltamente el film Historia íntima de la corte Ching. No obstante, Lu Ding-yi, Chou Yang, Ju y otros impugnaron esta proposición acudiendo a todas sus energías para predicar el supuesto  “carácter progresista patriótico” de esta película reaccionaria. Cuando la camarada Chiang Ching quiso actuar en consonancia con la directiva del Presidente Mao, arrojaron sobre ella las siniestras palabras del patrón de ellos  escondido entre bastidores, el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, diciéndole: “El camarada fulano sostiene que es un film patriótico.” Perseverando en la verdad, la camarada Chiang Ching se mantuvo en su posición, rechazó  en inequívocos términos esas reaccionarias y absurdas aseveraciones e insistió en que la película debía ser criticada y repudiada.

La película reaccionaria Historia íntima de la corte Ching trata un tema supuestamente histórico. Se refiere al Movimiento de Reforma de 1898 y a la lucha del movimiento Yihetuan en los años postreros de la dinastía Ching. Adopta abiertamente la posición del imperialismo, del feudalismo y de la burguesía reaccionaria, distorsiona a su antojo los hechos históricos y embellece al imperialismo, al feudalismo y al reformismo burgués. Mientras canta loas a los monárquicos, calumnia el movimiento revolucionario de masas y la heroica lucha popular antimperialista y antifeudal y aboga por la capitulación nacional y la capitulación de clase.

¿Qué actitud adoptar hacia la agresión imperialista?

La contradicción entre el imperialismo y el pueblo chino es una contradicción principal en la sociedad moderna de China. El imperialismo es el primero y el más brutal enemigo del pueblo chino. Qué actitud tomar hacia la agresión imperialista constituye una cuestión de importancia primordial para la revolución.

En lo que se refiere al problema de la agresión imperialista, el film reaccionario Historia íntima de la corte Ching, aplaudido como “patriótico” por el puñado de revisionistas contrarrevolucionarios y el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, quien los apoyaba desde atrás, es un reflejo perfecto de la actitud, sumamente vergonzosa y servil, de temor y adoración al imperialismo y proimperialismo.

El Presidente Mao nos enseña que ante el imperialismo, esa bestia salvaje, los pueblos revolucionarios no deben mostrar la menor timidez. Pero a los ojos del guionista y de los apologistas del film, no queda otra alternativa que la de levantar los brazos y rendirse a la agresión imperialista. Esto es capitulación nacional al desnudo, típica filosofía de traidores.

Es necesario señalar en especial una cosa. De ninguna manera es fortuito que el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido haya ensalzado como “patriótico” un film reaccionario y totalmente entreguista. Ya en los primeros

días que siguieron a la victoria de la Guerra de Resistencia contra el Japón, se hallaba espantado ante la

agresión del imperialismo yanqui y sus lacayos. Sin esperanzas en el futuro de la revolución china, promovió activamente en el seno del Partido la llamada “nueva etapa de paz y democracia”, una línea de capitulación nacional y capitulación de clase. El Presidente Mao nos exhortó a desechar las ilusiones, respondele al enemigo medida por medida y luchar por cada pulgada de terreno, en tanto que esta persona sembraba empeñosamente ilusiones acerca de la paz con el imperialismo norteamericano y sus lacayos y escribía con descaro artículos en los periódicos expresando su gratitud por la “ayuda” del imperialismo yanqui a China y mendigándose la “paz”, en una tentativa de entumecer la voluntad combativa del pueblo. Incluso engañaba al pueblo diciendo que “la principal forma de lucha en la revolución china ha pasado a ser pacífica y parlamentaria. Es la lucha de masas legal y la lucha parlamentaria”, “debe hacerse un cambio en todo el trabajo del Partido” y “todos los problemas políticos deben ser resueltos por vía pacífica”. El Presidente Mao dijo que, como el enemigo estaba afilando sus espadas, nosotros también debíamos afilar las nuestras.Sin embargo, esta persona pretendía que el pueblo entregara las armas que tenía en sus manos. Haciendo una intensa propaganda de la teoría de traición a la patria, consideraba al enemigo como padre suyo y tenía muchas ganas de ser sirviente del imperialismo yanqui. Dijo: “Ya que los EE.UU. tienen que buscar compradores en China, ¡también podemos actuar como sus compradores, compradores rojos!” Los compradores son compradores. Son perros falderos de los imperialistas. ¿Qué es eso de “compradores rojos’? Es una mentira completa. Con esa vil e impúdica mentalidad de esclavo, ansiosos tanto tiempo de ser compradores de los imperialistas, encontraron sumamente a su gusto la película reaccionaria y de total traición a la patria, Historia íntima de la corte Ching. La causa estriba en que la teoría defendida por Chen Fei, agente del imperialismo en el film, en el sentido de que el imperialismo podría ayudar a China a “rehabilitar el régimen imperial”, reflejaba precisamente su traidora mentalidad de ansiar convertirse en compradores de los imperialistas.

¿Qué actitud adoptar hacia el movimiento revolucionario de masas Yihetuan?

El Presidente Mao dice: “A fin de cuentas, todas las verdades del marxismo pueden resumirse en una frase: ‘La rebelión se justifica’.” ¿Qué actitud se debe adoptar hacia el movimiento revolucionario de rebelión contra el imperialismo y el feudalismo lanzado por las masas revolucionarias del Yihetuan? ¿Apoyarlo o combatirlo? ¿Elogiarlo u odiarlo? Esta es una piedra de toque para distinguir a los verdaderos revolucionarios de los falsos, a los revolucionarios de los contrarrevolucionarios.

En el momento crucial, cuando nuestro país estaba a punto de ser dividido entre los imperialistas, los héroes del Yihetuan avanzaron con bravura, enarbolaron la gran bandera revolucionaria de lucha patriótica antimperialista y desplegaron un heroico combate contra los bandidos imperialistas y sus lacayos. Ellos cubrieron las calles y callejones con diversas consignas en las cuales expresaban la firme determinación del pueblo chino de combatir a los imperialistas:

“¡Devuélvannos la tierra y los derechos!

¡Nos atrevemos a desafiar mares de fuego y montañas erizadas de espadas!

¿Qué importa si el emperador se ha rendido?

No descansaremos hasta ver muerto al último de los invasores extranjeros.”

Ante la frenética represión de las fuerzas agresoras imperialistas, las masas revolucionarias del Yihetuan empuñaron heroicamente sus primitivas espadas y lanzas combatiendo contra los invasores armados con rifles y cañones modernos. Hicieron gala del intrépido espíritu revolucionario y combatiente del pueblo chino.

Los jóvenes formaron la fuerza más activa y dinámica durante el movimiento Yihetuan. Realizaron inmortales hazañas en este gran movimiento revolucionario. La Hongdengzhao (Linterna Roja), que estremeció a China y al mundo, fue una organización de mujeres jóvenes de muchos lugares del norte del país. Ellas mismas se organizaron en una fuerza disciplinada, hicieron ejercicios militares y defendieron su patria. Sus trajes eran rojos, rojas sus gorras, portaban linternas y lanzas rojas. Combatían en el frente y cazaban espías en la retaguardia. Con su activa participación en las filas del Yihetuan y su resuelta oposición al imperialismo y sus lacayos, desplegaron el heroico espíritu revolucionario antimperialista y antifeudal de la mujer joven china.

La intrépida lucha del Yihetuan cubre de gloria y orgullo al pueblo chino y es una de las piedras angulares de su gran victoria, conquistada medio siglo después. Hizo que los agresores conocieran el sabor del puño de hierro del pueblo chino y desbarató la quimera de los imperialistas de “partición” de China.

Los verdaderos marxistas siempre han elogiado con entusiasmo los movimientos revolucionarios de masas de tan imponente escala. En sus grandes obras, el Presidente Mao concede alto valor a las heroicas hazañas del movimiento Yihetuan y les canta una y otra vez. Considera al movimiento Yihetuan como una etapa importante en el desarrollo de la revolución democrático-burguesa de China. El Presidente Mao ha señalado: La guerra del Yihetuan fue una justa guerra contra los opresores. Al igual que otras guerras revolucionarias del pueblo chino en los últimos cien años, “manifiesta el indomable espíritu del pueblo chino de perseverante resistencia contra el imperialismo y sus lacayos.” Demuestra que “nuestra nación, la nación china, tiene coraje para combatir al enemigo hasta la última gota de sangre, determinación para recobrar con sus propias fuerzas cuanto ha perdido, y capacidad para levantarse sobre sus propios pies entre las demás naciones.” “Gracias a la inflexible y heroica lucha librada por el pueblo chino en los cien años pasados, el imperialismo no ha sido capaz de doblegar a China, ni jamás será capaz de hacerlo.”

No obstante, el film reaccionario y totalmente entreguista Historia íntima de la corte Ching, loado por el puñado de revisionistas contrarrevolucionarios y por el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, quien los apuntalaba desde atrás, exterioriza un profundamente enraizado odio de clase hacia el movimiento de masas revolucionario antimperialista Yihetuan, y recurre a todos los medios para difamarlo y calumniarlo. El film pinta la acción revolucionaria del Yihetuan contra el imperialismo como una especie de amotinamiento salvaje. Echa todo el barro que puede sobre el Yihetuan, atacándolo vilmente de “locos”, “chusma” que “cometió asesinatos y produjo incendios”, e “ignorantes” dados a la “brujería”.

Los reales bandidos que masacraron al pueblo e incendiaron no fueron otros sino los imperialistas y sus lacayos. Según lo admitido por Alfred Von Waldersee, jefe de las tropas imperialistas invasoras, esas tropas, luego de ocupar Pekín, quemaron, masacraron, saquearon, robaron, violaron a las mujeres, destrozaron tesoros de la cultura y perpetraron toda forma de crímenes.

La patriótica lucha antimperialista del Yihetuan enlaza estrechamente con la lucha antifeudal. Los gritos de combate del Yihetuan eran: “Matar a los extranjeros y liquidar a los funcionarios corrompidos.” Así dice una canción popular de la época: “Degollar a los extranjeros y quitar la vida a los bestiales mandarines: Grandes esperanzas brillarán ante la gente sencilla cuando extranjeros y mandarines hayan sido eliminados.” “Primero matar a los demonios extranjeros y luego golpear a los funcionarios corrompidos.” Tales fueron sus simples y directas consignas revolucionarias antimperialistas y antifeudales. Su odio por la clase dominante feudal tenía raíces profundas.

El Presidente Mao nos enseña que el conocimiento del hombre se desarrolla de una etapa inferior a una superior y del conocimiento sensorial al racional. “Lo mismo pasó con el conocimiento del pueblo chino respecto al imperialismo. La primera etapa fue la del conocimiento sensorial, superficial, tal como se manifiesta en las indiscriminadas luchas contra los extranjeros, ocurridas durante los movimientos del Reino Celestial Taiping, del Yihetuan y otros. Sólo en la segunda etapa, la del conocimiento racional, el pueblo chino discernió las diferentes contradicciones internas y externas del imperialismo y comprendió la verdad esencial de que el imperialismo oprimía y explotaba a las amplias masas populares de China en alianza con la burguesía compradora y la clase feudal. Este conocimiento no comenzó sino en la época del Movimiento del 4 de Mayo de 1919.”‘En consecuencia, es absolutamente impermisible arrojar sobre el movimiento Yihetuan la calumnia de ser instrumento de los gobernantes feudales sólo porque no pudieron ver con claridad la naturaleza del imperialismo y del feudalismo. Como se señala arriba, junto a sus actividades antimperialistas, el Yihetuan en ningún momento cesó sus actividades contra la dinastía Ching. Aún después de la aparición de la consigna “Apoyar a la dinastía Ching y liquidar a los extranjeros’, Chu Hongdeng [Linterna Roja Chu] elaboró un plan para atacar Pekín y perseveró en la lucha antifeudal.

El hecho de que el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido odie tan furiosamente los movimientos de masas revolucionarios en la historia nos ayuda a comprender mejor por qué, en la presente gran revolución cultural proletaria, formuló, en colaboración con el otro máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido, una línea reaccionaria burguesa con la intención infructuosa de extinguir las llamas revolucionarias encendidas por el propio Presidente Mao; por qué trastrocó las cosas, confundió lo blanco y lo negro, organizó ataques convergentes contra los revolucionarios, reprimió a las masas y desató el terror blanco, y por qué procuró por mil y un medios avivar la arrogancia de la burguesía y aplastar el espíritu del proletariado.

¿Qué actitud adoptar hacia el reformismo burgués?

La actitud que uno asuma hacia el reformismo burgués es, en realidad, una cuestión de actitud hacia el camino socialista y el camino capitalista.

El Movimiento de Reforma de 1898, glorificado por el film, fue un movimiento reformista de la burguesía china. Lo iniciaron ciertos integrantes de la clase gobernante feudal y una cantidad de reformistas burgueses que empezaban a apartarse de esa clase gobernante. Emprendieron el movimiento ante la amenaza de una tormenta revolucionaria y el desastre de la subyugación nacional, partiendo siempre de los intereses de los terratenientes y la burguesía. Esta fue una tentativa de encauzar a China por el camino del capitalismo a través de la modernización reformista y de la reforma constitucional desde arriba.

Según las condiciones históricas de la época, el Movimiento de Reforma de 1898 significó, en algún grado, un golpe contra la dominación ideológica de la clase gobernante feudal y desempeñó un cierto papel de esclarecimiento en el proceso de la emancipación ideológica. Siempre hemos reconocido este punto. Mas, tal reconocimiento implica hacer una evaluación crítica de personajes e incidentes históricos desde el punto de vista del materialismo histórico. Bajo ningún concepto significa hacer una glorificación sin principios del Movimiento de Reforma de 1898 y sus participantes representativos. Estos eran también gobernantes que explotaban y oprimían al pueblo trabajador. Sus metas reformistas no se basaban ni jamás podían basarse en los intereses de la revolución popular; se orientaban a afianzar su dominación y a explotar de una manera más eficaz al pueblo. Lo que ellos pretendían cambiar no era la esencia sino algunos aspectos mínimos del viejo orden. La ilusión que acariciaban era simplemente la transformación gradual, a través de recovecos, de la economía terrateniente en economía semiterrateniente y semicapitalista (en realidad una economía semifeudal y semicolonial). Fue un intento de contener el movimiento revolucionario popular y reprimir la revolución por medios invisibles. Incluso en ese entonces, por lo tanto, el reformismo jamás pudo dar una salida al pueblo chino.

A fines del siglo XIX, se hallaban ya delineados dos caminos de reforma social en China: Uno era el camino reformista burgués que intentaba llegar al capitalismo mediante la reforma constitucional y la modernización desde arriba. Dadas las condiciones históricas de China en aquel tiempo, esto no podía sino ser un camino falso, intransitable y reaccionario, ya que China, para la modernización reformista, carecía de las condiciones históricas que se presentaron en Europa Occidental y el Japón. China estaba entonces siendo reducida paso a paso a un Estado semifeudal y semicolonial bajo agresión imperialista. Pese a ello, Kang You-wei y Liang Chi-chao, líderes de los reformistas burgueses chinos, depositaban precisamente en el imperialismo sus esperanzas de reforma constitucional y modernización. Acariciaban la ilusión de que, pasándose en cuerpo y alma al lado del imperialismo y apoyándose en la fuerza de éste, harían realidad sus propósitos de reforma constitucional y modernización. El único resultado que podía acarrear era el de introducir al lobo a la casa y acelerar el proceso de reducir a China a Estado semicolonial y semifeudal, en el cual no valía la pena mencionar siquiera el desarrollo capitalista. El otro camino de reforma social consistía en alzar a las grandes masas y hacer la revolución mediante la lucha armada. Tanto la revolución del Reino Celestial Taiping como el movimiento Yihetuan lo siguieron. Estas revoluciones no se coronaron con la victoria final por fallarles la dirección proletaria. Sin embargo, asestaron recios golpes al imperialismo y al feudalismo, y promovieron el avance histórico de China.

El pueblo chino conquistó la victoria revolucionaria a través de una prolongada lucha armada bajo la dirección del Presidente Mao, y en vísperas de la fundación de la República Popular China, el propio Presidente Mao resumió las experiencias de las luchas revolucionarias de estos cien años transcurridos, criticando y repudiando el camino reformista burgués y proclamando que “la civilización burguesa occidental, la democracia burguesa y el proyecto de una república burguesa han caído todos en bancarrota a los ojos del pueblo chino”. Lo que indigna es especialmente el hecho de que, después de todo, el puñado de revisionistas contrarrevolucionarios y el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido hayan calificado este film reaccionario y totalmente entreguista, que ensalza el reformismo burgués y aboga por el camino capitalista, como un film “patriótico”, y lo hayan puesto en exhibición a gran escala en toda China, sin crítica ni repudio. Si esto se permite, ¿qué no se podrá permitir?

En su artículo ‘Sobre la dictadura democrática popular”, el Presidente Mao señala: “Desde la derrota de China en la Guerra del Opio de 1840, los chinos avanzados pasaron innumerables penalidades, buscando la verdad en el ejemplo de los países occidentales.” En aquel entonces, los chinos que aspiraban al progreso sostenían que “sólo la modernización podía salvar a China, sólo aprender de los países extranjeros podía modernizara.” “Los japoneses habían logrado éxitos al aprender de Occidente, y los chinos también deseaban aprender de los japoneses.” Pero, “la agresión imperialista desvaneció el ensueño de los chinos de aprender de Occidente. Cosa extraña: ¿por qué los maestros siempre agredían a sus discípulos? Los chinos aprendieron mucho de Occidente, pero lo aprendido resultó inaplicable, y sus ideales no pudieron realizarse nunca”. “Las salvas de los cañones de la Revolución de Octubre nos trajeron el marxismo-leninismo.” “Bajo la dirección del Partido Comunista, el pueblo chino, después de expulsar al imperialismo japonés, ha mantenido durante tres años la Guerra Popular de Liberación y ha logrado en lo fundamental la victoria.” “La democracia burguesa ha cedido el lugar a la democracia popular dirigida por la clase obrera, y la república burguesa, a la república popular. De ahí la posibilidad de llegar, a través de la república popular, al socialismo y al comunismo, a la abolición de las clases y al mundo de la Gran Armonía. Kang You-wei escribió el Datong Shu (Libro de la Gran Armonía), pero no encontró ni podía encontrar el camino que conduce a la Gran Armonía. La república burguesa, que existe en el extranjero, no puede existir en China, porque China es un país oprimido por el imperialismo. El único camino es el que pasa por la república popular dirigida por la clase obrera.”

Bajo la dirección de su gran líder el Presidente Mao, el pueblo chino libró sucesivas, arduas y cruentas batallas, y finalmente llevó al triunfo la lucha contra el imperialismo y el feudalismo. Con todo el país liberado, ¿adónde debía ir la China liberada? ¿A quién debían pertenecer los frutos de la victoria? ¿Qué clase poseía el derecho de recoger los duraznos que habían crecido regados por la sangre y las vidas de miles y miles de mártires revolucionarios? Tales importantes cuestiones han sido el foco de la lucha librada entre diversas clases en la sociedad china no sólo en esa época; incluso hoy ocurre lo mismo

La burguesía quiso arrebatar los frutos de la victoria de manos del pueblo. Quiso recoger el durazno. Quiso que la China recién liberada emprendiera el camino capitalista. El máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido fue el indicado para recoger el durazno en nombre de la burguesía

El Presidente Mao ha dicho que la instauración de la República Popular China el 1.° de octubre de 1949, marcó el cumplimiento en lo básico de la etapa de la revolución de nueva democracia y el inicio de la etapa de la revolución socialista. El máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, sin embargo, insistió en tañer otras campanas, predicó diligente la “consolidación del orden de la nueva democracia”, e hizo extensas giras de propaganda en favor del desarrollo del capitalismo en China.

Antes y después de la exhibición en todo el país de este film reaccionario, Historia íntima de la corte Ching, él aparecía en todas partes, haciendo siniestros discursos, emitiendo abundantes directivas siniestras, ensalzando mucho el llamado “progreso” y “gloria” del sistema capitalista, y difundiendo la absurda teoría de que la “explotación no es un crimen”, “la rebelión no se justifica”. Marx dijo: “El capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza.”‘Pero, el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido soltó estos disparates: “En China, no hay demasiado capitalismo, sino demasiado poco.” “Es necesario desarrollar la explotación capitalista, porque tal explotación es progresista.” “En vez de ser un mal, la explotación capitalista es hoy una contribución.” El declaró a los cuatro vientos que “los trabajadores no se oponen a la explotación, antes bien, le dan la bienvenida”; y que “mientras más capitalistas y más explotación, más satisfacciones tendremos”. Incluso les dijo descaradamente a algunos capitalistas: “La agonía de los obreros es el desempleo. Lo que ellos temen es que no haya nadie que los explote. Por eso consideran mejor ser explotados que no explotados.” “Los obreros quieren que ustedes los exploten. Si ustedes no lo hacen, ellos serán muy miserables.” “Los capitalistas están también sirviendo al pueblo.” “Si ustedes son capaces de explotar más, estarán beneficiando al Estado y al pueblo.” “Mientras más ustedes exploten, mayor será su mérito y su gloria.” “La explotación de los capitalistas tiene sus méritos en la historia, y esos méritos son inmortales.” Propagó afanosamente la idea de que “la explotación es legal”, planteando: “Es legal hacer utilidades, por muy grandes que ellas sean. También es legal gustar de ropas elegantes, usar cosméticos y polvos y beber vino y hacer banquetes.” Hablando incluso como un payaso, se dirigió a los capitalistas: “Señores capitalistas: ¡Les suplico que me exploten! Si ustedes me explotan, yo seré capaz de alimentarme y mi mujer y mis hijos serán capaces de vivir. Si no lo hacen, será espantoso.”

Al no aceptar los obreros sus hediondas teorías reaccionarias, él los calumnió como “carentes de comprensión política y poseedores de bajo nivel de conciencia política”. Hablando como cómplice de los capitalistas, amenazó malignamente a los obreros: “Si los obreros no se someten a las reglas, es legal (para los capitalistas) luchar contra (ellos).”

Al mismo tiempo, él defendió también a brazo partido el desarrollo de la economía capitalista en las zonas rurales, pidiendo “protección por largo período para la economía de campesinos ricos”, promoviendo las “cuatro libertades” (libertad de usura, de trabajo asalariado, de compra y venta de tierras y de empresas privadas). Propugnó vigorosamente impulsar “el tipo de campesino de tres caballos, un arado y una carreta” de manera de desarrollar la economía de campesinos ricos. Dijo estupideces tales como: “En la actualidad la explotación salva a la gente y es dogmático prohibir la explotación. Ahora es necesaria la explotación y se la debe acoger. Si los refugiados del sur de la Gran Muralla que van al nordeste son explotados allí por los campesinos ricos, estarán muy agradecidos de ser explotados.” “Contratar mano de obra no es explotación; incrementa la riqueza de la sociedad.” Propuso asimismo que “no se pusiera límite” a la contratación de mano de obra para labrar la tierra. “Es legal contratar mano de obra para labrar la tierra; esto también beneficia a las masas.” El declaró que “aquellos que explotan también pueden ser socialistas” y que “no habría nada que temer, si hubiera diez mil campesinos ricos miembros del Partido en el nordeste de China”. El intentó hacer así una vertiginosa inundación de la economía capitalista en las zonas rurales.

Para justificarse, el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido dijo que su caso era el de “un revolucionario veterano enfrentado a problemas nuevos”.

Si es realmente un “revolucionario veterano”, entonces explique:

¿Por qué, en vísperas de estallar la Guerra de Resistencia contra el Japón, usted pregonó tan ardientemente la filosofía de la supervivencia, filosofía capitulacionista, filosofía de traidores, y dio instrucciones a alguna gente para hacer confesiones, rendirse ante el Kuomintang y traicionar al Partido Comunista, dar a la publicidad “declaraciones anticomunistas” y jurar “oponerse firmemente al comunismo”?

¿Por qué, después de la victoria de la Guerra de Resistencia, usted propuso la línea capitulacionista de

“una nueva etapa de paz y democracia”?

¿Por qué, después de la liberación, usted hizo cuanto pudo para oponerse a la transformación socialista de la industria y el comercio capitalistas, para oponerse a la cooperativización agrícola y para reducir radicalmente el número de cooperativas agrícolas?

¿Por qué, luego de completarse la transformación de la industria y el comercio capitalistas, la agricultura y la artesanía, usted propagó a todo pulmón la extinción de la lucha de clases e impulsó la colaboración de clases y la supresión de la lucha de clases?

¿Por qué, durante los tres años difíciles, usted hizo eco a los monstruos y demonios del país y del exterior para atacar vilmente las tres banderas rojas [la línea general del Partido para construir el socialismo, el gran salto adelante y la comuna popular], junto con abogar por la línea revisionista de “la ampliación de las parcelas de tierra de uso privado, la expansión de los mercados libres, el incremento de las empresas pequeñas que se responsabilizan por sus propias ganancias y pérdidas, la fijación de cuotas de producción basadas en la familia” y “la supresión de la lucha contra el imperialismo, la reacción y el revisionismo contemporáneo, así como la reducción de asistencia y apoyo a la lucha revolucionaria de otros pueblos”?

¿Por qué volvió a publicar usted en 1962 esa gran hierba venenosa, ese engañoso libro sobre la autocultivación de los comunistas que no se pronuncia por la revolución, la lucha de clases, la toma del poder ni la dictadura del proletariado, que se opone al marxismo-leninismo, al pensamiento de Mao Tse-tung, y que difunde la decadente concepción del mundo burguesa y la filosofía reaccionaria del idealismo burgués?

¿Por qué en el movimiento de educación socialista usted formuló y aplicó la línea oportunista, de “izquierda” en la forma pero de derecha en esencia, con el fin de sabotear ese movimiento?

¿Por qué en el curso de la gran revolución cultural proletaria usted, en colusión con el otro máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido, formuló y aplicó la línea reaccionaria burguesa?

La respuesta es una sola: ¡Usted no es en absoluto un “revolucionario veterano”! ¡Usted es un falso revolucionario, un contrarrevolucionario! ¡Usted es un Jruschov que se ha sentado a nuestro lado!

“Apelando a nuestra energía persigamos al quebrantado enemigo.” Esta gran revolución cultural proletaria iniciada y dirigida personalmente por nuestro gran líder el Presidente Mao tiene precisamente el objetivo de movilizar a los cientos de millones de seres del pueblo para perseguir de manera implacable al puñado de revisionistas contrarrevolucionarios y al máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, quien los apuntala desde atrás, para recuperar los bastiones que ellos usurparon y asegurar que el pensamiento de Mao Tse-tung ocupe todas lasa posiciones.  

(Hongqi Nº 5, 1967) .- PEKIN INFORMA Nº 15 de 1967


Aprehender la contradicción principal, afianzarse en la orientación fundamental de la lucha

(Extractos)

 Estudio de la Circular del Comité Central del Partido Comunista de China del 16 de mayo de 1966

por Comentarista de “Hongqi”

DURANTE la gran revolución cultural proletaria, debemos aprehender la contradicción principal. Sólo así podemos mantenernos firmemente en la orientación fundamental de la lucha.

¿Cuál es la contradicción principal en la gran revolución cultural proletaria? La Circular del 16 de mayo de 1966 del Comité Central del Partido Comunista de China, gran documento histórico, proporciona una respuesta explícita a este problema.

Este gran documento histórico, elaborado bajo la guía personal del Presidente Mao, dirige la punta de lanza de la lucha contra “aquellos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido que apoyan a los tiranuelos de academia burgueses, y aquellos representantes de la burguesía infiltrados en el Partido que protegen a esos tiranuelos”. El Presidente Mao señala en este documento: “Los representantes burgueses que se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, son un grupo de revisionistas contrarrevolucionarios que se apoderarán del Poder y convertirán la dictadura del proletariado en dictadura de la burguesía, si se les presenta la oportunidad.” Hay que criticar y repudiar a fondo a estos revisionistas contrarrevolucionarios, barrerlos y recuperar la dirección que han usurpado. “Nuestra lucha contra ellos tiene que ser también una lucha a muerte.”

Esto significa que la contradicción principal que debemos resolver en la gran revolución cultural proletaria es la contradicción entre el proletariado y el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Esta es una contradicción antagónica, una contradicción entre el enemigo y nosotros. La orientación fundamental de la lucha en esta gran revolución cultural proletaria es precisamente la solución de esta contradicción principal, dirigiendo la punta de lanza de la lucha contra el puñado de dichos elementos.

La contradicción entre el proletariado y el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido es una expresión concentrada de la lucha entre el proletariado y la burguesía en China y de la lucha entre el camino socialista y el capitalista. Esta es la característica más sobresaliente de la lucha de clases bajo la dictadura del proletariado, particularmente después de consumada en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción. Esta es una ley objetiva.

El puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido representa los intereses de la burguesía y refleja sus exigencias, en forma concentrada. Ellos agitan “banderas rojas” para oponerse a la bandera roja. Ellos aparecen como “dirigentes del Partido y del Gobierno”, pero hablan y actúan en favor de la burguesía. Utilizan el poder del Partido y el Estado que han usurpado para aplicar la política de la burguesía y tratan, por todos los medios posibles, de convertir la dictadura del proletariado en dictadura de la burguesía. En una palabra, los representantes de la burguesía infiltrados en el Partido, han establecido solapadamente dentro del aparato de la dictadura del proletariado un cuartel general burgués acaudillado por el Jruschov de China. Por consiguiente, debemos concentrar nuestras fuerzas para aniquilar este cuartel general burgués y criticar y repudiar a fondo y desacreditar completamente sus baratijas revisionistas contrarrevolucionarias. Sólo así podemos eliminar este gravísimo peligro oculto, consolidar la dictadura del proletariado y asegurar que nuestro país no cambie de color.

El Presidente Mao ha señalado hace ya tiempo que las contradicciones entre las dos clases (el proletariado y la burguesía) y los dos caminos (el socialista y el capitalista) hallan expresión concentrada en las contradicciones entre el proletariado y el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido.

En su brillante obra Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo, publicada en 1957, el Presidente Mao señaló que el revisionismo es más peligroso que el dogmatismo.En el plano nacional, el revisionismo mencionado se refiere principalmente a los agentes de la burguesía dentro del Partido.

En mayo de 1963, el Presidente Mao indicó que en las filas de nuestros cuadros, “muchos, en vez de distinguir entre los enemigos y nosotros, llegaron hasta colaborar con los enemigos, fueron corrompidos, divididos y desmoralizados por ellos, y, en consecuencia, fueron arrastrados al campo enemigo o los enemigos lograron infiltrarse en nuestras filas”. El Presidente Mao añadió: “Entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez unos cuantos años, o una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera fatalmente una restauración contrarrevolucionaria a escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido revisionista o en partido fascista, y toda China cambiara de color.”Aquí se pone énfasis en que los elementos dentro del Partido que fueron arrastrados al campo enemigo por la burguesía y los elementos de la burguesía que se infiltraron en nuestras filas son los más peligrosos.

En julio de 1964, al referirse al problema de continuadores de la causa revolucionaria del proletariado, el Presidente Mao planteó “el problema de precavernos contra la aparición del revisionismo jruschovista en China”, y dijo que el primer requisito que han de llenar los continuadores de la causa revolucionaria del proletariado es “ser verdaderos marxista-leninistas, y no, como Jruschov, revisionistas disfrazados de marxistaleninistas”.

En enero de 1965, en “Algunos problemas actuales planteados en el movimiento de educación socialista en el campo”, el Presidente Mao expresó que “el blanco principal del movimiento actual son aquellos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido”.

En los últimos años, el Presidente Mao ha señalado en muchas ocasiones: hay que estar vigilantes contra el surgimiento del revisionismo, especialmente contra el surgimiento del revisionismo en el Comité Central de nuestro Partido.

Después de algunos años de preparación, el Presidente Mao inició y está dirigiendo personalmente la gran revolución cultural proletaria. El objetivo principal de esta gran revolución es derrocar al puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, en especial al puñado de máximos elementos de este tipo. Esto significa empuñar la contradicción principal después de analizar las entrelazadas y complejas contradicciones que existen en China en la etapa actual.

Al estudiar la Circular teniendo en cuenta la nueva situación de la lucha actual y la práctica de la revolución en el año transcurrido, el requisito fundamental es aprehender la contradicción principal y mantenerse firme e inflexiblemente en la orientación de la lucha. No debemos dejarnos distraer por las diversas contradicciones secundarias, desviando con ello la orientación fundamental de la lucha.

El Presidente Mao nos enseña: “Cuando se estudia un proceso cualquiera – si se trata de un proceso complicado en el cual existen más de dos contradicciones – debemos hacer todo lo posible por descubrir su contradicción principal. Una vez que la hemos encontrado, todos los problemas pueden ser resueltos fácilmente. Tal es el método que nos enseñó Marx en su estudio sobre la sociedad capitalista. En sus estudios sobre el imperialismo y la crisis general del capitalismo y sobre la economía soviética, Lenin y Stalin nos señalan también ese método. Por otra parte, miles de sabios y de trabajadores prácticos no entienden este método, resulta entonces que, perdidos entre una multitud de detalles, no son capaces de descubrir el corazón del problema ni tampoco, por consiguiente, el método para solucionar las contradicciones.” En la gran revolución cultural proletaria, cuando las relaciones de clases experimentan un cambio drástico, es aún más imperativo prestar atención constante a la aprehensión de la contradicción principal.

Sólo empuñando la contradicción principal podemos desarrollar y fortalecer las filas de la izquierda, unirnos con las amplias masas populares y de cuadros, formar la gran alianza revolucionaria y aislar al máximo al puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Debemos concentrar todas nuestras fuerzas para solucionar esta contradicción principal, criticar y repudiar a fondo, en el terreno político, ideológico y teórico, al puñado de máximos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido y eliminar la perniciosa influencia que han desparramado en todos los frentes.

También existen contradicciones entre diferentes organizaciones de masas de la izquierda. Estas son contradicciones entre lo justo y lo erróneo en el seno de las fuerzas de la izquierda. En algunos casos, una parte está en lo correcto y otra en lo erróneo en una cuestión dada. En otros, una parte tiene más errores que la otra en un asunto determinado. En otros incluso, un lado tiene razón en un problema dado y comete error en otro, mientras que la otra parte está precisamente en la situación contraria. En todos estos casos, se trata de diferencias de principio. No obstante, las contradicciones entre ellos son secundarias, ellos tienen la misma orientación fundamental ya que sus contrarios comunes son los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Cuando vean con claridad su enemigo principal y aprehendan la contradicción principal, las organizaciones de masas de la izquierda podrán tratar y resolver correctamente las contradicciones entre ellas y no emplearán métodos para el tratamiento de las contradicciones entre el enemigo y nosotros al tratar con otras partes. Las divergencias entre las organizaciones de masas de la izquierda deben solucionarse a través de la crítica y autocrítica. Las controversias entre las dos partes pueden resolverse por medio de consultas. Cuando los problemas secundarios no puedan ser solucionados por el momento, ambos lados deben buscar un terreno común, dejando a un lado sus diferencias y uniéndose para combatir al enemigo. Esto no puede llamarse carencia de principios ni se puede calificar de borrar la línea entre lo correcto y lo erróneo, ni de eclecticismo ni de conciliacionismo, sino que es una práctica correcta destinada a formar la gran alianza revolucionaria y una manifestación del espíritu de principios correspondiente al marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung. Si al contrario, las organizaciones de la izquierda se aferran a sus puntos de controversia, consideran las cuestiones menores como más importantes que todo y se afanan en contiendas internas, aflojando de este modo la lucha contra los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, esto es precisamente carencia de principios, una expresión nociva de grupismo, localismo de “montaña” y anarquismo.

Las relaciones entre las organizaciones de masas de la izquierda y aquellos integrantes de las masas que, debido a su carencia de una correcta comprensión, se han incorporado a las organizaciones conservadoras representan contradicciones en el seno del pueblo, no contradicciones entre nosotros y el enemigo. Siempre que aprehendamos la contradicción principal y reconozcamos quién es nuestro enemigo principal, comprenderemos que las masas engañadas de las organizaciones conservadoras son también víctimas de la línea reaccionaria burguesa. Son nuestros hermanos de clase. Debemos educarlas pacientemente para que deslinden campos con los elementos nocivos que han venido controlándolas tras bambalinas, y regresen al lado de la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao. Para aislar al máximo y asestar golpes mortales al puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, debemos realizar un arduo trabajo político e ideológico para ayudar a aquellos que no tienen una comprensión correcta. En este problema, debemos tener siempre presente las enseñanzas del Presidente Mao de confiar en las masas. Debemos aplicar sus instrucciones de que el proletariado no sólo debe emanciparse a sí mismo, sino también debe emancipar a toda la humanidad, y que sin la emancipación de la humanidad en su conjunto, el proletariado no puede lograr su emancipación final.Los errores cometidos por aquellos integrantes de las masas que, habiendo sido engañados, se incorporaron a las organizaciones conservadoras, son materia de comprensión. Debemos ayudarlos a emancipar su mente y a librarse de fardos mentales. Debemos tratarlos sólo mediante la persuasión y no por la coacción, los insultos o los ataques de represalia. Debemos acogerlos si se retiran de las organizaciones conservadoras y se incorporan a las organizaciones revolucionarias. No debemos discriminarlos sino que debemos tratarlos correctamente según el principio de igual trato independientemente de si uno hace tarde o temprano la revolución. Si quieren mantener su organización original pero se alzan en rebelión en forma colectiva, cambian su orientación política, se vuelven y dirigen la punta de lanza de su lucha contra el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, debemos también acogerlos y no discriminarlos. Esto no es oportunismo de derecha ni capitulacionismo, sino el principio correcto del marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung. Esto resultará beneficioso para el proletariado, la línea revolucionaria proletaria representada por el Presidente Mao y el exitoso cumplimiento de la gran tarea histórica de la gran revolución cultural proletaria. Sólo procediendo así podremos unirnos con la abrumadora mayoría de las masas y ser invencibles. Cualquier actitud contraria beneficiará al puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido.

Por otra parte, los integrantes de las masas que se hayan incorporado a organizaciones conservadoras deben ser exigentes consigo mismos, reconocer cuál es la contradicción principal, distinguir entre los camaradas y el enemigo, afianzarse en la orientación fundamental de la lucha y dirigir su ataque contra el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Puesto que han cometido errores, deben reconocerlos y corregirlos. Una vez que los hayan corregido, todo irá bien. No deben entregarse a emociones ciegas, ni continuar desorientados. Deben elevar su vigilancia y ponerse en guardia para no ser incitados por elementos nocivos.


(Hongqi, N°7, 1967) PEKIN INFORMA N° 22 de 1967.


Una gran medida estratégica

(Extracto)

Debemos tener una comprensión clara de que en el año transcurrido desde el inicio de la gran revolución cultural proletaria, ha quedado al descubierto el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido y, al mismo tiempo, la mayoría de nuestros cuadros han probado ser buenos o comparativamente buenos. En aquellos lugares y departamentos donde se ha desatado un vigoroso movimiento de masas, hablando en general, la alineación de clases ha quedado clara o relativamente clara. Estas son las circunstancias en las cuales se ha realizado la lucha de los revolucionarios proletarios por la toma del poder. Todas las organizaciones de masas revolucionarias deben responder activamente al gran llamamiento del Presidente Mao, unirse y completar la tarea de tomar el poder de manos del puñado de elementos mencionados. Mientras llevamos a cabo esto, debemos derribar y desacreditar en lo político, ideológico y teórico al denunciado máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido y los otros elementos de esta índole en cada unidad y zona y cumplir paso a paso la tarea de “lucha, critica y repudio, y transformación”[1] en cada entidad. Es imperativo realizar la gran alianza revolucionaria a través de la crítica y el repudio de masas, y a través de ello elevar nuestro nivel de marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung, y mantener verdaderamente el poder en manos del proletariado.

(Editorial de “Hongqi” y “Renmin Ribao”) PEKIN INFORMA N°24 de 1967.


La clase obrera debe dirigirlo todo

(Extracto)

SE avecina un gran auge de la lucha, crítica y transformación.La publicación de las recientes instrucciones del Presidente Mao y la entrada sistemática y dirigida del gigantesco ejército de obreros industriales en los centros docentes y las demás entidades que todavía no han realizado bien la lucha, crítica y transformación son indicios de la llegada de este auge. Este surge después de la realización de una serie de trabajos tales corno el establecimiento de los comités revolucionarios de diversas provincias, municipios y regiones autónomas, la crítica masiva y la depuración de las filas de clase, y producirá profundas transformaciones en todos los terrenos, golpeará impetuosamente todos los dominios de la superestructura que no corresponden a la base económica socialista, educará a las masas populares, aplastará a los reaccionarios ocultos, conducirá a la victoria total la gran revolución cultural proletaria y promoverá grandemente el desarrollo de las fuerzas productivas sociales.

La importante tarea que enfrentan ahora los comités revolucionarios a todos los niveles es realizar sin perdida de tiempo serios esfuerzos por hacer bien la lucha, crítica y transformación. A fin de cumplir esta tarea, hay que insistir en la dirección de la clase obrera, debe “ponerse en pleno juego su papel dirigente en la gran revolución cultural y en todos los campos de trabajo”.

Desde mediados del siglo XIX. cuando empezó a tomar forma el marxismo, se formuló la consigna de

substituir la dictadura de la burguesía por la dictadura del proletariado. Hasta hoy, han transcurrido 120 años. Solamente el imperialismo, la clase terrateniente, la burguesía y sus agentes- los viejos y nuevos revisionistas — a oponen a esta consigna cabalmente revolucionaria. El Partido Comunista de China toma esta consigna como su programa fundamental. Para hacerla realidad, es necesario aliarse con otros componentes de las amplias masas fuera de las obreras, principalmente con las masas campesinas, las masas pequeñoburguesas urbanas y los intelectuales que puedan ser transformados, y dirigirlos hacia adelante.

La gran revolución cultural proletaria, a lo largo de todo su proceso, ha estado únicamente bajo la dirección de una sola clase, la clase obrera. Nuestro Partido es la vanguardia del proletariado. El cuartel general proletario encabezado por el Presidente Mao y con el Vicepresidente Lin Piao como subjefe representa de manera concentrada los intereses de la clase obrera, de los campesinos pobres y campesinos medios de capa inferior y de las demás masas trabajadoras, es el único centro dirigente para todo el Partido, todo el ejército, todo el país y para las masas populares revolucionarias. La linea revolucionaria proletaria del Presidente Mao y sus diversas instrucciones reflejan las apremiantes demandas de la clase obrera y de los centenares de millones de revolucionarios, encarnan la firme dirección del proletariado en la gran revoluci6n cultural proletaria en su conjunto. Es precisamente la dirección del cuartel general proletario encabezado por el Presidente Mao la que ha hecho posible iniciar esta gran revolución cultural proletaria en la que participan centenares de millones de integrantes de las masas revolucionarias. Para insistir en la dirección de la clase obrera es esencial, ante todo, asegurar la rápida y feliz aplicación de todas y cada una de las instrucciones del gran líder de la clase obrera el Presidente Mao y de las órdenes emitidas por el comando supremo de combate de la clase obrera. Hay que combatir todas las tendencias reaccionarias burguesas que socavan la dirección de la clase obrera, tales como la teoría del “policentrismo”, o sea, “ningún centro”, el “localismo de montaña” y el sectarismo. Los comités revolucionarios de los diversos lugares son órganos de poder de la dictadura del proletariado. Todas las entidades deben aceptar la dirección de los comités revolucionarios. En nuestro país, no se permite la existencia de ningún “reino independiente”, grande o pequeño, que vaya en contra del cuartel general proletario del Presidente Mao. El “reino independiente” impenetrable y hermético al estilo del antiguo Comité Municipal del Partido de Pekín, que rechazaba las instrucciones del Presidente Mao, fue un medio utilizado por el Jruschov chino y la pandilla de otros grandes intrigantes para contrariar la dirección de la clase obrera y realizar la restauración del capitalismo. Este “reino independiente” fue destruido completamente por las tempestades revolucionarias. La lección histórica sacada de esta lucha de clases debe ser bien aprendida por todos los revolucionarios. Los ciudadanos de los reinos independientes, grandes y pequeños, controlados por los elementos burgueses en todas partes del país también deben estudiar esta lección.

Los equipos obreros de propaganda entran en el campo de la educación. Esto constituye un gran acontecimiento que estremece el mundo. Desde la antigüedad, los centros de enseñanza han venido siendo monopolizados por las clases exploradoras y sus hijos. Después de la liberación, la situación mejoró un poco. Y aun así, todavía estaban monopolizados en lo fundamental por los intelectuales burgueses. De los estudiantes preparados en estos centros de enseñanza, algunos pueden fundirse con los obreros, campesinos y soldados y servirles por diversas causas (hablando en general porque: ellos o sus maestros son relativamente buenos. o debido a la influencia de sus familias, parientes y amigos, y principalmente por la influencia de la sociedad) mientras que otros no. En un país bajo la dictadura del proletariado, existe una seria lucha entre la burguesía y el proletariado por la dirección. En esta gran revolución cultural proletaria, cuando los jóvenes combatientes guardias rojos se alzaron en rebelión contra el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, las fuerzas reaccionarias burguesas en los centros de enseñanza sufrieron temporalmente un duro golpe. Pero poco después, algunas personas reiniciaron en secreto sus actividades, incitando a las masas a luchar entre sí, a fin de socavar la gran revolución cultural, la lucha, crítica y transformación, la gran alianza, la integración triple revolucionaria y el trabajo de purificación de las filas de clase y de rectificación de la organización del Partido. Esto ha provocado el descontento entre las grandes masas. La realidad nos enseña que en estas circunstancias, la lucha, crítica y transformación y la serie de otras tareas planteadas en el frente educacional no pueden cumplirse contando sólo con los estudiantes e intelectuales; por eso, necesitamos la participación de los obreros y los combatientes del EPL y la firme dirección de la clase obrera.

El Presidente Mao señaló recientemente: “Para llevar a cabo la revolución proletaria en la educación, es imperativo contar con la dirección de la clase obrera; es imperativo que las masas obreras participen en ella y que, en cooperación con los combatientes del Ejército de Liberación, realicen la integración triple revolucionaria junto con los activistas de entre los estudiantes, profesores y obreros de los centros docentes, activistas decididos a llevar hasta el fin la revolución proletaria en la educación. Los equipos obreros de propaganda deben quedarse permanentemente en los centros docentes, tomar parte en el cumplimiento de todas las tareas de la lucha, crítica y transformación allí y dirigirlos para siempre. En las zonas rurales, los centros docentes deben ser administrados por los aliados más seguros de la clase obrera: los campesinos pobres y campesinos medios de capa inferior.”

Esta instrucción del Presidente Mao ha señalado la orientación y el camino para la revolución educacional en los centros docentes y constituye un arma afilada para destruir por completo el sistema educacional burgués. Las masas de jóvenes estudiantes deben acoger con entusiasmo el que la clase obrera ocupe los centros docentes, participe en la lucha, crítica y transformación y dirija para siempre los centros docentes.

La clase obrera tiene ricas experiencias prácticas en los tres grandes movimientos revolucionarios de la

lucha de clases, la lucha por la producción, y la experimentación científica. La clase obrera siente el odio más intenso hacia todas las palabras y acciones contrarrevolucionarias que se oponen al socialismo y al pensamiento de Mao Tse-tung; odia más profundamente el viejo sistema educacional al servicio de las clases explotadoras; se opone de la manera más resuelta a las acciones propias de “guerra civil” de algunos intelectuales que destruyen propiedades del Estado y obstaculizan la lucha, crítica y transformación. Y detesta en sumo grado el vicio de dar vacías peroratas que no coinciden con las acciones y el estilo de comportamiento doble. Por eso, al unirse con los combatientes del EPL de China, principal pilar de la dictadura del proletariado, las masas de la clase obrera pueden detener con la mayor energía todas las desviaciones erróneas que van contra la línea revolucionaria del Presidente Mao, y pueden solucionar en la forma más eficaz toda clase de problemas descritos como “viejos, grandes y difíciles”. Las contradicciones en que se enredan los intelectuales sin poder solucionarlas, son resueltas rápidamente cuando llegan los obreros. Sólo con la participación de los obreros y los combatientes del EPL, se puede desenmascarar totalmente la catadura contrarrevolucionaria del puñado de elementos malvados que se esconden entre bastidores y que incitan a las masas a luchar entre sí.

“Es suficiente con que los obreros administren las fábricas.” Este es un punto de vista antimarxista. La

clase obrera comprende que sólo liberando a toda la humanidad puede alcanzar su propia emancipación definitiva. Si no se realiza cabalmente la revolución educacional proletaria en los centros docentes, ni se erradica el revisionismo, la clase obrera no puede liberarse definitivamente y existirá el peligro de una restauración capitalista y el peligro de que la clase obrera sea explotada y oprimida de nuevo. Participar activamente en la gran revolución cultural en todos los terrenos y asegurar que el pensamiento de Mao Tse-tung ocupe todas las posiciones culturales y educacionales es un deber que tiene que asumir la clase obrera que es políticamente consciente.

“Queremos liberarnos nosotros mismos. No nos hace falta la participación de los obreros ajenos a los centros docentes.” La Decisión de los 16 Puntos señala: Hay que dejar que “las masas se liberen a sí mismas”. ¿Acaso los obreros no se cuentan entre las “masas”? ¿Acaso la clase obrera no figura entre las  masas “mismas”? Todos los revolucionarios proletarios auténticos, y no esos que lo son de labios para afuera para embaucar a la gente, toman a la clase obrera como su “propia” gente, como el sector más avanzado y más consciente en lo político entre las masas populares. La integración triple de los obreros, los combatientes del EPL y los activistas revolucionarios en los centros docentes constituye precisamente la garantía más segura para que las masas se liberen a sí mismas. Aquellas personas que ven en los obreros fuerzas ajenas a “ellas mismas”, si no están confundidas, entonces son en sí  elementos ajenos a la clase obrera, y se justifica que la clase obrera ejerza la dictadura sobre ellas. Algunos intelectuales que se califican de “revolucionarios proletarios” pasarán a oponerse a los obreros cuando la clase obrera toque los intereses de su diminuto “reino independiente”. En China no son pocas las personas del tipo del Señor Ye, que se calificaba de aficionado a los dragones, pero que fue presa de terror cuando un dragón de verdad lo visitó. Estas son las personas que menosprecian a los obreros y campesinos, se dan muchas ínfulas y se creen muy grandes, pero en realidad no son más que unos Señores Ye modernos. Es menester que los obreros y los combatientes del EPL se introduzcan en dondequiera que se agrupen intelectuales, sean centros docentes u otras entidades, que. rompan el imperio monopolizado por los intelectuales, ocupen aquellos “reinos independientes”, grandes y pequeños, y tomen los lugares donde se atrincheran los exponentes de la teoría del “policentrismo”, o sea, la teoría de “ningún centro”. De este modo se podrán cambiar la atmósfera, el estilo de trabajo y las ideas malsanas predominantes en los lugares donde se aglutinan los intelectuales. Y estos mismos tendrán la posibilidad de transformarse y liberarse.

“Los obreros’ no saben nada de educación.” Así hablan algunos llamados “intelectuales de alto rango”. ¡Es mejor que abandonen sus nauseabundos aires de intelectuales burgueses! Hay dos tipos de educación: la educación burguesa y la educación proletaria. Lo que ustedes “entienden” son los falsos “conocimientos” de la burguesía. Los que enseñan ciencias e ingeniería no saben manejar ni reparar las máquinas, los que enseñan literatura no saben escribir artículos y los que enseñan agroquímica no saben aplicar fertilizantes. ¿Acaso no se ven por todas partes estos fenómenos ridículos? Sólo con la participación directa del proletariado se puede crear gradualmente el sistema de educación proletario en el cual la teoría concuerde con la práctica. Ustedes no conocen ni un ápice de esto.

“Los obreros no conocen la situación de los centros docentes ni la historia de la lucha entre las dos líneas.” Camarada, no tenga prisa, los obreros las conocerán. La clase obrera tiene un nivel incomparablemente más elevado que el de aquellos intelectuales que no ven más allá de sus narices y clavan los ojos solamente en su propia fortaleza de montaña. No van a hospedarse unos pocos días en los centros docentes, sino que van a trabajar permanentemente en ellos, van a ocuparlos y dirigirlos para siempre. Todas las cosas que existen objetivamente pueden ser conocidas. Mediante su propia práctica revolucionaria, la clase obrera conocerá aún más profundamente el mundo y lo transformará a su propia imagen.

Los equipos obreros de propaganda deben ir, de manera sistemática y planificada, a las universidades, escuelas secundarias y primarias, a los diversos dominios de la superestructura y a todas las entidades donde no se han realizado bien la lucha, crítica y transformación. Tomando el pensamiento de Mao Tse-tung como principio guía, deben unir y ayudar a los activistas de esos lugares decididos a llevar hasta el fin la revolución educacional proletaria, aliarse con la mayoría de las masas incluidos los intelectuales susceptibles de ser transformados, y promover la lucha, crítica y transformación de allí con el consecuente espíritu revolucionario del proletariado. Esta es una gran misión histórica de la clase obrera china en la actualidad. En este proceso, la clase obrera misma se templará profundamente en la lucha de clases, y surgirá un grupo de excelentes cuadros obreros que reforzarán los diversos aspectos de los organismos estatales y los comités revolucionarios a los diversos niveles y no se limitarán solamente a la administración de los centros docentes.

Para cumplir esta tarea histórica, la clase obrera tiene que estudiar a conciencia el pensamiento de Mao Tse-tung, estudiar la línea de masas y el estilo de investigación y estudio enseñados siempre por el Presidente Mao, elevar continuamente su propia conciencia política, fortalecer su sentido de disciplina revolucionaria y criticar sin cesar la corrosión y la influencia de todos los caducos estilos burgueses en el seno de la clase obrera. En las entidades culturales y educacionales, la burguesía tiene una influencia tradicional. Cuando la clase obrera transforma el mundo según la concepción proletaria del mundo, es decir, según el pensamiento de Mao Tse-tung, la burguesía siempre trata por todos los medios de corromper con su concepción burguesa del mundo al sector más débil de las filas obreras, incluyendo sus cuadros dirigentes. Debemos mantener una alta vigilancia respecto a esto. Debemos mantenernos en la firme posición proletaria. Debemos guardarnos contra los ataques con proyectiles almibarados y otros medios dirigidos contra las filas obreras.  También debemos hacer concienzudamente un buen trabajo en la depuración de las filas de clase, empeñarnos en la revolución y promover la producción y realizar bien la lucha, crítica y transformación en las fábricas y empresas.

El Presidente Mao señaló recientemente: “La lucha, crítica y transformación en las fábricas pasan, en general, por las siguientes etapas: establecimiento de comités revolucionarios de integración triple, crítica masiva, depuración de las filas de clase, rectificación de la organización del Partido, simplificación de la estructura organizativa, reforma de los reglamentos y sistemas irracionales y traslado de empleados de oficina a los niveles de base.”

Estas palabras del Presidente Mao sintetizan el desarrollo del movimiento de masas en la etapa de la lucha, crítica y transformación y nos señalan claramente el camino para cumplir las tareas de la lucha, crítica y transformación en las fábricas y empresas.

La primera tarea es establecer comités revolucionarios de integración triple de modo que la dirección de las fábricas y empresas esté verdaderamente en manos del proletariado. Esto se realiza a menudo en combinación con estas dos tareas: la critica masiva y la depuración fundamental de las filas de clase.

La crítica masiva revolucionaria permite que la gente elimine la perniciosa influencia de la línea revisionista contrarrevolucionaria aplicada por el Jruschov chino y sus agentes en diversos lugares, eleva su conciencia de la lucha entre las dos líneas, abre el camino para la depuración de las filas de clase en lo político y en lo ideológico, y, en el curso de esta última, desempeña el papel de movilizar a las masas y consolidar los frutos de la lucha. Depurar las filas de clase y asestar seguros, certeros e implacables golpes al puñado de agentes secretos, renegados, recalcitrantes elementos con poder seguidores del camino capitalista y a los terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios, elementos nocivos y derechistas que no se han transformado, constituyen un trabajo de magna importancia de la clase obrera en su ejercicio de la dictadura del proletariado sobre la burguesía y todas las clases explotadoras, en la depuración de sus propias filas y la expulsión de los enemigos de clase infiltrados en su seno. Esto proporciona materiales vívidos para la  crítica masiva. Ambos se promueven e impulsan mutuamente. La crítica masiva y la depuración de las filas de clase han creado las mejores condiciones para la rectificación de la organización del Partido. Pasadas las rigurosas pruebas de la lucha de clases en lo político, ideológico y organizativo, las masas de miembros del Partido han elevado grandemente su conciencia política y han mejorado considerablemente sus relaciones con las masas. Un muy reducido número de elementos nocivos ha sido expulsado del Partido y se ha aclarado en lo fundamental el status político y organizativo de los miembros del Partido. Con la

admisión del grupo de activistas surgidos en el movimiento de la revolución cultural, la organización del Partido tendrá nueva sangre formándose así paso a paso un núcleo dirigente que aplica firmemente la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao. De tal manera, podremos rectificar bien la organización del Partido y realizar la gran meta señalada por el Presidente Mao para la rectificación de la organización del Partido: “La organización del Partido debe estar compuesta de los elementos avanzados del proletariado, debe ser una organización de vanguardia llena de vigor y vitalidad, capaz de dirigir al proletariado y a las masas revolucionarias en la lucha contra los enemigos de clase.”

Esto es aplicable al movimiento en las empresas industriales y mineras, y también, en general, al movimiento en las instituciones culturales y educacionales y en los órganos del Partido y gubernamentales.

El auge de la revolución impulsa el auge de la producción. Gracias a los esfuerzos de centenares de millones de campesinos pobres y campesinos medios de capa inferior, la producción agrícola de nuestro país ha logrado abundantes cosechas en varios años sucesivos. Sólo contando con una sólida posición socialista en el campo, la gran revolución cultural proletaria en las zonas urbanas puede conquistar una victoria tras otra. Saludamos a los campesinos pobres y campesinos medios de capa inferior, firmes aliados de la clase obrera. El desarrollo en profundidad de la lucha, crítica y transformación está haciendo surgir muchas cosas nuevas en el frente industrial. En no pocos lugares, ha tenido lugar una vigorosa revolución técnica en el curso de la transformación. La situación es excelente y alentadora. El puñado de enemigos de clase que intentaba restaurar el capitalismo ha sido totalmente derrotado. En la actualidad, el imperialismo yanqui, el revisionismo soviético y todos los reaccionarios del mundo están acorralados, desintegrados y se encuentran en un callejón sin salida, y sus días se tornan cada vez más difíciles. Nuestra gran patria socialista, dirigida por el camarada Mao Tse-tung y templada en la revolución cultural proletaria, resplandece y sus perspectivas son infinitas. Debemos esforzarnos por alcanzar la situación en desarrollo, movilizar plenamente a las masas, sintetizar a tiempo las experiencias, hacer bien el trabajo de investigación y estudio, hacer bien el trabajo en las entidades ejemplares, hacer una planificación general, fortalecer la dirección y realizar serios esfuerzos por llevar bien a cabo la lucha, crítica y transformación. Esta es una de las batallas de nuestra lucha por conquistar la victoria de la gran revolución cultural proletaria en todos los aspectos. Sigamos estrechamente el gran plan estratégico del Presidente Mao y avancemos de victoria en victoria.

(Artículo publicado en el N° 2 de la revista HONGQI de 1968)


Tomar la iniciativa y lanzar un ataque sostenido contra el enemigo de clase

(Extractos)

En refutación de la falacia reaccionaria de que “no debe hacerse hincapié en la lucha de clases” difundida por otro de los máximos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido

 

EL Presidente Mao nos ha enseñado hace poco: “La gran revolución cultural proletaria es, en esencia, una gran revolución política emprendida, en las condiciones del socialismo, por el proletariado contra la burguesía y todas las demás clases explotadoras; es la continuación de la prolongada lucha entre el Partido Comunista de China y las amplias masas populares revolucionarias bajo su dirección, por una parte, y los reaccionarios del Kuomintang, por la otra; es la continuación de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía.”

Esta reciente instrucción del Presidente Mao expone en forma profunda la gran significación de la gran revolución cultural proletaria y revela en forma penetrante su contenido de clase. También destruye totalmente la teoría de la “extinción de la lucha de clases” propagada por el Jruschov chino y otro de los

máximos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido.

La dictadura del proletariado no significa el fin de la lucha de clases, sino una continuación de la lucha de clases bajo nuevas condiciones

Haciendo eco al Jruschov chino, este otro de los máximos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido se esforzó empeñosamente en la difusión de la teoría de la “extinción de la lucha de clases”, oponiéndose frenéticamente a la sabia tesis del Presidente Mao. Vociferó: “En el período anterior hicimos la revolución, y ahora ésta ha sido, en lo básico, completada; en los días venideros, la tarea es la construcción.” “Las contradicciones entre las clases han sido resueltas en lo fundamental.” “Las clases han sido eliminadas en lo esencial y no se debe hacer hincapié en la lucha de clases.” En su constante servicio a la burguesía, ¡él reveló sus repugnantes rasgos de renegado!

Los hechos son muy elocuentes: mientras este otro máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido clamaba que “no se debe hacer hincapié en la lucha de clases”, los derechistas burgueses lanzaron un ataque desenfrenado contra el Partido y el socialismo. Desde hace más de diez años, las luchas de clases entre el proletariado y la burguesía, en especial las agudas y complejas luchas en los frentes político e ideológico, se han sucedido una tras otra sin cesar.

El clamor de este máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido de que “las clases han sido eliminadas en lo fundamental y no se debe hacer hincapié en la lucha de clases” era

un estéril intento de paralizar al proletariado y a los revolucionarios, de “sofocar” la lucha del proletariado contra la burguesía y esconder los ataques de la burguesía contra el proletariado. Esto ya era en sí un tipo de lucha de clases. Es característico del revisionismo el permanecer, negando las clases y la lucha de clases, al lado de la burguesía y lanzar ataques contra el proletariado a fin de convertir la dictadura del proletariado en una dictadura burguesa. Debemos tener siempre presente esta enseñanza del Presidente Mao: “No hay que olvidar jamás la lucha de clases.”

La lucha entre las dos lineas en el seno del Partido es una expresión concentrada de la lucha entre las dos clases y los dos caminos

El blanco principal de la revolución bajo la dictadura del proletariado son los representantes de la burguesía que se han infiltrado en los organismos de la dictadura del proletariado, esto es, el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. La contradicción entre este puñado de elementos, por una parte, y las masas de obreros, campesinos y soldados, cuadros e intelectuales revolucionarios, por la otra, es la contradicción principal, una contradicción antagónica. La lucha destinada a resolver esta contradicción es una expresión concentrada de la lucha entre el proletariado y la burguesía, entre el camino socialista y el capitalista. No obstante, este otro máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido disparataba diciendo que la lucha entre las dos líneas dentro del Partido “no es una lucha entre el camino socialista y el capitalista, sino una lucha de métodos”, “es decir, una cuestión de ritmo de la construcción socialista”. Mientras hablaba profusamente de “métodos” y “ritmo”, nunca mencionó el contenido y la naturaleza clasistas de la lucha entre las dos líneas dentro del Partido. Esta era una treta habitual de este máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido y de todos otros revisionistas contrarrevolucionarios en su lucha contra nosotros. Era una cortina de humo para encubrir los ataques de la burguesía contra el proletariado.

El Presidente Mao nos enseña: “Mientras existan las clases”, la lucha interna dentro del Partido, “es un reflejo, en su seno, de las contradicciones de clases.”

El puñado de estos máximos elementos son agentes de la burguesía en los organismos dirigentes del Partido y -el Estado. Son un grupo de revisionistas contrarrevolucionarios disfrazados. Antes de la victoria a escala nacional de la revolución china, ellos se opusieron a la toma del Poder por el proletariado, y, después de ésta combatieron la dictadura del proletariado y la revolución socialista. Se opusieron furiosamente a la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao e impulsaron vigorosamente una línea revisionista contrarrevolucionaria en un fútil intento de restaurar el capitalismo. Pero todo lo que este máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido hizo para borrar de un plumazo el contenido y la naturaleza clasistas de la lucha entre las dos líneas en el Partido fue en vano.

Preguntamos a este máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido: ¿Acaso las criminales actividades de la alianza anti-Partido de Gao Gang y Rao Shu-shi, desenmascaradas y aplastadas totalmente en la IV Sesión Plenaria del Comité Central Elegido en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China celebrada en 1954, no se oponían frenéticamente al gran líder el Presidente Mao? ¿Acaso no eran un intento de usurpar la dirección del Partido y del Estado y de socavar la revolución socialista y restaurar el capitalismo en China? ¿O tenían como fin “construir el socialismo”?

En 1957, en colusión con el Jruschov chino, este otro máximo elemento atacó virulentamente el sistema socialista, vociferando que la dictadura del proletariado también tiene su “lado oscuro” y que somos “inferiores a la burguesía”. ¿No estaba todo esto destinado a incitar a la burguesía a atacar desenfrenadamente al Partido y al socialismo, sino a “construir el socialismo”?

En 1959, en confabulación con el Jruschov chino, él respaldó a Peng De-juai, el archi conspirador, arribista y caudillo militar, en su desaforado ataque contra el Partido. ¿Acaso no soñaba él con derrocar la dirección del Comité Central del Partido encabezada por el Presidente Mao y con llevar a China hacia la órbita del revisionismo, sino que estaba por la “construcción del socialismo”?

Durante los tres años de dificultades temporales entre 1959 y 1961, este máximo elemento, apandillándose con el Jruschov chino y todos los enemigos de clase dentro y fuera del país, atacó malignamente las tres banderas rojas: la línea general del Partido, el gran salto adelante y la comuna popular. Abogó enérgicamente por el aumento de tierras de uso privado, de mercados libres y de empresas responsables de sus propias ganancias o pérdidas, y por la fijación de cuotas de producción agrícola en base a la familia. Desató el pernicioso viento del trabajo agrícola individual, e incluso parloteó: “Sea negro o blanco, si un gato caza ratones, es un buen gato.” Etcétera, etcétera. ¿Acaso no era todo esto un desaforado intento de restaurar el capitalismo, sino que era para “construir el socialismo”?

Durante un largo período, el Jruschov chino y el cuartel general de la burguesía formado por él y Cía. se opusieron frenéticamente al Presidente Mao, al pensamiento de Mao Tse-tung y a su linea revolucionaria proletaria, y esperaban vanamente montar un golpe contrarrevolucionario para convertir la dictadura del proletariado en dictadura de la burguesía. ¿Era acaso para “construir el socialismo”?

Tomar la iniciativa para lanzar ataques ininterrumpidos contra los enemigos de clase

El Presidente Mao nos enseña: “O el viento del este prevalece sobre el del oeste, o el viento del oeste

prevalece sobre el del este; no hay lugar a compromisos en el problema de las dos líneas.”

Este es el principio guía con el cual libramos la lucha de clases y la lucha entre las dos líneas.

Sin embargo, este otro máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido utilizó descaradamente la lógica de los vendeobreros y renegados para oponerse a las instrucciones del Presidente Mao. Permitía únicamente que la burguesía atacara y no permitía que el proletariado contraatacara. En 1957, atacó vilmente la lucha entre las dos líneas en el seno de nuestro Partido describiéndola como “derrocar a un grupo de gente y dejar que otro grupo suba” y como “acarrear un sinfín de malas consecuencias”. Vociferó demagógicamente: “Ya que este grupo de gente puede levantarse para derrocar a aquel otro, ¿por qué éste no puede alzarse para derrocar al primero?” ¡Esto es totalmente reaccionario y perverso!

Borró deliberadamente la distinción entre el proletariado y la burguesía y la distinción entre el Partido Comunista y los reaccionarios del Kuomintang. Describió la lucha entre las dos líneas dentro del Partido como una lucha sectaria sin principios.

Cuando iniciamos la lucha entre las dos lineas en el Partido, queremos “derrocar a un grupo de gente” y dejar que “otro suba”. No actuamos según principios sectarios, sino que partimos de los intereses fundamentales del proletariado, de los de la revolución china y mundial. Actuamos según el principio de si uno apoya o se opone al Presidente Mao, el más grande marxista-leninista de nuestra era, si apoya o se opone al pensamiento de Mao Tse-tung y si apoya o se opone a la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao.

A quienes queremos derrocar es a los recalcitrantes elementos con poder seguidores del camino capitalista, los renegados, agentes secretos y los monstruos y demonios. Si no los derrocamos, como señala el Presidente Mao, “la revolución fracasaría, el pueblo sufriría y el Estado perecería”. En China sería restaurado el capitalismo; se produciría en China e incluso en el mundo una gran retrogresión histórica.

A quienes queremos apoyar es a los cuadros dirigentes revolucionarios y a los elementos destacados de

entre las masas revolucionarias ilimitadamente leales al Presidente Mao, al pensamiento de Mao Tse-tung y a su línea revolucionaria proletaria.

El Presidente Mao nos enseña: “Todas las luchas revolucionarias del mundo tienen por objetivo tomar el Poder y consolidarlo.”El grupo dirigente representa el poder. Nuestros grupos dirigentes a todos los niveles deben estar constituidos por personas de este tipo. Sólo en esta forma puede consolidarse y fortalecerse la dictadura del proletariado, y el Estado socialista no cambiará de color.

Por el contrario, si no sacamos totalmente a luz al puñado de renegados, agentes secretos, elementos con poder seguidores del camino capitalista que se han infiltrado en el Partido, y si sus intrigas contrarrevolucionarias lograran éxito, millones de seres serian asesinados. China socialista se convertiría de nuevo en una China semifeudal y semicolonial, y la roja base deapoyo de la revolución mundial pasaría a depender del imperialismo.

“Ya que este grupo de gente puede levantarse para derrocar a otro, ¿por qué éste no puede alzarse para derrocar al primero?” Esta es una cháchara siniestra que llama a los reaccionarios del Kuomintang a montar un retorno, que instiga a los terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios, elementos nocivos y derechistas a contraatacar en venganza, que incita a la burguesía a provocar disturbios y que urge a todos los elementos anti-Partido derribados a revocar los veredictos correctos y a montar un retorno contrarrevolucionario.

El Presidente Mao dice: “Todas las fuerzas reaccionarias al borde de su extinción libran invariablemente luchas de agonía.”Mientras más se aproxime la gran revolución cultural proletaria a su victoria en todos los aspectos, más desesperadas se tornarán las luchas de las fuerzas contrarrevolucionarias contra las fuerzas revolucionarias. La actual tendencia de derecha está destinada a revocar los veredictos correctos sobre el Jruschov chino y el resto del puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, sobre la línea reaccionaria burguesa e incluso sobre los elementos derechistas y sobre los terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios y elementos nocivos. Dicha tendencia se opone directamente al cuartel general del proletariado encabezado por el Presidente

Mao y que tiene al Vicepresidente Lin Biao como subjefe. Se opone al Ejército Popular de Liberación de China y socava los recién establecidos comités revolucionarios. Niega la gran revolución cultural proletaria y los anteriores movimientos políticos e ideológicos, y niega la dictadura del proletariado. Las raíces de esta tendencia de derecha a revocar los veredictos correctos se encuentran en el Jruschov chino y en este otro máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido.

Ahora, aunque ambos han sido derribados, no se resignan de modo alguno a su derrota, sino que libran una lucha de agonía. ¡No dejaremos de combatir hasta conquistar la victoria completa!

PEKIN INFORMA N° 19 de 1968


¡Viva la victoria total de la gran revolución cultural proletaria!

Aclamamos el establecimiento de los comités revolucionarios de todas las provincias, municipios y regiones autónomas de China (con excepción de la provincia de Taiwán)

 

AL sur y al norte de las montañas Tienshan, resuenan himnos de triunfo; el sol resplandeciente ilumina la meseta del Tibet. En momentos en que los centenares de millones de militares y civiles del país, estimulados por las recientes instrucciones del Presidente Mao, avanzan de victoria en victoria, se han establecido simultánea y exitosamente el Comité Revolucionario de la Región Autónoma del Tibet y el Comité Revolucionario de la Región Autónoma Uigur de Sinchiang, regiones situadas en las avanzadas suroccidental y noroccidental de nuestro país en la lucha antimperialista y antirevisionista.

 

Con esto, se han fundado los comités revolucionarios de todas las provincias, municipios y regiones autónomas del país, salvo la provincia de Taiwán. Todo el país es rojo. Esto representa un trascendental acontecimiento en el proceso de la conquista de la victoria de la gran revolución cultural en todos los aspectos, e indica que el movimiento en su conjunto ha entrado en la etapa de lucha, critica y transformación a escala nacional. ¡Esta es una gran victoria del invencible pensamiento de Mao Tse-tung, una gran victoria de la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao y un acontecimiento feliz y de gran importancia en la vida política de los 700 millones de seres del pueblo de nuestro país!

 

En el curso de la gran revolución cultural proletaria, los revolucionarios proletarios y las masas revolucionarias de las diversas nacionalidades del Tibet y de Sinchiang se han colocado firmemente al lado de la línea revolucionaria del Presidente Mao, han puesto en práctica concienzudamente la serie de recientes instrucciones del Presidente Mao, han emprendido, con el firme y poderoso apoyo del Ejército Popular de Liberación, repetidas pruebas de fuerza y tenaces luchas contra los enemigos de clase, y finalmente han sacado a la luz a los agentes del Jruschov chino en Sinchiang: Wu Guang, Lü Chien-ren, Chang Chong-jan, Iminov y Burhan Shahidi, y a sus agentes en el Tibet: Chou Ren-shan y Wang Chi-mei, así como al resto del puñado de renegados, agentes secretos del imperialismo yanqui y de Chiang Kai-shek, del revisionismo soviético y de Inglaterra, revisionistas contrarrevolucionarios y escisionistas de las nacionalidades. De este modo han hecho añicos definitivamente su sueño de restaurar el capitalismo y romper la unidad de la patria, y han asestado duros golpes a las maniobras de subversión y sabotaje del imperialismo, el revisionismo y los reaccionarios en las regiones del Tibet y Sinchiang.

 

A través de las grandes luchas de los veinte meses transcurridos desde el comienzo de la tormenta de la “revolución de enero” de Shanghai hasta el establecimiento de los Comités Revolucionarios del Tibet y de Sinchiang, los militares y civiles de todo el país hicieron realidad el gran llamamiento del Presidente Mao: “Revolucionarios proletarios, unios para arrebatar el poder al puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido”, y conquistaron la victoria decisiva de la gran revolución cultural proletaria a escala nacional.

 

(Editorial de “Renmin Ribao” y  “Jiefanjun Bao”) PEKIN INFORMA N° 37-1968


EXPLICACIÓN DE LA CARATULA:

El grafico que presenta la carátula de este numero de VOZ POPULAR ha sido tomado de un afiche publicado en China en abril de 1976. Este afiche tiene en su parte inferior una leyenda en chino que dice:

!VIVA LA VICTORIA DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA!

Las figuras centrales del grafico levantan en sus manos un documento cuyo titulo traducido al español dice lo siguiente:

CIRCULAR

COMITÉ CENTRAL DE PARTIDO COMUNISTA DE CHINA

16 DE MAYO DE 1966

Nota de la Redacción de VOZ POPULAR.


Chiang Kai-shek y sus secuaces han podido detener momentáneamente el curso de la revolución con su golpe de estado thermidoriano, y con los fusilamientos en masa de los organizadores y agitadores del proletariado. Pero no han podido suprimir el proletariado mismo. Y es aquí donde la revolución tiene su inagotable fermento.

El cuadro general no ha cambiado. En el distante, inmenso y complejo escenario de la China, continúa su desarrollo una de las más vasas luchas de la época. Pero las posiciones se presentan temporalmente modificadas. Los últimos episodios señalan una victoria parcial de la contraofensiva reaccionaria e imperialistas

Pero es tan fuerte el movimiento revolucionario que ninguna conjuración capitalista o militar, extranjera o nacional, pué de atajarlo ni paralizarlo. …

Con la China revolucionaria y resurrecta están todas las fuerzas progresistas y renovadoras, de cuyo prevalecimiento finalmente a el mundo nuevo la realización de sus ideales presentes.

VALOR: VEINTICINCO SOLES S/. 25


[1]*”Lucha, crítica y repudio, y transformación” es la abreviación de las tareas planteadas en la Decisión de 16 Puntos del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria, la cual establece: nuestro objetivo actual es aplastar, mediante la lucha, a los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, criticar y repudiar a las ‘autoridades’, burguesas reaccionarias en el campo académico y la ideologia de la burguesía y demás clases explotadoras, y transformar la educación, la literatura y el arte y los demás dominios de la superestructura que no corresponden a la base económica del socialismo, a fin de facilitar la consolidación y el desarrollo del sistema socialista.

CONTENIDO Y SIGNIFICADO DE LA G.R.C.P.

La presente edición culmina una serie de números de “Voz Popular“ dedicados a la Gran Revolución Cultural Proletaria de China. En el número 6 incluimos las fundamentales orientaciones del Presidente Mao Tsetung que guiaron al proletariado y pueblo chinos en la GRCP y los documentos básicos de PCCH, elaborados bajo la dirección del Presidente Mao, que abrieron la lucha contra la burguesía. El numero 7 estuvo dedicado a destacar los hitos más importantes del proceso de la GRCP. En esta oportunidad nos corresponde analizar el contiendo y significado de la GRCP así como los actuales acontecimientos que se vive en China derivados del reciente golpe de Estado de derecha.


I. LAS DOS LINEAS EN LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA


El 1° de Octubre de 1949 la victoria de la revolución democrática del pueblo chino, obtenida a través de una prolongada guerra popular del campo a la ciudad, se transformó en revolución socialista. El proletariado chino, dirigido por el grande, glorioso y correcto Partido Comunista de China y su gran maestro el Presidente Mao Tsetung, después de haber conducido a las inmensas masas populares en la destrucción del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, dirigió sus armas contra la burguesía, instauró la dictadura del proletariado e inició la construcción de la nueva sociedad socialista. Mas la burguesía no podía aceptar retirarse tranquilamente del escenario de la historia; habiendo sido desalojada violentamente del Poder por el proletariado en armas, se dispuso a reconquistar sus antiguas posiciones urdiendo toda clase de maquinaciones, infiltrándose en el naciente Estado Socialista y en el seno del propio Partido Comunista y escogiendo la superestructura especialmente los diversos terreados de la cultura- como guardia desde donde socavar la dictadura del proletariado y preparar su usurpación del Poder.

Se le presentó así al proletariado el grave problema de cómo continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado. En estas circunstancias, al iniciares la década del 60, el Presidente Mao, haciendo una sabia condensación de la lucha de clases en China y a nivel mundial y extrayendo las lecciones de la restauración del capitalismo en la Unión Soviética, inició y dirigió personalmente la Gran Revolución Cultural Proletaria de China sin precedentes en la historia. Dijo: “La presente Gran Revolución Cultural Proletaria es complemente necesaria y muy oportuna para consolidar la dictadura del proletariado, prevenir la restauración del capitalismo y construir el socialismo”. Las masas revolucionarias, con el proletariado a la cabeza, respondieron al llamado, el cielo volvió  a tornarse rojo sobre China; los monstruos burgueses fueron revelados y aplastados uno a uno. Liu Shao-chi (”el Jruschov chino”), Teng Siao-ping y otros cultores del camino capitalista, desenmascarados como feroces enemigos del marxismo y del proletariado, fueron ignominiosamente derribados y sometidos a la férrea dictadura de la clase obrera. La revolución mundial se veía así fortalecida; el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung se erigía como única arma capaz de emancipar al proletariado y a toda la humanidad.

En el transcurso de la GRCP se enfrentaron a muerte en todos los campos la línea roja del Presidente Mao y la línea negra, revisionista de Liu Shao-chi y de su lugarteniente Teng Siao-ping -hoy nuevamente “ rehabilitado” por la derecha que usurpa el Poder en China, no obstante haber sido condenado y destituido en dos oportunidades anteriores. La sección ”La lucha de dos líneas en la GRCP” que aparece en la presente edición, nos ayuda a comprender los planteamientos de ambas líneas en los campos más importantes.

1) El problema del Poder es el problema principal que tienen que resolver las clases revolucionarias; esto lo demuestra toda la historia de la lucha de clases mundial. Tal situación es también valedera luego de haberse implantado la dictadura del proletariado. Frente a este problema ha existido una enconada lucha entre las dos líneas. En el período de la revolución democrática en China, el Presidente Mao planteó que el camino que la correspondía seguir a China era el de la revolución de nueva democracia para barrer al imperialismo, al feudalismo y al capitalismo burocrático e implantar la dictadura conjunta de las cuatro clases revolucionarias del pueblo bajo la dirección del proletariado; Liu Shao-chi, por su parte, propugnaba seguir el camino capitalista, colocándose a la cola del Kuomintang y al servicio del imperialismo. Al fundarse la República Popular China se dio inicio a la dictadura del proletariado, camino correcto planteado desde tiempo atrás por el  Presidente Mao; sin embargo, Liu Shao-chi se desesperó por establecedor la dictadura de la burguesía con el pretexto de que había de “consolidar” la revolución de nueva democracia. Luego de culminada en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción, el Presidente Mao planteó que la lucha de clases continuaba existiendo, que la burguesía se guarecía en el propio PCCH y que había necesidad de hacer una GRCP contra ella; por el contrario, Liu Shao-chi sostuvo que la lucha de clases se había extinguido, con el protervo propósito de debilitar la vigilancia del proletariado y favorecer el asalto del Poder por la burguesía. En suma, línea roja del Presidente Mao enseña A “NO OLVIDAR JAMÁS LA LUCHA DE CLASES”, apuntar a la toma del Poder cuando no se lo tiene y a su consolidación y teniendo como meta la instauración de la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo y del comunismo. La línea revisionista de Liu Shao-chi y de su secuaz Teng Siao-ping tiene como fin, en cambio, establecer la dictadura de la burguesía y restaurar el capitalismo.

2) “Fara hacer la revolución se necesita un partido revolucionario”. También en torno a esta orientación del Presidente Mao se desarrolló la lucha de dos líneas en la GRCP. La línea roja del Presidente Mao pugna por construir un partido basado en el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, que parta de la concepción materialista dialéctica del mundo, que no desatienda ni por un momento la lucha de clases, que practique la critica y la autocrítica, que se funda estrechamente con las masas y que dirija su propia construcción de acuerdo a su línea política en cada una de las etapas de la revolución. Solo un partido así es digno de llamarse Partido Comunista y ser capaz de dirigir a las masas hacia el comunismo. Liu Shao-chi y Compañía (Cía.). concebían un partido al margen de la lucha de clases y de las masas, como un “club” de amigos integrado incluso por burgueses, conformado por elementos dóciles con aspiraciones de funcionarios y con los intereses privados al mando, y que se desarrollara adormecido por la paz que, según ellos, debía reinar en su seno; es decir, la idea de un organismo apoltronado, apartado de las masas, no dirigido por el proletariado sino por la burguesía, no para hacer la revolución sino para practicar la contrarrevolución.

3) La lucha de dos líneas tuvo como uno de sus focos fundamentales el problema militar. En esencia el problema radicaba en cómo entender los asuntos militares: como un problema político o como un problema meramente militar. La línea roja del Presidente Mao plantea colocar en todo momento la política al mando, lo que implica poner al mando el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, concibe que el Ejército Rojo, además de combatir contra el enemigo de clase, se debe dedicar a hacer trabajo político, de propagandización, movilización, politización y organización entre las masas y participar también en el proceso productivo; sostiene la gran concepción estratégica de la guerra popular que implica un desarrollo del marxismo, importante fruto de la línea roja del Presidente Mao es el armamento general de pueblo a través de la milicia popular. Luo Ruiching, derrocado en los inicios de la GRCP y hoy, al igual que Teng Siao-ping, nuevamente “rehabilitado” por la actual dirigencia china, actuó como el representante y protegido de Liu Shao-chi en el frente militar. Su línea revisionista contrarrevolucionaria colocaba como centro las técnicas militares y el poder de las armas desdeñando la política y el papel que juegan los hombres; se opuso tenazmente al concepto sobre la guerra popular y a la construcción de la milicia y adorando al Kuomintang, planteaba la “defensa pasiva” postrándose ante el enemigo.

4) ¿Confiar en masas o confiar en los individuos? ¿Hacer un trabajo de masas para servir a la revolución, a la toma del Poder por las armas y a su posterior consolación, o hacerlo para servir a la reacción, oponerse a la toma del Poder y socavar luego la dictadura del proletariado? La línea roja del Presidente Mao, partiendo de la concepción marxista de que las masas hacen la historia, concibe el trabajo de masas en función del Poder. Por el contrario, la línea revisionista de Liu Shao-chi y Teng Siao-ping, partiendo de su concepción burguesa de desprecio a las masas, propugna el economismo contrarrevolucionario. Antes de la toma del Poder centraba en la lucha económica, meramente sindical, sin salirse de los marcos legales que imponía la reacción; en el período de la dictadura del proletariado centra en el “movimiento por la producción” con en fin de oponerse a la continuación de la revolución. Liu y Teng negaron rotundamente la dirección del Partido sobre los sindicatos, concibieron a éstos como “sindicatos de  todo el pueblo” y abogaron por el espontaneismo en el movimiento obrero con el fin de oponerse a que el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung fuera fundido con las masas. En el campo, la línea negra de Li y Teng pregonó fanáticamente la economía de campesino rico y boicoteó arteramente la colectivización socialista en el agro, oponiéndose furiosamente  a ésta con su falaz teoría de la “mecanización antes de la cooperativización”. Levantó luego la siniestra bandera del “zan zi yi bao” (aumento de tierras de uso privado, de mercados libres y de empresas responsables de su uso a la familia) tratando de abrir así anchurosa suerte al desarrollo del capitalismo. Así también rechazó porfiadamente el movimiento de educación socialista en las zonas rurales impulsado por la línea roja del Presidente Mao.

5) También la teoría fue arena de contienda aguda entre las dos líneas durante la GRCP. Se combatió en el campo de la teoría del conocimiento, sobre la contradicción, la ínter relación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, la investigación, el estudio, la dictadura del proletariado, etc. Una de las teorías más retrógradas y venenosas enarboladas por Liu Shao-chi, Teng Siao-ping y Cía. fue la vieja y revisionista “teoría de las fuerzas productivas” según la cual no es posible que el pueblo luche por derrumbar la dominación del imperialismo, la feudalidad y el capitalismo burocrático, ni que el proletariado transforme la revolución de nueva democracia en revolución socialista mientras las fuerzas productivas de la sociedad no hayan alcanzado un avanzado grado de desarrollo capitalista. Liu y Teng también utilizaron esta teoría reaccionaria para combatir el avance del socialismo argumentando falazmente la “extinción” de la lucha de clases y la “necesidad” de centrar en la producción, en el desarrollo de las fuerzas productivas. La línea roja del Presidente Mao plantea que la posibilidad de la toma del Poder radica en la existencia de una situación revolucionaria y de que la clase obrera tengo un Partido Comunista capaz de levantar a las amplias masas con las armas en la mano para derrocar el Poder de las reacción y que, una vez en el Poder, de lo que se trata es de “empeñarse en la revolución y promover la producción”, haciendo que el trabajo político dirija el trabajo económico.

6) Habiendo escogido la burguesía la cultura como base de operaciones para proveerse de una opinión pública favorable en sus febriles intentos de derrumbar al proletariado, la lucha entre las dos líneas se tornó especialmente aguda en este campo. En el terreno educacional, Lu Ting-yi y Chiang Nan-sisug, fieles lacayos de Liu Shao-chi, negaron el carácter de clase de la educación, trataron de separar a ésta de la política (de la política proletaria), introdujeron las teorías revisionistas sobre la enseñanza y se desvivieron por convertir los centros educacionales y las universidades en fabricas que produjesen seres revisionistas adiestrados para servir dócilmente a la burguesía y combatir al proletariado. En vez de medios de propagandización del proletariado en voceros de la burguesía, negándose a difundir el pensamiento Mao Tsetung y la política del Partido. En lo referente al Arte y la Literatura, Liu Shao-chi montó una pandilla de parásitos burgueses entre los que se cuentan a Deng Tuo, Liao Mo-sha, Wu Jan, Chou Yang, Lin Mo-jan, Chi Ye-ming, Sia Yen, Tien Jan y Shao Chüan-lin -algunos, a través de obras de todo género, trataron de orientar  la literatura y el arte a dar loas a la burguesía y promover el espíritu de capitulación preparando condiciones para la usurpación del poder por la burguesía la restauración capitalista, negando así la indicación del Presidente Mao de que la orientación fundamental de la literatura y el arte proletarios  es servir a los obreros, campesinos y solados. Haciendo eco a sus maestros revisionistas de la URSS, chillaron por una “literatura y arte de todo el pueblo”, bloquearon, adulteraron y combatieron las instrucciones del Presidente Mao sobre la critica y repudio a la literatura y arte reaccionarios, atacaron a Chiang Ching quien con empeño llevaba a la práctica la línea proletaria del Presidente Mao sobre arte y literatura, alabaron hasta el éxtasis las obras literarias y artísticas de la burguesía occidental y persiguieron y reprimieron a los trabajadores literarios y artísticos revolucionarios.

Estos son, a grandes rasgos, los principales puntos en los cuales combatieron encarnizadamente la línea roja del Presidente Mao y la línea negra, revisionista de Liu Shao-chi, Teng Siao-ping y Cía. durante la Gran Revolución Cultural Proletaria. En esta gran lucha de clases, las inmensas masas chinas, teniendo como eje al proletariado, bajo la directriz del instrumento del Ejército Popular de Liberación, cercaron, desenmascararon y derrotaron a los representantes de la burguesía ocultos en el Estado Socialista y en el propio Partido Comunista de China. Nuevamente la aurora volvió a brillar para el pueblo chino, el proletariado internacional y todos los pueblos revolucionarios del mundo.


II. LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA ES LA CONTINUACIÓN DE LA REVOLUCIÓN BAJO LA DICTADURA DEL PROLETARIA


Problema fundamental y decisivo, en lo teórico y lo práctico, para la revolución mundial es el problema de la dictadura del proletariado. Marx fue el primero en plantear la necesidad histórica de la dictadura del proletariado como etapa de tránsito entre la sociedad capitalista y el comunismo. El dijo: “En cuanto a mí, no me cabe el mérito de haber descubierto ni la existencia de las clases en la sociedad moderna ni su lucha entre sí. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían expuesto el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatomía económica de éstas. Lo nuevo que yo he aportado ha sido demostrar  1) que la ´existencia de las clases´ sólo va unida a ´determinadas fases históricas de desarrollo de la producción´; 2) que la lucha de clases conduce necesariamente a la ´dictadura del proletariado´ ; 3) que sta dictadura no constituye de por sí más que el tránsito hacia la ´abolición de todas las clases´ y hacia una ´sociedad sin clases´.”

¿Qué apunta a conseguir el proletariado a través de su dictadura de clase sobre la burguesía en el periodo del socialismo? Marx lo concretiza magistralmente: “Este socialismo es la ´declaración de la permanencia de la revolución´, la ´dictadura de clase´ del proletariado como punto necesario da transición para la ´supresión de las diferencias de clase en general´, para la supresión de todas las relaciones de producción en que éstas descansan, para la subversión de todas las ideas que brotan de estas relaciones sociales.”

Ahora bien, como previeron sabiamente los clásicos del marxismo y como lo ha demostrados fehacientemente la historia de los últimos sesenta años, durante el período de dictadura del proletariado las clases y la lucha de clases continúan existiendo. La burguesía y todos los explotadores derrocados por la clase obrera pugnan por recuperar el poder perdido; mientras que, en la nueva situación del socialismo, aún subsisten los factores de restaurar el capitalismo. Lenin nos ensaña: “La dictadura del proletariado es la guerra más almenada y más implacable de la nueva clase contra un enemigo ´más poderoso´, contra la burguesía, cuya resistencia ´se decuplica´ con su derrocamiento (aunque no sea más que en un solo país) y cuyo poderío consiste, no sólo en la fuerza del la burguesía, sino además, en la ´fuerzas de la costumbre´, en la fuerza de la ´pequeña producción´. Pues, por desgracia, ha quedad todavía en el mundo mucha y mucha pequeña producción y la pequeña producción ´engendra´ capitalismo y burguesía constantemente, cada día, cada hora de modo espontáneo y en masa. Por todos estos motivos, la dictadura del proletariado es necesaria, y la victoria sobre la burguesía es imposible sin una guerra prolongada, tenaz, encarnizada, a muerte, una guerra que exige serenidad, disciplina, firmeza, inflexibilidad y una voluntad única.” “Es mil veces más fácil vencer a la gran burguesía centralizada que “vencer” a los millones y millones de pequeños propietarios éstos, con su actividad  corruptora, cotidiana, prosaica, invisible, imperceptible producen ´los mismos´ resultado que necesita la burguesía y que ´restauran´a la burguesía. Quien debilita en lo más mínimo la disciplina férrea del partido del proletariado (en especial durante su dictadura), ayuda de hecho a la burguesía contra el proletariado.”

Las anteriores tesis de Lenin muestran hoy su plena vigencia luego de cincuenta y tantos años. Otra cuestión importante es la subsistencia del derecho burgués bajo la dictadura del proletariado. El marxismo nos enseña que el derecho burgués bajo el capitalismo se caracteriza por reconocer la propiedad privada individual sobre los medios de producción, mientras que el socialismo convierte esos medios en propiedad común; de esta forma el derecho burgués queda abolido. Pero tal cosa es tan solo parcial puesto que bajo el socialismo la distribución de los productos se practica “según el trabajo”, lo que implica que una cantidad igual de productos sea repartida a hombres física e intelectualmente desiguales por una cantidad desigual de trabajo (ya que la distribución se hace con arreglo a la duración o intensidad del trabajo). Esta situación, que es producto natural de las condiciones en que se hace la sociedad socialista, solamente puede ser restringida bajo la dictadura del proletariado. Lenin, profundizando su análisis, señala que la existencia  de ese derecho burgués presupone necesariamente la existencia de un “Estado burgués” que proteja ese derecho y que, en consecuencia, durante la primera fase del comunismo existo aún un “Estado burgués, sin burguesía”. Estas cuestiones nos permiten ver la misión que le está asignada históricamente al proletariado de construir una sociedad sin clases, emancipar a la humanidad y hacerla ingresar del reino de la necesidad al de la libertad, es muy compleja, debe ser cumplida en medio de grandes tormentas y no concluye, en modo alguno, con la toma del Poder por el proletariado. Como dice Lenin: “La burguesía está vencida en nuestro país, pero todavía no está extirpada, no está aniquilada, ni siquiera del todo destrozada. Por eso se plantea en el orden del día una nueva y más alta forma de lucha contra la burguesía, la transición de la tarea más sencilla de la expropiación ulterior de los capitalistas a la tarea mucho más compleja y difícil de crear las condiciones que imposibiliten la existencia y el resurgimiento de la burguesía. En evidente que está es una tarea incomparablemente superior y que sin cumplirla no hay todavía socialismo.”

No se trata pues tan solo de ejercer la dictadura sobre la burguesía y las clases reaccionarias ya derrocadas; se trata fundamentalmente de eliminar las condiciones materiales, objetivas, reales, provenientes históricamente de la vieja sociedad y que constituyen el peligro constante de engendrar burguesía y restaurar el capitalismo. Y esto, según Lenin, se logrará pasando absolutamente todo el poder que la burguesía detenta en la sociedad, en todos sus aspectos, a manos de la clase obrera. Así, nos ha dicho: “La revolución que hemos iniciado, que hemos estado realizando durante dos años y que estamos firmemente resueltos a llevar hasta el fin (aplausos), es posible y factible solo a condición de que logremos traspasar al Poder a la nueva clase, a condición de que la burguesía, los esclavistas capitalistas, los intelectuales burgueses, los representantes de todos los poseedores, de todos los propietarios, sean reemplazados de abajo arriba por la nueva clase en todas las esferas de gobierno, en todo la causa de la construcción estatal, en toda la dirección de la nueva vida.”

¿Cuándo, entonces, y en qué condiciones habrá de arribarse a la sociedad sin clases? El propio Marx se encarga da darnos respuesta: “En una fase superior de la sociedad comunista, cuando  haya desaparecido la subordinación esclavizadora´  de los individuos a la división del trabajo, y con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo multifacético  de los individuos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a pleno chorro los manantiales de la riqueza colectiva, solo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en su bandera: ¡De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades!”.

El Presidente Mao, resumiendo la experiencia práctica de la dictadura del proletariado en China y analizando la experiencia positiva y negativa de la teoría del marxismo-leninismo sobre la dictadura del proletariado, advirtió: “¿Por qué Lenin hablaba de la necesidad de ejercer la dictadura sobre la burguesía? Este problema es preciso tenerlo claro. La falta de claridad al respecto conducirá al revisionismo. Hay que hacerlo saber a toda la nación.”

La revolución democrática china destruyó la propiedad imperialista, la propiedad feudal y la propiedad capitalista, la propiedad pública socialista fue haciéndose cada ves más preponderante en toda la sociedad, constituyendo un triunfo sin precedentes para el pueblo chino. Sin embargo, la naturaleza misma del derecho burgués no cambió. El Presidente Mao vio ahí el modio que podía utilizar la burguesía para restaurar el capitalismo: “En una palabra, China es un país socialista. Antes de la Liberación no difería mucho del capitalismo. Ahora todavía practica un sistema salarial de ocho categorías, la distribución a cada uno según su trabajo y el intercambio por medio del dinero, todo lo cual apenas es distinto de la vieja sociedad. La diferencia está en que el sistema de propiedad ha cambiado.” Señaló: “Nuestro país practica ahora un sistema de mercancías, un sistema salarial que es también desigual, como el de ocho categorías, y cosas por el estilo. Esto, bajo la dictadura del proletariado, sólo puede ser restringido. En virtud de lo anterior, será muy fácil para gentes como Lin Piao montar el sistema capitalista si escalan el Poder. Por eso, debemos estudiar más obras marxista-leninistas.”

Una gran tesis del Presidente Mao que desarrollo el marxismo-leninismo es la siguiente: “Lenin dijo: ‘La pequeña producción engendra capitalismo y burguesía constantemente, cada día, cada hora, de modo espontáneo y en masa’. Esto ocurre también con una parte de la clase obrera y una parte de los miembros del Partido. Tanto entre los proletarios como entre los funcionarios de los organismos oficiales hay quienes incurren en el estilo de vida burgués”. Esta tesis hay que ligarla a su profunda afirmación de que “hay incomprensión acerca de dónde está ubicada la burguesía. Justamente está en el seno del Partido. Los seguidores del camino capitalista, dentro del Partido. Los seguidores del camino capitalista siguen todavía su camino”. Así explicó el Presidente Mao la base económico material amparada por el derecho burgués para el surgimiento de elementos burgueses en la clase obrera y en el Partido Comunista. Además, la existencia de la influencia de la burguesía y la influencia del imperialismo y el revisionismo internacionales constituyen la fuente política e ideológica de dicho surgimiento.

Estos problemas en torrno a la dictadura del proletariado llevaron al Presidente Mao a plantearse la cuestión del la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado. El genial medio concebido por el Presidente Mao para emprender esta tarea de significación histórica fue la Gran Revolución Cultural Proletaria. La naturaleza de la Gran Revolución Cultural Proletaria es la de ser la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado. Las tareas que se propone resolver es movilizar a las amplias masas, durante el período del socialismo, para hacer la revolución contra la burguesía, particularmente contra la burguesía en el seno del Partido. El significado de la GRCP es el de combatir y prevenir el revisionismo, consolidar la dictadura del proletariado, evitar la restauración del capitalismo y construir el socialismo. La teoría y práctica sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado a través de la GRCP es una brillante conquista del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung y una invalorable contribución al avance de la revolución mundial hacia la meta del comunismo.

Finalmente, el mismo Presidente Mao se ha encargado de advertirnos para no relajar nuestra vigilancia revolucionaria y seguir pugnado por llevar la revolución hasta el fin: “La actual Gran Revolución Cultural Proletaria e sólo la primera y en el futuro habrá sin duda otras. En la revolución el problema de quién vencerá a quién solo será resuelto en un largo período histórico. Si no resuelven adecuadamente las cosas, en cualquier momento habrá posibilidad para una restauración capitalista. Todos los miembros del Partido Comunista y el pueblo de todo el país no deben pensar que todo estará resuelto después de una o dos grandes revoluciones culturales, o incluso tres o cuatro. Debemos estar siempre muy alertas y jamás bajar la vigilancia”.


III. CONTINUACIÓN DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA Y GOLPE DE ESTADO DE DERECHA EN CHINA


Luego de destruir el cuartel general burgués de Liu Shao-chi, se realizó en 1969 el IX Congreso Nacional del Partido Comunista de China que realizó un gran balance de la GRCP y representó una brillante contribución para el desarrollo histórico del PCCh, para la consolidación y desarrollo de la dictadura del proletariado en China y para el desarrollo del movimiento comunista internacional.

Le correspondió en ese momento a Lin Piao recoger la haraposa bandera de la burguesía y aprestarse a medir fuerzas con el proletariado. Representando a los viejos y nuevos burgueses en su intento de restaurar el capitalismo, Lin Piao adoraba el derecho burgués y se oponía tercamente a su restricción, preparando así el terreno para lanzarse en su loca y ambiciosa carrera por el Poder. También su programa contrarrevolucionaria tenía el mismo “asidero teórico” que el de sus predecesores maestros revisionistas: la “teoría de las fuerzas productivas”. Actuando como devoto feligrés de Confucio y pregonero de esa doctrina, Lin Piao renegó del Partido Comunista y traicionó al pueblo chino, llegando al colmo de su demencia al intentar de dar un golpe de Estado contrarrevolucionario asesinando al Presidente Mao y entregar a China inerme a las fauces del socialimperialismo soviético.

Casi al instante de ser derribado Lin Piao, Teng Siao-ping, el lugar teniente de Liu Shao-chi defenestrado junto con éste durante la GRCP, aprovechó la oportunidad para asomar sus nauseabundas facciones revisionistas. Después de haberse hincado y jurado mil veces ante el proletariado estar arrepentido de sus innumerables crímenes cometidos, Teng Siao-ping, apoyado por la burguesía de dentro y fuera del Partido, fue reptando siniestramente hasta llegar a ocupar altos cargos del Partido y del Estado y acumular un inmenso Poder. Ubicado en esa posición, desempolvó y sacó a luz su hediondo programa para restaurar el capitalismo al que retocó toscamente con el llamamiento de “tomar las tres instrucciones como clave”. El contenido real de su programa no es otro que el de promover la restauración capitalista y subvertir la dictadura del proletariado.

El Presidente Mao fue el primero en señalar: “¡Qué es eso de ‘tomar las tres instrucciones como clave’! La estabilidad y la unidad no significan renunciar a la lucha de clases. La lucha de clases es como la cuerda clave de una red y todo lo demás son mallas”. “Esta persona no se empeña en la lucha de clases; nunca ha mencionado esta clave. Sigue todavía con su ‘gato blanco o gato negro’, sin hacer distinción entre el imperialismo y el marxismo”. “El no entiende marxismo-leninismo; representa a la burguesía. Dio su palabra de ‘nunca intentar la revocación del veredicto’, pero lo que dijo no merece crédito”. Viéndose inmediatamente contragolpeado por las masas, desesperadamente Teng provocó un incidente contrarrevolucionaria en la Plaza Tien An Men a inicios de 1976 con el objeto de proveerse de una opinión pública favorable, recibiendo, como justa respuesta, el golpe del puño de hierro del proletariado y su destitución, a propuesta del Presidente Mao, de todos sus cargos de dentro y fuera del Partido.

Sin embargo, la burguesía había ido ganando mayores posiciones en el Partido, en el Ejército y en el Estado. El infinitamente lamentado fallecimiento del Presidente Mao ocurrido el 9 de setiembre de 1976, fue un recio golpe para el proletariado internacional y todos los pueblos del mundo, particularmente para el pueblo chino. La burguesía, por el contrario, no cabía en sí de deleite y consideró propicia la ocasión para derribar al proletariado. Aún el pueblo chino no se había recobrado de sus primeros instantes de sorpresa y de dolor ante tan sensible fallecimiento cuando las manos asesinas de la burguesía consumaron un golpe de Estado.

Como denunciáramos en nuestro número anterior, los usurpadores del poder, con Jua Kuo-feng a la cabeza, inmediatamente se apresuraron a cocinar cuidadosamente la “rehabilitación” de Teng Siao-ping, la que, en efecto, se produjo en julio de 1977. ¿Por qué esta “rehabilitación”? Porque Teng Siao-ping es el autor del programa contrarrevolucionario que hoy, está siendo aplicado en China. Revisemos algunos aspectos de este programa.

El sistema de “control directo y exclusivo de empresas por parte del ministerio correspondiente” abogado por Teng es un ejemplo de policentrismo opuesto absolutamente a la dirección unificada del Partido que busca escindir la economía socialista de propiedad de todo el pueblo y transformarla en una propiedad de los dirigentes seguidores del camino capitalista. Para la administración de las empresas ideó un conjunto de reglamentos destinados a implementar su viejo afán de “controlar, restringir y reprimir” a la clase obrera. Al igual que los revisionistas soviéticos, Teng Siao-ping coloca los incentivos materiales y la puesta de las ganancias al mando como núcleo, da prioridad a la tecnología y se apoya en “expertos” para administrar las empresas. La revolucionaria política de “lucha-crítica-transformación” trazada por el Presidente Mao fue calumniada de “anarquista”. ¿Qué, implica todo esto sino abrir de par en par las puertas a la burguesía?

También en lo externo Teng Siao-ping pretende entregar a China a los imperialistas tratando de convertirla en una colonia o semicolonia. Tirado de bruces en la ciénaga del capitulacionismo, Teng Siao-ping aplica su política de “si es extranjero, es bueno”, postrándose ante las técnicas y equipos extranjeros y propiciando su amplia importación prometiendo entregar a los grandes monopolios imperialistas mundiales las riquezas de China, especialmente sus riquezas minerales. Este negociado de la independencia y autonomía de China es una asquerosa política de traición nacional a la que Teng ha tenido el descaro de bautizar como “gran política”.

Teng Siao-ping utiliza, de igual modo, su vieja táctica de promover el criminal economismo contrarrevolucionario para azuzar a las masas contra el Partido. ¡Esta es una pérfida actitud! A raíz de la GRCP la economía de China y la vida de las masas ha mejorado incuestionablemente. Y esto se ha logrado no por “incentivos materiales” sino por el entusiasmo revolucionario, producto de la fusión del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung con las masas y forjado en medio de la lucha de clases contra la burguesía. Sin embargo Teng se atreve a proferir esta venenosa afirmación: “Adoptar una actitud de indiferencia ante las dificultades en que se encuentran las masas en su vida cotidiana es absolutamente intolerable”. ¡Vean Uds.! ¡Un burgués redomado que se “preocupa” de la situación de las masas! Al insistir Teng Siao-ping en promover esta vieja política sanchopancista muestra su claro intento de confundir al pueblo, dividir a las masas, torpedear la dirección del Partido sobre ellas y socavar la dictadura del proletariado para desbrozar el camino de la restauración del capitalismo. Recientemente en China se ha decidido un “aumento de salarios”, pero, ¿cuál es la política que los guía? Escuchemos sus propias palabras: “Para decidir si el salario de una persona debe ser incrementado, se hacen discusiones entre las masas de su entidad para evaluar su conciencia política, su actitud hacia el trabajo, sus contribuciones comparativamente grandes a la revolución y construcción socialistas, así como a los que se dedican a la investigación científica o trabajo técnico”. Tal criterio revisionista de los “incentivos materiales” es ahora utilizado para pretender que las masas bajen la cabeza y sirvan sumisamente al programa de Teng. ¡Este es un vulgar chantaje fascista al estilo de la Unión Soviética!

Otra característica típica de esta línea contrarrevolucionaria es la del uso del eclecticismo -que se nos quiere presentar con la etiqueta de “dialéctica” para encubrir sus intenciones-, Teng sostiene, por ejemplo, que “es incorrecto” no velar por continuar la revolución en la superestructura y la base económica mientras que “no es tampoco correcto” dejar de velar por la producción poderosa y capaz de trabajar de modo independiente”; afirma que “es injusto no criticar la tendencia a ignorar la política”, pero que “tampoco es correcto no exigir ni animar a los científicos y técnicos a estudiar la profesión”; que “es injusto no criticar la tendencia a despreciar a las masas en la investigación científica”, pero que “tampoco es correcto no poner en juego el papel de los institutos especializados de la ciencia y de  los especialistas”; que “es injusto no prestar atención a conducir a los científicos y técnicos a estudiar y resolver los problemas urgentes en la producción actual”, pero que “tampoco es correcto considerar que solo los intelectuales ya bien transformados pueden ser utilizados”; que “es injusto considerar que la filosofía no juega un papel de guía en las ciencias naturales”, pero que “tampoco es correcto considerar que la primera puede sustituir las segundas y que conclusiones concretas sobre problemas científicos específicos pueden sacarse partiendo de los principios generales de la filosofía”. Nos preguntamos: ¿puede hacerse este tipo de afirmaciones en un momento como el que atraviesa China de feroz lucha entre las dos líneas, las dos clases y los dos caminos? ¿Por qué deliberadamente se evita hacer la diferenciación entre la contradicción principal y las secundarias, y entre el aspecto principal y el secundario en cada contradicción? ¿Qué es esto sino eclecticismo de la peor especie?

Antes de ser destituido Teng Siao-ping a proposición del propio Presidente Mao, decía: “Dejen de criticar la teoría de las fuerzas productivas. Si la crítica continúa, la producción no se elevará” y calumniaba malignamente al PCCH diciendo que “solo habla de política y no de economía, solo de revolución, y no de producción”. Hoy habiendo usurpado nuevamente el Poder, Teng habla a través de la Comisión de Planificación Estatal de China: “El Presidente Mao señaló explícitamente por primera vez en la historia del desarrollo del marxismo que, aún después de completada fundamentalmente la transformación socialista de la propiedad hay consonancia y contradicción a la vez entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas y entre la superestructura y la base económica. Esta contradicción sigue siendo la contradicción fundamental en la sociedad socialista, y la lucha de clases no ha terminado de ningún modo. En tales circunstancias, las fuerzas productivas sociales deben todavía desarrollarse en el curso de los constantes esfuerzos por resolver la contradicción fundamental y al impulso de la lucha de clases”. ¡Esta es, monda y lironda, la vieja y revisionista teoría de las fuerzas productivas cuyos orígenes se remontan hasta Bernstein! ¡Y tienen el descaro de imputarle esta teoría al propio Presidente Mao! Las frases “la lucha de clases no ha terminado de ningún modo” y “al impulso de la lucha de clases”, no son sino una tosca y vulgar hoja de parra que no logra cubrir su ferviente deseo de negar la lucha de clases y restaurar el capitalismo.

Uno de los objetivos fundamentales del programa de Teng Siao-ping es el de revocar la GRCP a la que califica de “ultraizquierdista” por combatir a los seguidores del camino capitalista, que “hirió” a “cuadros experimentados” y que sirvió para “derribar” “buenos cuadros del Partido”. El dijo: “olvídense de todo lo ocurrido durante la Gran Revolución Cultural, no piensen en ello en absoluto ni menciónenlo. Yo, que tengo mala memoria, lo he olivado por completo”. Luego afirmo que había que “resumir” las experiencias de la GRCP, borrando así de un plumazo el balance hecho en el IX Congreso del PCCh. Por esta razón es que no puede extraviarnos que, últimamente, en el XI Congreso del PCCH se haya dado por “terminada” la GRCP.

En todos los campos la línea revisionista de Teng Siao-ping se hace manifiesta. Se pretende propagar la teoría de la extinción de la lucha de clases en la construcción del Partido, formar a la militancia en el espíritu del servilismo y transformar el grande, glorioso y correcto Partido Comunista de China, de Partido para la revolución en Partido para la contrarrevolución, para la restauración del capitalismo. En los problemas militares, se quiere cambiar la línea del Presidente Mao de colocar la política al mando y apoyarse en las amplias masas, por la línea revisionista de poner las técnicas militares al mando y confiar tan solo en el poderío de las armas. En la educación, se coloca los incentivos materiales al mando y se restablecen los elitistas exámenes de ingreso burgueses. En la literatura y el arte se promueve la liberalización burguesa, se abre las puertas a obras revisionistas vedadas en la GRCP, y se da “independencia” a los intelectuales. En el terreno de la ciencia y tecnología, se pone el trabajo profesional al mando y no la política, divorcia a los científicos y técnicos de los obreros y campesinos y los encierra entre cuatro paredes, eliminado la dirección del Partido sobre el trabajo científico y tecnológico.

Tales son algunos de los aspectos de de la línea revisionista de Teng Siao-ping.

Para concluir, reproduzcamos algunos párrafos de la Declaración del VI y VII Plenos del CC del PCP, importante documento que guía al proletariado y pueblo peruanos en la lucha revolucionaria, en los que se enjuicia con precisión el golpe de derecha perpetrado en China:

“El fallecimiento del Presidente Mao Tsetung, como la muerte de todos los grandes dirigentes del proletariado, ha generado profundes conmociones y amplias repercusiones en China y en el mundo; y, en las condiciones en que se desarrollaba la lucha en China, propició la coyuntura para que la derecha dando un golpe de Estado usurpe el poder de la dictadura del proletariado, socave las conquistas de la Gran Revolución Cultural Proletaria y abra las puertas a la restauración capitalista, a la capitulación y al revisionismo. La lucha de clases en China entre revolución y contrarrevolución, entre marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung y revisionismo, entre la línea proletaria del Presidente Mao y la línea burguesa revisionista, contrarrevolucionaria y capitulacionista que encabeza Teng Siao-ping ha entrado en momentos cruciales, complejos y difíciles; se recurre a métodos extraños y sorpresivos en el tratamiento de los problemas y la lucha, se producen cambios importantes y amplios en la dirección y en las organizaciones, principalmente del Partido, a las vez que se suspende la campaña de crítica contra el viento revocatorio revisionista de Teng Siao-ping, se cuestiona abiertamente la Gran Revolución Cultural Proletariado, se desarrolla la capitulación, especialmente nacional y se enarbola como bandera el programa contrarrevolucionario de Teng. Todo esto no es sino un golpe de derecha en la aguda lucha de las dos líneas en el periodo de la continuación de la revolución aprovechando la coyuntura y repercusiones de la muerte del Presidente Mao Tsetung.

“La situación surgido en China no es en problema sin importancia. Es, por el contrario, un problema de transcendencia para los revolucionarios y comunistas del mundo y todos debemos prestarle especialisima atención, pues, de la usurpación del poder deriva el cambio general de la línea tanto en el desarrollo del socialismo como en la política internacional. La cuestión clave del marxismo es la dictadura del proletariado, esta es su esencia, y un golpe de derecha y su usurpación es problema de suma gravedad e importancia; y no es cuestión sólo de China, es cuestión de todos los comunistas ya que sus repercusiones tienen que ver con la revolución mundial. La experiencia de la restauración y de la usurpación del poder en las URSS son lecciones frescas que no podemos olvidar.

“Mariátegui nos enseño: ‘Del destino de una nación que ocupa un puesto tan principal en el tiempo y en el espacio no es posible desinteresarse. La China pesa de mesiado en la historia humana para que no nos atraigan sus hechos y sus hombres’. Esta gran verdad sigue siendo valida hoy más que nunca para todos los comunistas y revolucionarios del país. Pero si bien los sucesos de China, después del fallecimiento del Presidente Mao en especial, nos muevan a justa preocupación y a la obligación de defender las banderas del marxismo, precisamente para defenderlas guiémonos por sus propias previsiones:

‘Si la derecha lleva a cabo un golpe de estado anticomunista en China, estoy seguro de que no conocerá tampoco la paz, y muy probablemente su dominación será de corta vida, ya que esto no será tolerado por ninguno de los revolucionarios, que representan los intereses del pueblo, constituido por más del 90 por ciento de la población’.

‘Ya sea en China o en otros países del mundo, hablando en general, más del 90 por ciento de la población apoyará finalmente el marxismo-leninismo. En el mundo aún hay muchas personas que, debido al engaño de la socialdemocracia, el revisionismo, el imperialismo y toda la reacción aún no han tomado conciencia política. Pero, de todos medos despertarán gradualmente y apoyarán el marxismo-leninismo. La verdad del marxismo-leninismo es irresistible. Las masas populares se levantarán invariablemente en revolución. La revolución mundial triunfará inexorablemente’.

El proletariado internacional y todos los pueblos revolucionarios del mundo cuentan hoy con el arma más poderosa que existe sobre la tierra, con “el telescopio y el microscopio” que nos permiten escudriñar todos todos los rincones del universo, con la esperanza de la infinita fuerza material y espiritual que, en suma, significa el glorioso marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung que impulsa la revolución mundial. “¡Hoy ser marxista e adherir al marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung!”.

La GRCP brilla en el firmamento su resplandor eterno jamás podrá ser apagado. El puñado de revisionistas contrarrevolucionarios que hoy pretende cabalgar sobre el heroico pueblo chino no prevalecerá; es un minúsculo remolino que pretende oponerse al arrollador avance de un río que se desborda embravecido.

¡ENARBOLEMOS LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-PENSAMIENTO MAO TSETUNG!


INFORME ANTE EL IX CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA

Hecho el 1° de abril y aprobado el 14 de abril de 1969

IV.

LAS POLÍTICAS DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA

Para proseguir la revolución en el terreno de la superestructura, es necesario aplicar concienzudamente la política proletaria en los diversos aspectos formulada por el Presidente Mao.

En la “Circular” del 16 de mayo de 1966 y en la “Decisión de 16 Puntos” aprobada en agosto del mismo año, ya está explícitamente estipuladas las políticas de la Gran Revolución Cultural Proletaria. Las recientes instrucciones del Presidente Mao, incluida la de que “en la etapa de la lucha-crítica-transformación de la Gran Revolución Cultural Proletaria, hay que prestar seria atención a las políticas”, han concretado aún más las diversas políticas.

Ahora, la cuestión principal consiste en cumplirlas.

Las diversas políticas del Partido, incluidas la política para con los intelectuales, la política de cuadros, la política hacia los “hijos que pueden ser educados”, la política para con las organizaciones de masas, la política concerniente a la lucha contra el enemigo, la política económica, etc., se refieren a un tema general, el de tratar correctamente los dos tipos de contradicciones de naturaleza distinta: las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las existentes en el seno del pueblo.

La mayoría o la gran mayoría de los intelectuales formados en los viejos centros docentes pueden o quieren integrarse con los obreros, campesinos y soldados. Deben “ser reeducados”, bajo la guía de la acertada linea del Presidente Mao, por los obreros, campesinos y soldados. Hay que estimular a los que alcanzan éxitos en esta integración y a los guardias rojos y jóvenes instruidos que entusiastamente van a las zonas montañosas o al campo.

El Presidente Mao nos ha enseñado: “Hay que ampliar el radio de educación y disminuir el radio de ataque” y “aplicar la enseñanza de Marx de que sólo emancipando a toda la humanidad puede el proletariado alcanzar su propia emancipación final”. Al tratar a los que han cometido errores, se debe poner el énfasis en darles educación y reeducación, realizar un paciente y minucioso trabajo ideológico-político entre ellos y seguir realmente “la orientación de ‘sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro, y tratar la enfermedad para salvar al paciente’, con el fin de lograr los dos objetivos: aclarar en lo ideológico los problemas y unir a los camaradas”. En cuanto a los elementos buenos que han cometido el error de seguir el camino capitalista, hay que “liberarlos” sin demora cuando hayan elevado su conciencia política y se hayan ganado la comprensión de las masas, asignarles trabajos adecuados y alentarlos a acudir a las masas obreras y campesinas para transformar la propia concepción del mundo. En cuanto a aquellos que han hecho algún progreso y han comenzado a adquirir cierta conciencia política, hay que proceder según el criterio de unidad y continuar ayudándolos. El Presidente Mao ha señalado recientemente: “El proletariado es la más grande clase en la historia de la humanidad. Es la clase revolucionaria más poderosa en lo ideológico, en lo político y por su fuerza: puede y debe unir en torno suyo a la aplastante mayoría para aislar al máximo al puñado de enemigos y atacarlo.”

En la lucha contra los enemigos, se debe aplicar la política de “explotar las contradicciones, ganarse a la mayoría, combatir a una minoría y aplastar a los enemigos, uno por uno”, política consecuentemente propugnada por el Presidente Mao. “Hay que conceder importancia a las pruebas y a la investigación y el estudio; está estrictamente prohibido obtener confesiones mediante coacción y fiarse de ellas.” Hay que aplicar la política del Presidente Mao de “tratar con clemencia a los que confiesan sus crímenes y con rigurosidad a los que rehúsan hacerlo”, y de “dar una salida”. Nos apoyamos principalmente en las amplias masas populares para ejercer la dictadura sobre el enemigo. En cuanto a los elementos malvados o sospechosos, descubiertos durante el movimiento de depuración de las filas de clase, se debe seguir la política de “no ajusticiar a ninguno y no proceder a arrestos en la mayoría de los casos”, excepto los contrarrevolucionarios activos cuyos crímenes, tales como asesinato, incendio o envenenamiento, han sido fehacientemente comprobados, y a los cuales hay que tratar de acuerdo a la ley.

En cuanto a las autoridades académicas reaccionarias burguesas, hay que criticarlas y observarlas, o criticarlas y darles empleo, o criticarlas y asegurarles los medios de subsistencia; en resumen, criticar su ideología y darles una salida. Tratar esta parte de las contradicciones entre nosotros y el enemigo como contradicciones en el seno del pueblo favorece a la consolidación de la dictadura del proletariado y a la desintegración del campo enemigo.

Hay que estudiar las condiciones específicas en cada entidad cuando se cumple las diversas políticas del Partido. Allí donde la gran alianza revolucionaria aún no esté suficientemente solida, se debe ayudar a las amplias masas revolucionarias a realizar, conforme a los principios revolucionarios, la gran alianza revolucionaria por campos de trabajo, ramas profesionales o cursos escolares, de modo que se unan para luchar contra el enemigo. En las entidades donde el trabajo de depuración de las filas de clase todavía no ha comenzado o acaba de comenzar hay que empuñar ese trabajo con firmeza y realizarlo bien siguiendo la política del Partido. En las entidades donde ha cumplido en lo fundamental ese trabajo, hay que empeñarse firmemente en otros tareas conforme a las instrucciones del Presidente Mao para las diversas fases de la lucha-critica-transformación. Al mismo tiempo, es necesario prestar particular atención a las nuevas tendencias de la lucha de clases. ¿Qué hacer si los elementos malvados otra vez se tornan agresivos? El Presidente Mao ha hecho una famosa afirmación: “Los materialistas consecuentes son intrépidos […]”. Si los enemigos de clase vuelven a provocar disturbios, simplemente movilizaremos a las masas para aplastarlos de nuevo.

Justamente como lo señala la “Decisión de 16 Puntos”, “la Gran Revolución Cultural Proletaria es una poderosa fuerza motriz para el desarrollo de las fuerzas productivas sociales en nuestro país”. En los últimos años, nuestra agricultura ha obtenido sucesivamente ricas cosechas. Una floreciente situación se presenta en la producción industrial y en la ciencia y la técnica. El entusiasmo de las amplias masas trabajadoras en la revolución y la producción se ha elevado a una altura nunca antes conocida. Muchas fábricas, minas y otras empresas han batido repetidas veces sus récords de producción, llevando la producción a niveles nunca vistos en la historia. La revolución técnica se desarrolla sin cesar. El mercado es próspero y los precios son estables. Hasta fines de 1968, hemos saldado toda la deuda pública. Nuestro país ha llegado a ser un país socialista libre de deudas tanto internas como externas.

“Empeñarse en la revolución y promover la producción” es un principio completamente justo, pues expone correctamente la relación entre la revolución y la producción, entre lo espiritual y lo material, entre la superestructura y la base económica y entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas. El Presidente Mao siempre nos enseña: “El trabajo político es la arteria vital de todo nuestro trabajo económico.” Al fustigar a los oportunistas que se oponían al enfoque político del problema, Lenin dijo: “La política no puede sino ser colocada por encima de la economía. Razonar de otro modo es olvidar el abecé del marxismo.” (Lenin: Obras completas, t. XXXII, pág. 72, edición china.) Señaló, además, que colocar en un mismo plano la política y la economía significaba también “olvidar el abecé del marxismo”. (Ibíd.) La política es la expresión concentrada de la economía. Sin hacer la revolución en la superestructura, sin movilizar a las grandes masas obreras y campesinas, sin criticar la línea revisionista, sin desenmascarar al puñado de renegados, agentes secretos, dirigentes seguidores del camino capitalista y contrarrevolucionarios y sin consolidar la hegemonía del proletariado, [?]cómo se podría continuar consolidando la base económica del socialismo y desarrollando las fuerzas productivas socialistas? Esto no quiere decir reemplazar la producción por la revolución, sino hacer que la revolución mande, promueva y lleve adelante la producción. Debemos realizar investigaciones y estudios y resolver de manera activa y adecuada y con paso seguro los numerosos problemas referentes a las políticas para la lucha-critica-transformación en el frente económico, conforme a la línea general formulada por el Presidente Mao de “poner en tensión todas las fuerzas y pugnar por marchar siempre adelante para construir el socialismo según la norma de cantidad, rapidez, calidad y economía”, al gran concepto estratégico de “hacer preparativos para enfrentar la guerra, hacer preparativos contra las calamidades naturales y hacerlo todo en bien del pueblo” y a toda una serie de principios, como el de “tomar la agricultura como base y la industria como factor dirigente”. Debemos poner en pleno juego el entusiasmo y la iniciativa creadora revolucionarios de las masas populares de las distintas nacionalidades, empeñarnos enérgicamente en la revolución y promover vigorosamente la producción, y cumplir o sobrepasar los planes para el desarrollo de la economía nacional. Se puede afirmar que la gran victoria de la Gran Revolución Cultural Proletaria continuará promoviendo el surgimiento de nuevos saltos adelante en el frente económico y en toda nuestra construcción socialista.

V.

VICTORIA FINAL DE LA REVOLUCIÓN EN NUESTRO PAÍS

La victoria de la Gran Revolución Cultural Proletaria de china es en verdad grandiosa. Sin embargo, de ninguna manera debemos considerar que ya podemos dormir sobre los laureles. En una conversación en octubre de 1968, el Presidente Mao señaló: “Hemos conquistado grandes victorias. Pero, la clase derrotada seguirá haciendo forcejeos. Esa gente existe todavía, y también esa clase. Por eso, no podemos hablar de victoria final. No podemos hacerlo incluso en los próximos decenios. No debemos perder la vigilancia. Según el punto de vista leninista, la victoria final de un país socialista no solo requiere los esfuerzos de su propio proletariado y de sus amplias masas populares, sino que depende, además, del triunfo de la revolución mundial y de la abolición del sistema de explotación del hombre por el hombre en todo el globo terrestre, o sea, la emancipación de toda la humanidad. Por lo tanto, es erróneo, contrario al leninismo, y no corresponde a la realidad hablar a la ligera de la victoria final de la revolución en nuestro país.” La lucha de clases experimentará vueltas y revueltas. No debemos olvidar jamás la lucha de clases ni la dictadura del proletariado. Actualmente, en el curso de la ejecución de las políticas del Partido, todavía existe la lucha entre las dos líneas y existe la interferencia proveniente de la “izquierda” o de la derecha. Para llevar a feliz término las labores en las diversas fases de la lucha-crítica-transformación, aún debemos hacer ingentes esfuerzos. Debemos seguir de cerca al Presidente Mao y apoyarnos firmemente en las amplias masas revolucionarias para superar las dificultades y zigzags en el camino de avance y conquistar mayores victorias para la causa socialista.

VI.

CONSOLIDACIÓN Y CONSTRUCCIÓN DEL PARTIDO

La victoria de la Gran Revolución Cultural Proletaria nos ha proporcionado valiosas experiencias acerca de cómo construir el Partido en las condiciones de la dictadura del proletariado. Justamente como lo ha señalado el Presidente Mao ante todo el Partido, “la organización del Partido debe estar compuesta por los elementos avanzados del proletariado, debe ser una vigorosa organización de vanguardia, capaz de dirigir al proletariado y a las masas revolucionarias en el combate contra el enemigo de clase”. La instrucción del Presidente Mao ha definido nuestra orientación política para la consolidación y construcción del Partido.

El Partido Comunista de China se ha construido a base de la educación impartida por  nuestro gran líder el Presidente Mao. Desde su fundación en 1921, nuestro Partido ha experimentado una prolongada lucha para tomar el Poder y consolidar la dictadura del proletariado mediante la fuerza armada. Dirigido por el Presidente Mao, nuestro Partido siempre ha estado en la primera línea del frente en las guerras revolucionarías y las luchas revolucionarias. Precisamente bajo la guía de la acertada línea del Presidente Mao, nuestro Partido, frente a enemigos internos y externos extremadamente poderosos y en circunstancias muy complejas, ha conducido al proletariado y a las amplias masas populares de China a luchar heroicamente y sin escatimar sacrificios, adhiriéndose firmemente, a los principios de independencia y autodecisión y de autosostenimiento y al internacionalismo proletario, y, como resultado, nuestro Partido se ha desarrollado desde los primeros grupos comunistas formados solamente por unas decenas de miembros, hasta el grande, glorioso y correcto Partido que hoy dirige la poderosa República Popular China. Comprendemos profundamente que sin la lucha armada popular, no existiría el Partido Comunista de China de hoy ni la República Popular China de hoy. Debemos tener siempre presente la enseñanza del Presidente Mao: “Ningún camarada del Partido debe olvidar jamás esta experiencia que hemos pagado con sangre.”

Todos los éxitos del Partido Comunista de China se han logrado gracias a la sabia dirección del Presidente Mao y constituyen victorias del pensamiento Mao Tsetung. Durante el último medio siglo, al dirigir al pueblo de las diversas nacionalidades de China en la gran lucha por el cumplimiento de la revolución de nueva democracia, al dirigir la gran lucha de la revolución y construcción socialistas de nuestro país, y en la gran lucha del movimiento comunista internacional de nuestra época contra el imperialismo, el revisionismo contemporáneo y la reacción de todos los países, el Presidente Mao ha integrado la verdad universal del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución y ha heredado, defendido y desarrollado el marxismo-leninismo en los terrenos político, militar, económico, cultural, filosófico, etc., elevando así el marxismo-leninismo a una etapa completamente nueva. El pensamiento Mao Tsetung es el marxismo-leninismo de la época en que el imperialismo se precipita hacia la ruina total y el socialismo avanza hacia la victoria en el mundo entero. Toda la historia de nuestro Partido ha demostrado la siguiente verdad: Cada vez que se aparta de la dirección del Presidente Mao y del pensamiento Mao Tsetung, nuestro Partido sufre reveses y derrotas; cada vez que sigue de cerca al Presidente Mao y actúa conforme al pensamiento Mao Tsetung, nuestro Partido avanza y triunfa. Debemos recordar siempre esta experiencia. En cualquier momento y en cualquier circunstancia, quien se oponga al Presidente Mao y al pensamiento Mao Tsetung, será condenado por todo el Partido y toda la nación.

Refiriéndose a la consolidación y construcción del Partido, el Presidente Mao dijo: “Un ser humano tiene arterias y venas, a través de las cuales el corazón hace circular la sangre, y respira con los pulmones, expeliendo anhídrido carbónico y absorbiendo fresco oxígeno, esto es, desechando lo viejo y asimilando lo nuevo. Un partido proletario debe también desechar lo viejo y asimilar lo nuevo, pues solo así puede mantenerse lleno de vigor. Sin eliminar lo inútil y asimilar sangre nueva, el partido carecerá de vigor.” El Presidente Mao expone con esta vivida metáfora la dialéctica de las contradicciones dentro del Partido. “La ley de la contradicción en las cosas, es decir, la ley de la unidad de los contrarios, es la ley más fundamental de la dialéctica materialista.” La oposición y lucha entre las dos líneas dentro del Partido es el reflejo, en el Partido, de las contradicciones entre las clases y entre lo nuevo y lo viejo en la sociedad. Si en el Partido no hubiera contradicciones ni luchas para resolverlas y si no se desechara lo viejo y se asimilara lo nuevo, la vida del Partido tocaría a su fin. La teoría del Presidente Mao sobre las contradicciones en el Partido es el pensamiento guía fundamental para efectuar en adelanto la consolidación y construcción del Partido.

La historia del Partido Comunista de China es la historia de la lucha que sostiene la línea marxista-leninista del Presidente Mao contra las lineas oportunistas de derecha y de “izquierda” en el Partido. Bajo la dirección del Presidente Mao, nuestro Partido venció a la línea oportunista de derecha de Chen Tu-siu, a las líneas oportunistas de “izquierda” de Chü Chiu-pai y Li Li-san, a la línea oportunista de Wang Ming, que primero tomó forma de “izquierda” y más tarde de derecha, y a la linea de Chang Kuo-tao de dividir al Ejército Rojo, venció a la alianza antipartido oportunista de derecha de Peng Te-juai, Kao Kang, Yao Shu-shi y otros, y, después de una lucha prolongada, ha aplastado la línea revisionista contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi. Nuestro Partido se ha consolidado, desarrollado y robustecido justamente en la lucha entre las dos líneas, sobre todo, en la lucha por vencer a las tres camarillas de renegados de Chen Tu-siu, Wang Ming y Liu Shao-chi. camarillas que causaron el mayor daño al Partido.

Durante el nuevo período histórico, el de la dictadura del proletariado, éste ejerce su dictadura y dirige todo trabajo a través de su vanguardia, el Partido Comunista. Apartándose de la dictadura del proletariado y de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, no se podrá resolver correctamente el problema de la construcción del partido, el problema de qué tipo de partido construir y cómo construirlo.

La línea revisionista de Liu Shao-chi acerca de la construcción de] partido traiciona precisamente la esencia misma de la teoría marxista-leninista sobre la dictadura del proletariado y sobre la construcción del partido. En el momento importante en que la revolución socialista de China se profundizaba y la lucha de clases se volvía sumamente enconada, Liu Shao-chi publicó de nuevo su siniestro libro sobre la “autocultivación”, y su propósito fue precisamente derrocar la dictadura del proletariado de nuestro país y restaurar la dictadura burguesa. Al reproducir el pasaje de Lenin sobre la necesidad de la dictadura del proletariado, que hemos citado más arriba, Liu Shao-chi una vez más omitió intencionadamente la importantísima conclusión de que “la dictadura del proletariado es indispensable”, revelando  manifiestamente su faz contrarrevolucionaria de renegado de la dictadura del proletariado. Además, continuó difundiendo absurdos reaccionarios tales como la “teoría de la extinción de la lucha de clases”, la “teoría de ser dócil instrumento”, la “teoría de que las masas son atrasadas”, la “teoría de ingresar en el Partido para ser funcionario”, la “teoría de la paz dentro del Partido” y la “teoría de la fusión de los intereses públicos y los privados” (es decir, “perder poco para ganar mucho”), con el vano propósito de corromper y descomponer a nuestro Partido, de hacer que nuestros militantes se volvieran revisionistas a medida que “se autocultivaran”, y de convertir, por medio de la “evolución pacífica”, el Partido marxista-leninista en un Partido revisionista y la dictadura del proletariado, en una dictadura burguesa. Debemos seguir desplegando la crítica revolucionaria de masas, y eliminar por completo la perversa influencia del conjunto de absurdos de Liu Shao-chi.

En la historia de nuestro Partido, esta Gran Revolución Cultural Proletaria es el más amplio y profundo movimiento de consolidación del Partido. Las organizaciones del Partido a los diferentes niveles y la gran masa de militantes han pasado por la enconada lucha entre las dos líneas, por la prueba de la vasta lucha de clases, y por los exámenes de las masas revolucionarias de dentro y fuera del Partido; de este modo, los militantes y cuadros han experimentado la tempestad y enfrentado el mundo, y han elevado su conciencia de clase y su conciencia acerca de la lucha entre las dos líneas. Esta Gran Revolución nos enseña: Bajo la dictadura del proletariado, debemos impartir a las amplias masas de miembros del Partido una educación acerca de las clases, la lucha de clases, la lucha entre las dos líneas y la continuación de la revolución. Debemos realizar, en el seno del Partido y fuera de él, la lucha contra el revisionismo; limpiar el Partido de los renegados, agentes secretos y representantes de los intereses de las clases explotadoras, y reclutar para el Partido a los auténticos elementos avanzados del proletariado probados en las grandes tempestades. Debemos esforzarnos porque la dirección de las organizaciones del Partido a todo nivel se mantenga realmente en manos de los marxistas. Debemos velar por que los militantes de veras vinculen la teoría con la práctica, forjen estrechas ligazones con las masas y tengan la valentía de practicar la crítica y la autocrítica. Debemos preocuparnos de que los militantes mantengan siempre el estilo de ser modestos y prudentes y de prevenirse contra el engreimiento y la precipitación, y que persistan en el estilo de trabajar duro. Solo de esta manera, el Partido puede conducir al proletariado y a las masas revolucionarias a llevar hasta el fin la revolución socialista.

El Presidente Mao nos enseña: “Las experiencias históricas merecen atención. Una línea y un punto de vista deben ser expuestos de manera constante y repetida. No se puede exponerlos sólo a un reducido número de personas; se debe hacerlos conocer a las amplias masas revolucionarias.” El estudio y la propaganda de las experiencias fundamentales de esta Gran Revolución Cultural Proletaria, de la historia de la lucha entre las dos lineas, y dé la teoría del Presidente Mao sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, no deben efectuarse una sola vez, sino de manera repetida, cada año, cada mes y cada día. Solo de este modo se podrá lograr que, apenas emerjan, las líneas y tendencias erróneas sean sometidas a la crítica y al rechazo de las amplias masas de militantes del Partido y del pueblo, y garantizar que nuestro Partido siempre avance triunfalmente por la acertada ruta trazada por el Presidente Mao.

Un importante punto en la agenda del IX Congreso Nacional del Partido lo constituye la modificación de los Estatutos del Partido. El Comité Central ha sometido a la discusión del Congreso el proyecto de Estatuto del Partido, que fue elaborado con la participación de todo el Partido y las masas revolucionarias del país. Después que el Presidente Mao propuso, en noviembre de 1967, que las organizaciones de base del Partido tomaran parte en la codificación de los Estatutos del Partido, el Comité Central recibió varios miles de proyectos. Sobre esta base, la XII Sesión Plenaria Ampliada del VIII Comité Central del Partido elaboró un proyecto de Estatutos del Partido, y luego todo el Partido, el Ejército y las amplias masas revolucionarias del país realizaron, una vez más, animadas y concienzudas discusiones. Puede decirse que el proyecto de los nuevos Estatutos del Partido es un fruto de la integración de la sabia dirección del gran líder el Presidente Mao con las amplias masas, refleja la voluntad de todo el Partido, el ejército y las amplias masas revolucionarias del país, y es una vivida expresión del centralismo democrático y la línea de masas en que persiste invariablemente el Partido. Lo que tiene especial importancia es que en el proyecto de Estatutos del Partido se reafirma explícitamente que la base teórica que guía el pensamiento del Partido es el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung. Esta es una gran victoria lograda en la Gran Revolución Cultural Proletaria al pulverizar la línea revisionista de Liu Shao-chi sobre la construcción del Partido, una gran victoria del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung. El Comité Central tiene la convicción de que después de la discusión y aprobación de los nuevos Estatutos del Partido por el Congreso, nuestro Partido, ateniéndose a sus estipulaciones, se hará más grande, más glorioso y más correcto.


LA LUCHA DE DOS LINEAS EN LA G.R.C.P.

I. SOBRE LOS DOS CAMINOS

¿SEGUIR EL CAMINO SOCIALISTA O EL CAPITALISTA?

(Extractos)

¿Adónde va China? ¿Seguirá el camino socialista o el capitalista? Este no es solamente un problema fundamental de la política china, sino un problema que atañe al mismo tiempo al destino de la revolución proletaria mundial.

Durante décadas ha tenido lugar una enconada lucha en el Partido Comunista de China en torno a esta cuestión fundamental, una lucha entre dos líneas diametralmente opuestas en cada etapa histórica del desarrollo de la revolución china y en cada momento clave de cambio revolucionario.

Una linea sostiene que la revolución china debe ser dirigida por el proletariado, que debe pasar de la etapa de la revolución de nueva democracia a la de la revolución socialista, que la revolución bajo la dictadura del proletariado debe ser llevada hasta el fin y que su meta final es la realización del comunismo. Esta es la línea revolucionaria proletaria representada por nuestro gran líder el Presidente Mao.

La otra línea revoca el derecho del proletariado a asumir la dirección de la revolución china, practica el reformismo burgués, y en la etapa del socialismo se opone a la revolución socialista y a la dictadura del proletariado y emprende el camino capitalista, o sea, el oscuro y viejo camino que conduciría de nuevo a China a una sociedad semicolonial y semifeudal. Esta es la línea reaccionaria burguesa seguida sucesivamente por Chen Du-siu, Chü Chiu-bai, Li Li-san, Wang Ming y Chang Guo-tao hasta el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Este último representa la línea reaccionaria en su forma más concentrada. (…)

La esencia de esta lucha ha sido la cuestión de qué camino debe tomar China. Su punto focal ha sido siempre el problema del Poder, el problema de qué clase debe ejercer la dictadura.

Nuestro gran líder el Presidente Mao nos enseña: En la etapa de la revolución democrática, el punto focal del programa del Partido Comunista de China es la dictadura conjunta de varias clases revolucionarias dirigidas por el proletariado; en la etapa de la revolución socialista, el punto focal del programa del Partido Comunista de China es la dictadura del proletariado en la forma de la dictadura democrática popular. (…)

Dice: “El primer paso o etapa de nuestra revolución de ninguna manera es, ni puede ser, establecer una sociedad capitalista bajo la dictadura de la burguesía china, sino establecer una sociedad de nueva democracia bajo la dictadura conjunta de todas las clases revolucionarias de China encabezadas por el proletariado chino. Así se completa la primera etapa. La revolución será llevada entonces a la segunda etapa, en la cual se establecerá en China una sociedad socialista.”

El Presidente Mao refutó con severidad la falaz teoría reaccionaria que propugna el inútil intento de establecer la dictadura de la burguesía en China Señala en forma explícita que, a juzgar por la situación internacional y nacional de China, cualquiera que sonara con establecer una sociedad capitalista bajo la dictadura de la burguesía se entregaría finalmente a los brazos del imperialismo, con el resultado de que China se convertiría nuevamente en una colonia o semicolonia y en parte del mundo reaccionario bajo el imperialismo. (…)

Ya en los inicios de la década del 20, [Liu Shao-chi] había entonado la misma cantinela que el renegado Chen Dusiu. Atacó vilmente a los revolucionarios proletarios diciendo que la toma del Poder “por supuesto no puede ser realizada de inmediato por un proletariado tan inmaduro, a juzgar por la actual situación de China. Puesto que esto pertenece a un futuro muy lejano, no hay necesidad de perder palabras discutiéndolo”. (…)

Después de la publicación de la obra del Presidente Mao Sobre la nueva democracia,(…) Llegó al extremo de preconizar a Chiang Kai-shek como “la bandera de la revolución” y declaró: “Pienso que la revolución china puede avanzar bajo la bandera de los Tres Principios del Pueblo del Kuomintang, y que puede hacerlo más fácilmente que bajo ninguna otra bandera, por lo menos en la etapa actual de la revolución democrática”. (…)

Después de la victoria de la Guerra de Resistencia contra el Japón, (…) el Presidente Mao señaló: “De ahora en adelante, la lucha girará en torno a qué clase de país se va a construir. ¿Construir un país de nueva democracia de las amplias masas populares bajo la dirección del proletariado, o construir un país semicolonial y semifeudal bajo la dictadura de los grandes terratenientes y de la gran burguesía? Será una lucha complicada en extremo. En la actualidad asume la forma de una lucha entre Chiang Kai-shek, quien trata de usurpar los frutos de la victoria en la Guerra de Resistencia, y nosotros, que nos oponemos a su usurpación. Si hay algún oportunismo durante este período, consistirá en no luchar firme y en ceder voluntariamente a Chiang Kai-shek los frutos que deben pertenecer al pueblo.” (…)

No era a otro que al máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, el representante del oportunismo, a quien estaba criticando y repudiando aquí el Presidente Mao. Una vez más este viejo oportunista había planteado en forma sistemática su línea de capitulacionismo nacional y de clase de oposición y traición de la revolución en el momento histórico de la gran batalla decisiva entre los dos destinos, las dos perspectivas de China. Afirmó que “actualmente la principal forma de lucha en la revolución china ha llegado a ser la pacífica y la parlamentaria; es la lucha de masas legal y parlamentaria. (…)

La fundación de la República Popular China impulsó la historia a una nueva etapa, es decir, de la etapa de la revolución..de nueva democracia a la de la revolución socialista. En ese momento, la lucha entre las dos líneas se centró en qué camino debía tomar la Nueva China recién fundada: ¿el camino socialista o el capitalista? Esta lucha, a fin de cuentas, se libraba en torno al problema de si se debía implantar en China la dictadura del proletariado o la dictadura de la burguesía.

(…) el Presidente Mao señaló (…) “Después de conquistada la victoria de la revolución china en todo el país y resuelto el problema agrario, existirán todavía dos contradicciones fundamentales en China. La primera, de orden interior, es la contradicción entre la clase obrera y la burguesía; la segunda, de orden exterior, la contradicción entre China y los países imperialistas. En consecuencia, después de la victoria de la revolución democrática popular, no debe ser debilitado, sino fortalecido, el Poder estatal de la república popular dirigida por la clase obrera.”

Más tarde, (…) el Presidente Mao puntualizó: La fundación de la República Popular China el 1.° de octubre de 1949 marcó la conclusión, en lo fundamental, de la etapa de la revolución de nueva democracia y el comienzo de la etapa de la revolución socialista. “La línea general y la tarea general del Partido durante este período de transición consisten en realizar gradualmente, en un tiempo bastante largo, la industrialización socialista del país y la transformación socialista de la agricultura, la artesanía y la industria y comercio capitalistas por el Estado. Esta línea general es el faro que ilumina todos los aspectos de nuestro trabajo. Si nos apartamos de ella en cualquier aspecto de nuestro trabajo, cometeremos errores de derecha o ‘izquierda’.”

En ese momento (…) [Liu Shao-chi] corrió de un lado para otro clamando desenfrenadamente por el desarrollo del capitalismo en la ciudad y el campo. Planteó la consigna “luchar por la consolidación del sistema de nueva democracia”. (…) Preconizó el desarrollo y la conservación por un largo período de la economía de los campesinos ricos en las zonas rurales. (…)

[Decía:] “en el futuro, cuando China tenga una sobreproducción industrial, será el momento de emprender el socialismo””. ¡Qué afirmación “cuando China tenga una sobreproducción industrial”! La sobreproducción es característica del capitalismo. Estas palabras revelaron su ambición de desarrollar el capitalismo. En realidad, esa mercancía suya no tenía nada nuevo; era la misma basura de la “teoría de las fuerzas productivas” defendida por los revisionistas de viejo cuño tales como Trotsky, Bujarin y Rykov y demolida por Lenin y Stalin en el período inmediatamente posterior a la fundación de la Unión Soviética. (…)

A fin de camuflarse, el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del

Partido también se refirió hipócritamente a la dictadura del proletariado, pero su dictadura del proletariado es falsa dictadura del proletariado y auténtica dictadura de la burguesía. (…)

El Presidente Mao acertó al decir: “¿Qué pasará si nuestro país no establece la economía socialista? Se convertirá en un país como Yugoslavia, en un Estado burgués y la dictadura del proletariado se transformará en dictadura de la burguesía, y además en una dictadura reaccionaria y fascista. (…)

Después de cumplida en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción, ¿continúan en la sociedad socialista las clases y la lucha de clases? ¿Se debe mantener la dictadura del proletariado y llevar hasta el fin la revolución socialista o abolir la dictadura del proletariado y pavimentar el camino para la restauración del capitalismo? Este es un importante problema teórico y práctico que no fue resuelto anteriormente en la historia del movimiento comunista internacional.(…)

El Presidente Mao señaló explícitamente:En la sociedad socialista, “la lucha de clases no ha terminado. La lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, entre las diferentes fuerzas políticas y entre el proletariado y la burguesía en el terreno ideológico, será aún larga, tortuosa y a veces incluso muy enconada”. “Queda todavía un cierto número de gentes que sueñan con restaurar el sistema capitalista; estas gentes luchan contra la clase obrera en todos los frentes, incluido el ideológico.”

Sin embargo, [Liu Shao-chi] volcó todas sus energías para difundir la idea de la “extinción de la lucha de clases”. (…)

Con respecto a la lucha internacional, preconizaba rendirse a los imperialistas, a los revisionistas y a los reaccionarios de los diversos países y apagar las llamas de la revolución en el mundo, y abogó por la supresión de la lucha en nuestras relaciones con el imperialismo, el revisionismo y la reacción y la disminución de nuestro apoyo y asistencia a la lucha revolucionaria de otros pueblos. Dijo que “incluso con los EE.UU. Esperamos mejorar nuestras relaciones” y que debemos “desarrollar relaciones amistosas” con los EE.UU. 3 6 Afirmó que Jruschov “no puede restaurar el capitalismo en la Unión Soviética”, que Jruschov se oponía “verdaderamente” al imperialismo y que “debemos unirnos con ellos”, “buscar con ellos un terreno común dejando a un lado las diferencias” y “oponernos juntos al imperialismo”. (…)

La historia de la dictadura del proletariado nos dice que el Poder continúa siendo el problema más fundamental frente a los miles problemas que existen en la lucha de clases bajo la dictadura del proletariado. (…)

En la Circular del Comité Central del Partido Comunista de China emitida el 16 de mayo de 1966, grandioso e histórico documento, el Presidente Mao señaló: “Los representantes burgueses que se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, son un grupo de revisionistas contrarrevolucionarios que se apoderarán del Poder y convertirán la dictadura del proletariado en dictadura de la burguesía si se les presenta la oportunidad. A algunas de estas personas, ya las hemos calado; a otras todavía no. Y en algunas todavía confiamos y las preparamos para ser nuestros continuadores. Por ejemplo, gente tipo Jruschov todavía anida a nuestro lado; los comités del Partido a todo nivel deben prestar plena atención a esto.” (…)

¡”Sólo el socialismo puede salvar a China”! (…)

La orientación señalada por el Presidente Mao es la orientación para los pueblos revolucionarios del mundo entero. El camino abierto por él es el camino por el que deben avanzar los pueblos de todo el mundo.

¿Adónde va China? ¿Adónde va el mundo? ¡La rueda de la historia avanza en el sentido señalado por el pensamiento de Mao Tse-tung!

(Reproducido do “Pekín Informa” N° 34 de 1967)


Arma teórica para hacer la revolución bajo la dictadura del proletariado

(Extractos)

La mayor traición hecha al marxismo-leninismo por la camarilla revisionista jruschovista es su teoría sobre el “Estado de todo el pueblo” y el “partido de todo el pueblo”. Según esa “teoría”, en una sociedad socialista, las contradicciones se esfuman, desaparecen las clases y la lucha de clases, y el objetivo es construir el “comunismo del goulash”. (…)

El máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido de China entonó la misma cantinela de los Jruschovs de la Unión Soviética. Después de que la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción fue cumplida en lo fundamental en China, tomó una posición diametralmente opuesta a la del camarada Mao Tse-tung predicando la teoría de la extinción de la lucha de clases. Aseguró: “El enemigo interno ha sido eliminado en lo fundamental”; “dentro del país la lucha de clases principal ha terminado básicamente, o, se puede decir, ha sido resuelta en lo fundamental; en otras palabras, las contradicciones entre el enemigo y nosotros han sido resueltas básicamente”; “en adelante, no habrá más lucha revolucionaria ni transformación socialista”; “la cuestión de quién vencerá, el socialismo o el capitalismo, ahora ya está resuelta”; “la tarea más importante del Estado es organizar la vida de la sociedad”. (…)

[El Presidente Mao señalo explícitamente en 1962:]”La sociedad socialista cubre una etapa histórica bastante larga. Durante dicha etapa histórica, subsisten clases, contradicciones de clases y lucha de clases; subsisten la lucha entre el camino socialista y el camino capitalista y el peligro de una restauración capitalista. Es preciso comprender la naturaleza prolongada y compleja de esta lucha y elevar nuestra vigilancia. Es necesario llevar adelante la educación socialista. Es necesario comprender y tratar de manera correcta los problemas relativos a las contradicciones de clases y la lucha de clases y distinguir acertadamente las contradicciones entre el enemigo y nosotros de las contradicciones en el seno del pueblo, y tratarlas de manera adecuada. De otro modo, un país socialista, como el nuestro cambiará en su contrario y degenerará, y se producirá una restauración. De ahora en adelante, debemos hablar de esto cada año, cada mes y cada día, de modo que tengamos una comprensión relativamente clara de este problema y nos mantengamos en la línea marxista-leninista.” (…)

El Presidente Mao planteó [en 1963] ante todo el Partido y todo el pueblo chino, que si se olvidara la existencia de las clases y la lucha de clases en la sociedad socialista, “entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez unos cuantos años, o una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera fatalmente una restauración contrarrevolucionaria a escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido revisionista o en partido fascista, y toda China cambiara de color. ¡Camaradas, piensen cuán peligrosa sería esta perspectiva!”

El brillante documento marxista-leninista, “Proposición acerca de la línea general del movimiento comunista internacional”, o la “Proposición de 25 puntos”, fue publicado el 14 de junio de 1963. Este es un gran programa para el movimiento comunista internacional en nuestra época y está enteramente iluminado por el resplandor del pensamiento de Mao Tse-tung. El documento, hecho bajo la dirección personal del Presidente Mao, señala:

“La continuación de la lucha de clases durante un largo período histórico después de la toma del Poder por el proletariado constituye una ley objetiva, independiente de la voluntad del hombre, sólo que la forma de esta lucha difiere de lo que era antes de la toma del Poder.

“Después de la Revolución de Octubre, Lenin señaló en repetidas ocasiones:

“1) Los explotadores derrocados tratan siempre, y en mil y una formas, de recobrar el ‘paraíso’ que les ha sido arrebatado.

“2) En la atmósfera pequeñoburguesa, se engendran constantemente, por un proceso espontáneo, nuevos elementos capitalistas.

“3) Debido a la influencia burguesa, así como al cerco y la actividad corruptora del ambiente pequeñoburgués, también pueden surgir elementos degenerados, o nuevos burgueses, en las filas de la clase obrera y entre los funcionarios de las instituciones estatales.

“4) El cerco capitalista internacional, la amenaza de intervención armada y las intrigas de descomposición pacífica por parte del imperialismo, constituyen las condiciones exteriores de la continuación de la lucha de clases en los países socialistas.

“La vida ha confirmado estas conclusiones de Lenin.

“En ningún país socialista, aunque hayan pasado decenios e incluso más tiempo después de la industrialización socialista y la colectivización de la agricultura, puede decirse que ya han dejado de existir los lacayos burgueses, parásitos, especuladores, pillos, tunantes, maleantes, desfalcadores de fondos públicos y otros elementos por el estilo, gente que Lenin denunció con energía y en repetidas ocasiones; ni tampoco se puede decir que a los países socialistas ya no les hace falta cumplir o que ya les es posible abandonar la tarea, planteada por Lenin, de ‘vencer ese contagio, esa peste, esa llaga que el socialismo hereda del capitalismo’.

“En los países socialistas, se requiere un largo período histórico para resolver gradualmente la cuestión de ‘quién vencerá a quién’: el socialismo o el capitalismo. La lucha entre el camino del socialismo y el del capitalismo abarca todo este período histórico. Esta lucha, como las olas, a veces asciende y a veces baja, y en ocasiones incluso se torna muy violenta. Sus formas son muchas y variadas.

“La Declaración de 1957 (…) dice muy bien: ‘Para la clase obrera, la toma del Poder no es más que el comienzo de la revolución, y no su coronamiento’

“Es erróneo y contrario a la realidad objetiva y al marxismo-leninismo negar la existencia de la lucha de clases en el período de la dictadura del proletariado y, negar la necesidad de llevar hasta el fin la revolución socialista en los frentes económico, político e ideológico.”

En julio de 1964, nuestro gran líder, el Presidente Mao, nos señaló de nuevo: “Se requiere un período muy dilatado para resolver la lucha de ‘quién vencerá a quién: el socialismo o el capitalismo, en los frentes político e ideológico. Para conseguir el éxito no bastan unos decenios, se necesitarán de cien a centenares de años. En cuanto al tiempo, más vale prepararse para un período largo y no para uno corto; en cuanto al trabajo, más vale considerar la tarea como difícil que como fácil. Pensar y actuar de esta manera resulta más provechoso y menos perjudicial.”

Precisamente bajo la orientación de la gran teoría formulada por el camarada Mao Tse-tung se llevó a

cabo el movimiento de educación socialista en gran escala en las vastas zonas rurales y ciudades de China. Este movimiento ha tenido magníficos aciertos y ha resuelto una serie de problemas en la práctica, proporcionando valiosas experiencias para hacer la revolución bajo la dictadura del proletariado.

Sin embargo, el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido se valió de la línea reaccionaria burguesa de “izquierda” en la forma pero de derecha en esencia para oponerse a la línea marxista-leninista del Presidente Mao. Negó la naturaleza del movimiento de educación socialista: la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, tergiversó este movimiento diciendo que se trataba de la contradicción entre “ser limpios y ser sucios en los cuatro terrenos (en los terrenos político, económico, organizativo e ideológico)”. Desvió el blanco de la lucha, atacó a muchos para proteger a un puñado, proteger a los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, a los antiguos terratenientes y campesinos ricos, los contrarrevolucionarios, elementos nocivos y derechistas, y preservar aquella base social para la restauración del capitalismo. Pregonó sus baratijas revisionistas por todo el país, atacó abiertamente la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao y la línea de masas y el método de investigación y estudio marxista-leninistas del Presidente Mao. (…)

[En 1965]el Presidente Mao formuló por primera vez esta teoría extremadamente importante: “El blanco principal del actual movimiento son los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido.” “Entre los elementos con poder seguidores del camino capitalista, algunos actúan sobre el escenario mientras otros operan entre bastidores.” Apoyando a estos elementos “hay algunas gentes a nivel superior-en las comunas, territorios, distritos, prefecturas, e incluso a nivel provincial y en departamentos centrales – que se oponen a la construcción del socialismo”. (…)

En su obra Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo, el Presidente Mao enumera seis criterios políticos para juzgar todo tipo de palabras y actos en la vida política de nuestro país. Dice:

“Se pueden formular, en términos generales, los siguientes criterios:

1) Las palabras y actos deben contribuir a unir, y no a dividir, a los pueblos de nuestras distintas nacionalidades;

2) Deben favorecer, y no perjudicar, la transformación y la construcción socialistas;

3) Deben contribuir a consolidar, y no a minar o debilitar, la dictadura democrática popular;

4) Deben contribuir a afianzar, y no a socavar o debilitar, el centralismo democrático;

5) Deben contribuir a fortalecer, y no a descartar o debilitar, la dirección del Partido Comunista;

6) Deben favorecer, y no perjudicar, la unidad socialista internacional y la unidad de los pueblos de todo el mundo amantes de la paz.”

El Presidente Mao nos enseña: “De estos seis criterios, los más importantes son el camino socialista y la dirección del Partido.”Estos dos criterios también son los más importantes en la gran revolución bajo la dictadura del proletariado.

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 26 de 1967)


II. SOBRE EL PARTIDO

La construcción del Partido debe ligarse estrechamente con su línea política

(Extractos)

La construcción del Partido está “estrechamente ligada a su línea política”. En el período de la revolución de nueva democracia, el frente único y la lucha armada constituyeron las dos armas básicas con que derrotamos al enemigo. El problema de la construcción del Partido estaba siempre estrechamente ligado “a su manera acertada o incorrecta de tratar las cuestiones del frente único y de la lucha armada”. Nuestro Partido daba un paso adelante en su desarrollo y consolidación cuando trataba en forma correcta las cuestiones del frente único y de la lucha armada; en cambio, daba un paso atrás cuando las trataba incorrectamente a causa de la interferencia y sabotaje de las lineas oportunistas de Chen Tu-siu, Wang Ming y otros. La construcción de nuestro Partido implicaba, por consiguiente, un proceso de lucha entre la línea correcta y las erróneas.(…)

[En el período del socialismo,] Según la línea básica del Partido, su construcción debe vincularse con la lucha entre el proletariado y la burguesía y entre el camino socialista y el capitalista, con el fortalecimiento y la consolidación de la dictadura del proletariado y la perseverancia en la continuación de la revolución bajo esta dictadura. En la complicada lucha de clases, el Partido debe saber distinguir de manera acertada entre los dos tipos de contradicciones de distinta naturaleza-las contradicciones entre nosotros y el enemigo y las existentes en el seno del pueblo-y tratarlas con corrección. Sólo así puede unir al pueblo de todas las nacionalidades para desbaratar las actividades de perturbación y sabotaje de los enemigos de clase de dentro y fuera del país y llevar adelante exitosamente la revolución y construcción socialistas.

El Presidente Mao puntualizó con especial énfasis que los tres grandes movimientos revolucionarios -la lucha de clases, la lucha por la producción, y la experimentación científica – “constituyen una garantía real de que los comunistas se verán libres del burocratismo e inmunes al revisionismo y al dogmatismo, y permanecerán siempre invencibles; una garantía segura de que el proletariado, en unión con las amplias masas trabajadoras, podrá llevar adelante la dictadura democrática”. (…)

El programa fundamental del Partido Comunista de China consiste en derrocar definitivamente a la burguesía y a todas las demás clases explotadoras, sustituir la dictadura burguesa por la dictadura del proletariado y vencer el capitalismo con el socialismo. El objetivo final del Partido es la realización del  comunismo. Nuestro Partido es un instrumento con que el proletariado lucha contra la burguesía y las otras clases explotadoras. (…)

Si una organización del Partido pasa por alto o relaja la lucha de clases, no es capaz de desempeñar

el papel de baluarte combativo de la vanguardia del proletariado. Si un comunista hace la vista gorda

ante la realidad de la lucha de clases, difícilmente puede merecer el titulo de combatiente de vanguardia del proletariado. En su verdadero sentido, la vanguardia del proletariado debe actuar de acuerdo con la filosofía de lucha del Partido Comunista, persistir inflexiblemente en la lucha contra el enemigo de clase y las ideas de la burguesía y de todas las demás clases explotadoras. La experiencia ha probado que, dondequiera que la organización del Partido toma constantemente como eslabón clave la lucha de clases y dirige a las masas en el combate contra el enemigo de clase, los miembros del Partido y las masas están llenos de vigor, la revolución y la producción progresan cada día que pasa y se cumplen la línea y política revolucionarias proletarias del Presidente Mao. Por el contrario, allí donde la organización del Partido no se empeña en la lucha de clases, prevalece inevitablemente una atmósfera de apatía política y no puede marchar satisfactoriamente ni la revolución ni la producción. (…)

El Presidente Mao señaló: “Hay que practicar el marxismo y no el revisionismo; unirse y no escindirse; ser franco y honrado y no urdir intrigas ni maquinaciones.” Estos son los tres principios básicos de nuestra lucha interna del Partido. Todas las luchas entre las dos líneas en el Partido se han centrado, a fin de cuentas, en si se debe practicar el marxismo o el revisionismo. En el período del socialismo, tal lucha siempre se ha desarrollado en torno al problema de si se debe persistir en la linea básica del Partido o cambiarla. (…)

El principio de “unidad – crítica – unidad” y “sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro; tratar la enfermedad para salvar al paciente”, principio planteado por el Presidente Mao con relación a todos los camaradas que han cometido errores, es nuestro criterio para hacer en forma correcta la lucha en el Partido. (…)

Es extremadamente indispensable llevar a cabo en todo el Partido la educación en el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung y realizar bien el trabajo de remodelamiento de la concepción del mundo de sus militantes, con el propósito de hacer que nuestro Partido mantenga su naturaleza de vanguardia del proletariado. He aquí un contenido trascendental de la construcción ideológica del Partido. (…) El núcleo del remodelamiento de la concepción del mundo consiste en oponer el materialismo dialéctico al idealismo y la metafísica y oponer el materialismo histórico al idealismo histórico. (…)

La concepción del mundo materialista dialéctica y materialista histórica no cae del cielo, ni es inherente al cerebro del hombre, sino que se obtiene por medio de un prolongado y penoso temple en la práctica de la lucha bajo la guía de la teoría marxista. La transformación del mundo subjetivo del hombre se efectúa en el curso de la transformación del mundo objetivo.

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 12 de 1973)


Criticar a fondo la línea revisionista contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi en la construcción del Partido

(Extractos)

El Partido es un instrumento de la lucha de clases

Liu Shao-chi volcó todas sus fuerzas para abogar por “la teoría sobre la extinción de la lucha de clases” y por “ser un buen miembro del Partido y construir un buen Partido”. Bajo el rótulo de “partido de bonachones”, pregonaba a gran escala su siniestro libro sobre la “autocultivación” y no decía ni una sola palabra acerca de a qué clase pertenece el partido. Vanamente quería hacer que el partido proletario se divorciara de la lucha de clases, cambiar su naturaleza y convertir nuestro gran Partido en un “partido de bonachones”, o sea, un llamado “partido de todo el pueblo”, un partido fascista burgués. (…)

El declaró abiertamente: “No hay nada que temer incluso si hay diez mil campesinos ricos miembros del Partido en el nordeste”; “hubiera sido mejor si los capitalistas hubieran ingresado en el Partido” (…)

proclamó que “quienes habían confesado y habían realizado actos de capitulación ante el enemigo, también pueden ser elegidos miembros del Comité Central”. (…)

Desacreditar “la teoría de ser instrumento dócil”

El Presidente Mao señaló recientemente: “Un ser humano tiene arterias y venas, a través de las cuales el corazón hace circular la sangre; y respira con los pulmones, expeliendo anhídrido carbónico y absorbiendo fresco oxígeno, esto es, expulsando lo viejo y asimilando lo nuevo. Un partido proletario debe también expulsar lo viejo y asimilar lo nuevo, pues sólo así puede estar lleno de vigor. Sin eliminar lo inútil y absorber sangre fresca, el partido carecerá de vigor.” (…)

El archi traidor Liu Shao-chi esparcía con energía “la teoría de ser instrumento dócil”. Se desgañitaba diciendo: “¿Qué harían ustedes si no sirvieran como instrumentos? ¿Está bien ser instrumentos del Partido? ¿Está bien ser instrumentos dóciles? Yo creo que si.” (…)

[Declaraba] que sólo aquellos que probaran ser “honrados y obedientes” podían ingresar al Partido. Obviamente, la “honradez” de que hablaban requería que los miembros del Partido coexistieran pacíficamente con los enemigos de clase y se hicieran los de la vista gorda ante las actividades criminales del puñado de agentes secretos enemigos, renegados y recalcitrantes dirigentes seguidores del camino capitalista destinadas a restaurar el capitalismo, mientras la llamada “obediencia” requería que los miembros del Partido y las masas revolucionarias obedecieran al puñado de dirigentes seguidores del camino capitalista y les sirvieran de instrumentos dóciles para la restauración del capitalismo. (…)

Refutación a “la teoría de que las masas son atrasadas”

El Presidente Mao señaló hace poco: “Un principio básico del Partido Comunista es apoyarse directamente en las grandes masas populares revolucionarias.” (…)

El archiesquirol Liu Shao-chi, sin embargo, consideraba a las masas como “populacho” y como “ignorantes y simplonas”. Clamaba salvajemente por “luchar contra las ideas retrógradas y el fenómeno del atraso entre las masas”. Blandiendo “la teoría de que las masas son atrasadas”, él y el puñado de sus agentes mantuvieron fuera del Partido a un vasto número de obreros destacados con espíritu revolucionario proletario y ejercieron sobre ellos una dictadura burguesa.(…)

Pregonando a voz en cuello “la teoría de que las masas son atrasadas”, Liu Shao-chi trató vanamente de separar al Partido de las masas y socavar las estrechas relaciones entre el Partido y las masas, de impedir que el Partido asimilara sangre fresca, para que perdiera su vitalidad revolucionaria y degenerara de manera gradual, y de convertir al grande, glorioso y correcto Partido Comunista de China en un instrumento para la restauración del capitalismo. (…)

Repudio total a “la teoría sobre el ingreso en el Partido para ser un funcionario” propugnada por Liu Shao-chi

El que un comunista sea trabajador común y servidor del pueblo, o funcionario y señorón, es la diferencia entre la línea del Presidente Mao en la construcción del Partido y la línea revisionista de Liu Shao-chi en este mismo aspecto.

“Nosotros, los comunistas, no pretendemos ser funcionarios, sino que queremos hacer la revolución. Todos nosotros debemos tener un consecuente espíritu revolucionario y no debemos divorciarnos, ni por un momento, de las masas.” (…)

Pero, con la intención de restaurar el capitalismo, Liu Shao-chi pregonaba enérgicamente “la teoría sobre el ingreso en el Partido para ser un funcionario”. Decía sin vergüenza: “En los viejos días, cuando uno lograba pasar por el examen imperial en el nivel distrital, podía ser funcionario; hoy también se puede ser funcionario al ingresar en el Partido Comunista. Tal miembro del Partido será incluido en la lista de cuadros venideros.”

“La teoría sobre el ingreso en el Partido para ser un funcionario” es un fuerte corrosivo destinado a envenenar a los débiles de voluntad, con el objeto de llevarlos al camino revisionista de buscar sólo puestos de funcionarios sin querer hacer la revolución, de poder ser solamente funcionarios y no gente común. (…)

En 1964, el Presidente Mao nuevamente nos enseñó: “Hay que persistir firmemente en el sistema  de la participación de los cuadros en el trabajo colectivo de producción. Los cuadros de nuestro Partido y nuestro Estado son trabajadores comunes y no señores que cabalgan sobre el pueblo. Participando en el trabajo colectivo de producción, los cuadros mantienen los vínculos más amplios, constantes y estrechos con el pueblo trabajador. Esta es una medida cardinal y de importancia fundamental en el sistema socialista, una medida que contribuye a superar el burocratismo y a prevenir el revisionismo y el dogmatismo.”Recientemente, el Presidente Mao señaló: “El envío de las grandes masas de cuadros a incorporarse al trabajo manual les ofrece una magnífica oportunidad para que aprendan de nuevo.” (…)

Desacreditar completamente “la teoría de la paz en el Partido”

(…) El gran líder el Presidente Mao hace mucho tiempo señaló sabiamente: “Dentro del Partido se producen constantemente oposición y lucha entre diferentes ideas. Este es el reflejo, en el Partido, de las contradicciones entre las clases y entre lo nuevo y lo viejo en la sociedad.”Desde el primer día de su existencia, el Partido Comunista de China, fundado personalmente por el Presidente Mao, ha crecido y se ha fortalecido en medio de constantes luchas contra las líneas oportunistas de “izquierda” y de derecha. Sin lucha es imposible para nuestro Partido desarrollarse y avanzar.

Durante décadas, Liu Shao-chi hizo todos los esfuerzos para pregonar “la teoría de la paz en el Partido”, en un vano intento de suprimir la activa lucha ideológica en el Partido, de sofocar el espíritu revolucionario de nuestro Partido y de acabar con su vida. (…)

El Presidente Mao nos enseña: Un comunista”debe estar pleno de vigor, debe poseer una firme voluntad revolucionaria”, “en cualquier momento y dondequiera que esté, ha de adherirse a los principios justos y luchar infatigablemente contra todas las ideas y acciones erróneas”.

Sin embargo, “la teoría de la paz en el Partido” de Liu Shao-chi preconizaba una paz sin principios, en

un vano intento de dejar que se difundieran en forma desenfrenada las ideas burguesas, de corromper las organizaciones del Partido y de desarmar ideológicamente a los comunistas. (…)

“La teoría sobre la fusión de los intereses públicos y privados” es un veneno que corrompe el alma de los militantes del Partido

¿Que clase de concepción del mundo debe tener un comunista? En una de sus charlas, Liu Shao-chi dijo con presunción: “En las condiciones del socialismo, el que trabaje exclusivamente por intereses personales no los obtendrá. En cambio, servir al pueblo con total dedicación traerá intereses personales.” “Los beneficios vienen después, y ésta es una cuestión de concepción del mundo.” (…)

El núcleo de la concepción proletaria del mundo es”servir de todo corazón al pueblo”, “total dedicación a los demás sin la menor preocupación de sí mismo”, o sea, la dedicación al interés público. El núcleo de la concepción burguesa del mundo es disputarse la fama, el lucro y el poder personales, o sea, el egoísmo. La esencia de que “los beneficios vienen después” es “la teoría sobre la fusión de los intereses públicos y privados” propugnada por Liu Shao-chi, es la concepción burguesa del mundo de trabajar enteramente por intereses egoístas.

¿Qué son los “beneficios”? Las diferentes clases tienen diferentes puntos de vista.

El Presidente Mao nos enseña que debemos “partir en cada caso de los intereses del pueblo” y “ser muy útiles al pueblo”.Armados con el invencible pensamiento de Mao Tse-tung, los combatientes proletarios de vanguardia consideran como el mayor “beneficio” la liberación completa del pueblo chino y de todos los pueblos del mundo y la materialización del gran ideal del comunismo. (…)

¿Cuáles son los llamados “beneficios” de que hablaba Liu Shao-chi? Son los “intereses personales”, es decir, disfrutar de “posición y fortuna durante toda la vida”, “superar a otros”, “ser la persona N.° 1 ó N.’ 2” en China, etc., los cuales él ha buscado y acerca de los cuales ha hablado con goce durante toda su vida. En una palabra, son fama, lucro y poder personales. (…)

(Reproducido de “Pekín Informa” N°51 de 1968)


El elemento esencial del libro sobre la “autocultivación” es la traición a la dictadura del proletariado

(Extractos)

¿Cuál es el elemento esencial en este libro?

Es la traición a la teoría marxista-leninista de la dictadura del proletariado. Y la traición a la teoría de la dictadura del proletariado significa completa y total traición al propio marxismo-leninismo y a la causa revolucionaria del proletariado. (…)

Lenin señaló enfáticamente hace 50 años:

“Lo fundamental en la doctrina de Marx es la lucha de clases. Así se dice y se escribe muy frecuentemente. Pero no es exacto. De esta inexactitud se deriva con gran frecuencia la tergiversación oportunista del marxismo, su falseamiento en un sentido aceptable para la burguesía. Porque la teoría de la lucha de clases no fue creada por Marx, sino por la burguesía, antes de Marx, y es, en términos generales, aceptable para la burguesía. Quien reconoce solamente la lucha de clases no es aún marxista, puede mantenerse todavía dentro del marco del pensamiento burgués y de la política burguesa. Circunscribir el marxismo a la teoría de la lucha de clases es limitar el marxismo, tergiversarlo, reducirlo a algo que la burguesía puede aceptar. Marxista sólo es el que hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado. En ello estriba la más profunda diferencia entre un marxista y un pequeño (o un gran) burgués adocenado. En esta piedra de toque es en la que hay que contrastar la comprensión y el reconocimiento real del marxismo.” (…)

Durante la Guerra de Resistencia contra el Japón, el Presidente Mao señaló:”La tarea central y la forma más alta de toda revolución es la toma del Poder por medio de la fuerza armada, es decir, la solución del problema por medio de la guerra.”.”Es en medio de guerras revolucionarias que nuestro Partido se ha desarrollado, consolidado y bolchevizado. Sin la lucha armada, el Partido Comunista no habría llegado a ser lo que es hoy.”Es obvio que el desarrollo, consolidación y construcción del Partido así como la transformación ideológica de sus militantes no pueden tratarse fuera del contexto de las guerras revolucionarias y de la toma del Poder por medio de la fuerza armada. Sin embargo, en los años de guerra cuando los cañones rugían, en los años de la toma del Poder, el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido pretendía que la gente se sumergiera en la “autocultivación” olvidando la tarea fundamental de tomar el Poder mediante la fuerza armada. ¡La “autocultivación” de este tipo sólo puede “cultivar” filisteos que no participan en la guerra revolucionaria ni desean tomar el Poder! Los filisteos producto de tal “cultivación” nada tienen de comunistas, sino que son socialdemócratas de la II Internacional.

Cuando salió en agosto de 1949 una edición revisada del libro sobre la “autocultivación” de los comunistas, y cuando se volvió a publicar con muchos agregados y recortes en agosto de 1962, ofreció la misma mercancía de antes. Aunque revisado y reeditado en estas fechas, el libro no sólo no menciona una sola palabra acerca de la revolución socialista ni la lucha de clases en la sociedad socialista, sino que mantiene absoluto silencio sobre la dictadura del proletariado. El máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido se contrapuso descaradamente a toda una serie de grandes obras del Presidente Mao. (…)

Aunque revisado y reimpreso muchas veces, el libro sobre la “autocultivación” no se refiere a la toma del Poder mediante la fuerza armada ni a la dictadura del proletariado. ¿Se trata de un descuido casual? No. El libro aborda la cuestión del Estado. Un marxista no puede, en modo alguno, abordar esta cuestión sin mencionar la naturaleza de clase del Estado y la dictadura del proletariado. Pero el libro sobre la “autocultivación” excluye precisamente esta dictadura y habla en abstracto del problema del Estado, a la manera de los eruditos a sueldo de la burguesía.

El autor del libro sobre la “autocultivación” dice que el proletariado “puede establecer un aparato partidario y estatal con estricta organización y disciplina para llevar a cabo una lucha irreconciliable contra toda forma de corrupción, burocracia y degeneración y eliminar incesantemente del Partido y de los organismos estatales a aquellos elementos que se hayan corrompido, burocratizado y degenerado en su trabajo”, con el propósito de “preservar la pureza del Partido y de los organismos estatales”. Cabe preguntar: ¿Cómo puede establecer el proletariado su aparato estatal? ¿Puede hacerlo sin una revolución violenta? ¿Puede hacerlo sin aplastar la vieja máquina estatal? El libro descarta precisamente estos principios fundamentales del marxismo-leninismo. Parecería, según el autor, que, mientras los comunistas concentren sus esfuerzos en la “autocultivación”, un “Estado ideal” descenderá de los cielos. Sus sueños no son otra cosa que un Estado burgués.

En la edición de 1962 del libro se agrega especialmente al pasaje citado lo siguiente: “establecer un apa-rato estatal centralizado y a la vez democrático”. Esta adición deliberada indica cómo considera el autor la naturaleza de nuestro Estado. No obstante, ni aquí ni en ninguna otra parte del libro hace la más mínima mención de la dictadura sobre el enemigo de clase. El Presidente Mao dice que nuestro Estado proletario ejerce la dictadura sobre el enemigo de clase y “practica el centralismo democrático en el seno del pueblo”. Al calificar a nuestro Estado como meramente “centralizado y a la vez democrático”, sin dictadura sobre el enemigo, ¿qué hace el autor del libro sobre la “autocultivación” si no oponerse a la dictadura del proletariado, predicar la teoría de Jruschov de “Estado de todo el pueblo” y propugnar la dictadura de la burguesía?

El libro se explaya para describir “la causa del comunismo como la más grande y más ardua empresa de

la historia humana”. Un marxista debería encontrar aquí imperativo referirse a la necesidad de pasar por

la dictadura del proletariado para poder llegar al comunismo. Pero el autor no dice ni una palabra sobre

esta dictadura. “¿Qué es, pues, la causa del comunismo? ¿Cómo deben dedicarse a ella los militantes del Partido?” El autor responde: “En ese mundo no habrá explotadores ni opresores, no habrá terratenientes, capitalistas, imperialistas ni fascistas. Tampoco existirán pueblos oprimidos y explotados, ni obscuridad, ignorancia, retraso, etc. En tal sociedad, la humanidad toda estará compuesta de comunistas desinteresados, inteligentes y de elevado nivel cultural y técnico; entre los hombres reinará la asistencia y el cariño mutuos y no habrá cosas irracionales como la sospecha y el engaño recíprocos, el perjuicio y el asesinato de unos contra otros, la guerra, etc. Será, por supuesto, la mejor, la más hermosa, la más avanzada sociedad de la historia humana.” (…)

En opinión del autor, la sociedad comunista es un lecho de rosas, sin oscuridad ni contradicción; todo está bien, no hay opuestos. De allí en adelante la sociedad dejaría de desarrollarse. No sólo la sociedad jamás cambiaría cualitativamente, sino que, al parecer, tampoco cambiaría jamás en lo cuantitativo; el desarrollo de la sociedad tocaría entonces a su fin y ésta permanecería inmutable para siempre. Aquí el autor echa por la borda una ley marxista fundamental: el desarrollo de todas las cosas y de cualquier sociedad humana es impulsada por la lucha de opuestos, por la contradicción. Aquí el autor predica la metafísica y repudia la gran teoría del materialismo dialéctico y del materialismo histórico.

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 20 de 1967).


III. SOBRE EL PROBLEMA MILITAR

Divergencias básicas entre la línea militar proletaria y la burguesa

(Extractos)

Dar o no prioridad a la política proletaria constituye el foco de la lucha entre la linea militar del Presidente Mao y la línea militar burguesa en la construcción del ejército

En los 40 años transcurridos, la lucha entre la línea del Presidente Mao y la línea de la burguesía en la construcción del ejército se ha centrado invariablemente en la cuestión fundamental de poner en primer lugar la política o los asuntos militares, de dar prioridad a la política o a los asuntos militares.

 

La quintaesencia del pensamiento y línea del Presidente Mao sobre la construcción del ejército es dar prioridad a la política proletaria. Esto es, primero y ante todo, construir un ejército en lo político.

 

El Presidente Mao señaló (…) : “Lo militar constituye tan sólo uno de los medios para cumplir las tareas políticas”. «El Ejército Rojo de China es una organización armada que ejecuta las tareas políticas de la revolución.” (…)

 

Los representantes de la burguesía, tales como Peng De-juai y Luo Rui-ching, que se infiltraron en el Partido, siempre combatieron el pensamiento y la línea del Presidente Mao sobre la construcción del ejército. Siempre se opusieron a dar prioridad a la política proletaria y, en lugar de ello, abogaron por colocar en primer plano los asuntos militares, la técnica. (…)

 

Dar prioridad a la política es dar prioridad al pensamiento de Mao Tse-tung, armar a las masas de mandos y combatientes con el pensamiento de Mao Tse-tung y establecer la autoridad absoluta del pensamiento de Mao Tse-tung. El gran pensamiento- de Mao Tse-tung es el alma de nuestro ejército, la piedra angular en la construcción de nuestro ejército y la garantía básica de que nuestro ejército nunca cambiará de color.

 

Llevado por su ambición personal y su instinto de clase reaccionaria, Luo Rui-ching temía y odiaba mortalmente el pensamiento de Mao Tse-tung. (…)

 

Al mismo tiempo, idolatraba al libro sobre la “autocultivación” escrito por el Jruschov chino, y dio personalmente la orden de que este libro fuera adoptado como lectura obligatoria para todo el ejército. (…)

 

Luo Rui-ching utilizaba las competencias de técnicas de combate para acometer contra la política y el estudio de las obras del Presidente Mao. (…)

 

(…) dar prioridad o no a la política proletaria, trabajar o no por la revolucionarización ideológica del hombre constituye un importante problema que atañe a si el ejército proletario degenerará o no, a si el fusil estará en las manos del proletariado o en las de la burguesía. En definitiva, atañe a si el proletariado puede o no consolidar su Poder después de haberlo conquistado.

 

Librar o no una guerra popular representa la línea divisoria entre el pensamiento militar del Presidente Mao y el pensamiento militar burgués

 

La gran teoría del Presidente Mao sobre la guerra  popular ha desarrollado el marxismo-leninismo en forma creadora y con genio. No sólo señala al pueblo chino el único camino correcto para el logro de la victoria a escala nacional sino que indica el sendero hacia la emancipación total para las naciones y clases oprimidas del mundo entero. (…)

 

Intentar librar una guerra popular o no, atreverse a emprender una guerra popular o no, es la linea divisoria entre el pensamiento militar del Presidente Mao y el pensamiento militar burgués, la piedra de toque para discernir entre el marxismo-leninismo y el revisionismo, entre la verdadera revolución y la falsa.

 

El Presidente Mao nos enseña: “La guerra revolucionaria es la guerra de las masas, y sólo puede realizarse movilizando a las masas y apoyándose en ellas.” “Uniendo a los millones y millones de hombres del pueblo en torno al gobierno revolucionario y desarrollando nuestra guerra revolucionaria, podremos aniquilar a toda contrarrevolución.” (…)

 

Como sucede con todos los oportunistas, el pensamiento militar de Luo Rui-ching está basado sobre la teoría de que las armas lo deciden todo. El no confía en las masas en absoluto, ni se apoya en ellas. Se opone a armarlas, al sistema de milicias y al gran concepto estratégico del Presidente Mao sobre la guerra popular.

 

El Jruschov chino sostiene que la técnica ocupa el primer lugar y que la técnica lo decide todo. Luo Ruiching sostiene que, con nuevos equipos técnicos, “se puede aniquilar a cualquier enemigo invasor en el mar, en el aire o en la base desde la cual lance el ataque”. Ellos usan la teoría de obtener la victoria mediante armas superiores para oponerse a armar a las masas populares, y a enfrentar la agresión imperialista con la guerra popular. Piensan que se puede derrotar al enemigo apoyándose únicamente en el equipo técnico.  Esto es un típico pensamiento militar burgués. (…)

 

Nuestro gran líder el Presidente Mao ha explicado en la forma más cabal y profunda la importancia de armar a las masas. Después de alcanzada la victoria en todo el país, el Presidente Mao nos ha enseñado una y otra vez: “Como los imperialistas cometen tantos atropellos contra nosotros, tenemos que tratarlos con toda seriedad. No solamente debemos poseer un poderoso ejército regular, sino también organizar contingentes de milicia popular en todas partes, de modo que los imperialistas, en caso de agredirnos, difícilmente puedan moverse un solo palmo en nuestro país.” “Si el imperialismo se atreve a desencadenar una guerra de agresión contra nuestro país, entonces convertiremos en soldados a toda nuestra nación; la milicia popular operará en coordinación con el Ejército Popular de Liberación y lo reforzará en todo momento para derrotar por completo a los agresores.” (…)

 

El Jruschov chino y su agente Luo Rui-ching consideran que la milicia organizada conforme al pensamiento de Mao Tse-tung es un gran obstáculo para su usurpación de la dirección del Partido y del ejército y para su restauración del capitalismo. Recurrieron a mil y un medios para socavar la construcción de la milicia y oponerse a armar a las masas populares. Por otra parte, en la construcción de la milicia, trataron de difundir el punto de vista puramente militar y se opusieron a dar prioridad a la política proletaria. Intentaron estérilmente remodelar nuestra milicia con la concepción burguesa del mundo y convertirla en un instrumento que les sirviera para hacer realidad sus ambiciones personales. (…)

 

Conforme a esta intención de su amo, Luo Ruiching trató, al principio, por todos los medios de impedir la transmisión de las instrucciones del Presidente Mao sobre el fortalecimiento de la construcción de las fuerzas locales. Durante cinco años enteros, se negó a llevarlas a efecto. Más tarde, aunque simulaba aceptarlas, en realidad las violaba y las pasaba por alto repetidamente. Por todos los medios posibles trató de socavar la construcción de las fuerzas locales. (…)

 

Si el imperialismo nos invade, la milicia no sólo será una reserva inagotable para nuestro ejército, sino que puede dirigir a las vastas masas populares en el despliegue de una amplia guerra de guerrillas. Las fuerzas locales son la espina dorsal en la lucha regional contra el enemigo. Conducen a las grandes masas milicianas a operar en enérgica coordinación con las fuerzas principales y, continuamente, se expanden y se transforman en fuerzas principales. (…)

 

La defensa activa y la defensa pasiva son dos principios diametralmente opuestos de guía estratégica pertenecientes respectivamente a la linea militar del Presidente Mao y a la línea militar burguesa

 

El Presidente Mao nos enseña: “La defensa activa se denomina también defensa ofensiva o defensa por combates decisivos. La defensa pasiva se llama también defensa puramente defensiva o defensa pura. La defensa pasiva es en realidad una falsa defensa. Sólo la defensa activa es una defensa verdadera, efectuada con el objetivo de pasar a la contraofensiva y a la ofensiva.” (…)

 

[Luo Rui-ching y Peng To-juai] dieron, de hecho, apoyo y ayuda al Kuomintang. Luego de usurpar un importante cargo en nuestro ejército, Luo Ruiching volcó todas sus energías a abogar por la errónea política de defensa pasiva, con el objeto de satisfacer las necesidades de la línea capitulacionista de clase y capitulacionista nacional del Jruschov chino. (…)

 

En vísperas de la gran revolución cultural proletaria, iniciada y dirigida personalmente por el Presidente Mao, el complot del revisionista contrarrevolucionario Luo Rui-ching para oponerse al Presidente Mao, al pensamiento de Mao Tse-tung y a su línea militar, y para usurpar la dirección del ejército y oponerse al Partido, cayó en completa bancarrota. La línea militar burguesa reaccionaria seguida por él, y él mismo, fueron repudiados por los mandos y combatientes de todo el ejército. (…)

 

Debemos destruir enérgicamente la línea militar burguesa y erradicar su venenosa influencia. Debemos establecer en forma vigorosa la autoridad absoluta del pensamiento de Mao Tse-tung y de su línea militar, dar siempre prioridad a la política proletaria, dar nuevos pasos para el fomento de la revolucionarización ideológica y organizativa de todo el ejército, asegurar que los fusiles estén firmemente y en todo momento en manos del proletariado y defender la dictadura del proletariado para que nuestro inexpugnable Estado proletario jamás cambie de color.

 

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 48 de 1967)


El proletariado debe empuñar el fusil con firmeza

(Extractos)

El máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido en China, al igual que todos los revisionistas contrarrevolucionarios, siempre se ha opuesto a la lucha armada, ha pregonado el camino parlamentario y ha impulsado el capitulacionismo con toda su fuerza. (…)

El Presidente Mao dice: “Sólo con el fusil se puede transformar el mundo entero.” Este es el resumen de la experiencia ganada a costa de sangre por el proletariado de China y del mundo. Es una verdad universal del marxismo-leninismo. Esta verdad está siendo asimilada día a día por el proletariado y los pueblos y naciones oprimidos del mundo entero. Los pueblos revolucionarios de muchas regiones de Asia, África y América Latina están alzándose y expulsando a los cabecillas oportunistas. Están empuñando con coraje el fusil, formando ejércitos populares, librando luchas armadas, rebelándose en alto grado contra el imperialismo y todos los reaccionarios acaudillados por los EE.UU., y contra los revisionistas contemporáneos cuyo centro es la camarilla dirigente del Partido Comunista de la Unión Soviética, e inician una grandiosa lucha, heroica e inflexible, contra el viejo mundo.

Durante todo el período del socialismo, la lucha de clases encuentra expresión concentrada en la lucha que libra la burguesía por la restauración y la que libra el proletariado contra la restauración. Al empeñarse en la restauración no cabe duda que la burguesía procura controlar el ejército y empuñar el fusil. Con el fin de consolidar la dictadura del proletariado y aplastar la conspiración de la burguesía para retornar, es imperativo que el proletariado también empuñe con firmeza el fusil y mantenga sólidamente el ejército. Por un lapso bastante largo después de la toma del poder, el proletariado encara el peligro de perderlo; similarmente, después de establecer el ejército, encara aún el peligro de perderlo. Si se pierde el ejército y su Poder es usurpado por los elementos nocivos, entonces todo lo conquistado por el proletariado y el pueblo trabajador se perderá. La usurpación del Poder en el ejército y el golpe de Estado contrarrevolucionario de la camarilla revisionista jruschovista en la URSS dan una seria lección. (…)

Con miras a alterar la naturaleza proletaria de nuestro ejército y usurpar el poder militar, Peng De-juai, Luo Rui-ching y sus semejantes dirigieron en primer lugar la punta de lanza contra el pensamiento de Mao Tse-tung. Peng De-juai lo atacó canallescamente diciendo que las “obras del Presidente Mao podían servir sólo como referencia pero no como guía en operaciones de guerra y en el entrenamiento de unidades armadas”. Luo Ruiching pregonó la tontería de que considerar las enseñanzas del Presidente Mao como nuestras instrucciones supremas no “concuerda con el sistema de nuestro Estado”. (…)

Con el propósito de cambiar la naturaleza proletaria de nuestro ejército y usurpar el poder militar, Peng Dejuai, Luo Rui-ching y otros revisionistas contrarrevolucionarios hicieron esfuerzos desesperados para oponerse a dar prioridad a la política proletaria, diseminaron una serie de basura revisionista traída del extranjero y pusieron en práctica la regularización burguesa para combatir la revolucionarización proletaria. Colocaron la técnica militar en el lugar de honor y negaron que el trabajo político e ideológico era el factor de importancia primordial en la determinación de la capacidad de combate.

El punto de vista de que la técnica militar es el criterio básico para determinar la capacidad de combate de un ejército es un punto de vista militar ciento por ciento burgués. ¿Qué proporciona a nuestro ejército la mayor capacidad de combate? ¿Son sus aviones, sus cañones, o sus bombas atómicas? No, en absoluto. Lo que da a nuestro ejército su mayor poderío de combate es el invencible pensamiento de Mao Tse-tung, son los combatientes revolucionarios que cuentan con alta conciencia política y están pertrechados con el pensamiento de Mao Tse-tung. Oponerse a dar prioridad a la política proletaria y poner la técnica militar en el primer lugar significa dar prominencia a la política burguesa. (…)

En su libro El trabajo político de los ejércitos que luchan contra el Japón, Luo Rui-ching no hizo mención de la lucha de clases ni de la toma del Poder por el proletariado, y, estimando al enemigo del pueblo como su padre, colocó incluso como contenido básico del trabajo político para el ejército “la grandeza del generalísimo Chiang Kai-shek y su vida”, la “sabiduría, amor y valentía”, y la “lealtad y benevolencia” defendidas por Chiang Kai-shek. Lo que él y otros difundían era la política absolutamente reaccionaria del Kuomintang. (…)

En una palabra, Peng De-juai, Luo Rui-ching y semejantes, agentes del Jruschov de China dentro del ejército, trataron de transformar nuestro ejército mediante una serie de baratijas revisionistas contrarrevolucionarias y burguesas y usurpar la dirección del ejército. De haber alcanzado la meta por la cual complotaban y tomado el fusil en sus manos, nuestro Estado habría cambiado su color político; nuestro Partido y nuestro Estado habrían perecido y nosotros habríamos sido asesinados.

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 32 de 1967)


Mantengamos en alto la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung y critiquemos y repudiemos completamente la línea militar burguesa

(Extractos)

El Presidente Mao señaló en la resolución de la Reunión de Gutien: “Lo militar constituye tan sólo uno de los medios para cumplir las tareas políticas.” “El Ejército Rojo de China es una organización armada que ejecuta las tareas políticas de la revolución.” “El Ejército Rojo de ningún modo debe limitarse a combatir; además de combatir para destruir las fuerzas militares del enemigo, debe tomar sobre sí importantes tareas tales como hacer propaganda entre las masas, organizarlas, armarlas, ayudarlas a establecer el Poder revolucionario, y hasta establecer organizaciones del Partido Comunista. El Ejército Rojo no combate meramente por combatir, sino para hacer propaganda entre las masas, organizarlas, armarlas y ayudarlas a establecer el Poder revolucionario. Sin estos objetivos, combatir carecerá de sentido, y el Ejército Rojo perderá su razón de ser.”

Esta serie de tesis científicas del Presidente Mao resolvieron con genio y en forma creadora la relación entre los asuntos militares y la política, desarrollaron enormemente las teorías del marxismo-leninismo y sentaron las bases del pensamiento militar de Mao Tse-tung. El núcleo del pensamiento militar del Presidente Mao es dar prioridad a la política proletaria y enfatizar la construcción del ejército en lo político, atribuir plena importancia al papel decisivo del factor humano y el factor político-ideológico y desplegar al máximo la iniciativa de las masas de los soldados y del pueblo en la guerra. Conforme a las enseñanzas del Presidente Mao, los asuntos militares deben subordinarse a la política y nuestro ejército es una organización armada para cumplir las tareas políticas de la revolución. Nuestro ejército no sólo es un destacamento de combate. Es al mismo tiempo un destacamento de trabajo y un destacamento de producción. Nuestro ejército debe colocarse bajo la dirección absoluta del Partido Comunista de China guiado por el pensamiento de Mao Tse-tung; debe seguir el principio de que el Partido manda al fusil y nunca se permitirá que el fusil mande al Partido. Al combatir, nuestro ejército de ningún modo se apoya meramente en las armas y la técnica, sino que se apoya principalmente en la política, en la conciencia y el espíritu revolucionario del hombre y en la unidad entre oficiales y soldadas, entre los niveles superiores e inferiores, entre el ejército y el gobierno, y entre el ejército y el pueblo. El trabajo político-ideológico forma la arteria vital de nuestro ejército. Esto va en diametral oposición a la línea militar burguesa, al punto de vista puramente militar de la burguesía y a la teoría burguesa de que las armas lo deciden todo, así como a la teoría militar y el sistema de administración de la burguesía.

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 32 de 1967)


IV. SOBRE LAS MASAS¿”Dirigente del movimiento obrero”o vendeobreros N° 1 ?(Extractos)

Antes de que la clase obrera conquiste el Poder, ¿debe librar una lucha económica legal para mendigar unos mínimos “beneficios” inmediatos de la clase gobernante o debe derribar por completo el régimen reaccionario y tomar en sus manos el Poder? Este ha sido siempre un punto focal en la lucha entre los marxistas, por un lado, y los revisionistas y reformistas, por el otro. (…)

El Presidente Mao nos enseña: “Todas las luchas revolucionarias del mundo tienen por objetivo tomar el Poder y consolidarlo.” “La tarea central y la forma más alta de toda revolución es la toma del Poder por medio de la fuerza armada, es decir, la solución del problema por medio de la guerra.” “La lucha armada del Partido Comunista de China toma la forma de una guerra campesina bajo la dirección del proletariado.” “Todas las demás formas, como la organización de las masas populares y la lucha de las mismas, son también muy importantes y absolutamente indispensables, y de ningún modo deben ser dejadas de lado, pero el objetivo de todas ellas es servir a la guerra. .. se coordinan en forma directa o indirecta con la guerra.”

Estas grandes enseñanzas del Presidente Mao señalan que la orientación y la tarea generales del movimiento obrero son organizar y levantar a la clase obrera, trabajar directa o indirectamente en coordinación con la guerra revolucionaria campesina dirigida por el Partido y luchar para cercar las ciudades desde el campo y, finalmente, tomar el Poder por medio de la lucha armada.

El Jruschov chino (…) se opuso a la lucha política, a la coordinación del movimiento obrero con la lucha armada y a la toma del Poder cercando las ciudades desde el campo. (…)

Su línea completa residía en que “la lucha económica lo es todo y todo para la lucha económica”. Al pregonar la “lucha económica”, pretendía en realidad luchar sólo por una “legislación” que diera a los obreros mejores condiciones para vender su fuerza de trabajo, colocando así la lucha dentro de los marcos permitidos por los reaccionarios del Kuomintang, sin atreverse a tocar ni un pelo del régimen de Chiang Kai-shek.

El marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung, jamás niega la necesidad de la lucha económica, pero sostiene que la lucha económica debe combinarse con la lucha política, (…) Si el movimiento obrero está divorciado de la lucha política y de la toma del Poder por la fuerza de las armas y se limita a la lucha económica y legal, es imposible derribar la dominación del imperialismo, del feudalismo y del capitalismo burocrático (…) y también resulta imposible resolver las “demandas económicas”. (…) 

[En la etapa del socialismo] ¿debemos persistir en la dictadura del proletariado, llevar la revolución socialista hasta el fin, desarrollar la economía socialista y esforzarnos por hacer realidad el comunismo o debemos abolir la revolución socialista, ocuparnos únicamente en la producción material, abandonar los intereses fundamentales de la consolidación del Poder proletario, llevar a los obreros a la busca de ventajas económicas inmediatas y abrir así el camino para la restauración del capitalismo? Este es uno de los puntos focales de la lucha entre el marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung, y el revisionismo en el movimiento obrero después de la toma del Poder por la clase obrera’. (…)

[Liu Shao-chi planteó] consignas tales como “el movimiento por la producción es precisamente el movimiento obrero” y “esforzarse por la subsistencia de los obreros”, para oponerse a que los sindicatos se entregaran al trabajo revolucionario y político. Propugnó que los sindicatos se preocuparan solamente de la producción y el bienestar, intentando desviar el movimiento obrero. (…)

Los marxistas no se oponen al desarrollo de la producción, sino que están por el desarrollo activo de ésta. Siempre sostienen que el desarrollo de la economía socialista es una de las tareas básicas de la dictadura del proletariado. Sin embargo, el: desarrollo de la producción socialista debe poner al mando la política proletaria y tomar la revolución socialista como fuerza motriz, es decir, “empeñarse en la revolución y promover la producción”. (…)

El sindicato es producto de la lucha de clases e instrumento para ella. Mientras existan clases y lucha de clases en la sociedad, es imposible que los sindicatos sean “de todo el pueblo”.

El Jruschov chino trató en mil y una formas de convertir los sindicatos en “sindicatos de todo el pueblo”. (…)

Una diferencia fundamental entre los marxistas y los revisionistas en el movimiento obrero radica en la

cuestión de si los sindicatos deben o no aceptar la dirección del partido de la clase obrera. Inevitablemente, los defensores del economismo son al mismo tiempo sindicalistas y niegan que el Partido es la forma más alta de organización de la clase obrera y se oponen a que el Partido ejerza la dirección sobre los sindicatos. Así lo hacía también el Jruschov chino.(…)

El Jruschov chino consideró el invencible pensamiento de Mao Tse-tung como el mayor obstáculo en su intento de usurpar la dirección del Partido y del Gobierno y restaurar el capitalismo en China. (…)

El pensamiento de Mao Tse-tung es la verdad universal para la revolución de todos los pueblos oprimidos y la garantía fundamental para la consolidación de la dictadura del proletariado por parte de la clase obrera que haya tomado el Poder. La tarea fundamental del movimiento obrero es inculcar el pensamiento de Mao Tse-tung a las masas obreras, armarlas con este invencible pensamiento (…)

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 50 de 1967)


La lucha entre los dos caminos en el campo chino

(Extractos)

Antes de cumplida en lo fundamental la transformación socialista de la agricultura, hizo todo lo posible para proteger y desarrollar la economía de campesino rico y oponerse a la colectivización socialista de la agricultura. Y después de esa transformación, hizo grandes esfuerzos para la restauración capitalista y trató de desintegrar la economía colectiva socialista. (…)

El Jruschov de China resumió toda su teoría antisocialista en un programa que niega la revolución socialista, a saber, “en el presente debemos esforzarnos por la consolidación del sistema de nueva democracia”  (…)

[Liu Shao-chi] tuvo la audacia de calumniar la línea socialista de cooperativización agrícola calificándola de “ilusión”. (…)

[En 1955] confabulándose con otro máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido, elaboró una política reaccionaria de “frenar”, “disminuir” y “reajustar”, y ratificó personalmente un plan que disminuía drásticamente el número de cooperativas. En poco más de dos meses, se puso fin a doscientas mil cooperativas en todo el país. (…)

el Jruschov de China recogió del basurero revisionista de sus antecesores Bernstein, Kautsky, Bujarin y compañía, la gastada arma de “la teoría de las fuerzas productivas”. (…)

Según su “teoría”, en los países donde las fuerzas productivas no están aún bien desarrolladas, el proletariado y los campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior, después de lograr la victoria en la revolución democrática, no pueden ni deben pasar sin demora de la revolución democrática a la revolución socialista, sino que deben primero permitir el desarrollo del capitalismo. Sin maquinaria ellos merecen ser explotados por los capitalistas y campesinos ricos. (…)

[En 1958, Liu Shao-chi] atacó sin escrúpulos las comunas populares, expresando que “los campesinos no han ganado nada con la economía colectiva en los últimos años”‘. A consecuencia de esta incitación suya apareció en las zonas rurales el siniestro viento del san zi yi bao (que significa: el aumento de  tierras de uso privado, de mercados libres y de empresas responsables de sus propias ganancias o pérdidas, y la fijación de cuotas de producción agrícola en base a la familia). (…)

En este punto, el otro máximo elemento con poder seguidor del camino capitalista dentro del Partido dijo, utilizando una forma figurada: “Mientras pueda elevar la producción, el cultivo individual es admisible. Sean blancos o negros los gatos, son buenos si cazan ratones.’ (…)

[Según la línea del Presidente Mao para el movimiento de educación socialista en el campo] es imperativo “tomar como principio guía la lucha de clases, tomar como principio guía la lucha entre los dos caminos, el socialismo y el capitalismo”,para solucionar “la contradicción entre el socialismo y el capitalismo”.

(…)”apoyarse en la clase obrera, los antiguos campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior, los cuadros revolucionarios, los intelectuales revolucionarios y otros revolucionarios, y prestar atención a unir a más del 95 por ciento de las masas y a más del 95 por ciento de los cuadros”, a fin de “librar una aguda lucha de medida por medida contra las fuerzas capitalistas y feudales que nos están atacando desenfrenadamente”.

(…)”el blanco principal del movimiento actual son aquellos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido”.(…)

[Teng Siao-ping] elaboró apresuradamente una “Segunda decisión de 10 puntos (proyecto)” en oposición directa a la “Decisión de 10 puntos”. (…) echó por la borda el contenido fundamental, es decir, la lucha entre las dos clases y los dos caminos y dejó completamente de lado la línea, los principios y las medidas políticas respecto al movimiento de educación socialista que el Presidente Mao había planteado explícitamente en la “Decisión de 10 puntos”. (…) se valió de mil y un medios para justificar las fuerzas capitalistas existentes en las zonas rurales, atar a las masas de pies y manos y proteger afanosamente a los agentes de la burguesía dentro del Partido. Pretextando llevar a cabo la “educación socialista”, dirigió la punta de lanza de la lucha contra los antiguos campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior. (…) se esforzó por aplicar la línea reaccionaria burguesa para extinguir las llamas revolucionarias del movimiento de educación socialista, encendidas personalmente por el Presidente Mao. Este es uno de los muchos horribles crímenes perpetrados por este tipo en su oposición al socialismo y en su deseo de restaurar el capitalismo. (…)

La historia de la lucha entre los dos caminos y las dos líneas en las zonas rurales en estos 18 años nos ha brindado muy abundantes experiencias. Las más importantes son:

Primera: “La sociedad socialista cubre una etapa histórica bastante larga. Durante dicha etapa histórica, aún existen clases, contradicciones de clases y lucha de clases; existen la lucha entre el camino socialista y el camino capitalista y el peligro de una restauración capitalista.”

Segunda: La cuestión fundamental en todas las revoluciones es la cuestión del Poder. En último análisis, la lucha entre los dos caminos y las dos líneas en las zonas rurales es la lucha entre los esfuerzos por consolidar la dictadura del proletariado y los esfuerzos por subvertirla. (…)

Tercera: Después de realizada la cooperativización agrícola, la revolución socialista todavía no está consumada en el frente económico. (…)

Cuarta: Las amplias masas de antiguos campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior son nuestra base social en las zonas rurales para la construcción del socialismo. (…)

Quinta: “Problema serio es la educación del campesinado.” “La tarea básica del trabajo político” del Partido en el campo “es inculcar constantemente en las masas campesinas la ideología socialista y criticar la tendencia hacia el capitalismo”. (…)

La lucha entre los dos caminos y las dos líneas en el campo debe ser llevada hasta el fin. La gran revolución cultural proletaria en el vasto campo debe ser llevada hasta el fin, por el rumbo indicado por el Presidente Mao.

¡Que flamee siempre en alto la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung en el campo de China!

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 49 de 1967)


V. SOBRE LA TEORÍA

La esencia de la “teoría de las fuerzas productivas” es oponerse a la revolución proletaria

(Extractos)

Liu Shao-chi siempre abogó por la reaccionaria “teoría de las fuerzas productivas”. De acuerdo a esta falacia, si un país no tiene un capitalismo altamente desarrollado y sus fuerzas productivas no alcanzan un nivel elevado, no está capacitado para emprender la revolución socialista ni tomar el camino socialista. (…)

Ya en los primeros años de la revolución de nueva democracia en China, Liu Shao-chi, en pos de Chen Tu-siu, pregonó fanáticamente la “teoría de las fuerzas productivas”, para oponerse a que el proletariado se alzara en revolución y tomara el Poder. Pretextando que China estaba atrasada industrialmente y el nivel de sus fuerzas productivas era muy bajo, calumnió al proletariado chino como “pueril” y “seriamente lumpen”, alegando que la conquista del Poder por el proletariado era “cosa de un futuro lejano” y que era absolutamente “innecesario hablar mucho discutiéndolo”. (…)

El problema de si el proletariado puede tomar el Poder no se determina en absoluto por el nivel de las fuerzas productivas, sino, objetivamente, por el que exista o no una situación revolucionaria y, en lo subjetivo, por el que cuente o no con un Partido Comunista armado con el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, el cual dirija de manera acertada a las amplias masas revolucionarias en una lucha heroica por la conquista del Poder. (…)

[Después de la fundación de la República Popular China,] Liu Shao-chi vociferó “El problema del socialismo es un asunto del futuro. Es demasiado temprano plantearlo ahora.” (…) “el capitalismo en China hoy aún está en su juventud y es el momento mismo para poner en juego su papel histórico y positivo y dejarlo hacer su contribución”. (…)

El gran Lenin puntualizó hace tiempo: El que la revolución democrática burguesa, después de su victoria, pueda o no convertirse sin interrupción en revolución socialista depende del “grado de preparación del proletariado y el grado de su unión con los campesinos pobres”. Después de la fundación de la República Popular China, la clase obrera tomó el Poder. Esto fue el preparativo político más importante. La confiscación del capital burocrático que “permitirá a ésta [la república popular] controlar las arterias vitales de la economía del país y a la economía estatal convertirse en el sector dirigente de toda la economía nacional”, fue el preparativo económico más importante. (…)

[Luego de completada en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción, Liu Shao-chi] clamó por todas partes: “En nuestro país, la cuestión de quién vencerá a quién: el socialismo o el capitalismo, ahora ha sido resuelta”, “la lucha de clases ha pasado” y “ahora la tarea principal del pueblo chino y de nuestro Partido es desarrollar lo más rápido posible las fuerzas productivas”. (…)

La opinión pública contrarrevolucionaria de que “la producción es todo”, creada por él, es una cortina de humo. Trató de usar esto para relajar nuestra, vigilancia revolucionaria para poder reclutar enérgicamente a renegados y desertores y formar camarillas en su propio interés, e impulsar frenéticamente su línea revisionista contrarrevolucionária en los diversos frentes, haciendo degenerar así la dictadura del proletariado en dictadura de la burguesía y transformando la economía socialista en capitalista. (…)

Lenin señaló: “La política no puede sino ser colocada por encima de la economía.” “Sin un enfoque político acertado del problema, la clase dada no mantendrá su dominación, y por consiguiente no podrá cumplir tampoco su tarea de producción.” (…) El Presidente Mao nos enseña repetidamente: La política es el mando, es el alma, “el trabajo político es la arteria vital de todo nuestro trabajo económico”. “‘Empeñarse en la revolución y promover la producción’. (…)

Liu Shao-chi ya es un cadáver político, pero la influencia perniciosa de la “teoría de las fuerzas productivas” divulgada por él todavía no ha sido eliminada. (…)

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 38 de 1969).


De Bernstein a Liu Shao-chi

(Extractos)

La “teoría de las fuerzas productivas” es una tendencia ideológica del revisionismo internacional. (…)

Bernstein (…) en 1899 (…) sostuvo que el capitalismo podría entrar pacíficamente en el socialismo a medida que las fuerzas productivas sociales se desarrollaran altamente. Por lo tanto, dijo, la revolución por la fuerza armada se convertiría en pura fraseología. (…)

El renegado Kautsky (…) en 1909, alegó que sólo donde el modo capitalista de producción estaba altamente desarrollado, existía la posibilidad de transformar, mediante el Poder estatal, la propiedad capitalista de los medios de producción en propiedad pública. (…)

Cerrando sus ojos a la realidad, Kautsky incluso clamó en 1930 que la revolución que había tenido lugar en Rusia sólo podía servir para abrir el camino al desarrollo pleno del capitalismo, y que, sólo cuando el capitalismo estuviera altamente desarrollado, era posible establecer una sociedad socialista. (…)

En 1922, (…) Trotsky deliró diciendo que Rusia no había alcanzado o ni siquiera se había aproximado a la etapa de establecer una sociedad socialista. . ., y que el socialismo era posible sólo cuando existiera una base de fuerzas productivas desarrolladas y prósperas. Afirmó además que un ascenso real en la economía socialista de Rusia resultaría posible sólo después de que el proletariado triunfara en varios de los más importantes países europeos. (…)

[Los revisionistas soviéticos contemporáneos] alegaron que, bajo condiciones socialistas, la economía es más importante que la política, y que la cuestión de producción debía colocarse en el primer lugar, debía ocupar el centro de todas las actividades de la organización del Partido y debía preceder a todos los trabajos de la organización del Partido. (…)

Chen Tu-siu, en 1923, recalcó unilateralmente que en China “la industria se encuentra en su infancia y la cultura, atrasada” y que “incluso la burguesía es muy infantil y, objetivamente, la clase obrera es aún más infantil”. Se opuso frenéticamente a que el proletariado dirigiera la revolución y tomara el Poder. Vociferó: “Bajo circunstancias normales, el Poder estará naturalmente en manos de la burguesía luego del éxito de la revolución nacional.” Incluso en 1938, chachareó que “quedaba aún bastante lugar para el desarrollo del capitalismo en China”. (…)

Tomando el legado de los renegados Bernstein, Kautsky, Trotsky y Chen Tu-siu, el renegado, agente enemigo y vendeobreros Liu Shao-chi pregonó constantemente la reaccionaria “teoría de las fuerzas productivas”. Combatió a la revolución proletaria y a la dictadura del proletariado y cometió crímenes monstruosos.

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 38 de 1969)


Aprehender la contradicción principal, afianzarse en la orientación fundamental de la lucha

(Extractos)

La contradicción principal que debemos resolver en la gran revolución cultural proletaria es la contradicción entre el proletariado y el puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Esta es una contradicción antagónica, una contradicción entre el enemigo y nosotros. (…)

[esta contradicción] es una expresión concentrada de la lucha entre el proletariado y la burguesía en China y de la lucha entre el camino socialista y el capitalista. Esta es la característica más sobresaliente de la lucha de clases bajo la dictadura del proletariado, particularmente después de consumada en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción. Esta es una ley objetiva. (…)

En 1957, el Presidente Mao señaló que el revisionismo es más peligroso que el dogmatismo. En el plano nacional, el revisionismo mencionado se refiere principalmente a los agentes de la burguesía dentro del Partido.

En mayo de 1963, el Presidente Mao indicó que en las filas de nuestros cuadros, “muchos, en vez de distinguir entre los enemigos y nosotros, llegaron hasta colaborar con los enemigos, fueron corrompidos, divididos y desmoralizados por ellos, y, en consecuencia, fueron arrastrados al campo enemigo o los enemigos lograron infiltrarse en nuestras filas”. El Presidente Mao añadió: “Entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez unos cuantos años, o una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera fatalmente una restauración contrarrevolucionaria a escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido revisionista o en partido fascista, y toda China cambiara de color.” Aquí se pone énfasis en que los elementos dentro del Partido que fueron arrastrados al campo enemigo por la burguesía y los elementos de la burguesía que se infiltraron en nuestras filas son los más peligrosos.

En julio de 1964, (…) el Presidente Mao planteó “el problema de precavernos contra la aparición del revisionismo jruschovista en China”, y dijo que el primer requisito que han de llenar los continuadores de la causa revolucionaria del proletariado es “ser verdaderos marxista-leninistas, y no, como Jruschov, revisionistas disfrazados de marxista-leninistas”.

En enero de .1965, (…) el Presidente Mao expresó que “el blanco principal del movimiento actual son aquellos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido”.

En los últimos años, el Presidente Mao ha señalado en muchas ocasiones: hay que estar vigilantes contra el surgimiento del revisionismo, especialmente contra el surgimiento del revisionismo en el Comité Central de nuestro Partido. (…)

No debemos dejarnos distraer por las diversas contradicciones secundarias, desviando con ello la orientación fundamental de la lucha. (…)

Sólo empuñando la contradicción principal podemos desarrollar y fortalecer las filas de la izquierda, unirnos con las amplias masas populares y de cuadros, formar la gran alianza revolucionaria y aislar al máximo al puñado de elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. (…)

También existen contradicciones entre diferentes organizaciones de masas de la izquierda. Estas son contradicciones entre lo justo y lo erróneo en el seno de las fuerzas de la izquierda. En algunos casos, una parte está en lo correcto y otra en lo erróneo en una cuestión dada. En otros, una parte tiene más errores que la otra en un asunto determinado. En otros incluso, un lado tiene razón en un problema dado y comete error en otro, mientras que la otra parte está precisamente en la situación contraria. En todos estos casos, se trata de diferencias de principio. No obstante, las contradicciones entre ellos son secundarias, ellos tienen la misma orientación fundamental ya que sus contrarios comunes son los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. (…) Las divergencias entre las organizaciones de masas de la izquierda deben solucionarse a través de la crítica y autocrítica. Las controversias entre las dos partes pueden resolverse por medio de consultas. Cuando los problemas secundarios no puedan ser solucionados por el momento, ambos lados deben buscar un terreno común, dejando a un lado sus diferencias y uniéndose para combatir al enemigo. Esto no puede llamarse carencia de principios ni se puede calificar de borrar la línea entre lo correcto y lo erróneo, ni de eclecticismo ni de conciliacionismo, sino que es una práctica correcta destinada a formar la gran alianza revolucionaria y una manifestación del espíritu de principios correspondiente al marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung. Si al contrario, las organizaciones de la izquierda se aferran a sus puntos de controversia, consideran las cuestiones menores como más importantes que todo y se afanan en contiendas internas, aflojando de este modo la lucha contra los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, esto es precisamente carencia de principios, una expresión nociva de grupismo, localismo de “montaña” y anarquismo.

Las relaciones entre las organizaciones de masas de la izquierda y aquellos integrantes de las masas que, debido a su carencia de una correcta comprensión, se han incorporado a las organizaciones conservadoras representan contradicciones en el seno del pueblo, no contradicciones entre nosotros y el enemigo. Siempre que aprehendamos la contradicción principal y reconozcamos quién es nuestro enemigo principal, comprenderemos que las masas engañadas de las organizaciones conservadoras son también víctimas de la línea reaccionaria burguesa. Son también nuestros hermanos de clase. (…)

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 22 de 1967)


VI. SOBRE LA EDUCACIÓN, PROPAGANDA, ARTE Y LITERATURA

¿ Quién transforma a quién?

(Extractos)

El primer capítulo de La Pedagogía de Kairov dice: “La educación es puramente un fenómeno humano.” 2 Esta definición borra por completo el hecho más fundamental: En la sociedad de clases, la educación es un fenómeno de la lucha de clases. De ningún modo es que “un hombre tiene que recibir una educación apropiada para ser un hombre”. Cada clase necesita la educación porque necesita mantener su dominación. La educación emana siempre de la necesidad de la lucha de clases, no de una necesidad abstracta del “ser humano”. Cada clase educa y transforma a la joven generación según su propia concepción del mundo y línea política para preparar sus sucesores, con miras a lograr el propósito dé consolidar su propia dominación. Después de tomar el Poder, el proletariado debe transformar la educación, de un instrumento de dominación de la burguesía en un instrumento para destruir esta dominación y eliminar por completo a la burguesía y a todas otras clases explotadoras. El proletariado debe hacer de la educación una importante posición desde la cual “el proletariado debe ejercer una dictadura completa sobre la burguesía en la superestructura, incluidos los diversos terrenos de la cultura”. (…)

Sin embargo, Kairov, alabado por Lu Ting-yi como pedagogo “socialista”, dio a la esencia de la educación esta definición: La educación es la “transmisión de la experiencia y los conocimientos a la joven generación” por parte de la “generación adulta”(…)

[El Presidente Mao enseña:] “La educación debe servir a la política proletaria y combinarse con el trabajo productivo.” “Nuestra política educacional debe permitir a todos aquellos que reciben educación desarrollarse moral, intelectual y físicamente y convertirse en trabajadores cultos y con conciencia socialista.” (…)

Vamos a ver el proceso de formación diseñado por él, es decir, el llamado sistema educacional de “línea recta”: Desde su entrada en la escuela, el estudiante tiene por objetivo encaramarse hacia arriba. Al finalizar sus estudios en la escuela primaria, espera ser admitido en la secundaria; al graduarse en la secundaria, espera entrar en la universidad; al terminar sus estudios en el centro de enseñanza superior., espera llegar a ser licenciado o doctor después de estudiar en un instituto de investigaciones. Mientras una ínfima minoría de personas obtienen los laureles de licenciado o doctor y están calificadas para tener acceso al “paraíso” del privilegiado estrato burgués, la abrumadora mayoría después de terminar sus estudios en la escuela primaria o en la secundaria van a trabajar como obreros o campesinos y deben sufrir gustosamente la explotación y opresión de la burguesía.

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 11 de 1970)


Esforcémonos por crear una universidad socialista de ciencias e ingeniería

(Extractos)

El Presidente Mao nos enseña: “Para llevar a cabo la revolución proletaria en la educación, es imperativo contar con la dirección de la clase obrera; es imperativo que las masas obreras participen en esta revolución y que, en coordinación con los combatientes del Ejército de Liberación, realicen una ‘triple integración’ revolucionaria junto con los activistas de entre los estudiantes, profesores y obreros de los centros docentes, que están decididos a llevar hasta el fin la revolución proletaria en la educación. Los equipos obreros de propaganda deben quedarse permanentemente en los centros docentes, tomar parte en el cumplimiento de todas las tareas de la lucha-crítica-transformación en ellos y dirigirlos para siempre.” (…)

“En el problema de la transformación educacional, la cuestión principal son los profesores.” (…)

El ascenso de los obreros, campesinos y soldados a la cátedra de la universidad es un nuevo fenómeno surgido en la enconada lucha entre las dos clases y las dos líneas en el frente educacional. (…)

El revisionista contrarrevolucionario Chiang Nan-siang se opuso abiertamente a la participación de los estudiantes en la lucha de clases y la lucha por la producción en la sociedad, pregonó que “el recinto de la Universidad Chingjua es cuna de ingenieros” y que “en el mismo laboratorio se puede formar combatientes de los tres grandes movimientos revolucionarios”. (…)

“Los centros docentes deben establecer fábricas.” Esta es una grande y sabia política del Presidente Mao. (…) “Todos los laboratorios y talleres subordinados a los institutos de ingeniería, que están en condiciones de dedicarse a la producción, deben hacerlo en la medida de lo posible, además de satisfacer las necesidades de la enseñanza y la investigación científica.”. (…)

Para los estudiantes obreros, campesinos y soldados, perseverar o no en tomar la educación política como centro de toda la educación constituye un problema de aplicar o no la línea proletaria en la educación. (…)

La filosofía compradora de servilismo ante lo extranjero y la teoría de avance rastrero constituyen el elemento esencial del viejo sistema de los materiales de enseñanza sobre ciencias e ingeniería y están impregnadas en cada línea y frase de éstos. (…)

“El material de enseñanza debe ser cabalmente transformado, en algunos casos comenzando por simplificar el material complicado.” (…)

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 31 de 1970).


Llevar hasta el fin la gran revolución en el frente del periodismo

(Extractos)

Presidente Mao señaló [en 1948]: “Camaradas, ustedes se dedican al periodismo. Su trabajo consiste en educar a las masas, hacerles conocer sus propios intereses, sus propias tareas y los principios y medidas políticos del Partido.” “Hemos de enseñar al pueblo a conocer la verdad y ponerlo en pie para la lucha por su propia emancipación.”

El Jruschov chino (…) Exigió que los periódicos despejaran con gongs y platillos el camino para el capitalismo en China. (…)

(…) el revisionista contrarrevolucionario Lu Ding-yi y compañía, llegaron al extremo de plantear que “los periódicos y revistas de nuestro Partido deben ajustarse a las necesidades de todas las clases inclusive la burguesía”. (…)

Sus argumentos [de Liu Shao-chi] pueden resumirse en un solo punto: oposición a la línea proletaria del Presidente Mao en el periodismo; desembozada preconización de la liberalización burguesa y consiguiente preparación del terreno para los desenfrenados ataques de los derechistas en todo el país. (…)

El Presidente Mao en muchas ocasiones propinó despiadados y frontales golpes a esta maligna corriente de liberalización burguesa. (…) Señaló: “Ellos niegan el espíritu de partido y el carácter de clase de los periódicos. Borran las diferencias de principios entre el periodismo proletario y el burgués y confunden el periodismo que refleja la economía colectiva de los países socialistas con el periodismo que refleja la economía anárquica de los países capitalistas con su competencia entre grupos. Admiran el liberalismo burgués y se oponen a la dirección del Partido. Aprueban la democracia y se oponen al centralismo. Se oponen a la necesaria pero no supercentralizada, dirección, planificación y control sobre la cultura y educación (incluido el periodismo), los cuales son indispensables para realizar una economía planificada.  Ellos y los intelectuales del ala derecha en la sociedad se hacen eco unos a otros, se asocian mutuamente y se tratan entre sí como hermanos.” (…)

Deng Tuo, agente del Jruschov chino, llegó al extremo de dejar fuera del periódico del Partido la voz del Presidente Mao y se negó a difundir el gran plan estratégico del Presidente Mao manteniendo en secreto la política del Partido. (…) El Presidente Mao hizo una critica sumamente aguda de esto, señalando: Los periódicos del Partido deben difundir a tiempo la política del Partido. Fue un error no informar de la conferencia sobre el trabajo de propaganda. A esta reunión asistieron personas de dentro y fuera del Partido, ¿por qué no se informó sobre ella? ¿Por qué no se publican editorial sobre la Conferencia Suprema de Estado? ¿Por qué mantuvieron en secreto la política del Partido? Aquí hay un fantasma, ¿dónde se encuentra? Solíamos decir que eran los letrados los que dirigían los periódicos, ahora debemos decir que son los muertos los que dirigen los periódicos. Ustedes, en la mayoría de los casos, entonan melodías en contra de la política del Comité Central, tienen resentimiento contra ella, se

oponen a ella y la desaprueban. (….)

La aguda y enconada lucha de clases de estos últimos 18 años en el frente del periodismo nos ha proporcionado experiencias y lecciones extremadamente ricas y preciosas. 

Primero. La firme y consecuente difusión del pensamiento de Mao Tse-tung es la tarea fundamental de

los periódicos, la radio y la agencia de noticias proletarios. (…)

Segundo. La prensa constituye invariablemente un instrumento de la lucha de clases. mientras el mundo esté dividido en clases. (…)

Tercero. Hay que criticar profunda y constantemente la línea burguesa reaccionaria en el periodismo, eliminar su perniciosa influencia en todos los aspectos y llevar hasta el fin la lucha entre las dos líneas en los círculos periodísticos. (…)

Cuarto. Las entidades periodísticas deben tomar el camino de “menos pero mejores tropas y una administración más simple”, adherirse firmemente a la línea de masas y forjar estrechos vínculos con la clase obrera y las masas trabajadoras.

El Presidente Mao nos enseña: Para dirigir bien los periódicos, la cuestión fundamental es la revolucionarización ideológica de su personal. (…)

“Para hacer marchar nuestros periódicos, también debemos apoyarnos en todo el mundo, en las masas populares, en el conjunto del Partido, y no sólo en unas pocas personas que trabajen encerradas entre cuatro paredes.”. (…)

(Reproducido de “Pekín Informa” N° 37 de 1968)


Luchemos por salvaguardar la dictadura del proletariado

(Extractos)

¿Servir a millones y millones de obreros, campesinos y soldados, o servir al puñado de las clases explotadoras? ¿Servir al proletariado, o servir a la burguesía? (…)

(…) la literatura y el arte deben servir a las necesidades de la lucha de éstos, servir a sus intereses fundamentales. (…)

Los trabajadores literarios y artísticos revolucionarios deben mantener una firme posición proletaria y, plenos de entusiasmo, cantar loas al pueblo, al proletariado, a la dictadura del proletariado, a las luchas revolucionarias y a los héroes de estas luchas. Ellos deben denunciar despiadadamente los repugnantes rasgos y la inmunda alma del enemigo, denunciar las estratagemas de la burguesía para una restauración contrarrevolucionaria. (…)

Es necesario emprender la lucha y llevar a cabo una crítica y repudio resueltos y profundos a todas las tendencias ideológicas y obras literarias y artísticas que vayan contra el concepto de la literatura y arte al servicio de los obreros, campesinos y soldados y de la política proletaria. (…)

Los trabajadores literarios y artísticos deben tomar el camino de la revolucionarización, adentrarse en las masas de obreros, campesinos y soldados, y estudiar el marxismo-leninismo, pensamiento de Mao Tse-tung, y la sociedad en el fragor de la lucha de masas con el fin de remodelarse radicalmente a si mismos (…)

El máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido y el puñado de revisionistas contrarrevolucionarios en los círculos literarios y artísticos, incluidos Chou Yang, Lin Mo-jan, Chi Ye-ming, Sia Yen, Tien Jan y Shao Chüan-lin, han atacado virulentamente las Charlas. (…)

La consigna central de esta línea revisionista contrarrevolucionaria en literatura y arte es la de “literatura y arte de todo el pueblo”. (…)

Esta teoría (…) ha sido fraguada de acuerdo a la teoría de “extinción de la lucha de clases” presentada por el máximo de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido. Sirve a la línea política revisionista contrarrevolucionaria del “Partido de todo el pueblo” y del “Estado de todo el pueblo”. (…)

Valiéndose del argumento de que la “técnica excelente” puede “deleitar a la gente”, el Jruschov de China abogó abiertamente por el montaje de óperas perversas tales como El emperador enamora a la sirvienta, la cual glorifica la decadente y licenciosa vida de los monarcas feudales, y Yang Yen-jui visita a su madre, la que honra a un traidor. (…)

[Liu Shao-chi] alababa a los “escritores occidentalizados” quienes “comprenden” El Lago de los Cisnes, Nuestra Señora de París y Sirena del mar. (…)

[Lu Ding-yi, Chou Yang y Cía.] atacaron e intentaron excluir a la camarada Chiang Ching, quien persistía constantemente en la línea proletaria del Presidente Mao sobre literatura y arte librando una lucha resuelta contra ellos, y reprimieron y persiguieron a los trabajadores literarios y artísticos revolucionarios. (…)

La camarada Chiang Ching y los trabajadores literarios y artísticos revolucionarios, luego de luchar intensamente para superar múltiples obstáculos, han realizado ya una serie de óperas de Pekín y ballets revolucionarios y una sinfonía revolucionaria, todos los cuales reflejan el esplendor del pensamiento de Mao Tse-tung. Estas obras están plenas de combatividad y de heroísmo revolucionario proletario.

Son modelos en servir a los obreros, campesinos y soldados, y a la dictadura del proletariado. Son joyas en el tesoro de la literatura y el arte proletarios, obras preciosas en la historia artística de la humanidad. Han colocado en su justo lugar la historia invertida durante milenios en los cuales el escenario se hallaba dominado por emperadores, reyes, generales, ministros, letrados y beldades.


EXPLICACIÓN DE LA CARATULA . – Muestra al Presidente Mao, a inicios de la revolución democrática, camino a Anyuán, donde estaba concentrado Liu Shao-chi y capitalizaba el movimiento obrero. El Presidente Mao venció al revisionismo y logró que los mineros se fundieran con el campesinado.

Cuadro enarbolado en la Gran Revolución Cultural Proletaria para expresar espíritu de resolución.

EXPLICACIÓN DE LA CONTRACARATULA .- La caricatura, hecha durante la Gran Revolución Cultural Proletaria, representa una procesión de treinta y nueve personas que han sido purgadas o denunciadas como revisionistas en la GRCP.

Se titula “Retrato de un Grupo de Figuras Vergonzosas” y lleva en su parte superior las frases  “!No olvidar jamás la lucha de clases!” y “!Barramos con todos los fantasmas y demonios!” (1967)

1) Lu Ding-yi, jefe de propaganda del PCCh y ministro del cultura; 2) Liao Mo-sha; 3) Wu Jan; 4) Deng Tuo; 5) Yang Chang-kuen; 6) Peng Cheng, alcalde de Pekín; 7) Chiang Nan-siang, ministro de educación superior; 8) Luo Rui-ching, jefe de estado mayor del ejército; 9) Wang Kuang-mei, esposa de Liu Shao-chi; 10) Je Lung, Vicepresidente del comité de asuntos militares; 11) Po Yi-Po; 12) Wang Li; 13) Lin Feng; 14) Liu Shao-chi, presidente de la república; 15) Teng Siao-ping, secretario general del PCCh; 16) Tao Chu, jefe de propaganda del PCCh.

En el XI Congreso del PCCh son rehabilitados y designados miembros del Comité Central: Teng Siao-ping, Luo Rui-ching

VALOR : TREINTA SOLES Sl 30.00